Hola amigos. Tarde un poco con esta historia, pero he estado ocupado. Todavía no empiezan las matanzas de la familia Loud, pero será muy pronto. Esta realidad es la Tierra-1023 para que lo sepan. Aquí aparecerá un personaje que creo que conocen y odian, en varias realidades.


Capítulo 5: La Señal.

Las calles estaban oscuras y sin ningún alma en los alrededores. Lucy y Lola transitaban por la temible oscuridad. De golpe todas las luces se apagaron, causando un ambiente tétrico que sacudió a ambas niñas. Más a Lola ya que Lucy le gustaba esta clase de momentos. La princesa sostenía con fuerza la navaja, no le gustaba la oscuridad, ni mucho que menos estando vagando por las calles con una caníbal sin remedio. Miro de reojo a su hermana y tenía una sonrisa incomoda. A Lucy le gustaba esto y conociéndola seguro se iría hacer sus necesidades.

-Que hermoso esta la ciudad. Una ocasión excelente para que las criaturas de la noche salgan hacer de las suyas-Lucy soltó una pequeña carcajada para mirar a su hermanita- ¿Qué te parece Lola? Es mejor para la dos. Esa policía no podrá verte mientras clavas esa navaja una y otra vez en sus enormes pechos-

-Sí, eso parece y tú mientras te las comes. Sé que por ahí sale mucha leche. Por lo menos te sabrá bien-Lola decidió mirar al frente los ojos de Lucy no se veían pero podía sentirlos en su cuerpo. Su hermana al parecer estaba concentrada en la mujer, pero debía estar alerta. No sabía que maña podría hacer. Como atacarla por la espalda.- ¿Por qué tiemblas? ¿Acaso estas impaciente? No puedo creer que estés tan emocionada en probar carne humana-Hizo una mueca de asco, en ver como Lucy parecía sacudirse mientras olfateaba el aire. Parecía una sombra por la oscuridad que las rodeaba, era difícil saber dónde estaba.

La gótica se volvió a reír pero esta vez muy fuerte. Se pudo escuchar por todo el lugar- Lo siento Lola, pero ya quiero llegar. ¡Estoy feliz!-La niña soltaba algunos gruñidos. Lola rodo los ojos por lo raro que se veía.- Estuve aguantando las ganas de matar alguna de ustedes. Quiero carne humana Lola, la quiero probar, quiero sentir su sabor en mi lengua y luego buscar más ¡Más y más!-Lucy le estaba dando un ataque. Se movía frenéticamente alarmando a la rubia. Esta saco su navaja y estaba a una sacudida para clavársela en el cuello.

-Relájate Lucy, por favor solo mírate pareces una loca. Aunque por obvias razones ya lo estás. Pero espera, ya podrás saborear cualquier carne que quieras-

-No sé si pueda aguantar tanto hermanita. Tengo ganas de comerte ahora mismo pero no puedo, porque eres una Loud-Lucy la miro con una media sonrisa- Y los Loud se cuidan entre si- Lola bajo la navaja. Por lo visto no tendría que usarla, aun.

-Por eso querías matar a Lincoln ¿No? Pero la basura se murió antes-

-No me lo recuerdes, tuvo por así decirlo suerte que no lo degollara antes, me da rabia que esos metiches se llevaran el cuerpo. Si nos hubiéramos dado cuenta antes, tendría la posibilidad de comer un pedazo- Miro al cielo y noto las estrellas brillar. Su ex hermano estaba posiblemente pudriéndose en el infierno por su mala suerte- Que se joda Lincoln, que se jodan todos por ser unos ignorantes. Los salvamos de él y nos la pagan llevándose a nuestra verdadera familia-Lola no negó lo dicho por la gótica. Era la pura verdad. Recordó como se veía su cuerpo, murió como un perro. Y eso que lo quería pero solo fue un estorbo que la limitaba, Ahora entendía la razón por la que le ocurrían cosas malas. Todo fue su culpa y nada más que su culpa ¿Cómo no se dieron cuenta? Vivía con ellas y no notaron su mala suerte. Tal vez se debía por lo estruendoso que era su casa. Los Loud eran un caos en toda la definición de la palabra.

Se rio un poco para luego fijarse en su hermana mayor. Lucy quería a Lincoln pero su mera obsesión la tentaba en matarlo. Si no lo hizo antes fue por la misma razón que no la esté mordiendo arrancándole pedazos de su carne. ¿Amor de familia? ¿En serio era por eso? Si era así, debía llevarse bien con ella. Era completamente ridículo que algo tan "Innecesario" como la familia la mantuviera cuerda.

-Eres rara Lucy, muy rara para mi gusto. Lana por lo menos guarda un poco de amor hacia él, me parece patético, es la única que no tiene nuestro don-Lola frunció el ceño. Su hermana gemela era eso, una niña común. Aquella que solo le importa jugar y nada más- Me aborrece que sea mi hermana, tengo que domesticarla. Será sencillo, solo tengo que quebrarla y luego hará todo lo que quiera-

Lucy ladeo un poco su cabeza- ¿Cómo piensas hacerlo? Es muy inocente para entender lo que está a su alrededor. Aun cree que Lincoln esta enfermo, la pobre mosquita muerta sigue viviendo en su mundo de fantasías- Lana era otro posible estorbo, sus padres trataban de hallarle un buen uso. Lori sugirió prostituirla, pero su madre no estaba de acuerdo porque aún era muy joven para eso. Podrían romper su intimidad esos enfermos.

-Ja, no entiendes Lucy, hay una forma de quitarle lo infantil ¿Qué es lo más preciado que tiene una niña?-Lola pregunto con una sonrisa maligna. Su hermana negó con la cabeza- Su virginidad y conozco a un chico que se la quitara sin problemas. Me la quito a mí y fue una experiencia muy relajante- Soltó otra risa que confundió a Lucy. Se puso a pensar en quien podría ser hasta que se le vino a la mente un puberto millonario. Si mal no recordaba tenia comprado casi toda la ciudad.

-Te refieres al hijo de los Labrant ¿Verdad? Aquel que conociste en uno de tus concursos ¿No?-Lucy miro la sonrisa pícara de su hermana. Todos conocían a la familia rica y matona de Royal Woods, no era buena idea que se metieran con ellos. Los crímenes de su familia fueron tapadas gracias a ellos pero solo si el niñato disfrutaba de tratos íntimos por parte de sus hermanas y de su propia madre. Nunca la toco a ella por la sencilla razón que no le parecía atractiva, la poca cosa de hombre.

-Es bueno que mamá sea amigo de su padre, pero sus favores cuesta mucho-Lola gruño para luego sonreírle.

-Cuando era una prostituta iba mucho a la mansión, ambos formaron una amistad entre sexo y dinero. Me parece increíble que la dejara casarse con nuestro patético padre, como son, lo hubieran matado-Lola miro al piso y noto unos ¿Teléfonos? Recogió uno de ellos y lo miro de cerca. Estaban encendidos pero la pantalla estaba en blanco.- Que raro, pero puedo pedirle a mi novio que los arregle, se puede vender en el mercado negro o uno de esos niñatos desesperados en tener un teléfono, me sorprende que dejen tirados un objeto así en la calle- Sonrió de oreja a oreja. Recordó el día que el chico se le acerco tras vestidores. Dándole una sonrisa encantadora. No sabía quién era hasta después que le conto que sus padres se conocían. En ese momento estaba enojada por haber perdido por la otra niña. Ya planeaba como vengarse pero Labrant ya le habida dado a entender que estaba en eso.

Lo siguiente que paso fue que el chico pidió tener sexo con ella a cambio de vengarse. No dudo y en esa noche se entregó a él. Se sintió tan bien después de hacerlo que el millonario asedio en pagarle por sus servicios pero después de un mes. Lo hacía venirse tantas veces que le agarro cariño y la oficializo su novia. Sus padres no tuvieron problema y mucho que menos el suyo. Aunque tuvo que compartirlo con su hermanas para pagar la cuota. Un día pidió ver a Lana, pero su madre sedujo a su padre para que la guardara para después como un regalo especial. Eso fue hace tres meses, poco antes de la mala suerte.

-Lana tiene que aprender como es realmente la vida, y como su hermana gemela debo darle ese empujón ¿No crees Lucy?-Le mostro su finos y preciados dientes. Una alteración en su cuerpo no sería problema. Aunque el millonario le menciono que si llegaba a los quince y sus pechos no crecían le iba hacer unas mejoras.- Debimos traerla con nosotras, pero seguro está durmiendo como un bebé. Incluso sin Lily en la casa se comporta igual que ella-En eso recordó que su hermanita estaba en algún lado con las personas de protección al menor. Alegando que las condiciones de su familia no eran actas para Lily.

-Sigo pensando que tuvimos que pelear en ese momento que nos separaron. Aun me duele el agarre de esos policías, me apretaron muy fuerte-Lucy se agarró su muñeca. Cuando paso todo los policías arremetieron contra todas, quitándoles a Lily y hasta dándole golpes a las mayores. Quería sacar su bestia interior pero fue demasiado tarde- Las cosas se nos fueron de las mano tan rápido que nuestra mente mortal no supo reaccionar-

-Bla, Bla, Bla Lucy. Es lo único que te oigo decir. Debería llamar a Labrant para que obligue a la gente de luz para que alumbren la ciudad nuevamente-Saco un teléfono rosado que le regalo y marco un número. Se miraba las uñas mientras esperaba que contestara. Lucy la miraba esperando la decisión de su hermana. Le gustaba la oscuridad pero hasta ella no podía ver adónde iba. En eso noto algo raro al lado suyo.

-¿Qué es eso?- Camino dejando a Lola en lo suyo. La pequeña seguía esperando que la llamada cayera. Y de repente lo hizo.

-Alo, si soy yo cariño, ¿Me podrías explicar porque no hay luz en la ciudad?-Lola escuchaba con atención lo que el millonario le decía. Hizo una mueca y apretó el teléfono. Pudo escuchar un pequeño crujido de él.- ¡Eso no fue mi culpa estúpido, Lincoln se murió y ya!-Grito con fuerza.-¡Me imagino que tu lacayo ya está sacando a nuestros padres! ¿Verdad?- Esto no tenía sentido, ¿Qué quería decir que perdió contacto? Suspiro y volvió a sonreír- Bueno espero que logres solucionar todo y cuando estemos juntos te hare todo lo que quieres. Tengo ansias de probar a tu pequeño amiguito-Hablaba de una manera seductora. El chico al otro lado de la línea parecía gemir por las insinuaciones de la rosadita- Te importaría mandarme una de tus limosinas, porque estoy en medio de la calle con mi hermana-Podía escuchar los gritos del chico hacia su mayordomo. Le daba placer que le hiciera caso. Si quería tener hijos tenía que ganárselo, porque su hermosa figura no la perdería innecesariamente.- Excelente, además te informo querido que puedes buscar a Lana y hacer lo que quieras con ella, ya no tienes que esperar. Pero hazme un favor-Cambio su sonrisa por una malvada- ¡Dale tan duro que le revientes todo su interior. Hazla gritar y llama a cualquier depravado que quieras, quiero a mi hermana destrozada tanto por dentro como por fuera. No quiero verla con sus ridículos juegos otra vez!- Un risa vino del otro lado. Labrant lo haría con mucho gusto.- Y cuando termines, me envías una foto por mi teléfono, quiero ver como quedo. Te mando besos, chaito amorcito de mi vida-Colgó y miro la silueta de Lucy parada en lo que parecía ser el patio de una casa.

Se extrañó y camino hacia ella, pero el piso por alguna razón estaba algo mojado. No podía ver por la oscuridad así que encendió la luz de su teléfono y se sorprendió en ver sangre que cubría la acera. Le dio asco y corrió hasta llegar con su hermana- ¡Lucy vámonos de aquí, hay sangre por todos lados! ¿Lo hiciste tú? ¿No ibas a esperar a la policía estúpida?-Su hermana no la escucho, solo soltó un gruñido-¡Deja de jugar Lucy! ¡Mira como quedaron mis zapatos y…

El sonido de un mensaje en su teléfono la detuvo. Miro con extrañeza el aparato, dejo de hablar con Lucy que seguía parada mirando un bulto en el suelo. Lola busco el buzón de mensaje y se encontró con un extraño número. Pero lo más extraño es que no era un numero sino unas O. Miro el mensaje y sus ojos se abrieron a leer lo que decía.

-"Salgan de las calles, encontró la forma de vengarse. Huyan de ustedes mismos. Por Favor, no entiendo su odio, quiere matar y nada más. La vida se extingue y se adaptó rápidamente al sistema, me bloquea, estoy limitado. Estoy cansado. Se vengara de los Loud y apenas puedo detenerlo"-Lola no entendía nada. ¿Quién era este y como encontró su número? Quizás era una broma de un idiota. Miro a Lucy y pudo escuchar que masticaba algo. Su hermana se dio la vuelta y regreso a ella. Pudo notar que comía algo. La alumbro para ver mejor y noto una mano, que parecía ser de mujer ya que tenía las uñas pintadas.

-¡Qué asco! ¿Dónde conseguiste eso?-

Lucy dejo de masticar y señalo el bulto que se veía a la cercanía. –Es una mujer y está muy rica, pero no te preocupes. Yo no la mate. Ya estaba muerta cuando la encontré- Lucy miro su teléfono- ¿Qué paso? ¿Qué te dijo el chico millonario? ¿Arreglara la luz?-Lola la miro por unos segundos. Alumbro la parte donde parecía estar la mujer y se encontró con un cadáver, cubierto de sangre y lo que parecía ser un cuchillo en su mano. La mujer tenía cabello castaño y ropa de prostituta. Dio una mueca de asco a ver como Lucy seguía comiendo la mano.- Vaya, parece que es una cualquiera, la examine y note un cortada en la garganta por el mismo cuchillo que tiene. Creo que se suicidó-Le dio otro mordisco a la mano.- Es malo desperdiciar la comida-

-Cállate Lucy. Además la luz no volverá por lo menos no ahora, ya que Labrant no ha podido contactarse con los de la planta de luz-Miro el cuerpo de la mujer. ¿Qué hacía muerta en ese lugar? Al parecer la gente aprovecho para matar durante el apagón. En eso otra vez sonó su teléfono. Dudo un poco para verlo pero se dio cuenta que era otro mensaje y del mismo sujeto.

-"Luces vienen, Luces se van, a venir veras su estrago. Yo soy mejor que esto, soy raro pero a la vez buen tipo, o eso creo. No sé qué me pasa, estoy algo cansado. Escucha Lola Loud. Busca un lugar seguro porque al regresar la luz. Empezara un ciclo sin fin de destrucción. Apenas lo sé porque me sigue bloqueando"-Lola borro los mensajes que le mando ese loco, a terminar con su misión iba a buscarlo porque no se justifica su acción bromista con ella.-Vámonos de aquí. La luz de mi teléfono nos servirá por lo menos hasta que se le acabe la batería-

Ambas iban a irse pero la luz de la calle se encendió, cegándolas por un instante. A regresar su visión, quedo impactada en ver a su alrededor una gran cantidad de cuerpos humanos, que estaban muertos y lo más extraño eran que sus cuerpos se encontraban casi despedazados y otros con rasguños y moretones en la cara. Lucy sonrió, al parecer una fiesta se desato mientras no estaban. En eso, un sonido por parte de los teléfonos en el suelo les hizo doler los oídos. Lo siguiente que escucharon fueron ruidos de disparos provenientes de todas partes.

-¿Qué diablos pasa?-Lola pregunto algo asustada y de repente en una de las casas dos personas salieron por la ventana del frente. Eran dos hombres y se estaban entrando a puños. Parecían estar enojados ya que no paraban de hacerse daño.-Seguramente están borrachos que descarados son. Ya vámonos- Pero el ruido de un auto llamo su atención. Donde estaban los dos hombres una camioneta se estrelló llevándose por el medio a los dos tipos. Lucy y Lola quedaron sorprendidas por lo ocurrido. La puerta del vehículo se abrió y salió una mujer con unas tijeras de jardín y se dirigió a donde estaba uno de los hombres aún vivo. La mujer abrió las tijeras y las coloco en su cuello. Las cerró con fuerza y decapito al sujeto. Pero no terminaba ahí. Esta noto a las dos niñas y con un rostro lleno de irá corrió hacia ellas.

-¡Oh mierda! ¡Lucy corre!-Lola grito y salió corriendo seguida de su hermana. La mujer corría hacia ellas.-¡Apúrate que nos alcanza!-

Lucy daba todo lo que podía, pasaron por otra casa y de esta salió una mujer gorda cubierta de sangre con un cuchillo en mano. Ambas se detuvieron pero la mujer a estar cerca de ellas. Fue golpeada por la otra. Ambas cayeron al suelo y comenzaron atacarse con sus armas. La escena fue horrible. No pararon hasta que ninguna de las dos no respirara. Los cuerpos quedaron tirados en el suelo. Como dos simples sacos llenos de basura. La sangre comenzó a salir de sus cuerpos y recorrer su camino hasta sus pies. Escucharon más ruidos muy fuertes que venían a su alrededor. Lola le iba a enviar un mensaje a Labrant para que las buscara rápido y miro la casa de la mujer gorda. Escribió el número de la casa y la calle donde estaban y se la envió al chico.

-¡Hay que irnos, están locos!-Lola noto como otros autos venían detrás de ellas. Pero estos chocaban entre sí. Lola no entendía que pasaba miro la casa de la mujer gorda y salió corriendo para entrar en ella. Lucy la siguió.

-¿Por qué nos ocultamos?- Lucy cerró la puerta y miro a su hermana- Me parece muy divertido todo esto-

-No lo entiendes, algo raro pasa y creo que las personas enloquecieron. ¿Viste lo de afuera? Parecían estar enojadas por algo-

Escucharon golpes y disparos al otro lado de la puerta. Se asomaron por la ventana y miraron a un grupo de personas atacándose entre sí. Estaban vueltas locas mientras se golpeaban unas a otras. Un auto se las llevo por el medio para luego chocar con un poster. Otro grupo de personas aparecieron y están tenían armas. Comenzaron a dispararse y todo quedó cubierto de rojo. Se podían escuchar otros ruidos que venían de otros lados. Lola estaba confundida y muy asustada. Al parecer la ciudad estaba en caos.

-Vaya, al fin las personas sacan a su bestia interior. Aunque me parece raro que no estén saqueando las casas. No parece que les interesa robar sino matarse entre sí como animales en su ciclo de muerte sin fin. Es sencillamente hermoso- Lucy se fijó en Lola y esta veía su teléfono.- ¿Ahora qué? ¿De nuevo tu novio?- Lola la ignoro y miro el mensaje. ¿Qué significa esto? Ahora dé a vez de O, eran X.

-"La mala suerte lo condeno. Si quieren mala suerte. Mala suerte tendrán"- Lo primero que se le vino a la mente por esas palabras era su hermano. Lola estaba confundida, el teléfono comenzó a brillar de rojo y otro mensaje le llego. Pero estaba vez era Robert Labrant.

-"Mis sirvientes van a tu ubicación pero ten cuidado a salir, la ciudad esta vuelta un caos de mierda, La mansión está siendo protegida contra esos locos pero procura de cubrirte, porque matan al quien sea"-Lola miro el teléfono. La luz roja la tenía preocupada. Unos ojos rojos aparecieron en la pantalla, estos lo miraban con una evidente ira, sintió algo familiar en ellos pero no sabía que. Tiro el teléfono a un lado y este se rompió.

Lucy miro por un momento lo que hizo su hermana, pero decidió ignorarla, la escenas de afuera era un gusto para sus ojos. Muerte y más muerte. Quería salir y demostrar lo que estaba hecha. Miro como una limosina se acercaba deprisa. Esta suspiro y miro a Lola, que aun miraba los pedazos dl teléfono en el suelo.

-Nuestro transporte ya está aquí-Dijo con un susurro, pero Lola estaba aún impactada.-Apúrate o nos dejaran y después le puedes pedir a tu novio que te compre otro pequeña y suculenta perra-Paso su lengua por sus labios quería saborear algo más que mujeres.


En la estación de policía Henry miraba con atención las paredes llenas de agujeros hechas por las balas de sus compañeros. Después de recibir el mensaje escucho tiros que venían de toda la estación. Después de unos minutos la luz volvió pero lo que se encontró lo dejo perplejo. En los pasillos pudo ver los cuerpos de varios de sus compañeros. La mayoría estaban cubiertas de sangre y otros tenían fracturas en sus piernas o brazos. Camino entre los cuerpos. ¿Qué había sucedido y porque estaban muertos? ¿Un ataque de un grupo armado? Era posible. Lo primero que se ocurrió fue sacar su arma y buscar algún sobreviviente. Paso rato caminando por la oscuridad a tal punto que no le importó mucho regresar con su jefe. Pero esto lo tenía preocupado. Tenía muchos amigos aquí y ahora estaban muertos.

-¡Hola!-Grito por un pasillo, pero no escucho nada. -¡¿Hay alguien que me escuche?!- No recibió ninguna respuesta. Esto no le estaba gustando, ocurrió tan de repente que no sabía qué hacer. El protocolo no serviría en este caso. Fue tan repentino que no vio a ningún atacante- Diablos, tendré que recorrer toda la estación, pero debería verificar que los reclusos estén en sus celdas, lo único que quiero es que termine rodeado de puros locos- Pudo escuchar golpes y ruidos muy extraños, parecía que venían de afuera.

Se dirigió a las celdas con su arma lista para disparar. A llegar quedo completamente sorprendido. Los delincuentes estaban amontonados en una sola celda. Esto lo confundido, noto que las rejas estaban abiertas por lo que significaba que salieron pero ¿Por qué estaban metidos en una sola? Escucho un pequeño ruido que venía de adentro. Con cuidado se acercó y noto que uno de ellos seguía vivo. El hombre abrió los ojos y lo miro asustado.

-¡Por favor no me mates!-El sujeto se levantó y se pegó en la pared cubriéndose la cara- ¡Todos están locos, están muy locos. Todos ellos enloquecieron y comenzaron atacarse entre sí!- El sujeto miraba los cuerpos con asombro.-¡Solo me robe unas cervezas, me quiero ir a mi casa!-

-Amigo cálmate y explícate mejor, no te voy a matar, pero estoy igual que tú. ¿Qué paso?-Henry noto que el hombre estaba algo rasguñado. Al parecer salió de una pelea y estaba alterado. Hasta él lo estaría si hubiera estado en su lugar.

El sujeto bajo sus brazos y lo miro con dudas- Lo que pasa, es que cuando se fue la luz. Escuchamos disparos. En un momento la luz volvió y todos ellos estaban afuera y se golpeaban con todo, yo estaba en mi celda pero lograron abrirla pero no lograron matarme ya que un policía vino y les disparo y después alguien le disparo a él en la cabeza. Ahí está por cierto-Señalo a una esquina donde uno de sus compañeros tenía un agujero en la cabeza. Henry no entendía nada. ¿Por qué se atacaron?- Bien, en verdad no sé lo que sucede y tu ¿Por qué no peleaste? Por lo menos te hubieras defendido de ellos-

-Yo no sé porque lo hicieron pero fue después de escuchar ese zumbido-Menciono el hombre ya calmado- Antes que se fuera la luz, escuche un zumbido que hizo dolerme el oído. Me los tape y luego se fue la luz. Ahí todo comenzó-

El detective frunció el ceño. ¿Zumbido? No tenía sentido, Suspiro y dio la vuelta para irse. Miro otra vez al hombre. Que lo mira preocupado- Acompáñame, debemos salir de la estación, no creo que se buena idea que te quedes, pero no intentes nada porque te juro que terminaras igual que los demás-

El hombre asintió y ambos salieron rumbo a salida. Pasaron varios salones donde podían ver los cuerpos de los policías. Henry no sabía si Ángela seguía en la estación. Mayormente no se la pasaba mucho aquí. Pero recordó algo muy importante. La familia Loud seguía en la estación y posiblemente el ataque se debió al loco que lo llamo. Volteo a ver al hombre pero ya no estaba. Esto lo alarmo y se echó a correr a donde estaban las hermanas mayores del chico. Cuando abrió la puerta de su encierro, lo que se encontró fue con una sala vacía. Maldijo en su interior, se habían ido. Miro unos lentes oscuros en el suelo que estaban rotos. Eran del psicólogo Peter, aun no se recordaba de su apellido, nunca lo dijo. ¿Qué le había pasado? Se fue directo a ver como estaba su jefe con los padres. Si alguien irrumpió el lugar, debía ser por ellos, posiblemente para matarlos.

Derribo la puerta y lo primero que vio fue el cuerpo de superior en el suelo. Se acercó y lo examino, tenía un agujero en la cabeza. Al parecer los padres se fugaron. Saco su teléfono y marco el número de Ángela. En instante la llamada cayó y lo primero que escucho fueron tiros.

-¡Ángela! ¿Qué sucede?-Pudo escuchar la voz de su compañera pero la llamada se cortó.-¡Demonios, esto no está bien!-Salió corriendo a la puerta principal y se tropezó con un bulto en el suelo. A caer pudo escuchar ruidos provenientes a su alrededor. Se fijó con lo que tropezó y se dio cuenta que era el mismo sujeto de antes pero estaba muerto. Se levantó y una botella le roso la nariz. Rompiéndose a chocar con la puerta. A mirar de donde vino. Noto a los manifestantes golpeándose y atacándose con cualquier cosa. A ver a otras partes noto que una guerra se había desato. Las personas estaban enojadas y no paraba de matarse entre sí.

-¿Qué mierda está pasando?-Esto fue escuchado por un grupo de personas y se acercaron a él en forma amenazante. Les apunto con su arma pero no parecían asustarse o retroceder- ¡Quietos o voy a disparar!-Las personas no le hicieron caso y se lanzaron contra él. No tuvo opción y comenzó a disparar. Los cuerpos caían al suelo como hojas. Lo que hizo no pareció importarles a los demás. Las expresiones de las personas eran de ira y seguían peleándose. Muchos se daban patadas, apuñaladas. Incluso vio a varios con pistolas que disparaban por doquier para matar a cualquiera.

Locura, era locura pura. Miro a otro lado para echarse a correr. Era seguido por otras personas, parecían que querían matarlo. Un auto casi lo atropella para luego estrellarse contra una pared. Henry estaba en medio de una pelea sin sentido. Dio la vuelta en la esquina y unos cuerpos cayeron frente a él. Miro hacia arriba y vio personas cayendo de las ventanas de los edificios. Sus ojos veían una escena de asesinatos sin control. Pudo ver como las llamas comenzaban a salir en varias partes y las personas vueltas locas en un frenesí de locura.

-¡Oh demonios, ahora estoy en problemas!-Miro a varias personas que corrían hacia él.- En definitiva tendré que buscar un lugar seguro, pero ¿Qué pasa?- Comenzó a disparar derivando los cuerpos de sus atacantes, ya había matado a varias personas. Era extraño la gente a su alrededor no se asustaba o se iba a otro lado, solo estaban concentradas de pelear hasta la muerte. Su teléfono comenzo a sonar, lo saco y pudo ver un mensaje de O.

-"Cielo y Tierra se mueven como una danza de destrucción, la humanidad envenena al mundo, por esa razón lo hace, quiere vacunar el planeta. Huye lejos de todo. Las personas están en un trance de ira descontrolada. Su decisión es absoluta, quiere eliminarlos a todos ¿Por qué? Porque está enojado, apareció de repente y está lleno de ira"-Miro un auto que tenía la puerta abierta. Entro y agradecía que dejaran la llave. Lo encendió y se puso en marcha arrollando algunas personas que tenía cuchillos y otras armas. Volvió a recibir un mensaje y no dudo en leerlo. Esta vez era X.

-"Un mocoso que hace daño, que goza de su maldita virtud. Aquel idiota que cree que el dinero lo es todo. Los Loud son sus sabuesos de mierda. Ira es ira, Todos sufrirán lo que me hicieron y lo que le hicieron a él"-Henry termino de leer y entendió a que mocoso se refería. Robert Labrant. Era el único que encajaba en esa descripción. Recordaba las veces que lo veía en la calles paseando con sus lujosas ropas y con chicas algunas adultas y otra pequeñas. La familia Labrant eran investigados por Ángela, por la sencilla razón de los acontecimientos raros que pasaban a las personas que curiosamente les pasaba algo malo.

-Ahora sí que estoy metido en un problema, pero ¿Qué hizo ahora ese niño y su familia?-Henry sabia de las mañas de la familia millonaria pero no podía abiertamente enfrentarlos. Era una muerte segura pero como estaban las cosas. Posiblemente estén metidos en su mansión. Tenía que llegar hasta allá. Algo le decía que los Loud estaban ahí. ¿Cómo? Era una simple corazonada.

El auto avanzaba con rapidez por las caóticas calles de la ciudad. En lo más alto de un edificio. Una pequeña figura miraba el vehículo rumbo a la mansión de los Labrant. Este ser fue rodeado por una luz roja pero otra figura apareció detrás. Esta entidad sonrió con su boca de energía. No tenía una forma específica. Parecía ser un niño por las características de su ser.

-Hola, ¿Por qué haces todo esto? ¿Por qué defiendes a la humanidad?- La pequeña figura dio la vuelta y miro a ser de azul que lo miraba sin emoción alguna.-Tu existencia me confunde aunque me pareces conocido-

-¿Conocido? Más bien tú me confundes, apareces y desatas un holocausto sin un motivo fijo ¿Qué eres y porque posees cualidades parecidas a las mías?- El ser de azul, miro con atención las características de este ser. Parecido a él, pero su tamaño era más pequeño. Pero creció tomando una forma femenina de color rojo.

-Interesante, pero ¿Cuál es tu motivo para tomar esa forma? ¿Copias mis cualidades? Yo solo me parezco a un ser masculino porque fue lo primero que se ocurrió- La mujer de rojo ladeo la cabeza tratando de comprenderlo. Negó con la cabeza y volvió a mirar a la ciudad. Estaba en su ciclo de destrucción. Las personas actuaban como eran en verdad. Debajo de esa carne y huesos, solo se ocultaban animales que solo buscan su destrucción.

-Eres igual que ellos. Los miras de la misma forma que ellos se ven mutuamente, ¿Qué te hace verlos así? ¿Has estado conectado a la informacion de la humanidad? Me imagino que sabes de lo que hablo- Sus ojos brillantes rojizos lo miraron con seriedad- Eres un estorbo por así decirlo, un ser que no merece estar aquí-

-¿Y porque tu si? He visto lo que son los humanos, pero por alguna razón no siento ira y nada parecido. Los he entendido y puedo ver algo familiar en todos ellos. Tú te desquitas con ellos porque es lo primero que sientes ¿No? ¿Cuál es tu objetivo claramente?-

-Su extinción obviamente-La mujer camino hacia él y su ojos se conectaron por un momentos.- Creo que no piensas interferir en mis asuntos. Eres muy extraño y sin ningún motivo para atacarme ¿Verdad? Algo en tu esencia me parece familiar pero no deduzco lo que es. ¿Quieres ayudarme? Me vendría bien un pareja o esposo como lo dicen las personas-Sonrió de una manera lujuriosa.

El ser de azul negó con la cabeza y desapareció dejando a la ser femenina mirando al vacío. Esta soltó una pequeña risa para luego desaparecer. Todos iban a pagar. Y ya sabía dónde se dirigían sus objetivos principales. Apareció en el techo de una gran mansión donde pudo ver a una limosina donde se bajaron nada más y nada menos que los Loud. Las cinco mayores y sus padres. Estos tenían una gran sonrisa. Deformo su figura para tomar a una más pequeña y parecerse a un niño. Su energía no podía crear un cuerpo humano completamente pero eso lo arreglaría después.

Miro como de la mansión salía un niño de cabello oscuro muy bien arreglado. Estaba saludando a los Loud presentes. No entendía el odio que sentía por ellos. Desde que empezó a sentir, lo primero que se le vino a la mente fue hacerlos pagar. Hacerlos sufrir y degollarlos muy lentamente. No solo a ellos sino a todos los seres que habitaban este maldito mundo. Un mundo lleno de monstruos sin corazón. Los odiaba a todos y quería acabar con cada uno de ellos.

Noto como otra limosina llegaba al lugar esta estaba casi destrozada. De ahí se bajaron dos niñas. Sabia quiénes eran. Lucy y Lola Loud. Se quedó mirando a la del vestido rosado. Escucho lo que le pedía a Robert Labrant. El tono de su voz pidiendo hacer sufrir a su hermana gemela le provoco mucha ira. Quiso matarla en ese instante pero debía esperar. Ahora los tenía acorralados en un solo sitio.

-Bastardos. Tan sonrientes después de cometer tantos crímenes y aun así están pasándoselas tan bien, espero ver sus malditas sonrisas cuando lo descuarticé a todos- Noto una distorsión en la señal de teléfono. Alguien seguía cuerdo, busco el usuario y encontró los datos de una mujer. Ángela Summer. Según lo que sentía, era que estaba dentro de la mansión. Al parecer los sabuesos de Labrant la capturaron. Esa mujer tenía un personalidad muy chocante pero de cierta forma sentía que le debía una.- Las mujeres son un caso extraño. Ja de todas maneras presiento que debo ayudarla-


Dentro de la mansión, Ángela se encontraba encadena en una cama. Miraba el techo con el ceño fruncido. Esperando a ver que le iban hacer esos malditos. Los desgraciados la emboscaron en su casa y la trajeron aquí. No le sorprendió ver al hombre más estúpido y degenerado frente a ella. Él y su hijo eran un caso delicado. ¿Por qué la trajeron aquí? Habían dos razones, la iban a violar o la iban a violar y luego a matar. Escuchó un ruido proveniente de la puerta y entro con una gran sonrisa, el mocoso con dinero hasta los dientes.

-Hola, señorita Summer. ¿Le gusta su estancia? Trate de darle un lugar con mucha comodidad, espero que sea de su agrado-El chico sonrió para luego mira fijamente sus pechos. Ángela bufó por la acción del mocoso. Un idiota en todo el sentido de la palabra.

-Vete al diablo niñato. ¿Qué me vas hacer? Tenerme aquí hasta que se te de la gana de violarme-Ángela no estaba asustada sino emocionada, solo quería un motivo para mandar al diablo al pequeño idiota.-Mis pechos pueden estar llenos de leche, pero esta leche te dará digestión pequeño malcriado, degenerado y poca cosa. ¿Sabes algo? Tienes pinta de homosexual muy obvia y por esa razón es que te la pasas cogiéndote a cualquier zorrita que se te pase por el camino-La mujer estaba disfrutando los insultos.

Labrant camino hasta la ventana de la habitación y abrió las cortinas. Miro con una sonrisa arrogante a la mujer.-Me gustaría pero me entere de algo que no me gusto para nada. ¿Conoces a Lola Loud? Que pregunta, es obvio que sí. Tengo ciertas grabaciones donde la veo en la estación de policía y hace rato me conto lo que le hizo en la casa de su tía-

Ángela comenzó a reír, desconcertando al chico. Así que la pequeña zorra estaba enganchada a Labrant, eso explicaría su maldita prepotencia. Claro teniendo a un mocoso que page todo capricho de su mente malcriada y putrefacta seria motivos para amenazarla. Miro al chico con una sonrisa.

-No me interesa que relación tengas con esa mocosa. Déjame adivinar, te dijo que la humille y tu como buen tirano como tu padre. Buscas vengarte por ella-Ángela volvió a reír- Toda tu familia ha estado en la mira de la ley, pero siempre sus crímenes era olvidados por tus constantes pagos a los corruptos de la estación y de otras partes.- Escupió en el suelo, ganándose una mueca de asco del chico.- Hazme lo que quieras pero te diré algo, cuida muy bien las cadenas porque si llego a romperlas, tomare un pala y te la meteré por donde no te llega el sol. ¿Has sentido una escopeta dentro del reto? Una vez se lo hice a un ladrón y quedo muy satisfecho-Ángela tenía una personalidad de lo más extraño del mundo, desde niña era así, ganándose unos insultos de su hermanastra Bárbara. Ambas han sido como amigas pero a la vez rivales. La morena tenía una personalidad más sociable y amable pero ella no.

-Cielos, lo que decían de ti era verdad. Tus amenazan me excitan más, pero tomare mi turno cuando mi novia esté lista para darte un escarmiento, Me pidió darle el primer bocado de tu cuerpo. Esos pechos están suculentos para morderlos-Labrant sonrió y salió de la habitación, dejando con una sonrisa maligna a la mujer. –La esperare entonces, no me importa cuánto me hagan sufrir. Al final el infierno les caerá encima y como todo está patas para arriba lo haré sin ningún problema-

Sonrió esperando la llegada de la mocosa. Paso un rato hasta que escucho unos pasos detrás de la puerta. Miro fijamente hasta que alguien la abrió y se encontró con una chica de cabello castaño oscuro corto. Estaba en ropa interior. Esta la miro y sonrió lujuriosamente.

-Vaya, vaya, vaya si es Luna Loud, ¿Qué haces aquí?-Sonrió con arrogancia.

-¿Qué tú crees? Lola se está preparando para castigarte pero será después que lo haga yo-Se acercó meneando sus caderas. Ángela rodo los ojos, al parecer debía sacarse del medio a la lesbiana cantante. Bueno,que la fiesta comience.


Bueno amigos el próximo capítulo habrá sangre y muchas locuras. Por eso la historia cambiara a M. solo les aviso para que estén atentos.

Y para que entiendan, lo que pasó con las personas. Me inspire en una película llamada "Kingsman: El servicio secreto" Saludos.