CAPITULO 4: ¡Feliz cumpleaños Sai! (Parte I)

"Te amo porque a pesar de que conoces mis peores defectos, te gusto tal como soy"

Recapitulando los últimos días, Hinata encontraba irreales los acontecimientos que sin proponérselo, habían incrementado en tres su círculo social. Los detalles del día anterior le eran confusos pero afortunados, inconscientemente se llevó una mano a la nuca, el chichón seguía ahí, de ningún modo pudo ser una alucinación suya estar en brazos de Naruto-kun.

No recordaba bien lo que pasó después del horrible golpe que la tomó desprevenida, para cuando despertó en la enfermería, fue Yamanaka-san y no Naruto-kun quien estaba a su lado. Sonrió entusiasmada al recordar a Ino, aún cuando Hinata le perjuró estaba bien, no se separó de ella e incluso insistió en acompañarla a casa al salir de clases, fue tan amable que si bien era temprano aventurarse a desearlo siquiera, esperaba llegaran a ser cercanas.

Sumida en sus pensamientos mientras depositaba sus zapatos en un casillero para cambiarlos por las zapatillas escolares, no se percató del momento en que alguien se posicionó a sus espaldas, sorprendiéndola gratamente con un entusiasta saludo.

- ¡Buenos días Hinata-chan! – canturreó animadamente Ino.

- Buenos días Yamanaka-san – le respondió de buena gana, feliz de que la otra joven siguiera con la misma buena disposición del día anterior hacía su persona.

- Ino –Hinata parpadeó confundida ante la airada reacción de la rubia – llámame Ino, no tienes que ser tan formal, después de todo somos amigas ¿no?

- ¿Amigas? – los ojos de Hinata se abrieron de par en par, sorprendida por la increíble declaración de la que acababa de ser objeto.

- Siempre y cuando me aceptes como tal – agregó Ino tan sincera, que Hinata no pudo menos que asentir ilusionada.

- Por supuesto Ino-chan – la encantadora sonrisa de Hinata enterneció profundamente a Ino, sintiendo tal empatía por la muchacha que en ese instante decidió hacer cuanto estuviera en sus manos por enmendar la terrible injusticia que cometiera el día anterior.

- Gracias por acompañarme ayer a casa – comentó casualmente Hinata, creyendo oportuno agradecer apropiadamente a la que a sus ojos era una autentica heroína.

- No fue nada, no tienes que agradecérmelo – minimizó Ino incomoda, si Hinata supiera que fue su culpa en primer lugar, dudaba que siquiera le dirigiera la palabra, por tanto, optó por cambiar inmediatamente de tema – ¡cierto Hinata-chan!, ¿tienes algo que hacer el sábado por la tarde?

- ¿El sábado?, no… no en realidad… – murmuró pensativa.

- ¡QUE BUENO!, éste sábado es el cumple años mi novio y daré una fiesta en su honor, sería fantástico si pudieras ir.

- N-no lo sé… – indecisa, Hinata eludió lo dicho, que congeniara con Ino no significaba que estuviera lista para abrirse a más personas, era tan tímida que le resultaba un verdadero suplicio socializar con desconocidos.

- Vamos Hinata, será divertido, todos mis amigos estarán ahí – viendo que sus argumentos no daban resultados y Hinata era reacia a aceptar, decidió jugar su carta secreta – Naruto también irá.

- ¡Na-Naruto-kun! – ¡Bingo!, justo en el blanco, la automática reacción nerviosa de Hinata era prueba inequívoca de que Naruto era su talón que Aquiles.

- Él es la persona que te gusta ¿no? – finiquitó, estando segura de que esta vez obtendría una respuesta favorable, se saldría con la suya a como diera lugar.

- ¡NO!… yo, Naruto-kun, él solo… – Ino no le dio tiempo a formular una excusa, tomó a Hinata del brazo para seguir de frente su camino hacia el salón de clases.

- Decidido, yo paso por ti, así que no te preocupes y déjalo en mis manos… – parloteaba, ignorando deliberadamente las protestas de Hinata, dando como un hecho su respuesta sin tomarla en consideración – estoy indecisa, tengo un precioso vestido color azul que quiero usar ese día, aunque también hay uno rojo que me encanta… ¿y tú qué te pondrás? – resignada, Hinata no pudo hacer otra cosa que seguirle la corriente, suspirando pesarosa al darse cuenta de que Ino no era una persona a la que pudiera negársele nada.


Las campanillas que anunciaban el receso para el almuerzo retumbaron armónicamente por los corredores. Todos los chicos se reunían en grupos para aprovechar al máximo esa hora del día, en la que no solo podían tomar un descanso, sino también formar lazos en la intrincada estructura social adolescente.

Como habitualmente lo hacían, Naruto y Sasuke se dirigieron escaleras arriba a la salida de la azotea, lugar predilecto en que solían disfrutar del almuerzo sin el alboroto que parecía seguir a Sasuke a donde quiera que fuera.

- Idiota – masculló entre dientes el Uchiha, harto de sobremanera por la absurda situación de Naruto.

- ¡WAH!, ¡te digo que no es mi culpa 'ttebayo! – objetó escandaloso el Uzumaki. Siendo amigos de toda la vida, lo menos que debía mostrarle Sasuke era una pisca de compasión a sus problemas.

- ¿Cómo puede ser posible que todos los días olvides el dinero del almuerzo? – recriminó molesto, llegando al final de la escalera y cruzando la puerta que daba paso a la azotea.

- ¡Te lo digo!, es culpa del viejo, él y la abuela siempre están fastidiándome – caminó tras él en actitud lastimera, cosa que no iba a funcionarle, cansado estaba de ser la cuenta corriente del rubio.

- Con quejarte conmigo no ganas nada.

- ¿Y con quién más quieres que lo haga?, los amigos están en las buenas y en las malas ¿qué no? – no respondió de inmediato. Sasuke detuvo sus pasos al dar la vuelta a la caseta por donde habían salido instantes atrás

- Mira, parece que ahí tienes tu salvación – le señaló a una persona bien conocida por ambos y que sin duda como la vez anterior, solucionaría el dilema de Naruto.

- ¡Hinata!, justo a la persona que más quería ver –sin pensarlo dos veces Naruto se situó a su lado, dejando perpleja a la aludida, aferrandose a la bolsa con estampado de gatos que sostenía sobre su regazo.

- ¡Na-Naruto-kun!… Uchiha-san – al acto los saludó, nerviosa al primero y cautelosa al segundo. Sasuke ocupó el lugar al costado opuesto de Hinata, disponiéndose a degustar de su almuerzo mientras ignoraba a sus compañeros.

- ¿De casualidad hoy no llevarás un almuerzo extra contigo? – adelantó optimista Naruto.

Momentáneamente pasmada por la inaudita petición, Sasuke decidió brindarle un consejo en voz baja para romper el hielo.

- Si agradas el estómago, seguro que te ganas el corazón – insegura de haber escuchado bien, volvió la cabeza esperando que Sasuke le repitiera lo dicho, sin embargo, el Uchiha ya no prestaba más atención que al apetitoso almuerzo que tenía en sus manos.

Incapaz de seguir ignorando por más tiempo la petición de Naruto, Hinata sonrió tímidamente y de la bolsa que yacía en su regazo extrajo la anhelada vianda salvadora para Naruto. Con una sonrisa de oreja a oreja la aceptó de buena gana y tal y como si se tratara del más exquisito manjar, Naruto se dispuso a zamparse la sabrosa comida.

- ¡Buen provecho! – cada bocado le supo a un pedacito de cielo, por lo que no tardó en sonsacar a Hinata el por qué del afortunado hecho de la comida extra – Es una suerte que siempre lleves un bento extra Hinata.

- Antes solía prepararlo diariamente para mi hermano – respondió con esa voz dulce y pausada que la caracterizaba, rememorando el rostro de su querido hermano con solo mencionarlo, era tonto, lo sabía, pero preparar dos almuerzos era una costumbre tan arraigada, que al hacerlo sentía como si el propio Neji todavía estuviera con ella – es una vieja costumbre de la que no he podido deshacerme…

- Pues me alegro, porque esto está realmente delicioso… quien se case contigo será un hombre muy feliz – balbuceaba con la boca llena, tan ocupado en engullir, que no medía el alcance de sus palabras, ni el efecto que estas podían tener sobre el corazón enamorado de la inocente joven. Cada momento que pasaban juntos, Naruto se volvía más especial a los ojos de Hinata.

- ¡Cierto, Naruto-kun! – obligándose a salir de la ensoñación que el distraído cumplido de Naruto le produjo, trató de centrarse en otras cosas antes de que las halagadoras palabras se le subieran a la cabeza y terminara por perder nuevamente la consciencia – a… aquí está el suéter que me prestaste ayer, muchas gracias – de la bolsa sacó la mencionada prenda de color amarillo ya lavada y perfectamente planchada.

- Nah, no fue nada, soy yo el que está agradecido por la comida – sintiéndose como un mal tercio, Sasuke observó de reojo la peculiar escena, Hinata se desenvolvía mejor de lo esperado. A comparación del día anterior, lucía más relajada estando con Naruto. Sasuke supuso su trabajo pronto llegaría a su fin, no obstante, seguiría observando de cerca el progreso de ambos, si tenía suerte, en unos días serían novios y Naruto dejaría de estafarlo con la mesada – Estoy satisfecho, realmente estaba buenísimo… – Hinata asintió modestamente al cumplido al momento que tomaba de vuelta la caja de almuerzo vacía; y a falta de mayor conversación, Naruto decidió abordar otro tema no menos importante – ahora que me acuerdo, Ino dijo que irías a la fiesta de Sai.

- Fue realmente amable al invitarme.

- ¡Genial!, en ese caso ¿podrías ayudarme con algo?

- Cla-claro…. ¿de qué se trata? – accedió sin pensarlo.

- Ayúdame a convencer a ese idiota testarudo de ahí, para que también vaya – apuntó con el dedo índice a Sasuke, que acostumbrado a su maleducado comportamiento , lo ignoró como si éste se hubiera dirigido a la pared o al viento.

- ¿Es que no piensas ir Uchiha-san? – los ojos perlados de Hinata se centraron en la despreocupada figura de Sasuke. Sintiendose observado se limitó a responderle con un gruñido indiferente.

- Desde niños he tratado de hacerlo más amigable, pero siempre corta con todo y dice que tiene cosas más importantes qué hacer, tenía la esperanza que te hiciera caso – de un salto Naruto se puso en pie cruzándose de brazos, si tenía suerte, lograría que Hinata lo influenciara positivamente.

- Lo lamento Naruto-kun, pero si Uchiha-san decidió no ir, no hay nada que pueda hacer – Sasuke la escuchó sorprendido, cualquier otra chica lo hubiera fastidiado para aceptar. Naruto se sintió decepcionado al escucharla, confiaba en que Hinata lograría lo que él no y eso lo ponía en aprietos, afortunadamente para él, esas no fueron las últimas palabras de la Hyuuga – aunque me hubiera gustado compartir contigo Uchiha-san, no conozco a muchas personas y tú has sido realmente amable conmigo.

- Nunca dije que no iría, dije que lo pensaría – farfulló malhumorado, para cuando se dio cuenta de que aquellas palabras habían salido de su boca, era demasiado tarde.

- ¿Entonces iras? – concedió Hinata ilusionada.

- Creo que podría considerarlo… – ¿qué demonios acababa de pasar? ¿de dónde había salido eso? No tuvo tiempo de recapacitar en ello, ni tardo ni perezoso Naruto aprovechó para situarse en medio de Hinata y él, rodeándolos a ambos en un confianzudo abrazo.

- Está hecho, no puedes decepcionar a Hinata – musitó tan feliz el Uzumaki, que sin quererlo cometió una indiscreción – esa apuesta ya la tengo en la bolsa 'ttebayo

- ¿Qué apuesta? – la gélida voz de Sasuke lo paralizó y de inmediato buscó apoyo en Hinata.

- ¿Eh…? ¿lo…? ¿lo dije en voz alta? – Hinata asintió titubeante con la cabeza.

Naruto tragó sonoramente saliva, negándose a enfrentar la amenazadora forma en que seguramente Sasuke lo veía, necesitaría un autentico milagro para salir del embrollo en que su bocaza acababa de meterlo, si Sasuke se enteraba que había apostado mil yenes con Kiba a que se presentaba en la fiesta de Sai, podía irse considerando hombre muerto.

Continuará…


(Dudas, sugerencias, felicitaciones y jitomatazos, favor de dejarlos en un review, gracias =3)

NOTA DE SALEM:

Actualicé lo más pronto que pude, no es mucho, pero ya es un avance respecto al doujin jeje, ahora sí, nos leemos en el próximo capítulo.

- Anónimo: Si, la relación de estos dos (o tres XP) se irá estrechando más y más a medida que avance la historia ;D

- NN-chan: Gracias =D

- xXAiKawaiiChanXx: Muchas gracias, ojalá que de esta forma pueda terminar al fin la historia jeje.

- daniela hervar: Hinata tuvo un día de perros, pero al final sobrevivió y eso ya es ganancia =D

- frans.s: Ya no dispongo de tanto tiempo para vaguear como antes, pero como tampoco quiero dejar inconclusa la historia, no me quedó de otra que acabarla en fic owo

- NANA-chan53: Espero haber tardado menos que la actualización anterior (y eso que estoy haciendo capítulo cortos para avanzar más rápido LOL). Así es, quien menos te hace caso es quien más te atrae, o algo parecido aplicará aquí jaja. Saludos y cuídate mucho ;D

- angel-maria: Muchas gracias.

- Daisuke-37: Si, no creo que vuelva a publicar otro fic por lo pronto, pero espero terminar los que tengo pendientes =3