Aquí comienza todos los problemas.
Capítulo 6: En alerta.
-Te vez agobiada señorita policía ¿Quieres un poco de acción? Estoy muy caliente para satisfacerla-Luna se puso sobre la cama mientras Ángela la miraba seriamente- ¿Qué pasa? ¿No ha visto a una lesbiana insinúensele? Con esos pechos, seguro vuelve locos a cualquier criminal.-Paso su lengua por sus labios mientras llegaba cerca de la entrepierna de la mujer. Ángela no dijo nada solo abrió sus piernas, dando a entender que la dejaba.
-No, de hecho hubo muchas como tu tratando de seducirme, ¿Sabes que me acosté con una mujer hace poco? La hice gritar hasta que se vino en mi boca varias veces-Ángela abrió más sus piernas, haciendo que Luna gimiera por la acción- Aunque nunca lo he hecho con una adolescente ¿Quieres ser la primera?-
Luna se rio mientras bajaba su mano a su ropa interior y comenzaba a tocarse lentamente. Mientras que con una de sus manos se masajeaba uno de sus pechos. Ángela la miraba como aumentaba el ritmo, la perra sucia sí que era una depravada.- Por que no te arrimas un poco con esa vagina mojada, quiero probarla-Hablo seductoramente-Quiero toda tu sucia esencia pequeña-
-Vaya, estas muy impaciente, eso me gusta. Los policías son fáciles de seducir, la mayoría son solteros que no tienes a alguien que los complazca-Luna bajo su ropa interior mostrando su intimidad, con su liquido bajando poco a poco.- Debía esperarse de que una policía mandona como tú, estuviera tan ansiosa de probar un vagina sucia y muy caliente-La chica dirigió una de sus manos hacia su pecho, para comenzar a desbrochar parte de su camisa. Cada botón era separado mostrando su sostén rojo.
-Oh, que hermoso sostén, eres una mujer con estilo-Masajeo uno de sus pechos, provocando que soltara un gemido de placer. La chica empezó a masajearlos mientras se tocaba. Podía escuchar como sonaba sus paredes vaginales, como si se tratarse de una esponja. Al parecer estaba muy mojada. La cara lujuriosa de la chica le daba risa. Desesperada a mas no poder-¡Mierda ya no aguanto más!-Vio como la chica se venía sobre la cama mojando parte de su pantalón, pero no acabo ahí. Luna llevo su mano llena con su líquido a su boca. Miro con atención la mano.
¡Chupa mis dedos, anda te sabrá bien!-Hizo lo que dijo metiendo cuatro de sus dedos en su boca, comenzó a usar su lengua para chupar todo ese líquido de la castaña. Era salado pero también algo dulce-¡Oh si, chupa maldita perra, chupa, porque aún no termino!- Luna se acercó más a su rostro y la miro directo a los ojos, sus labios se pegaron de golpe, ambas leguas se movían a un ritmo que hizo soltar un gemido a ambas. Luna jalo sus sostén, sintió como se rompía el enganche y daba a la luz sus enormes pechos. Se alejó de sus boca y bajo a empezar a chuparlos.
-Carajo niña, sí que eres un guarra. ¿Tu madre no te da de probar sus pechos? Oh Dios, eso me gusta, sigue-Luna chupaba como si estuviera bebiendo algo, cada chupetón era más fuerte que el anterior.-Oh sí, me vengo niña, me vengo. ¡AH!-Soltó un grito de placer y sintió como su ropa interior se mojaba de golpe- Por un demonio…. Tendré que limpiarla después ¿Por qué no me quitas mi pantalón y comienzan a limpiar mi suave vagina, pequeña?-Luna dejo de chupar para mirarla con una gran sonrisa. No espero y desabrocho su pantalón para bajarlo con ti ropa interior.
-Oh mami, estas muy mojada, en verdad que soy buena excitando a viejas brujas. Lástima que estés encadenada porque si no haríamos aún más-El dedo índice comenzó a introducirse dentro de ella. Para salir y entrar de nuevo con más fuerza.-¿Te gusta? Dime que si por favor, quiero que supliques por mas-
-¡Si, mételo más adentro! ¡Hazlo con todas tus fuerzas, Luna! ¡Dale a esta vagina apretada y vieja, todo tu maldita fuerza!-Las suplicas enloquecieron a la rockera. Uso dos dedos más para comenzar a meter con más fuerza dentro de su vagina, podía sentir como entraban y salían con más fuerza haciendo gemir con más fuerza. Debía admitirlo la chica sabia como complacer a una mujer. Sus paredes comenzaban a cerrarse entre sus dedos. Se volvía a venir-Luna… Ah me vengo de nuevo, bébetelo cuando salga por favor, hazme el favor, quiero que lo pruebes-
-¿Segura? Si es lo que quieres, déjalo salir nena. Lo quiero todo-La chica saco sus dedos y rápidamente comenzó a chupar su vagina y meter su legua lo más que podía.
-¡Oh maldita sea! ¡Sigue, sigue! ¡Ahí viene! ¡AH!-Su líquido salió disparado como un chorro a toda presión empapando la cara de Luna a más no poder. La niña soltó un largo "Ah" como si terminara de beber una bebida refrescante. La chica la miro coquetamente y ella le correspondió con una sonrisa de lujuria. Luna volvió a meterse en su vagina y comenzó a chupar todo el líquido que aun salía- Aun estoy sensible Luna, sigue entre mis pierna que viene más- Volvió a venirse en la cara de la Loud cantante. Mientras que esta chupaba y lambia su vagina con mucho placer. Los brazos de Luna subieron para tocar ambos pechos.
-Si mi pequeña, saborea, prueba, mastúrbate cuanto quieras. Toca mis pechos tantas veces para venirme otra vez-Luna no respondió solo seguía en lo suyo, hundida en su lujuria y placer.-¡Me vengo de nuevo!-Se vino por tercera vez en la cara de la niña-Excelente… Hazme tuya pequeña, no te detengas-Sonrió maliciosamente mientras poco a poco se zafaba de sus prendas inferiores-Oh ya está listo. ¿Quieres algo mejor, Luna? Porque estoy llena de sorpresas cariño-Miro como la chica chupaba y metía su lengua completamente fuera de control. Ángela sonrió malignamente y cerró con fuerza sus piernas encerrando a la chica entre ellas. Fue tan fuerte el empujón que sintió como la lengua de la niña se metía aún más.-¡Wow! Se siente muy bien Luna. ¿Por qué no comenzamos con la fiesta verdadera?-
Luna apretó con fuerza sus pechos. Haciendo que soltara más de sus liquido sobre ella, pero la diferencia que ahora la niña no podía despegarse.-¡AH! ¡Oh Luna! ¡¿Te gusta mi vagina, te gusta mis jugos de policía sucia?! ¿Eh? No te oigo cariño- Luna trataba de separase pero el agarre era muy fuerte. No paso días en el gimnasio entrenado para tener piernas débiles. Ahora agradecía eso.-¡No te detengas Luna, aun no acabo mi linda y zorra amiguita!
Los ruidos de la niña tratando de hablar, eran placenteros y la excitaban más. Luna quería separarse pero no la iba a dejar-¡Si maldita, pruébalo todo, aquí viene otro! ¡AAAHH!-Arqueó su espalda, por el gran orgasmo que tenía.- ¡Viene más pequeña. Viene más, mi vagina tiene tanta leche que sería buena para una granja!-Volvió a tener otro orgasmo, miro como la cama se comenzaba a cubrir de su liquido.- ¡Oh si…. Me gusta así Luna, sigue clavando tus dientes, me calienta aún más!-Apretó más la cabeza de la niña contra su entrepierna, sintiendo sus dientes hundiéndose mas en ella. Era más la excitación que el dolor que sentía. Luna clavo su uñas en sus pechos pero no le importó, así le gustaba más.-¡Viene otro mi perrita y este está bien cargado!-Se rio mientras volvía a venirse- No sabes lo extenuante que es la vida de policía, cuando tenía a Lola entre mis pechos, debo admitir que me calenté y estuve a punto de cogérmela en ese instante, no soy lesbiana, pero mi cuerpo corresponde a los placeres diarios-Luna no decía nada, todo su rostro estaba bloqueado por la flor de Ángela. Que apretaba con masa fuerza mientras seguía viniéndose en su cara- Tengo una foto de tu hermanito y me masturbo cada día con esa ella. No lo tomes como pedofilia, cuando un niño llega a los doce, ya es un hombre y puede complacer a una mujer. Bueno, de hecho si lo es, no te imaginas lo que hice antes de toda esta mierda-
Pasó un largo rato de orgasmos e insultos por parte de Ángela, mientras que Luna inútilmente trataba de separarse de ella. Los movimientos desesperados de la Loud se hacían cada vez menos bruscos, hasta que dejo de moverse. Ángela sonrió de manera maligna, para abrir sus piernas.
-Lunita ¿Estás ahí querida? Me hiciste venir doce veces, es un nuevo record, tenía mucha contenida-Luna seguía pegada a su clítoris sin mostrar signos de querer moverse- Cielos eres una maldita zorra sucia. ¿No te dan leche en tu maldita casa para venir a beberte la mía? Vamos pequeña, aún tengo mucha y quiero sacarla antes de cogerme a la zorrita de rosado-Ángela miro el cuerpo de Luna con gusto, para luego ver la muñeca que tenía encadenada su mano derecha, los jalones que hizo fue suficiente para agrietarla. De un jalón termino de romperla para luego hacer lo mismo con la otra y así quedar libre.
-Uf, me duele un poco las muñecas, pero valió la pena por algo de sexo lésbico ¿No es así Luna?-Se sobo un poco para mirar a la chica entre sus piernas. Agarró su cabeza para levantar su rostro, donde pudo ver la cara cubierta de Luna con su leche, la cubrió tanto que parecía una máscara- Los ojos estaban abiertos pero dirigidos hacia arriba mientras su lengua estaba fuera. Mostrando como su boca estaba llena de todo lo que saco. Se rio un poco- Pude llenar su boca con todo mi placer. En definitiva rompí otro record mundial. Dime Luna ¿Te gusto? ¿Quieres más? Oh cierto, ya no estas viva-Ángela de un movimiento tiro el cuerpo sin vida de Luna fuera de la cama. Cayendo como la basura inmunda que era. Se paró de la cama y abrocho su camisa, para agarrar su pantalón.
-¡Rayos! ¡Me debes un pantaleta maldita!-Miro con asco su ropa interior llena de su leche y de la chica. Lo tiro en la cara de la niña que se encontraba más pálida que un huevo. Se colocó su pantalón mientras silbaba una pequeña canción. Se acercó al espejo de la habitación y amarró su cabello en una cola de caballo- Te seré sincera, no uso el sexo como método de escape, pero viendo la situación y aparte las urgencias que tenía. Ja soy una masoquista, las cadenas me excitaron-Seguía arreglando su cabello en el espejo, mientras hablaba con el cadáver- Así que aproveche tu adición lésbica, para escapar. Y lo mas importante, eres la primera en tener sexo conmigo, en sí, la primera mujer, aunque no soy virgen, eso lo perdí hace semanas gracias a alguien muy especial, pero tienes el premio mayor ex zorra-Dio la vuelta para dirigirse a la puerta. Miro el cuerpo de la niña y sonrió malignamente- Haré pagar a tu familia todos los crímenes cometidos, en especial por ese pobre chico que tuvo la suerte de ser tu hermano-En uno de sus bolsillos saco una foto, donde se podía ver a Lincoln sonriendo.
Ángela se le quedo mirando por un buen rato y sonrió lindamente. Recordó ese día, aquel día que como si fuera ayer, un día que nunca olvidaría. Era como una luz en medio de toda esa oscuridad. Miro el cadáver de la chica y sintió mucha ira, pero estaba satisfecha de acabar con la vida de uno de esos monstruos-Las investigaciones que hice sobre tu familia me dieron a entender la vida que tuvo Lincoln en su casa. Fue demasiado tarde y mira lo que paso-Se acercó al cadáver y quito su ropa interior viendo a los ojos muertos de la chica. Agarró la parte de debajo de su mandibular y la abrió hasta que quebrarla. Siguió con más fuerza, teniendo en mente lo que sufrió aquel niño, hasta que logro separarla del cuerpo de Luna, dejando su lengua completamente afuera.
-Las cosas que hago por mis sentimientos. Pero la sociedad y sus malditas leyes, me limitaron por completo. Gracias por matarlo, perra sin corazón. Mataste a un futuro hombre de bien-Miro el cuerpo de Luna para luego abrir la puerta y salir de la habitación. Y guardo la foto en su bolsillo para mirar su nuevo entorno.
Una luz roja alumbro el lugar y la mujer de rojo apareció mirando fijamente el cuerpo de Luna Loud.
Se rio un poco para mirar la puerta.-Ahora le debo más a esa mujer, quiero saber cómo torturara a esos malditos. Sin embargo, su condición no le da para ganar. Tendré que ayudarla- Desapareció dejando una pequeña llama sobre el cuerpo de la chica, donde poco a poco la iba cubriendo.
La detective miro el pasillo atenta a cualquier sirviente u mercenario que tuviera el mocoso Labrant. Ese chico igual que su padre tenía una mente desquiciada. Escucho unas voces viniendo a su izquierda. Oía una voz y la reconoció enseguida. Era Lola Loud, que venía del otro lado del pasillo. Se escondió detrás de una armadura medieval y de reojo la vio acercándose junto a una castaña, pero de un color más claro. Si mal no recordaba era la bromista. Ambas llegaron a la puerta, gruño por esto, si entraban la iban a descubrir y una mansión con miles de hombres armados la tenía para perder.
Sintió una extraña sensación y tapo su boca. Su estomago se revolvía de un lugar a otro dándole mucho dolor. El vómito subió hasta su garganta pero lo volvió a tragar. No podía arriesgarse que la vieran. Pero no funciono, ya que el líquido estomacal llego otra vez llego a su boca, tendría que aguantar hasta que se fueran.
-¿Estas segura que quieres cogerte a esa policia? No sabía que eras lesbiana cono Luna, por lo visto está en la Loudsangre ¿Entiendes?-Luan lanzó un mal chiste que hizo rodar los ojos del fastidio a la niña y la detective-Oh vamos, estuvo buena ¿No? Aunque algo me molesta-
-Cállate Luan, no entiendo porque viniste, no creo que te incumbe ver una escena de lesbianas, chupándose el coño hasta gritar. Además no solo me la voy a coger a esa ramera, sino quitarle esos pechos de vaca que tiene-Lola sonrió, mientras sacaba de su vestido negro. Lo más sorprendente que tenía un traje de castigo con una abertura donde podía verse su pequeña vagina.-Debo admitir que soy muy exigente, pero me molesta que aún no llegue Lana, esa inútil debió estar en la casa de nuestra tía, pero Labrant dice que le ha costado a su hombres llegar allá con ese caos en la ciudad, me estoy comenzó a preocupar-
-Es gracioso que estés preocupada por Lana, y eso que se la diste a Robert para cogérsela-Luan rio un poco.-Para ser tu gemela, es la única que aun preserva algo de decencia en su pequeño cuerpo. Recuerdo las veces que me encontró masturbándome con su ropa, arriba de su cama. Debí tirármela en ese instante, pero me controle-
Lola la miro de mala manera-No es eso, aunque sea mi gemela, no me gusta que siga siendo asi. Deseo convertirla en mi sirviente, por la sencilla razón que un Loud debe cuidar a otro sin importar que-Lola sonrió- Lana debe ser una Loud como tal y si sigue así, terminara siendo un estorbo como Lincoln-
-Solo espera, y no solo vine a serte compañía-Luan sonrió- Quiero participar, no por la mujer pechugona, más bien por tu atrevido traje, me tienes muy caliente pequeña-Luan se puso detrás de Lola mientras esta sonreía. La mano de la comediante bajo hasta ese pequeño orificio y sin dudar metió dos de sus dedos, haciendo gemir a la niña- Se siente muy caliente, estas algo mojada hermanita. Eso me gusta y concuerdo contigo, Lana debe ser igual a nosotras-Empezó a lamber la oreja de Lola mientras aumentaba el movimiento de sus dedos.
-Ah.. Luan no hagas eso, sino tendré un orgasmo-Luna ignoro las palabras de su hermana y continuo masturbándola- ¡Maldición, no aguanto más!-Lola soltó una gran cantidad de su liquido al suelo. Luan llevo la mano que uso a su boca y chupo todo el líquido que quedo, mientras la niña se recuperaba en el suelo-Oh no, me las pagaras pedófila de segunda, nadie me da un orgasmo y sale ileso-Lola salto encima de su hermana, para arrancar la falda de cuadros de la chica, para mirar su ropa interior.-Estas mojada hermana, en verdad que eres una pervertida. Maldita pedófila. Si hubieras tocado a Lana antes, te juro que te mandaría al infierno en ese momento-Lola empezó a tocar arriba de la ropa interior, haciendo gemir de placer a Luan.-Un castigo, eso es lo que necesitas Luan. Y te lo daré hasta destrozar todo tu asqueroso ser-
-¡Cógeme de una buena vez Lola! ¡Por favor, no aguanto más! ¡Hazme tuya pequeña, quiero todo!-
-Sera un placer-Lola termino de romper la ropa interior para empezar hacerle una oral a su hermana.
-¡Si, Lola. Sigue así!-Luan se movía frenéticamente mientras Ángela miraba todo con completo asco. Los Loud era un grupo de malditos depravados, adictos al sexo y aparte lesbianas. ¿Cómo hizo Lincoln para sobrevivir a esos monstruos? Aprovecho que las niñas estuvieran en su pasatiempo y con cuidado se alejó del lugar. Miro hacia atrás y Luan parecía un loca. Sacaba la lengua como un perro muy feliz, mientras la niña seguía chupando su vagina.-¡Carajo ya me vengo, tómatela Lola, Tómatela toda! ¡Ah!-La niña tuvo un orgasmo y pudo escuchar como el chorro salía de ella. En verdad que era una lunática.
Cruzó la esquina antes que se dieran cuenta y miro una maceta donde no dudo en depositar lo que tenía en su boca. Se agarró el estómago con cuidado, aun tenia nauseas, no entendía que le pasaba. Quizás se debía a los múltiples orgasmos que tuvo hace rato, no era la primera vez que tenía varios a la vez. Antes le paso hace semanas donde perdió su virginidad. Recordar ese día fue muy agradable, fue la primera vez que se sentía bien desde hace mucho. Nunca creyó lo que iba a ser antes que él llegara.
-Debo Salir de aquí, pero tengo que conseguir un arma. ¿Dónde lo esconderás niñato rico? Me sorprende que no ande algunos de tus guardaespaldas por aquí -Ángela escucho unos tiros provenientes de afuera. Miro por una ventana del pasillo y vio a lo lejos unas explosiones y la gran cantidad de fuego que alumbraba la ciudad-Hui, la locura se apodero de la gente, bueno, esto es el apocalipsis, entonces significa que todos los vigilantes tratan de contener a los salvajes que quieren entrar a violarse al estúpido niño-Ángela soltó un risa para seguir caminando buscando la armería, miro cada pasillo en la que pasaba buscando algo que le sirviera para defenderse si no lograba en obtener un arma.
-Bien, hay armaduras medievales, así que debe haber una espada. ¡Eureka!-Noto una espada en una armadura cercana. La despego de su lugar y la movió de un lograr a otro para acostumbrarse-Ahora espero que un idiota de los Loud aparezca, tengo ganas de metérselos por el hueco del…
-¡Ah. Hazlo más rápido Lincoln! ¡Más rápido que tu mami te lo ordena!-Unos gritos de placer se escuchaban de una habitación a unos metros adelante. Frunció el ceño y se acercó con su espada en alto, hasta mirar dentro y encontrase con algo muy peculiar.-¡Si, mi pequeño! ¡Hazme gritar de placer, hazme todo lo que quieras!- Rita Loud estaba sentada en una silla en medio de la habitación, mientras introducía un pepino dentro de su intimidad. No llevaba pantalones y su camisa estaba abierta dejando ver sus pechos. La mujer gritaba el nombre Lincoln varias veces mientras metía con más fuerza el vegetal. Miro el piso donde estaba sentada y se encontraba mojado. Ángela gruño de la rabia y apretó con fuerza el soporte de la espada.
-No puede ser, ¿Hasta dónde tienen el nivel de asquerosidad estas personas? Por Dios son unos enfermos-Ángela vio como Rita llego a su orgasmo, cubriendo el pepino completamente. Mientras tenía su cara de satisfacción, entro con cuidado, para no llamar su atención. La mujer dejo el vegetal dentro de ella, mientras seguía moviéndolo de un lugar a otro.
-Mi pequeño Lincoln, sin tan solo me hubieras dado tiempo de tenerte encima de mí. Lástima que tu mala suerte nos negó esa oportunidad- Asco, asco era lo que sentía Ángela. Y más aún, una gran ira que la comía por dentro, Lincoln era un chico especial y lo sabía muy bien, ella no podía pronunciar su nombre en vano. Aquel chico que le dio unas grandes ganas de vivir.-Demonios como quiero tu pene dentro de mí, ¡No aguanto más!-Rápidamente la mujer volvió a masturbarse. Sacando y metiendo el objeto una y otra vez. La detective aprovecho la distracción de la mujer para colocarse a su espalda.
-¿Disfrutando la velada, señora Loud?-Pregunto con algo de molestia, pero con una sonrisa en su rostro-¿Quiere que la ayude?-
-No, así estoy bien, pero pensándolo bien me gus….. Un momento ¿Quién dijo eso?-Rita volteó y lo primero que vio fue un puño directo a su cara. La rubia cayó al suelo, y una mano la agarro de la cabeza, para golpearla contra el piso- ¡Auxi..Ah!- Su rostro volvió a golpearse con el piso. Algo pesado se puso encima de ella. Mientras mantenía la cara contra el suelo de ese lugar. El pepino fue apartado por el pie de Ángela, no quería esa cosa cerca. Mantuvo a la mujer boca abajo afincándose más en su espalda.
-Hola Rita Loud ¿Me recuerda? Soy la ramera que la golpeo en la estación-Ángela levanto la cabeza para dejar hablar a la mujer. Su nariz sangraba y su ojo izquierdo estaba morado.- Cuando me entere de lo que hicieron quería matarlos ene se instante, pero la ley me detenía, ahora estoy aquí, y junto a usted otra vez, ¿No cree que es un regalo? Porque yo si-Sentía ganas de reír pero se contenía. Mirar a la mujer le provocaba varias emociones, entre ellas una gran ansia de sangre.
Rita trato de zafarse pero Ángela la tenia bien asegurada-No trate de escapar porque apenas comienzo-Acerco su rostro al oído derecho de la mujer- Estamos en un momento muy íntimo y veo que limpio toda la habitación, gracias a su agua mineral ¿No, madre del año?- La mujer movió un poco la cabeza para mirarla. Esta se quedó mirándola por un buen rato hasta sonreír.-¿Estas feliz? ¿Te gusta que apriete tu culo lleno de mierda contra el suelo de una mansión? Me imagino que sí, eres una mujer con una personalidad terrible, y a mí me dicen un monstruo-
-No, solo que me da gusto en verte Ángela Summer, ¿Qué haces aquí y libre? Pensé que mi hija te iba a dar una lección muy, pero muy íntima-Rita gruño ante esto-Debí matarte yo misma cuando llegue, mi esposo quería disfrutar de tus pechos, aunque viendo tu estado, al parecer alguien ya lo hizo-Ángela se fijó en su camisa mal abrochada y algo sucia. No traía sostén dejando ver sus atributos un poco. Rio un poco y negó con su cabeza. Volvió a golpear la cabeza de Rita con el piso y continuo así, por varios minutos, hasta dejarla como una mora viviente por los moretones que tenía.
-Ja, tú y tu esposo pueden irse a la verga, porque no estoy en mis mejores momentos para soportar a un par de imbéciles, chupa medias de segunda-Ángela clavo sus uñas en la cabeza de Rita, haciendo que soltara un quejido de dolor-Pero hare un excepción esta vez, estuve con tu hija Luna y digamos que le di lo que quería, y de la mejor forma, dándole mucho, mucho de mí-Se rio confundiendo a la mujer. Rita giro su cabeza lastimada para mirarla, estaba enfadada por tenerla encima de ella.
-¿Qué le hiciste a mi hija, perra?-Rita pregunto con un rostro muy molesto.-Dímelo maldita, porque si logro liberarme voy a…- Su cabeza volvió a chocar con el piso.
-¿A qué? ¿Eh? Me sorprende que muestres algo de…. Atención hacia unas de tus minis perras, ¿Vez lo que son todas ellas? Lola y Luan están en estos momentos chocando sus inmundas vaginas con la que nacieron-Ángela afinco más la rodilla que estaba en la espalda de la mujer. Levanto su cabeza, escuchando crujir sus huesos.- No les hayo algo de decencia a todas ellas, cada una tiene algo muerto dentro de ellas y no me refiero a fetos muertos, que tuvieron la suerte de no desarrollarse en su vientre usado posiblemente por miles de hombres-Rita gruño.
-No tienes derecho de hablar mal de mis hijas, ninguna de ellas merece este trato. Ahora la ciudad se ha vuelto loca y te juro degenerada que no es nuestra culpa-Rita trato de mover su brazo derecho que era retenido por la detective.-Ninguno debería hablar mal de ellas, son mis niñas, son mis ángeles. ¡Son mi orgullo!-Ángela la levanto con rapidez y puso su brazo derecho alrededor de su cuello. Miro una mesa de vidrio al lado de la silla donde se masturbaba.
-¿Quieres algo bueno de mi Rita? ¿Quieres sentir una sensación nueva?-Ángela sujeto los brazos de Rita y los puso detrás de su espalda. Aguantándolos con su mano izquierda la dirigió cerca de una de las esquinas de la mesa de vidrio.-Mira esta linda mesa de vidrio. ¿Sabías cuantos niños se han lastimado por jugar cerca de estas cosas? El índice de muertes de menores por esta clase de adorno, es sorpresivamente alta. Por esa razón la gente no gasta su dinero en esto, pero como los Labrant son el ejemplo de idiotas sin remedio, no me sorprende que tengan uno-Rita tembló un poco a ver la punta de la esquina de la silla. Era casi como en ver un cuchillo.
-Espera…. Vas a…. ¡No! ¡No lo hagas!-Ángela la puso de rodillas para luego empujar su cabeza para insertar su ojo derecho en el vidrio. Rita iba a gritar pero Ángela se le adelanto tapando su boca con su mano derecha, mientras con la otra empujaba la cabeza, la mujer trataba de morderla pero no le importaba, la separo dejando su ojo completamente destrozado. Incluso parte de él estaba en el suelo. Era un desgraciada pero eso le gustaba, ver a la mujer con una mezcla de dolor y tristeza le provocaba placer.- ¿Acaso vez lo sucio que dejaste la alfonbra? Creo que vez medio ¿No? Los Labrant seguro te cobraran por esto, aunque no deberías preocuparte, seguro les das a una de tus hijas y todo resuelto. Todo menos la muerte de tu hijo, de tu único hijo, que ahora piensas para poder masturbarte-Quito la mano de la boca de la mujer, esperaba un grito, un insulto por parte de ella. Rita se quedó quieta mientras la sangre de su ojo derecho salía como un chorro de agua. De repente una risa vino de su boca, sorprendiendo a Ángela. ¿Qué le pasaba?
Rita desvió su cabeza para mirarla aun arrodillada, su rostro mostraba una tranquilidad que le incómodo.-Eres suertuda detective, los obreros están ocupados defendiendo la mansión y mi querido esposo, está dándole duro a las prostitutas que lograron traer. Se lo que piensas, ¿Por qué lo dejo hacer eso? Es muy sencillo-Movió uno de sus manos a su descubierta vagina. Para comenzar a masajearla-Soy una prostituta de profesión y eso me orgullece. Mis hijas son la razón de…. Digamos de dejar paso a una nueva generación-Aumento la velocidad, metiendo más sus dedos en su hueco.- Y… Ah, son las cosas que me mueven a hacer esto, todas tienen algo de mí, por esa razón salieron de mí, perra.-Ángela miraba como la mujer se masturbaba, se cruzó de brazos esperando algo de ella. Vio de reojo la puerta para verificar si alguien venia. Pero la mujer tenía razón, todos estaban defendiendo a los idiotas de aquí, mientras hacen sus cosas de mal aguerro.
-¡Oh sí! Y mi hijo era la mejor parte. ¿Sabes la alegría que tuve cuando el sexto de mis perritos fue varón?-Rita puso un rostro de placer mientras seguía en lo suyo. Ángela dio una mueca de asco, por la excitación de la mujer-Fue una obra maestra, idéntico a mi padre…. Era la oportunidad de saciar la tentación que destrozaba desde los trece. ¡Que mi padre me cogiera hasta romperme mis paredes vaginales y hacerme suya cuantas veces quiera!-Rita comenzó a reír como maniática, sus mano se movió de adentro hacia afuera, poniendo una cara cada vez peor.
¿Qué podía sentir en este momento? Una ira combinada con asco, era una sensación que le pesaba en su corazón. La mujer estaba, completamente loca ¿Cómo la sociedad pudo dejar pasar a una mujer como esta? Y mucho más tener hijos. Era un de los secretos de la vida. Los Loud eran, un núcleo de locura e incesto a un nivel que no quería saber. Lincoln Loud, era la oveja negra de este grupo, ese niño tenía algo que su familia no tenía. Lo supo a ver sus hermanas. No sabía si tenía poderes o algo así, ya que cuando las vio, sintió algo grotesco en el aire alrededor de toda la familia. Cuando entrevistó a Rita junto con su esposo, trato de no vomitar y matarlos en ese momento. El odio que sentía por ellos comenzó a mirar el cuerpo sin vida de Lincoln Loud.
Sintió un dolor en su estómago, era algo leve, pero lo suficiente para incomodarla, empezó a ver borroso y sentía otra vez las ganas de vomitar. Miro como la mujer estaba a punto de venirse.
-¡Mi Lincoln! ¡Mi Lincoln! ¡¿Cómo pudiste irte tan pronto mi pequeño?! ¡Debiste darle bien duro a esta perra caliente y jugosa!-Rita miraba al techo mientras de su boca salía saliva como un perro rabioso-¡Eres un maldito! ¡Eres un sucio y puto maldito Lincoln! ¡Pero… pero eres mi sucio y puto maldito! ¡Ya estoy cerca, ya estoy cerca mi pequeño! ¡Ah!-El orgasmo de Rita, lleno la parte donde estaba. Ángela miro el líquido con clara sorpresa, la mente de la mujer estaba tan deplorable, que se masturbo como si nada en frente de ella.
Rita jadeaba poco a poco, para levantarse y girar a verla, se sorprendió en ver como aun salía aquel líquido vital de la mujer, mientas la miraba con lujuria. Ángela debía admitir que la tipa tenía una gran resistencia. Su ojo destruido aun sacaba sangre, mientras que el izquierdo reflejaba el placer de la mujer. Quizás se debía a eso, la pérdida de sangre la estaba enloqueciendo. De hecho más de la que ya estaba.
-No creas que no me importo la muerte de mi pequeño. Soy su madre y si me dieran para elegir a quien de mis hijos salvar, escogería a Lincoln-Rita sonrió de oreja a oreja- Solo le faltaba un año, un año para probar su semen joven y viscoso. Cada vez que lo veía aguantaba las ganas de... bueno ya sabes-
-¿En serio? ¡Lo dejaron dentro de un maldito traje de ardilla! ¿Qué pensaban? ¿Creían que tenerlo ahí, iba a volverlo más guapo?-Rita negó con la cabeza y camino hasta la silla para sentarse otra vez y comenzar nuevamente a tocarse. Ángela aguanto las ganas de golpearla, ya la hubiera batido contra la pared y despedazarla hasta ver su sangre bañarla completamente, pero no se sentía bien. Algo andaba mal con su estómago. Miro la espada que dejo en el suelo y luego a Rita, que seguía tocándose con una gran sonrisa. Una sonrisa que quería borrar de su cara.
-¿Te vez mal jovencita? ¿Cuántos años tienes?-Rita inclino un poco su cabeza a la izquierda en señal de duda.- Veras, no soy tan mala como piensas. Sí, fui una prostituta en mis tiempos más antiguos, pero cambie cuando conseguí el trabajo como guardia de cruce-Rita llevo la mano que usaba para masturbarse para tocar su ojo destruido. Metió dos de sus dedos, lo metió lo más que podía, gruñendo del dolor. Para sacarlos cubiertos de sangre. Ángela no sabía lo que intentaba, pero su sorpresa fue mayor cuando los llevo nuevamente a su vagina y los metió dentro, para seguir en lo suyo.-Amor de madre señorita Summer, fue el amor que me hizo cambiar esa parte negativa de mí. Cuando nació Lori, sentí algo que se separaba de mis sentimientos más impuros que tenía. Era felicidad, la felicidad de ser madre-La mujer aceleró sus movimientos- Era como liberar parte de la oscuridad que tenía en lo más profundo de mi ser y no hablo de mi paredes vaginales y de mis orgasmos-Se rio.-Podría decirse que mis hijas heredaron parte de lo que me hace un puta, incestuosa y pedófila-
-Ja, es una mujer con gustos muy extraños. ¿Una Prostituta? Bueno, creo que mi madre y tú, comparten algo en común. No es para presumir o sentirme orgullosa, pero también era una zorra-Ángela sonrió- Pero no siempre fue así, mi padre fue la causa de su caída. Era una mujer decente y respetada, una abogada que perdió toda educación en un instante-Miro a la mujer y un rostro lleno de ira.- ¡Todo fue su culpa! ¡Se volvió tan…. Tan….
-Fácil ¿Verdad?, entiendo a tu madre, las mujeres son muy delicadas emocionalmente. Algunas tienen un caso distinto, por ejemplo. Tú-Rita le mostró una pequeña sonrisa- Eres fuerte, temeraria, inteligente y aparte muy sexy, esos pechos son algo que quisiera tener. ¿Son reales?-
-Sí, si los son, aunque me duele la espalda por sostenerlos. Desde los quince los tengo así y digamos que he deseado no tenerlos más-Ángela le dio una sonrisa presumida- Lincoln fue un chico muy especial ¿No es así? Debo imaginarlo y lo confirmo ¿Sabes porque?-Rita la miro seriamente, pero le dio igual- No, no creo que merezcas escucharlo, igual que seas su madre. Eres una descarada que no merece saber nada de su hijo-
-Vaya, nunca pensé escuchar algo así de una mujer de tu clase. ¿Eres virgen? Bueno, tu personalidad de tremenda maldita y odiosa, me da a entender que aún lo eres-Rita rio por lo dicho, pero Ángela rápidamente se acercó y le metió un golpe en el estómago, sacándole el aire, para luego agarrarla del cabello y tirarla boca bajo al piso nuevamente. Rita se puso en cuatro patas y su cuerpo tembló a escuchar una risa. Una risa que recorría su cuerpo casi desnudo provocándole un miedo extraño.
Ángela reía mientras tomaba la espada y la giraba para colocarse detrás de Rita-No me hagas reír, es tan gracioso la ignorancia que posees Rita Loud, tengo una pregunta ¿Cuánto tiempo llevaba Lincoln en ese traje? Aunque no hace falta que contestes, tus hijas nos dieron sus declaraciones y debo decir, que algo no cuadra en un intervalo de tiempo, pero ya no importa-Bajo para colocarse a un lado de la mujer, Rita la miro con clara confusión- Dime algo Rita Loud ¿Tu hijo realmente le faltaba un año para que se la parara su suculento y excitante pene?-
Rita frunció el ceño- No me gusta que hable así de mi hijo, no debes preguntar algo referente a su cuerpo, porque es mío y de nadie más-
-Está muerto querida, ustedes lo mataron y lo peor. Se alegran de ello, la mala suerte en realidad, no fue mala suerte. Si los salvo de gente como ustedes-
-No, la mala suerte lo condeno y nunca pude disfrutar de todo su cuerpo. Aquel lindo y pequeño pene que esperaba estar adentro de mi vagina-Rita trato de levantarse pero Ángela le dio un golpe en la cabeza que la hizo chocar contra el suelo otra vez.-¡Ya basta maldita! ¡Estoy harta que me golpees!-La miro con ira, trato de levantarse pero su cuerpo no respondía.-Me duele todo mi cuerpo, ¿Qué mi hiciste desgraciada?-
-Los orgasmos te tienen muy débil. Y no concuerdo con tu conocimiento en el caso de tu hijo-Ángela se movió hacia atrás para mirar la entraba de la mujer, completamente mojada- Parece que todavía deseas más, bueno, hare lo mismo que le hice a tu hija y te daré algo de mí, pero con más sentimiento-Coloco la punta de la espada en la entrada de la mujer. Rita reacciono y miro atrás. Ángela le provocó una gran alegría en ver el rostro de miedo de la mujer. Y de una estocada metió la espada. Rita abrió la boca a sentir el metal del arma atravesando más allá de lo que durante toda su carrera de prostituta nunca un pene había llegado, la sangre salió de la intimidad de la mujer a mas no poder.
-¿Qué te sucede? ¿Ya te viniste? Espera, me equivoque, es tu sangre-Negó con la cabeza. Sacó la espada y la volvió a meter. Rita trataba de gritar pero soltaba un grito ahogado. Ángela no espero más y comenzó a meter y sacar la espada. Y cada vez la metía más profundo, podía escuchar la carne cortarse en cada arremetida.-¿Te gusta? Solo piensa que es Lincoln, así te excitara más perrita. Vamos dilo, grita el nombre de tu hijo y te hare mejor el trabajo -Ángela comenzó a reír mientras continuaba en su castigo. Debía admitirlo le estaba gustando y podía sentir como ella misma comenzaba a mojarse- Luna ya probo mis métodos sexuales, y quedo muy satisfecha, tan satisfecha que se murió de la emoción. ¿Y cuál de tus hijas será la siguiente? Quede con ansias de probar a cada una de ellas en especial a la putita de Lola. ¿Me das tu permiso? Porque es menor de edad. Ja ya no importa, no necesito tu permiso para cogerme a tus hijas. Ya es muy tarde para hablar-Miro como Rita convulsionaba, la mujer comenzó a vomitar sangre, llenando el piso de un color rojo literalmente sangre. Hasta dejar de moverse y caer rendida en el piso. Ángela sabía que estaba muerta pero no le importaba, recordó a su madre, y como se acostaba con aquellos hombres.
Siguió metiendo y sacando la espada, la imagen de Rita cambio a la de una mujer de cabello negro y de unos ojos marrones que la miraban con lujuria. Ángela gruño a más no poder-¡Te gusta madre! ¡Te gusta cómo te penetro! ¡Eres una perra! ¡Papá estaría tan decepcionado de lo te convertirte, maldita malagradecida!- Ángela no aguanto más y dejo la espada adentro de Rita, para luego levantarla, así cortando el ano de la mujer y seguir hasta medio partirla hasta los pulmones. La mierda salió de su cuerpo como si nada mezclándose con la sangre de la mujer y otros líquidos.
-¡Ahí tienes madre! ¡Te mereces todo esto!-Ángela gritaba sin parar. Mirando el cuerpo destrozado frente a ella. Los intestinos hacían un buen mosaico en el piso y sus jugos gasticos recorrían el piso libremente.-¡Tu… Tu mataste a tu hijo! ¡Lo dejaste solo como mi madre lo hizo conmigo! ¡Solo era un niño! ¡Un niño que era demasiado maduro para su edad! ¡Un niño que seguro iba a ser un buen hombre y…..- Vomito otra vez. Su estómago le comenzó a doler de golpe y se apartó del cadáver dejando la espada a un lado, para sentarse en la misma silla donde estaba Rita. Miro el cadáver detenidamente, estaba cansada y su cuerpo tenía algo raro.
-Tengo hambre, eso me pasa por comer poco esta mañana-Se levantó y camino hacia la puerta.-Lincoln Loud, un niño que mostraba más madurez de lo que parecía-Sonrió a decir eso. Miro el cuerpo de Rita.- Como dije antes, estabas muy equivocada de las condiciones de tu hijo. ¿Un niño? Por favor, debiste verlo debajo de ese traje de ardilla-Negó con la cabeza para salir de la habitación.-Así hubieras visto algo más que solo una plaga destructiva. Aunque no lo era, solo necesitaba amor. Mucho amor, en especial el de una mujer. No lograste saber lo que se dé él y creo que ninguna debe saberlo, bueno no ahora-Salió de la habitación pensando en eso último. No podía creer que tan pequeño era el mundo y como el destino jugaba en sus acciones.
La misma entidad de rojo apareció al lado del cuerpo destrozado de Rita. Mostrando una gran sonrisa.-Interesante, esta mujer lo tiene todo, es un espécimen muy especial, aunque su condición mi inquieta, ¿Cuánto tiempo tendrá desde que lo tiene?-Miro el cuerpo destrozado de Rita y de repente pudo ver unas imágenes de ella. Pero se veía sonriente y extendía sus brazos hacia ella. Retrocedió y se movió su cabeza rápidamente- ¿Qué significa esto? ¿Por qué tengo eso en mi sistema? Es una sensación muy familiar pero ¿De dónde la obtuve?- Otra imagen apareció y en esta se podía ver a uno animales corriendo dentro de una casa. Parecía que los seguía y se topó con un bebé con un mechón rubio claro. Era Lily Loud.
Después pudo ver una habitación, se dirigió hacia ella y abrió la puerta donde podía ver unos comics sobre la cama. La entidad femenina desapareció. Algo andaba mal. Y se debía a los Loud, siempre eran los Loud.
Si señores, no sé si alcance el mismo impacto de Banghg de locuras y asquerosidades. Él es el maestro. ¿Por qué Ángela tiene esos dolores? ¿Qué sabe de Lincoln que los demás no? ¿Qué le sucede a la entidad de rojo? Saludos amigos.
