CAPITULO 5: ¡Feliz cumpleaños Sai! (Parte II)

"Cuando creí que era incapaz de sentir nada, apareciste tú, pintando mi vida de colores y dibujando un hermoso porvenir"

Puntual a las cuatro y treinta, Ino se presentó en la casa de Hinata para cumplir con lo acordado, juntas asistirían a la fiesta que desde semanas atrás viniera organizándole a su novio, ese sería el primer año que lo celebrarían juntos y quería cuidar hasta el mínimo detalle para que la experiencia resultase perfecta. Acompañados por un selecto grupo de amigos, la fiesta de Sai se llevaría a cabo en un popular karaoke del centro.

Atendida por medio de un intercomunicador, la puerta principal se abrió ante ella un minuto después, dejándola pasar, la casa de Hinata era una espaciosa residencia de estilo moderno que denotaba la buena posición económica de los Hyuuga.

Al entrar fue recibida por una mujer mayor, ataviada en un impecable kimono tradicional de color negro, la anciana la escoltó hasta una amplia sala de estar, pidiéndole que aguardara un momento la llegada de Hinata-'sama'. No dijo nada al respecto pero el honorifico le llamó la atención, a menos de tratarse de la realeza, nunca imaginó que en esos tiempos siguieran usándose esa clase de distinciones sociales.

Sentada en uno de los sofás dispuestos encontró a una hermosa niña castaña de alrededor de once años. Leía entretenida un grueso volumen de pastas verdes, y al tomar la palabra para saludarla, la niña levantó los ojos del libro y miró desconfiada a la llamativa rubia.

- ¿Tú eres la amiga que invitó a Hinata-nee? – dejó el libro a un lado, centrando su entera atención en Ino.

- Y tú debes ser su hermana menor ¿cierto? – dedujo por el color de sus ojos, que era el único rasgo que parecía compartir con Hinata, la niña poseía una mirada astuta y porte seguro, algo de lo que la mayor carecía.

- Así es, soy Hyuuga Hanabi – asintió confiada, analizándola de pies a cabeza, por su forma de vestir y actuar, se daba cuenta que Ino era opuesta a su hermana en todos los sentidos, acrecentando su curiosidad por ella.

Hanabi conocía mejor que nadie el introvertido carácter de Hinata, por eso, cuando ella le confió la invitación de la que había sido objeto, sintió curiosidad por conocer a la responsable de sacar a su temerosa hermana de su zona de confort.

- Encantada, yo soy Yamanaka Ino – Hinata, haciendo acto de presencia, no le dio más tiempo a Hanabi de seguir su análisis.

- Hola Ino-chan, cuando gustes podemos irnos, ya estoy lista – anunció Hinata entusiasta, pero Ino no reaccionó de la forma esperada, Hanabi suspiró al ver las fachas en que apareció su hermana, ni las monjas iban tan tapadas como ella, pero fue Ino la encargada de materializar el pensamiento de ambas.

- ¿Qué es eso? – incrédula, señaló la indumentaria, sabía que Hinata era conservadora, pero eso rayaba en la exageración, con un suéter negro de cuello de tortuga, un saco café como tres tallas más grande y una falda negra que le llegaba a los tobillos, no quería ni imaginarse los zapatos que iban con eso.

- ¿Qué…? ¿qué sucede? – no atinó a entender el por qué de la reprobatoria mirada de ambas chicas, ¿acaso había algo mal con ella?

- Tú no sales vestida así – si algo iba a aprender pronto sobre Ino, era que la Yamanaka no se guardaba sus pensamientos y por muy amigas que fueran, esta iba a señalar sin piedad los desaciertos de moda que a su parecer cometía Hinata – ¡Dios!, vamos a una fiesta, no a un funeral…

- ¿Qué tiene de malo? – objetó honesta, para ella el atuendo era perfecto, cómodo, práctico y nada revelador, iba a hacérselo saber, pero no contaba con la traición de Hanabi, que no dudo en aliarse a Ino.

- Te lo dije Hinata-nee, tu ropa parece de abuela – puntualizó la menor.

- Seguro que tienes algo mejor que ponerte – aventuró Ino un tanto desesperada.

- Su habitación está subiendo las escaleras, al fondo del pasillo – la apoyó Hanabi, y antes de Hinata pudiera protestar, las dos la jalaron consigo, llevándola casi a rastras hasta dicho lugar.

Ya dentro, Hanabi cerró tras de sí la puerta, apostándose en ella para que su hermana no pudiera escapar, por su parte, Ino se dirigió directo al armario, abriendo las puertas de par en par, examinando con ojo clínico cada prenda. La primera cosa que haría una vez tuviera oportunidad, sería llevar a Hinata de compras, todo en ese armario era tan horroroso como lo que llevaba puesto.

Justo cuando pensaba que la esperanza la abandonaba a la deriva, una luz celestial cayó a tierra, posándose en un vestido de color azul cuyas etiquetas no habían sido siquiera removidas.

- ¡Bingo! – anunció triunfante la rubia al mostrar orgullosa su descubrimiento, Hanabi dio el visto bueno alzando ambos pulgares, contrario a Hinata, quien miraba atemorizada el que a su parecer, era un atuendo que quedaría bien en cualquier persona, menos en ella, no podía creer que conociéndola como la conocía, su tía le hubiese regalado una prenda como aquella.

Sin mediar en la negativa que Hinata mostraba, Ino y Hanabi prácticamente la obligaron a medírselo y para acabar con las protestas, Ino lo solucionó al agregar unas medias negras al conjunto, que iban perfectas con unos mocasines bajos que igualmente encontró en el guardarropa. Con algunos accesorios, un peinado sencillo y algo de maquillaje, el arreglo de Hinata estaría completo, algo en lo que Hanabi estaba más que dispuesta a ayudar.

- No te muevas Hinata-nee o voy a quemarte – replicaba la pequeña, maniobrando para darle algo de volumen con las tenazas, a la cascada de lacio cabello de su hermana, tiempo que Ino no desaprovechó, aplicando el maquillaje.

- Ino-chan, si te entretienes conmigo, llegarás tarde a la fiesta – arguyó Hinata al calcular que ya había pasado casi una hora desde que la operación 'belleza emergente' entrara en acción.

- Nah, le pedí a Sai-kun se encargara mientras llego – dijo totalmente quitada de la pena, sin que por ello Hinata dejara de preguntarse en ¿si Ino tendría realmente en cuenta que él era el festejado?


Como todo buen novio que se preciara de serlo, la primera regla era ser considerado con los problemas de su pareja, por tanto, luego de que Ino le anunciara su retraso y al ver que llegaba el primer invitado, Sai hizo su papel, recibiendo personalmente a los invitados a la entrada de sala del karaoke donde celebrarían su cumpleaños.

- Bienvenidas – fingió la mejor de sus sonrisas, (las reales le pertenecían a Ino) guardándose sus comentarios ácidos y recibiendo los abrigos, tal y como había hecho con el resto de los personajes que estaban ahí, algunos de los cuales ni siquiera conocía. Se propuso ser el más cortés de los anfitriones, satisfecho pensó en que al hacerlo, su novia no tendría ninguna queja de él.

- ¿Y dónde se supone que está Ino?, ¿para qué nos citó tan temprano, si de todos modos no iba a estar aquí? – molesta, Sakura se desprendió de su abrigo para dárselo a Sai, seguida de Karin.

- Dijo que pasaría antes por una amiga.

- Recuérdame una vez más ¿por qué tuve que acompañarte? – refunfuño malhumorado Uchiha Sasuke, viendo llegar al par de molestias que amargaban su vida escolar con el absurdo fanatismo que profesaban a su persona.

- Primero, porque se lo prometiste a Hinata-chan, segundo, porque ya pareces un viejo amargado, no podré ser tu único amigo por siempre y tercero, porque seguro que tu madre me lo agradecerá y mejoraré su opinión de mí, y hablando de socializar… – tal como Sasuke, Naruto notó la presencia de las recién llegadas y no dudó en ir a saludar – ¡Sakura-chan!, que bueno verte… – su saludo quedó en el aire, la aludida le pasó de largo, dando su absoluta atención al otro chico.

- ¡Sasuke-kun viniste! – coreó al mismo tiempo el dúo integrante del Club de Sasuke, plantándosele una a cada lado. Sasuke no era de las personas que asistieran a esos eventos, resultaba un gran golpe de suerte tenerlo ahí y ninguna iba a desaprovecharlo, pese a que el único pensamiento del Uchiha era: "y precisamente por esto no quería venir"

En los corredores, dos chicas se apresuraban por encontrar la sala número 10, con media hora de retraso, lo que menos quería Ino era hacer esperar por más tiempo a su amado.

- Yo no me siento muy cómoda Ino-chan – aferrándose a la pequeña bolsa de regalo que sostenía fuertemente con ambas manos, Hinata caminaba insegura tras Ino.

- Deja de preocuparte, quedaste muy guapa… – minimizó Ino, feliz al dar finalmente con la dichosa sala 10 – ok, esta es la sala que aparté – antes de abrir la puerta se acicaló un poco, tomando profundamente aire al abrir la puerta para luego exclamar con fuerza – ¡feliz cumpleaños Sai…! – su voz disminuyó al ver como ocho pares de ojos le devolvían la mirada, pero ninguno de ellos era al que esperaba ver – ¿Sai-kun?

- Hola preciosa – a su lado, una montaña de abrigos le devolvió el saludo, sobresaliendo apenas una mata de cabello negro.

- ¿Se puede saber qué haces? – parpadeó confusa ante la peculiar escena, lo último que esperaba era encontrar a su novio sepultado en una pila de abrigos.

- Me dijiste que recibiera a los invitados – dijo Sai, esperando venir la felicitación por su buena actuación.

- Ciertamente eso dije…. – la careta de serenidad de Ino se esfumó en un santiamén – ¡PERO NO QUE COGIERAS SUS ABRIGOS! – de un manotazo volaron lo abrigos, Hinata comenzaba a entender que Ino era una persona atemorizante, pero a los demás les resultó normal el mal talante de la rubia – ahora deja eso por ahí y empecemos de una vez… – se adelantó unos pasos, dirigiéndose a la pequeña comitiva que todavía no tomaba su lugar.

- Este… Sai-sempai, feliz cumpleaños – Hinata contempló compasiva al chico, extendiéndole el regalo que llevaba consigo para hacer menos incomodo el momento.

- Muchas gracias Hinata-san – agradeció el gesto, de todos los presentes fue la única en obsequiarle algo.

- Lo siento mucho Sai-sempai – al verlo disponerse a recoger los abrigos, Hinata se acomidió a ayudarlo.

- No hay problema, según el manual del novio perfecto 'debes complacer a tu novia siempre…' – dijo sin quitar la sonrisa de su rostro, aquel libro había sido una sugerencia de Ino y dada su repelencia nata a la formación de relaciones interpersonales, aquello se había convertido en una biblia que prácticamente había aprendido de memoria para no cometer errores.

- Wow Hinata ¿eres tú? – al escuchar su nombre en la voz de aquella persona, casi deja caer los abrigos de nuevo, tensa se giró lentamente para encarar a Naruto – te ves muy linda, ¿verdad Sasuke? – Naruto, que aún creía que era Sasuke y no él quien le movía el piso a Hinata, le dio un codazo cómplice a su amigo.

- Supongo… – gruñó mirándola disimulado, aunque la adustez de su rostro no lo demostrara, se llevó una agradable sorpresa al ver el radical cambio sufrido en la sombría muchacha, por primera vez en su vida tenía que darle la razón a Naruto, Hinata se veía muy linda.

Abochornada por el inesperado cumplido, pero feliz de recibirlo, Hinata quiso agradecerlo, la frase le quedó en la mente, hasta entonces notó la presencia de las chicas que no hacía mucho le habían hecho pasar un muy mal rato y a quienes hubiese preferido evitar a toda costa.

- Sasuke, sentémonos juntos – advirtiendo la amenaza, Karin se separó de Ino para adueñarse del brazo izquierdo del Uchiha.

- Si, sentémonos los tres juntos – Sakura hizo lo mismo, tomándolo del brazo derecho.

- Yo también me siento con ustedes – con lo que no contaba Hinata, era que Naruto decidiera dejarla de lado para ir tras ellos, decepcionada observó su partida y antes de que pudiera pensar nada más, fue abordada por un chico de alborotados cabellos castaños, que si bien conocía, jamás había cruzado palabra con él.

- ¡Hey!, que sorpresa… – le habló confianzudo – no sé si me recuerdas soy…

- El imbécil que te golpeó con el balón el otro día – tras él apareció un chico alto de gafas oscuras, que se ganó una inmediata mirada fulminante por parte del castaño.

- En fin, como te decía… soy Inuzuka Kiba y él friki de ahí es Aburame Shino – exhaló fastidiado por la interrupción, la primera vez que la vio no le encontró mucha gracia, pero al verla nuevamente se dio cuenta que en realidad era una chica muy guapa.

- Hasta ahora te das cuenta de ella, hace más de un mes que la transfirieron a nuestro grupo, su nombre es Hyuuga Hinata – nuevamente acotó Shino, ganándose el asombro de Hinata, no era tan invisible como siempre creyó y sin proponérselo trabó una divertida conversación con los dos, era gracioso como Shino se las ingeniaba para dejar en evidencia las pretensiones de Kiba a cada oportunidad que se le presentaba.

Del otro lado, Sasuke observaba atento cada uno de los movimientos de la Hyuuga, mientras tuviera a esas molestas chicas encima, no podría acercársele, le satisfacía saber que al menos su capacidad para socializar iba en aumento.

- Sasuke cantemos algo juntos – decidido a aplicar la ley del hielo, Sasuke ignoraba deliberadamente lo que Karin y Sakura parloteaban a su alrededor.

- Podríamos cantar en un trío – sugirió emocionada Sakura.

- Yo canto contigo Sakura-chan – sentado a un lado de la pelirosa, se ofreció Naruto, queriendo no quedar fuera de la conversación.

- ¡Ni lo sueñes! – y tan rápido como lo sugirió, Sakura destrozó sus ilusiones, siendo Ino quien interrumpiera el nuevo argumento de Naruto.

- ¡Atención a todos! – de pie al centro y manteniendo a Sai a su lado, Ino tomó la palabra a través de un micrófono inalámbrico – como saben, esta fiesta es para celebrar el cumpleaños de mi querido novio, Sai, así que felicidades amor, espero que cumplas muchos años más, siempre que sea en mi compañía, claro está.

- ¡Felicidades Sai! – prorrumpieron a coro, mientras un empleado del karaoke entraba en escena llevando consigo un delicioso pastel de chocolate con 17 velas prendidas. Sai apagó las velas de un solo soplo y todos aplaudieron entusiastas, dando inicio a la velada con la interpretación amateur de los invitados.

- Bien, ¿Quién será el primero en deleitarnos con su melodiosa voz? – animaba Ino, a lo que ni tardo ni perezoso, Naruto se apuntó en primer lugar.

- ¡Yo! – poniéndose en pie Ino le cedió el micrófono, encaminándose con Sai a uno de los sillones para tomar asiento juntos – con todo mi cariño, te dedico esta canción Sakura-chan…

- ¡Hay por dios! – Sakura se cubrió con ambas manos el rostro, roja de la vergüenza al escuchar como la desafinada voz de Naruto, destrozada la letra de Burning love con su pésima dicción del Inglés. No fue a la única que Naruto avergonzó esa tarde, Hinata sintió cómo su respiración se detenía, dando paso a un malestar que inició en su corazón y se expandió a todo su cuerpo, como si esa cubeta de agua helada volviera a caerle encima, produciéndole un sinsabor al entender lo que las palabras de Naruto significaban.

- ¿Te importa Kiba-kun?, iré al tocador un momento – recomponiendo la desencajada mueca de su rostro, se puso en pie para salir cuanto antes de ahí, tenía un leve escozor en los ojos y se sentía asfixiada, como si la habitación se hubiese encogido.

- No, adelante – abriéndole paso, Hinata se marchó tan rápido como pudo, fue una tonta por dejarse llevar, nunca consideró que Naruto pudiese estar enamorado de alguien más.

Al advertir como Hinata abandonaba la sala, Ino dedujo de inmediato que algo no andaba bien, el idiota de Naruto acababa de arruinarlo, presta, sacó de su bolsa el teléfono móvil para escribir un mensaje de texto, un instante después Sasuke sintió la vibración en su chaqueta que le anunciaba un nuevo mensaje.

- Convence a Hina de regresar – decía la misiva, extrañado, alzó los ojos solo para constatar que Hinata no estaba, mientras que la autora del mensaje lo miraba gravemente al otro lado de la mesa que dividía sus asientos.

- Yo por qué?

- Es la oportunidad perfecta para que hable con Naruto \(ºoº)/

- Y por qué crees que eso me interesa?

- Es obvio que tú y yo queremos lo mismo ¿cierto? ;-D

- ¿Qué pasa preciosa? – Sai, curioso de la conversación que su novia sostenía por mensajes de texto, no dudó en preguntar.

- Oh, nada importante amor – minimizó la rubia, guardando su teléfono. Acurrucó la cabeza en el hombro de su novio, sonriendo complacida al ver como el Uchiha abandonaba la sala.


La encontró sentada en una banca al final del pasillo, junto a un dispensador de bebidas. En aparente indiferencia, Sasuke se dirigió al dispensador, programando dos bebidas que un segundo después obtuvo, ofreciéndole una a Hinata.

- ¿Puedo sentarme?

- Cla-claro… – sin pensar tomó la bebida, mirando recelosa al chico – ¿qué haces aquí Uchiha-san?

- Eso debería preguntarlo yo ¿no crees? – Sasuke tomó asiento a su lado jalando del anillo para abrir la bebida, dándole un sorbo – estás desperdiciando una buena oportunidad para acercarte a Naruto.

- No creo que a Naruto-kun le importe, él prefiere estar cerca de alguien más – murmuró triste, sin quitarle los ojos de encima a la lata que sostenía con ambas manos.

- ¿Te darás tan fácilmente por vencida?

- No puedo hacer nada si a él le gusta otra – comprendiendo que no obtendría nada de ella, Sasuke guardó silencio por unos minutos, debatiéndose sobre si debía entrometerse más para solucionar las cosas. En cualquier otra circunstancia hubiese optado por abandonar, pero la tristeza que los ojos de Hinata expresaban, no le permitió permanecer indiferente.

- Antes de que te des por vencida déjame explicarte algo – finalmente y a sabiendas que tal vez se arrepentiría, decidió intervenir – entre Naruto y yo siempre ha existido una especie de rivalidad, desde el preescolar él ha competido conmigo por todo, eso incluye a las chicas – viéndolo de reojo, Hinata lo escuchaba atentamente – ese idiota tiene la estúpida idea de que si gana el corazón de Sakura me derrotará, algo absurdo, teniendo en cuenta que Sakura no me interesa y que a pesar de que Naruto se le ha confesado de todas las formas posibles, de la misma forma ella lo ha rechazado…

El rostro de Hinata se ensombreció al escuchar lo último, percatándose de ello, Sasuke comprendió que había cometido un error y trató de explicar mejor su punto.

- No te lo digo para que te sientas mal – se apresuró a decir – solo creo que el amor que siente por ella es más platónico que real, Naruto es la persona más testaruda que conozco, que Sakura lo acepte ya se volvió una clase de obsesión para él… – exitosamente, capto nuevamente la atención de Hinata – y si por algún extraordinario motivo Sakura termina aceptándolo, no es alguien que le convenga, la conozco lo suficiente para saber que es una chica frívola y caprichosa, difícilmente sabe lo que quiere, Naruto necesita alguien que lo valore por quién es y no solo se fije en las apariencias…

- Aunque no lo parezca, realmente aprecias a Naruto-kun – le sonrió sin malicia, contrario a ello Sasuke se sonrojó incomodo, poniéndose al acto de pie, no podía creerse las tonterías que debía hacer por el bien de su amigo, llegando al punto de decir cosas tan bochornosas, Naruto iba a pagársela caro si terminaba por rechazar a Hinata, la chica era más buena que el pan.

- ¿Quieres volver? – le ofreció Sasuke, no creía poder soportar estar más tiempo a solas con Hinata sin quedar en ridículo.

- Siempre y cuando hagas un dueto conmigo – contrarrestó ella con mejor humor, descubriendo un lado de Sasuke que distaba del chico frío y reservado que todos conocían, granjeándole una mayor confianza.

- Te dejaría sorda – sonrió sarcástico.

- Correré el riesgo – a diferencia suya, Hinata le sonrió sincera, entonces se puso de pie, disponiéndose a volver juntos – ¿Uchiha-san? – yendo delante de ella, Sasuke le miró por encima del hombro.

- No voy a decepcionarte, daré mi mejor esfuerzo – resolvió determinada, Sasuke la miró detenidamente por unos instantes, por un segundo le pareció ver a otra Hinata, alguien atrayente y decidido que lo cautivó de algún modo, fue solo una visión fugaz, convencido de que Naruto tendría la mayor de las suertes al tener una chica como aquella a su lado.

Continuará…


(Dudas, sugerencias, felicitaciones y jitomatazos, favor de dejarlos en un review, gracias =3)

NOTA DE SALEM:

Para los que me preguntan ó dan por hecho una pareja, temo decirles que esto aún no está decidido, hasta que escriba los últimos capítulos seguirá siendo un triangulo amoroso (aunque parezca otra cosa) en el cual tanto el NaruHina como el SasuHina tienen 50% de probabilidad de realizarse (todo depende de mi estado de ánimo y de cómo se desarrolle la historia para entonces XP), ahora sí, aclarado esto, nos leemos en el próximo capítulo, saludos ;-)

- Daisuke-37: Naruto se arriesgaba a que lo despellejaran vivo, pero al final tuvo suerte. La historia es NaruHinaSasu, la pareja aún no está decidida, así que como Naruto, hay que hacer sus apuestas jaja.

- War2000: Eso es dependiendo de los ojos de quien lo mire ;-)

- CieloRiin: Hola, y si, por fin podré terminar la historia, yo más que nadie ya quiere verle un fin T-T, que desde que empecé a escribirla hasta la fecha, ya he pensado en un montón de modificaciones qué hacerle owo.

- Noem: Pues no des por hecho nada, que igual esto puede terminar NaruHina =P, las dos parejas me gustan por igual, por lo pronto quiero enfocarme en esta historia, antes de que otra cosa suceda :-)

- KyagChan: Por supuesto, traté de actualizar tan pronto como pude =3

- daniela hervar: Lo bueno que Hinata es rica y tendrá de donde echar mano, a menos de que terminé como Milk de Dragon Ball, rica y todo y se quedó en la calle por culpa de la panza de Goku XD

-MitcheLove: Yo sigo siendo fan de ambas parejas, así que igual y termina NaruHina, la esperanza es lo último que muere, que aunque tenga más fics SasuHina escritos, eso no quiere decir que vaya a terminar así, o quién sabe, solo el tiempo lo dirá ;-D

- wen vallejos: Gracias a ti por leer, saludos :-D

- okashira janet: Así es,todo dependerá de mi estado de ánimo para entonces, aunque viendo el padre desobligado en que se convirtió Sasuke al desaparecerse por 12 años, me ha dado en qué pensar o_ó. Saludos y un fuerte abrazo :-D

- Kenohe: Saludos y muchas gracias =3

- Koneworld: Boca floja más bien, calladito se ve más bonito jaja, gracias y saludos :-)

- NN-chan: Más de 25 capítulos seguro que sí, esto avanza más lento de lo que imaginé al principio jeje.

- kislev: Pues momentos SasuHina no faltarán, en cuanto a Toneri ya lo tengo contemplado, pero no sé si se integrará o no. Saludos.

- NANA-chan53: Hola!, en serio, a veces siento que tengo un tipo de conexión telepática contigo, has acertado casi en todo jaja. Ok, eso me dice que voy por buen camino, así que seguiré trabajando duro para no atrasarme con las actualizaciones, aunque escritos los diálogos, solo estoy rellenando la narrativa de las situaciones jaja.

- Anonimo: Una fuerza celestial protegió a Naruto, eso o cambió convincentemente de tema jaja

- Lector: Es triste, pero la vida real lo reclama a uno, al menos la historia si tendrá un fin, escrito, pero final al fin y al cabo jeje

- GaemSvnni: Gracias, ya me era imposible seguir dibujando, lo positivo es que aquí podré darle un final, que si te soy sincera y a pesar de tener más de dos años, aún no pienso en él. Saludos.