CAPITULO 8: Cazando al fantasma (Parte1)

"En la adversidad conocí a mis amigos..."

Hinata se las arregló para desaparecer a la hora del almuerzo un par de veces más, sabedora de sus motivos, Ino no hizo comentario alguno sobre el misterioso comportamiento de su amiga, dejándola disfrutar de la dicha que ello le suponía. Pacientemente aguardó el momento oportuno y la ocasión no tardó en presentarse días después, tendrían una hora libre luego de la clase de Kurenai-sensei ya que los maestros habían sido convocados por la directora Tsunade a una reunión.

Preparada para abordarla, garabateó rápidamente lo escrito en el pizarrón, apenas si escuchó las últimas indicaciones de Kurenai-sensei, sus ojos azules no perdían de vista su objetivo, si hubiese sabido que su presa no tenía la menor intención de escapar, no se habría devanado los sesos ideando todas las posibilidades de fuga de la Hyuuga.

- ¿Hinata?, tierra llamando a Hinata, ¿me escuchas? – no escuchaba, perdida en sus pensamientos reflexionaba sobre su actual relación con Naruto y las posibilidades de éxito, de si podría lograr que él la viera con otros ojos que no fueran los de la amistad, consciente de que no estaba en sus manos resolver dicha situación – ¡HINATA!

- ¿Ino-chan? – apenas si se inmuto, elevando sus ojos perlados para centrarlos en la disgustada chica rubia que había tomado asiento frente a ella y la miraba con la suficiente severidad como para darse cuenta que llevaba un buen rato intentando llamar su atención.

- Así es, Yamanaka Ino, tu amiga y compañera de clases ¿me recuerdas? – Apenada, Hinata intentó balbucear una disculpa, Ino la cortó de inmediato todavía ofendida – ni trates de disculparte, mejor dime ¿qué te pasa?, ¿por qué estás tan distraída?

- Yo… yo tenía la cabeza en otra cosa… – se excusó apenada, Ino la consideró sincera al ver sonrosarse su rostro, indicador inequívoco que hacía de Hinata un libro abierto.

- Será que estás así por Naruto – el rosa se tornó blanco, asustada, sus ojos se abrieron de par en par.

- ¡No!, claro que no – vanamente intentó aclararlo, Ino no estaba dispuesta a dejar de lado el tema.

- ¿Enserio?, entonces me puedes explicar esta foto – maliciosa, puso sobre su pupitre la prueba contundente que daba veracidad a sus sospechas, incrédula, no solo por el contenido, sino por el excelente enfoque y nitidez, agarró la foto impresa.

- ¿Cuándo la tomaste? – extrañamente sus palabras no denostaron la vacilación que Ino predijo, veía la foto con más interés que preocupación, la distancia no fue un obstáculo para captar la bonita sonrisa que Naruto le dirigió al reunirse aquel día.

- La semana pasada después de clases, no es que te espiara ni nada, solo hacía un trabajo para el club… – mintió, la expresión de Hinata se tornó acusadora, luego del incidente con las fanáticas de Sasuke Ino no pudo ocultarle la verdad por mucho y terminó confesando ser la responsable del mal rato que pasó ese día – el club de periodismo, no pienses mal, aunque ganaba buenos ingresos, Sasuke me prohibió tomar otra foto suya después de tu incidente con su Club de Fans – aclaró rápidamente, librándose de malos entendidos antes de volver al tema principal – ¿y bien? cuéntame los detalles, ¿desde cuándo te le declaraste?, ¿qué te respondió?, ¿te dio algún beso?

- ¡Ino-chan! – roja como tomate por la descarada alusión a algo que ni en sueños podía anhelar, la encaró a punto del colapso nervioso.

- No hubo beso ¿verdad? – murmuró decepcionada, dándole a Hinata un respiro para recuperarse.

- N… no pa… pasó na…. nada de lo q… que crees – su tartamudeo se agudizó, dificultándole expresarse adecuadamente.

- ¿Ah, no? – dejó caer indiferente – últimamente los dos han estado muy sospechosos, van varios días que desaparecen juntos a la hora del almuerzo y bueno, atando cabos, es razonable creer que quisieran estar solos si es que hay una relación de por medio.

- Lo que realmente pasa es que… – calló al recordar a Kurama, confiaba en Ino, pero la complicidad de aquel secreto procuraba su tiempo a solas con Naruto, terminó optando por mentir y alargar sólo un poco la felicidad que aquellos encuentros le producían – yo… yo le estaba ayudando a estudiar.

- ¡Ajá!, y yo soy la reina de Inglaterra, todos sabemos que Naruto es un negado para los estudios – escéptica, se cruzó de brazos, Hinata no necesitó seguir negándolo ya que el propio Naruto corroboró la historia. De la nada entró corriendo al salón, haciendo todo un alboroto mientras agitaba vigorosamente una hoja de papel en su mano.

- ¡Hinata!... ¡Hinata lo logré!, ¡gracias a ti aprobé el examen! – apenas llegó a su lado se dispuso a entregar el valioso documento en las manos de la que ahora veía como su salvadora.

- ¡Wow, wow, wow!… – Ino intervino incrédula, arrebatándole el examen de las manos antes que siquiera pasara por las de su amiga – ¿entonces lo de estudiar era verdad? – aún desconfiada, le costó creer que el 80% marcado en rojo fuera real – esto sí que merece ser recordado para la historia – prestamente se levantó de su asiento para tomar su cámara fotográfica – es más, les tomaré una foto como prueba de que realmente ocurrió, sonrían por favor – desconcertada, Hinata no tuvo tiempo de reaccionar cuando Naruto la ciñó por los hombros con una mano, mientras con la otra mostraba orgullosamente su examen, momento que Ino supo retratar adecuadamente para la posteridad.

El alboroto de Naruto no pasó desapercibido, los curiosos no tardaron en hacer acto de presencia creando un ambiente difícil de ignorar, a lo lejos, alguien que pasaba por el pasillo se interesó por la escena y curiosa, se detuvo para enterarse mejor de lo que ahí ocurría.

- Parece que la "princesa" no solo se conforma con tener la atención de Sasuke-kun – comentó despectiva, consecutivamente su acompañante imitó el acto, constatando lo que su amiga decía.

- ¿Celosa? – respondió la otra con cierta malicia, el que fueran amigas no quitaba el hecho que siguieran siendo rivales de la misma causa.

- Para nada Karin…, conoces mis sentimientos, es más, le agradezco a esa tonta que me quite al pesado de Naruto de encima – ambas observaron al grupo que se reunía en torno al feliz trio llenando a la fastidiosa Hyuuga de halagos innecesarios, segura de que su inteligencia y la de Shikamaru eran superiores a la suya –. Lo que no soporto es que se crea tanto solo porque ahora tiene la atención de todos.

- Al menos Sasuke ya no está al pendiente de ella…, no puedo creer que 'nuestro' Sasuke cantara a dúo con ella en el Karaoke – aceptó Karin, si bien no le gustaba la ofensiva forma en que Sakura se dirigía al Uzumaki.

- ¡Maldita sea!, nunca se lo perdonaré…, y mientras esté bajo la protección de Ino no podremos hacerle nada.

- Tal vez no directamente, pero se me ocurre una idea…, que te parece si… – en un susurro le planteó el esbozo de una interesante jugarreta en la que podía caer "la peste Hyuuga" (cariñoso apodo dado por las chicas del Club), adelantándole una probadita de lo que podía ocurrirle si seguía en el afán de sobresalir a su costa.

Sin mucho esfuerzo se mezclaron en la algarabía formada alrededor del rubio, Sakura hizo notar su presencia conduciéndose con una naturalidad difícil de creer, de todos era sabido el desagrado que el chico generaba en la joven.

- Hey Naruto, escuché que aprobaste el examen de Kakashi-sensei.

- ¡Sakura-chan!, si, aquí está la prueba – feliz con la inesperada muestra de interés, mostró orgullosamente su examen.

- Increíble, realmente es cierto Naru-kun, felicidades… – a diferencia de Sakura, Karin fue sincera en sus palabras, sintiendo genuina simpatía por el muchacho.

- Si me lo propongo puedo lograr lo que sea, ¿Cierto Hinata? – se dirigió sonriente a su compañera, la aludida se encogió tímidamente de hombros, asintiendo con un humilde 'por supuesto' a lo dicho por su amigo.

- ¿Acaso están saliendo? – apuntó Kiba con su usual desfachatez.

- ¡No!, ¡para nada!, Hinata y yo somos solo amigos – espantado, enfocó su total atención en Sakura, ignorando el malestar que sus insensibles palabras ocasionaron en el enamorado corazón de la Hyuuga.

- ¿Y por qué me lo dices a mí?, me tiene sin cuidado lo que hagas con tu vida – serena, recogió un mechón de cabello rosa tras su oreja, camuflando un gesto altivo, creyéndose superior a Hinata al ver lo fácilmente que Naruto la hacía a un lado para centrarse en ella, era contradictorio, ciertamente los continuos elogios del Uzumaki la aburrían, pero por otro lado su ego se alimentaba de la devoción absoluta del chico.

- Cambiando de tema, ¿ya escucharon lo que pasó? – Karin fue la encargada de poner punto final al tenso momento, dando inicio a la primera fase de un plan del que no tenía garantía de éxito pero igual valía la pena intentar – hay rumores de que Kyoko-chan ronda nuevamente los corredores de la vieja escuela – inconscientemente, Hinata y Naruto intercambiaron miradas.

- Cierto, a mí me contaron que hace un par de días algunos alumnos de tercero que se quedaron hasta tarde escucharon sus lamentos – prosiguió Sakura, dándole a su comentario un toque de casualidad.

- Eso es absurdo, los fantasmas no existen – racional como era, Nara Shikamaru demeritó la historia.

- Lo creas o no ahora uno de ellos está en el hospital, Kyoko-chan le robó el alma.

- ¿Lo dices en serio Karin? – al igual que Shikamaru, Kiba dudaba de la veracidad de sus palabras.

- Es cierto, lo escuché de una fuente confiable.

- Suena interesante, ¿qué les parece si vamos a investigar? – Ino siguió el juego como verdadera creyente de lo sobrenatural, faceta que solamente Sai conocía.

- No creo que sea una buena idea Ino-chan – intervino Hinata con cierto nerviosismo.

- ¿Le temes a los fantasmas Hyuuga? – concretó Karin, su apuesta iba en la dirección correcta.

- N-no es eso – los nervios se intensificaron por el ataque de la pelirroja, advirtiéndolo, Sakura presionó.

- ¿Entonces no tendrás problema en acompañarnos hoy por la noche a verificar? – asustada, fue incapaz de responder a tiempo e inesperadamente Ino apoyó el plan.

- Está decidido, ¿quién más se apunta? – líder por naturaleza, Ino tomó las riendas, Shino, Kiba, Shikamaru, Chouji y Naruto coincidieron en ir, Naruto estaba tan entusiasmado que incluso prometió involucrar a Sasuke en el plan, proporcionando un incentivo extra a las impulsoras del proyecto. Contrario a ellos, Hinata escuchó los preparativos en silencio, siendo arrastrada a una aventura que le antojaba aterradora y ocasionaba en ella un mal presentimiento.


La cita se fijó a las diez de la noche en las afueras de la antigua academia Konoha. Naruto cumplió su parte y aún contra su voluntad, Sasuke lo acompañó, presentándose ambos a la hora indicada.

- Deja de poner mala cara, tampoco es como si te haya obligado a venir – Sasuke le lanzó una mirada fulminante que lo hizo retroceder, recordando el sucio método utilizado por Naruto «Si no vienes, le regalaré a Karin tus fotos del preescolar», dijo con el mayor de los descaros. Naruto tosió incomodo, sintiendo un gran alivio al divisar como el resto del grupo ya se encontraba reunido en el punto de encuentro.

- ¡Naruto! ¡Sasuke-kun estamos aquí! – exclamó Ino para llamar su atención, a su lado se encontraba Hinata, ésta dirigió una cordial sonrisa a Sasuke, empática a la molestia que suponía le resultaba estar ahí – ahora les explicaré en qué consistirá la prueba de valentía – nueve pares de ojos se volvieron a Ino enfadados, ¿cuándo se había convertido en una prueba de valentía? – nos dividiremos en equipos de tres integrantes y entraremos por turnos a la escuela, traje mi cámara de video con visión nocturna ya que el primero que resuelva el misterio de Kyoko-chan o la grave en video será el ganador.

- ¿Y cómo se supone que la gravemos si al verla a los ojos te roba el alma? – rebatió Shikamaru ante semejante incoherencia.

- Nadie dijo que sería fácil – restó importancia, los otros sintieron mayor desconfianza, pero no dijeron nada ya que la opinión de la rubia solía imponerse a la de los demás – ahora formaremos los equipos y ya que somos doce, para que sea equitativo las chicas nos dividiremos en cuatro equipos, puse el nombre de cada una en dos papelitos, así que a quien le salga su nombre, harán pareja con ella – sus sospechas fueron fundamentadas, claramente Ino preparó aquello con mucho cuidado. Uno por uno tomaron el papelito correspondiente, cuando Ino corroboró quien hacía equipo con cada chica lo anunció en voz alta – entonces los equipos quedaron de la siguiente forma: El equipo Sakura está formado por Chouji y Kiba, el equipo Karin por mi querido Sai-kun y Suigetsu-sempai, en el equipo Hinata, Naruto y Shino, y obviamente en mi equipo, Shikamaru y Sasuke-kun… – ubicados sus compañeros, los chicos se agruparon en el trío correspondiente – los equipos entrarán en el orden que mencioné empezando por el equipo Sakura, tendrán quince minutos para registrar la escuela, terminado el tiempo será el turno del siguiente equipo.

- ¿Y por qué a mí me tocó en el primer equipo y a ti en el último? – inquirió Sakura nada contenta con su selección de compañeros, no sabía cómo, pero estaba segura de que Ino había amañado la selección para que Sasuke quedara en su equipo.

- Supéralo frentona, la que organiza lleva la ventaja.

- ¡¿Y dónde dice eso?! – clamó Sakura cada vez más enfadada.

- Empecemos de una vez, me estoy muriendo de frío y a este paso nos amaneceremos aquí – renegó Karin, tan disconforme como Sakura.

- Qué remedio… – a regañadientes Sakura tomó la cámara que Ino le ofrecía y se puso en marcha a su destino con el temple de mando de un capitán – ¡Kiba!, ¡Chouji!, andando.

- ¿Quién te nombró la líder? – objetó Kiba de inmediato – ¿estás de acuerdo con esto Chouji?

- Chouji, ¿quieres este chocolate? – asertiva, Sakura dio por resuelta la cuestión.

- ¡Te seguiré hasta el fin del mundo líder! – bajo protesta Kiba los siguió al interior de la escuela, al cabo de quince minutos sus siluetas volvieron a vislumbrarse en las sombras.

- En ese lugar no hay nada – Kiba parecía más molesto que antes, Sakura no paró de darle órdenes desde que pusieron pie dentro, incluso Chouji se veía incómodo y Sakura quería matar a Kiba con la mirada.

- Bueno, ni hablar, que entren los siguientes, el equipo Karin – siguió Ino sin importarle la mala cara de los tres.

- ¿Qué te parece si hacemos el juego más interesante? – la pelirroja intervino astutamente – ya que esto se volvió una especie de juego debe haber un premio ¿no?

- Explícate – inquirió interesada.

- Propongo que la chica del equipo ganador sea acompañada por Sasuke a casa.

- De ninguna forma – respingó el aludido, nada contento con ser visto como un trofeo.

- Estoy de acuerdo con Sasuke-kun – indignada por la traición de su 'amiga', Sakura coincidió.

- Hecho – contrario a ellos Ino aceptó encantada, ganándose una mirada fulminante por parte de ambos chicos – pero si pierden, no se acercaran a él por dos semanas.

- ¡Eso es injusto! – replicó Sakura exasperada, Karin e Ino hicieron caso omiso a sus protestas, sellando el pacto con un estrechón de manos.

- Ok, trato hecho…, conseguiré una toma de Kyoko-chan así muera en el intento – más decidida que nunca tomó la delantera a sus compañeros de equipo – ¡ya escucharon par de inútiles!, deben tener los ojos bien abiertos.

- Habla por ti, tú eres la miope que necesita anteojos – ofendida por la respuesta de Suijetu (su mejor amigo de la infancia), le propinó un tremendo pisotón que acalló cualquier queja. Quince minutos después, el semblante triunfal mudó a uno de profunda derrota.

- Sabes Ino, olvida el trato, Kiba tenía razón, en ese lugar no hay nada…

- De ninguna forma, ahora soy yo quien exijo se cumpla lo dicho – contradijo Sasuke, haciendo valer su derecho como parte afectada y antes de que Karin pudiera objetarlo Ino reafirmó lo dicho.

- Sasuke-kun tiene razón, un trato es un trato, además tú fuiste quien lo propuso en primer lugar – la entereza de la chica se desmoronó al sentir como si una tonelada de peso le cayera encima, ella sola puso la soga alrededor de su cuello – es su turno Hinata-chan, suerte.

- De… de acuerdo – temió tanto aquel momento que apeas si podía dominar el temblor de su voz.

- No deberías hacerlo si no quieres – aconsejó Shino constatando el espanto de la Hyuuga justo antes de poner un pie dentro del edificio.

- Es… estoy bi… bien – el intensificado tartamudeo dificultaba entender su respuesta, al percatarse de ello, Naruto también la animó.

- Descuida Hinata-chan, yo te protegeré 'ttebayo – la convicción de Naruto le hizo recobrar la calma, asintió levemente, sintiéndose con mayor valentía al tenerle a su lado; ya dentro la historia fue otra, se afianzó a la cámara que Ino le confió, el ruido de sus pasos se intensificaba en sus oídos de forma monstruosa, pareciéndole que algo estaba al acecho y de un momento a otro les saldría al paso.

- ¿Qu-qué… qué fue eso? – la voz quebrada delató su inseguridad, si de día el edificio le resultaba escalofriante, de noche la experiencia resultaba diez veces más aterradora.

- Es el viento – apuntó Shino con su calma habitual, Hinata envidió los nervios de acero del flemático chico. No llevaban ni diez minutos adentro cuando Hinata detuvo sus pasos paralizada de miedo ante un nuevo ruido proveniente de las afueras.

- Tranquila, es solo un búho – concedió Naruto al notar su rezago.

- Yo… yo no creo que pueda lograrlo, quiero volver… – balbuceó a punto del llanto, Naruto iba a decirle algo conciliador pero no tuvo oportunidad, un fuerte ruido concluyó la calma, seguido de un lamento espantoso. Hinata no pudo más y pegó un tremendo grito antes de salir huyendo despavorida cuando lo que parecían unos maliciosos ojos refulgieron en la oscuridad del corredor.

- ¡Hinata espera!, por ahí no es la salida – Naruto corrió tras ella, dejando tras de sí a Shino, a quien le fue inútil razonar con ellos.

Afuera, el resto esperaba pacientemente su regreso, llevaban veinte minutos dentro y no daban señales de vida.

- Ya pasó mucho rato preciosa, ¿crees que deberíamos entrar? – Sai consultó a su novia, tan nerviosa como él al escuchar lo que parecían gritos provenientes del interior. No todos lucían preocupados, en un rincón apartado Sakura se acercaba a Karin sin que nadie se hubiera percatado de su ausencia.

- ¿Lo hiciste? – expresó en voz baja a la recién llegada.

- Te dije que no resistiría… – Sakura sonrió confiada y Karin correspondió complacida. No pudieron hablar más del tema, ya que un Shino visiblemente agitado apareció en la entrada principal. Todos se acercaron para recibirlo, notando de inmediato la ausencia de los otros dos miembros del equipo.

- ¿Dónde están Hinata-chan y Naruto? – Ino se adelantó a interrogarlo, materializando las dudas de los demás.

- Hubo un ruido, como de cristales rotos… – contrario a su habitual aplomo, Shino se mostró inquieto –luego se escucharon aullidos y unos ojos brillantes resplandecieron en la oscuridad, Hinata salió corriendo y Naruto fue tras ella, los busqué por todos lados, pero no pude encontrarlos.

- ¿Estás seguro? – inquirió Kiba, tan nervioso como el resto por el siniestro cariz que tomaba la situación.

- No miento – aseguró.

- Trataré de comunicarme con ellos – presta, Ino tomó su teléfono móvil y marcó varias veces recibiendo la misma grabación – demonios, ninguno contesta.

- Oh por dios, entonces Kyoko-chan es real – contrario al plan inicial, Sakura se tomó enserio el relato, sintiendo un escalofrío recorrerle la espina dorsal aun cuando ella fue la responsable del primer 'paranormal' suceso.

- ¿Qué vamos a hacer? – tan angustiada como ella, Karin hizo lo propio, no sin antes tratar de sacar provecho de la situación – oh Sasuke tú me protege… rás… ¿y… y Sasuke? – de un momento a otro el Uchiha también había desaparecido.

- Ese idiota problemático… – cansado del inverosímil rumbo de los hechos, Shikamaru decidió tomar las riendas y solucionar objetivamente aquel embrollo – suficiente de lloriqueos, haremos lo siguiente, nos dividiremos para buscarlos en equipos tal y como estábamos agrupados, Shino, tú vendrás con Ino y conmigo – en silencio, Shino asintió – si los localizan, manden un mensaje de texto a los demás, este será nuestro punto de reunión.

Continuará…


NOTA DE SALEM:

Qué recuerdos, cuánto tiempo sin escribir un comentario por aquí, no sé qué tan constantes sean las actualizaciones a partir de ahora, pero ya casi terminé el siguiente capítulo, agradezco muchísimo sus comentarios, (olvidé lo bien que se sentía saber que hay personas a las que les gustan las historias que escribo jaja), y bien, si no se me presenta ningún inconveniente, actualizaré en los próximos días, saludos.