Bueeeno pues mil siglos después aquí tenéis el siguiente capítulo. ¡Echadle la culpa a los explotadores de los profes! Ellos son los que me pusieron siete exámenes en una semana... :( Pero bueno, creo que este par de semanas seré capaz de actualizar muuucho más esta traducción y mis otras historias ^^ Y bueno, no me enrollo más. ¡Que os guste!

Aviso: ¡No me pertenece nada! La historia es de kate882 ^^

Punto de Vista de Rose

Ya sabía que iba a pasar, pero aun así fruncí el ceño mirando al enorme edificio. Ni siquiera era la que estaba en problemas y el lugar me pareció intimidante. Jay tiró de la maga de mi camisa intentando conseguir que le prestara atención. Le miré cuando empezó a hablar.

- Mamá, sabes que tenemos que entrar ahí, ¿verdad? - dijo mirándome completamente serio.

- Desgraciadamente sí. ¿Por qué si no estaríamos aquí?

Suspiré. Me agarró de la mano intentando hacerme sentir mejor. Suspiré otra vez. Se suponía que eso lo tendría que hacer yo. Nuestra relación, de buena forma - la mayor parte del tiempo - era un lío. Muchos roles estaban invertidos.

Íbamos a terminar el juicio de Tasha. El edificio del tribunal era con el que tenía el problema. ¿Y si da dejaban irse? ¿Y si intenta algo más? No podía aguantar ver a Jay así otra vez.

- Mamá, todo va a estar bien - dijo Jay, entrando en el edificio. ¿Qué opciones tenía realmente?

Cuando entramos mis ojos se quedaron fijos en los suyos azul hielo. Tenía una mirada psicótica - en verdad, ¿cuándo no la tenía? - mientras empezaba a hacer rimas sobre mí.

- Rosie está aquí para ver mi juicio

Rosie está aquí para acabar conmigo

¿De verdad puede hacerlo?

Yo no lo creo.

Hice una mueca. Se le había ido la pinza del todo. Y era muy molesto. Si no hubiera sido por todo lo que había hecho le hubiera tenido lástima.

- Ah, Jay, veo que sobreviviste. Me preguntaba si la contusión que me hizo tu madre afectaría a eso. Viéndote aquí me parece que me preocupaba por nada - dijo sonriéndole con locura a Jay.

Si Dimitri no hubiera aparecido de Dios sabe dónde y no me hubiera agarrado Tasha podría estar muerta. Desgraciadamente, Dimitri salió de Dios sabe dónde y Tasha vivió. Le hice un gesto obsceno con el dedo y me sonrió. Ella tramaba algo.

- Roza, eso es lo que quiere - susurró Dimitri en mi oído provocando que escalofríos bajaran por mi espina dorsal.

Sabía que ella buscaba algún tipo de reacción en mí. Es por eso que me mataba estar dándosela tan fácilmente, pero me lo ponía muy difícil para no hacerlo.

Cuando Dimitri me soltó, encaré a mi hijo.

- ¡Jay! - exclamé. Inclinó la cabeza en un mudo interrogante para preguntarme qué pasaba -. ¡No enciendas el iPod en el tribunal! - me paré -. Además, ¿qué estás escuchando?

- Pull Me Under de Three Days Grace.

Cuando nos sentamos le quite uno de los auriculares y me lo puse. Me encantaba esta canción. Parecía que quería protestar porque le hubiera quitado el auricular, pero decidió quedarse callado.

- Parece que estabais empezando a discutir algo - dijo Dimitri sentándose a mi otro lado. Sonaba bastante divertido con la situación -. Vuestras cabezas estaban inclinadas como ahora, a pesar de que solo se trata de compartir un iPod - dijo sacando el suyo propio.

- ¡Hala camarada! ¡Tienes un iPod! - exclamé cogiéndoselo y mirando la lista de canciones -. Ugh, pero sigues escuchando música mierdosa.

Aun así no parecía el tipo de persona que tendría un iPod, era increíble. Era el tipo de noticias que pondrían en Noticias Fox. Bueno, no tan exagerado pero casi.

- Qué va - dijo abatido. Yo me reí.

Jay cogió el iPod.

- Sí, es mierdosa - dijo poniendo cara de disgusto y devolviéndole el aparato a Dimitri, quien casi no lo atrapó porque el lanzamiento de Jay iba desviado por la falta de atención.

- El castigo de Natasha Ozera ha sido decidido.

Una profunda y potente voz habló, silenciando todas las conversaciones.

- Entonces, ¿qué hace toda esta gente aquí? ¿Es la humillación pública parte de mi castigo? - dijo Tasha sonando molesta y falsa al mismo tiempo.

Puse los ojos en blanco. Por supuesto que no podía callarse.

El hombre que había hablado antes - del cual no recordaba el nombre, solo sabía que era de la realeza - la ignoró.

- Pasará el resto de su vida en la prisión de Tarasov. Recibirá entre ocho y nueve horas de luz solar cada día.

Hubo una prolongada pausa antes de que los alaridos empezaran.

- ¡¿Qué?! ¡No me podéis hacer esto! ¡Pienso mataros a todos y devolveros a la vida para mataros otra vez! - gritó Tasha mientras era arrastrada fuera de la sala.

Miró fijamente a Jay mientras hablaba. ¿Cuál era su problema?

Hubo una pausa incómoda.

- Caso cerrado - dijo finalmente el juez dando un golpe con su martillo.

Punto de Vista de Jay

¿Eso era todo? No podía ser. Había sucedido muy fácilmente. Había algo que se nos escapaba. Algo en sus ojos cuando me había estado hablando. Ella había sabido que yo estaba vivo y parecía feliz por ello. Como si pensara que pronto desearía estar muerto.

Yo estaba paranoico.

- ¿Mamá, Dimitri? - ambos me miraron -. ¿Así fue cuando estuvisteis en el juicio de Victor Dashkov? Porque esto parecía simple locura.

Los dos se tensaron ante la mención del viejo loco.

- Bueno, eh, no, pero había un montón de cosas en ese juicio que no podían ser dichas. Estuvo lleno de secretos y política - dijo papá asegurándose de no contarme cuáles eran esos secretos.

Entrecerré los ojos.

- No quieres saberlo - dijo mamá.

Empecé a protestar, pero me cortó.

Cuando estábamos a punto de entrar en casa lo oí. La voz de Tasha. En mi cabeza.

- Bienvenido a la vida de un compañero de vínculo, niño. Pregúntale a tu madre, ella sabe todo lo que hay que saber sobre el tema.

Mis ojos se abrieron en asombro. Estaba mareado. Iba a desmayarme. No podía estar ocurriendo.

- Jay, ¿qué ocurre? - pude oír a mamá y papá diciendo en la distancia.

Debería estar muerto. Desearía estar muerto. No podía ser… No. Esto estaba mal. No podía estar pasando. El mundo no me podía odiar tanto. No era una mala persona. No me lo merecía.

- Estoy vinculado a Tasha Ozera - jadeé y el mundo se volvió negro.

Me desperté quien sabe cuánto más tarde y oí a alguien discutiendo. No sabían que estaba despierto. Mejor que me mantuviera así si quería saber lo que ocurría sin que lo endulzaran para que no fuera muy fuerte para mí.

- Rose, Lissa y tú perdisteis el vínculo, ¿no?

Ese era papá.

- Rose casi murió para que eso sucediera, Dimitri - dijo la tía Lissa.

- ¿Qué podemos hacer para ayudar? - preguntó Eddie.

- Tenemos que matar a Tasha o ella matará a Jay. Eso después de destruir todo lo que le importa.

Esa era mamá. Oh buen Dios, planeaban un asesinato.

Justo entonces la negrura me tragó de nuevo.