Capítulo 11: La hermandad del abanico

"La cordura se va de vacaciones, cuando la razón es controlada por la obsesión"

El infierno comenzó un día después que Ino se reportara enferma, al principio se trató de aparentes accidentes, bien alguien chocaba con ella, bien se estropeaba su almuerzo o simplemente los útiles de su mochila desaparecían misteriosamente, pronto quedó claro que los accidentes no eran tal cosa y el Club de Sasuke la tenía de nueva cuenta en la mira.

Acorralada, se tragó el miedo y los primeros días ignoró pacientemente los abusos, confiaba en que una vez Ino se recuperara volvería a la pasividad habitual, decidió resistir y no quejarse al respecto aun cuando los ataques se volvían más agresivos, por segundo día consecutivo su cabello quedó hecho un asco gracias a la bebida que alguien le derramó "accidentalmente" encima.

Inevitablemente pensó en el causante del malentendido, se topó con Sasuke al menos tres veces desde su altercado y en cada ocasión la ignoró fríamente, parecía haberse vuelto invisible a sus ojos. Le dolió el duro trato, pero consideró era lo mejor dado el asedio constante del que era objeto, hablar con el Uchiha sólo empeoraría su situación (si es que tal cosa era posible), como efecto colateral tuvo que sacrificar también la relación con Naruto, no se atrevía a subir a la azotea a compartir el almuerzo, temía que si lo involucraba las represalias lo alcanzarían a él y a cualquier otra persona que quisiera ayudarla, por tanto prefirió aislarse y resistir sola los embates, confiaba en que tarde o temprano se cansarían del juego y la dejarían en paz.

Reflexionaba en lo inverosímil de su situación al caminar por un corredor del segundo piso, involuntariamente cojeaba luego de caer por la escalera, afortunadamente el accidente no pasó de un moretón en la rodilla gracias a que Kiba amortiguó parte de la caída, desde entonces el Inuzuka no se apartó de ella, furioso al ver como la responsable huía cobardemente de la escena del crimen.

- ¡Esto no puede seguir así Hinata! – le recriminó Kiba frustrado, en esos meses luego de la fiesta de Sai la Hyuuga le grajeó una genuina simpatía – debes hablar con algún profesor para que esto pare.

- Tranquilo Kiba-kun, no es tan malo, estoy segura que pronto se cansaran – la miró molesto, obviando la cojera de la muchacha.

- Esas chicas te han humillado de múltiples formas, si sigues permitiéndolo nunca te libraras de ellas – le exasperaba la pasividad adoptada por la Hyuuga, la voluntad de cualquier otro ya se hubiera doblegado.

Él, al igual que el resto de los estudiantes, sabía el terrible alcance de las acciones de esas chicas, los sucios métodos utilizados tenían como fin el que sus víctimas terminaran por ser trasferidas de la academia.

- La violencia solo genera más violencia – siguió sin darle importancia, pasada la angustia inicial de tener tan indeseada atención sobre ella, se resignó a seguirles por un tiempo el juego a las chicas el club.

Al cursar la escuela secundaria vivió una experiencia similar, suponía que su retraída actitud era proclive a ser blanco de esa clase de abusivas, confiaba en que las acosadoras se cansarían tarde o temprano, no quería llegar a los extremos a los que Otsutsuki Yuko la obligó.

- No me vengas con frases baratas, hay veces que la violencia se arregla con una violencia mayor.

- No lo creo así… – su neutra expresión se tornó cabizbaja, Kiba se equivocaba, contrario a su blandengue apariencia, Hinata era más fuerte de lo que él o cualquiera pudiera imaginar.

Si los demás estudiantes supieran de lo que era capaz, del horrible monstruo en el que podía convertirse, no la subestimarían de la misma forma, temía tanto a esa parte oscura que prefería sufrir cualquier ultraje a lastimar nuevamente a otro ser humano.

«- Hinata ¿qué has hecho?

- Yo…, yo no podía seguir soportándolo, insultó a mí madre...

- Esto es terrible, no debiste hacerlo…»

- Al menos deberías ir a la enfermería a que te revisen la rodilla – Kiba la sacó de transe.

- Ya iba para allá, gracias por preocuparte Kiba-kun, seguiré yo sola de aquí en adelante… – a regañadientes Kiba se despidió, dándole la oportunidad de perderse nuevamente en los recuerdos del funesto día en que el monstruo apareció, ojalá Neji estuviera a su lado como aquella vez, él sabría qué aconsejarle.

«Cursaba el primer año de secundaria, para entonces la familia de su tío se había convertido en la suya propia, haciéndole recobrar parte de la confianza que la culpa mermó durante meses.

Heredera de un gigantesco imperio inmobiliario, en su padre hubo una doble intención exiliándola a Hokkaido; la cuna de la familia Hyuuga se encontraba asentada en dicho lugar y era preciso no descuidar la instrucción que como futura líder debía adquirir.

El clan Hyuuga se dividía en dos vertientes; la rama principal presidida por su padre, se encargaba de solventar los negocios, asegurando el poder económico y político de la familia, por el contrario, la rama secundaría a cargo de su tío Hisashi, tenía por responsabilidad mantener y trasmitir a las generaciones venideras las raíces de la casa Hyuuga, cuya reputación ya era respetada siglos atrás, convirtiéndola en una de las familias más antiguas de todo Japón.

Desde pequeña recibió un entrenamiento estricto en diversas especialidades tradicionales que iban desde la ceremonia del té, arreglo floral, etiqueta, protocolo, etc., de ellas consideraba como la más extraña el combate marcial, disciplina rigurosa que todo miembro de la elite Hyuuga debía dominar a la perfección. Al faltar su madre, Hiashi decidió concluir su instrucción en Hokkaido, así fue como ella y más tarde Hanabi, terminaron al cuidado de sus tíos. Su tía dio seguimiento al protocolo social y su tío se encargó de completar el adiestramiento marcial del que su padre sentó las bases.

Luego de pasar dos meses en el hospital y uno más en recuperación su cuerpo perdió condición física, recobrar el ritmo de las prácticas le resultó extenuante, por fortuna no estaba sola en la travesía, desde el principio hubo una conexión inmediata con Neji, su primo resultó ser un ideal compañero, corrigiendo pacientemente sus errores y apoyándola cuando quería darse por vencida, agradecía su dedicación a alguien que ni entrenando cien años lo podría superar y no queriendo decepcionarlo, todos los días se esforzaba por alcanzar un nivel digno, acechada por la sombra de su hermana Hanabi, quien desde pequeña mostró mejores aptitudes.

La disciplina y el autocontrol eran primordiales, el tío Hisashi lo remarcó en numerosas ocasiones, aquel arte debía ser empleado como método de disciplina mental a fin de forjar el carácter y la autoconfianza que como cabeza del clan había de demostrar en un próximo futuro, valiosa regla que Hinata violó al atacar deliberadamente a Otsutsuki Yuko.

La secundaria significó una prueba de fuego a su tímido carácter, retraída en sí misma, rara vez dirigía la palabra a otra persona que no fuera su primo. Cuando conoció a Yuko lo primero que notó a parte de su belleza, fue el carácter altivo y elitista, tenía como máxima meta sobresalir y ser la número uno en cualquier disciplina. Primer lugar académico en su antigua escuela, recibió el mayor golpe a su ego cuando la insignificante Hinata superó sus calificaciones, nunca le perdonó semejante osadía y su odio creció a medida que el promedio de Hinata ascendía, mientras que el de ella sin importar cuánto estudiara estaba decimas atrás.

A diferencia de la introvertida Hinata, a Yuko se le considerada bonita y popular, amigas no le faltaban y a su alrededor pululaban admiradores de su belleza e inteligencia, nadie creería que esa estudiante modelo pudiera tener un lado ruin. El primer año de Hinata resultó un genuino tormento, Yuko encontraba la manera de hostigarla y salir inocente de sus fechorías. Y si bien pudo haber puesto fin inmediato, en un retorcido concepto sobre sí misma veía los abusos como un justo castigo al ser la responsable directa de la muerte de su propia madre. En cierto momento de la vida toda persona tiene un punto de quiebre y Hinata lo descubrió esa tarde.

Los días previos al aniversario luctuoso de su madre la hundían más de lo habitual en la melancolía. Dolor, impotencia y un enorme sentimiento de culpabilidad predominaban su estado anímico, no estaba de humor para soportar las agresiones de Yuko.

Recordaba poco de lo ocurrido, Yuko la insultó como de costumbre y le remarcó su insignificancia en el mundo, un golpe en la mejilla y un jalón de pelo, el insulto a su madre desató la tragedia. Pudo denigrarla con las palabras más bajas y rebajarla a cualquier humillación, pero la imagen de su madre era sagrada.

Una furia desconocida se apoderó de la tranquila Hinata, con simples movimientos se zafó del agarre de las dos cómplices de Yuko y fuera de sí se abalanzó sobre ella, propinándole una paliza de la que sus acompañantes solo pudieron ser meras espectadoras, la pelea rápidamente se convirtió en espectáculo, los curiosos a su alrededor miraban estupefactos la insólita escena, Hinata golpeó sin piedad, no veía más allá de las lágrimas que le nublaban la vista al liberar de golpe toda la frustración acumulada, de no ser por Neji, la condición de Yuko habría sido peor.

Para cuando Neji pudo apaciguarla, Yuko ya había sido trasladada urgentemente a la enfermería, aterrada, Hinata observó sus manos llenas de sangre, luego miró a su alrededor, topándose con los ojos atemorizados de los otros estudiantes, la leyenda de *Amanozako Hyuuga nació ese día y a partir de ahí nadie más se atrevió a molestarla.

Lo siguiente que supo fue que se encontrada en la dirección, sentada frente al viejo director Sarutobi, aguardando el veredicto al lado de su tutor. El semblante de su tío Hisashi se oscurecía a medida que el director avanzaba en el relato de los hechos ocurridos una hora atrás.

- Entiendo perfectamente su postura Sarutobi-sensei – Hisashi moduló su voz a la hora de la réplica – está en su derecho de decretar el castigo que crea conveniente, pero por favor entienda mi posición, conozco a mi sobrina y algo grave debió ocurrir para que se comportara de la forma en que lo hizo.

- No hay mucho que pueda hacer Hisashi-san, los padres de la estudiante agredida han pedido se aplique un riguroso correctivo, la señorita Otsutsuki tiene la nariz fracturada y perdió dos dientes, además de otras contusiones que podrían desfigurarle el rostro, no puedo dejar un hecho así impune.

- Por supuesto que no, no me atrevería a pedirle tal cosa, lo único que pido es que reconsidere la expulsión, en cuanto a los gastos médicos de la señorita Otsutsuki la familia Hyuuga los cubrirá íntegramente – en un hecho insólito su tío dejó su asiento para inclinarse frente al director, algo por demás humillante dado su estatus social. Sobresaltada, Hinata hizo el amago de intervenir pero Hisashi la detuvo – suplico su consideración Sarutobi-sensei.

- Sé que la señorita Hyuuga está en estos momentos bajo su tutela Hisashi-san y las especiales circunstancias por las que atraviesa – el director debió considerar el acto, ya que un minuto después relajó su inflexible postura – revisé su expediente y constaté que es una alumna ejemplar – el anciano meció la barba en actitud reflexiva – le propongo hacer lo siguiente, no puedo librarla del castigo pero si hacerlo menos severo, ¿le parece si éste se limita a tres semanas en vez de la expulsión definitiva?

- Estoy de acuerdo y agradezco su condescendencia Sarutobi-sensei… – Hinata nunca olvidaría ese momento, ni las únicas palabras que su tío le dirigió durante todo el trayecto de regreso a casa "Me has decepcionado Hinata", la frase quedó grabada a fuego en su cabeza, entonces comprendió el real alcance de sus actos y el dolor que podía causar, en ese instante se juró que utilizaría la fuerza bruta solo en caso de vida o muerte, soportaría cualquier prueba por difícil que fuera a base de voluntad y no de violencia

- ¿Eh? ¡Hinata! – el pasado la acechaba de tal modo ese día que Hinata no se percató de la presencia de Naruto hasta tenerlo prácticamente de frente – ¿estás bien?

- ¡Naruto-kun!…, me… me distraje, es todo – esbozó una sonrisa camuflando su real sentir.

- Que bien, empezabas a preocuparme, hace días que no subes a la azotea a almorzar.

- He estado ocupada… – su voz se perdió en un murmullo apenas audible, hubo algo raro en su actitud, algo que incluso el despistado Naruto pudo intuir, aunque tranquila, por lo general Hinata lucía más animada. La miró de arriba abajo esperando encontrar la respuesta.

- ¡Wah!, ¿qué te pasó en la rodilla? – exclamó al ver un enorme cardenal que se extendía por toda la rótula.

- Me… me tropecé sin querer – sin poder verlo a los ojos giró bruscamente, no pudiendo contener un quejido al dar un paso atrás.

- Será mejor que Shuzune nee-chan le eche un ojo a tu rodilla, vamos, apóyate en mi… – sin pensarlo la tomó del brazo y la obligó a abrazarse a él, la rodilla comenzaba a hincharse y no le quedó otro remedio que obedecerle pese a la enorme contrariedad que su cercanía le causaba.

La peculiar escena no pasó desapercibida, lejos, Sakura observó detenidamente como nuevamente la peste Hyuuga se hacía la víctima para ganar la simpatía de otros. A diferencia de Karin, cuyo desagrado se limitaba a Sasuke, a Sakura le causaba antipatía nata y a ella perteneció el plan para deshacerse definitivamente de la molesta chica.

- Es hora de terminar la estancia de la "señorita perfección" en la academia – declaró abiertamente Sakura, incomprensiblemente disgustada con la forma en que la Hyuuga se pegaba a Naruto.

- ¿Qué tienes en mente? – Karin se asombró de que Sakura tomará la iniciativa, por lo general a ella correspondía la elaboración de los planes.

- Si tenemos suerte, se dará la oportunidad durante el torneo de softbol de la próxima semana, ese día será el principio del fin para ella.

Continuará…


* En la mitología japonesa, Amanozako es una deidad femenina descrita como furiosa y con un terrible temperamento. Se dice que su origen data de cuando el Dios de las tormentas, Susanoo, acumuló su furioso espíritu dentro de él hasta que la vomitó.

NOTA DE SALEM:

(Dudas, sugerencias, felicitaciones y jitomatazos en un review por favor, gracias =D)

BuffAngel NM: Si llegas a leer esto, entiendo perfectamente tu punto, aunque me he alejado un poco del manga y anime en general, hay una que otra serie que aún sigo y es realmente molesto quedarse picada con la historia y esperar meses por un capitulo, considero todas las sugerencias, confío en elegir la mejor pareja para el final de esta historia.

Nana: Sasuke es muy cabezón, ojalá se le pase pronto el berrinche.

Janis O.x: Saludos, y para nada me ofenden tus observaciones, al contrario, me da la oportunidad de ver diferentes puntos de vista. El SasuHina lo visualicé desde que concebí la historia, creo que es mi culpa que se perdiera la esencia al tardar tantos años en actualizar, pero releyendo el fic a mi parecer no fue mágicamente como ocurrió, lamento si te dio esa impresión, mi intención con Sasuke siempre fue que llegará a sentir algo más que amistad por ella, lo planee de tal forma que al principio le inspirara una simpatía que gradualmente se convertiría en aprecio e intencionalmente deje ver que sus sentimientos evolucionaron al final de la prueba de valentía para finalmente llegar a este punto donde le gusta, no la ama, pero le gusta y cuando alguien te gusta inevitablemente aparecen los celos, por eso trate de alternar capítulos en los que Hinata conviviera por igual con Sasuke y con Naruto, desarrollando una relación diferente pero a la vez complementaria.

Littleunicornforreal: Aunque te lo propongas, cuando alguien te gusta no lo olvidas tan fácilmente.

Anonimo: Si no me complico mucho la trama y me da tiempo a desarrollarlo, lo cual dejé entrever en este capítulo, me encantaría que Toneri participara y fuera el tercero, porque sé que con Neji sería algo incestuoso jaja.

: Uno no manda en sus sentimientos, en cuanto a las del club no saben nada de nada, era una especie de amor secreto, el único que sabe algo es Naruto y también sabe que si habla es hombre muerto.

Hatake-Seikatsu: Gracias, me alegra saber que te gusta cómo se va desarrollando la historia, lo único que puedo decir es que cualquier cosa puede pasar con los capítulos que se vienen y aclaro que si bien Naruto aprecia mucho a Hinata, no se atreve a desarrollar ningún otro sentimiento porque piensa que quien le gusta es Sasuke y no él.

hinacris: Hinata tiene complejo de mártir, debo trabajar más en darle una mejor autoestima a la pobre.

dagorgly: Muchísimas gracias, al contrario, el placer es mío.

Monse: Ojalá se cumpla tu deseo.

Milena: Gracias, eres muy amable.

Tsuki-shin: La verdad nunca me pasó por la cabeza Gaara, veré si más adelante lo puedo acomodar en la historia, saludos.

andrea: Vaya, hay muchas seguidoras del SasuHina, nos vemos al final de la historia a ver quién gana la batalla.

hinata: Gracias por el apoyo, si no termina con Sasuke, espero que cuando menos el final no decepcione a casi nadie.

bellamita-uchiha: En lo orgulloso no le ganan a Sasuke, así que no dudes de su fuerza de voluntad, me está gustando la idea del tercero en discordia, así que si Sasuke y Naruto no me convencen, siempre estará él, jaja.