Como compensación, otro capítulo antes de irme a la cama :D Espero que os guste, y como dije, seguiré actualizando tan seguido como pueda :)
Aviso: ¡No me pertenece nada! La historia es de kate882 :)
Punto de Vista de Jay
Bueno, encontré la puerta. ¿Y ahora qué? Seguro que había cámaras por ahí. Había jugado a ser inocente demasiadas veces esta semana, pero podía hacerlo una vez más. Especialmente con el anillo encantado que había roba- tomado prestado de Lissa. Todos pensarían que era humano.
Encontré la entrada donde estaban los guardianes. ¿Por qué solo había dos? ¿Qué clase de cárcel era esta? ¿Estaban realmente tan pagados de sí mismos que creían que no necesitaban más? Es igual, solo me lo ponían más sencillo.
Fui dando traspiés hacia ellos.
- ¿P-podéis ayudarme, por favor? Necesito a-ayuda - dije desesperadamente con lágrimas en mis ojos mientras caía a los pies de uno de ellos.
- ¿Qué te pasa? - preguntó uno.
Era una chica de cabello castaño oscuro. Parecía preocupada. El otro, un hombre de pelo negro corto, seguía indiferente. Imbécil.
- No sé cómo encontrar a mi madre. Estaba caminando por la calle, y un h-hombre me agarró ayer. M-me escapé, pero no sé dónde estoy y tengo mucho miedo - dije sollozando un poco.
Ahora hasta el hombre parecía preocupado. Sigo pensando que era un imbécil.
- ¿Dónde vives, cielito? - preguntó la chica.
¿Acababa de llamarme cielito? Ugh.
- B-bueno yo vivo en Florida, pero mi familia estaba en medio de una mudanza así que n-no estoy seguro. ¿Sabes dónde estoy? - Mi voz tembló.
- Alaska - dijo el hombre.
- ¿T-tenéis agua? He estado horas corriendo - pregunté mirándolos con desesperación.
- ¿Deberíamos llevarlo adentro? - le preguntó la chica al hombre.
- ¿Quieres meter ahí a un niño? - respondió.
El hombre me estaba tocando las narices. Y mucho.
Dejé escapar otro sollozo, y empecé a toser.
- Mira Greg, no tiene por qué ver nada, pero necesita ayuda y aquí afuera no podemos dársela. Tenemos que llevarlo dentro.
Así que el nombre del hombre molesto era Greg.
- Vale, Lidia. Pero yo me quedo aquí. Envía a alguien que tome tu lugar.
Y así, estaba siendo dirigido hacia el interior de la cárcel. Me llevó a la sala de seguridad, probablemente porque era el lugar donde había menos oportunidades de que viera nada de vampiros. Se fue a conseguirme algo de beber y rápidamente me puse a trabajar en desactivar cámaras y coger llaves.
Después corrí por los pasillos escapándome del campo de visión de los guardianes.
Tasha me miró cuando paré enfrente de su celda.
- Me preguntaba quién llegaría aquí primero - fue todo lo que dijo.
- Sal de ahí - dije entre dientes mientras abría la reja -. Venga. No tengo todo el día - solté.
