Aquí está e siguiente capi :) Disfrutadlo :3
Aviso: ¡No me pertenece nada! La historia es de kate882 ^^
Punto de Vista de Rose
- Está bastante enfadado - dije caminando por la habitación. Dimitri me observó sentado en el sofá.
- Creo que todos nos hemos dado cuenta de eso - respondió con calma.
- No Dimitri. No te haces una idea de lo dolido que está ahora mismo. No lo conoces tanto como nosotros - sabía que decir eso le haría daño, pero necesitaba oírlo -. Jay nunca explota de esa manera y si lo hace no es real. Finge para su pequeño espectáculo. Es un experto en salir de las situaciones dialogando y manteniéndose calmado. Esa explosión de antes significa que está muy molesto. No ha hecho algo así en años - expliqué.
- Estoy seguro de que a veces responde a las cosas sin rodeos - trató de razonar.
Asentí.
- Claro, él suele hacerlo. La cosa es que se puede saber cuándo va a hacerlo. Él trataba de salir de la situación dialogando al principio, pudiste verlo. No cambia de opinión sobre el método que va a utilizar. Si va a tratar de escapar de la situación, él va a hacerlo. No va a decidir de repente que quiere contarnos lo que pasa por su cabeza - hice una pausa -. Lo mismo pasa si lo que quiere hacer es contarte lo que está ocurriendo. No va a empezar a dar rodeos. Te va a decir claramente lo que piensa desde el principio. El hecho de que explotara cuando estaba intentado salir de la situación significa que está muy enfadado.
Tenía un hijo realmente complicado, pero al menos le conocía hasta ese punto.
- ¿Puedes culparle por enfadarse? Todo lo que dijo era verdad - señaló Dimitri.
- Odio que puedas analizar las cosas con tanta calma - dije poniendo mi cabeza en su regazo -. ¿Crees que estará bien? - susurré.
- Es un niño fuerte. Estoy seguro de que sí. Solo que puede que tarde un poco de tiempo - Dimitri me dio un ligero beso en los labios para calmarme -. Y ahora sigamos su ejemplo y vayámonos a dormir.
Punto de Vista de Jay (al día siguiente)
- ¡Jay! Venga tío, despierta.
¡¿Quién me sacudía?! Oh… Adrian. Era el único, aparte de Mason, que me llamaba 'tío'.
- Lárgate - murmuré tratando de esconderme entre las sábanas.
- Levanta.
- No. Estoy durmiendo y no pienso levantarme.
- Va en serio, levanta.
- Deje su mensaje después de la señal. Beep.
- No tiene gracia.
- Mira, tienes razón. ¿Por qué no te vas a comprarme un libro de chistes, y me dejas en paz?
- Levántate.
- ¡No pienso hacerlo!
- Estás hablando, luego estás despierto. Sal de la cama.
- Hablo en sueños. No pienso salir de la cama.
- Levántate ya o… llamo a tu madre.
- Hazlo. Por lo menos así te vas - le enseñe el dedo del medio después de decir esto.
- Tío, yo estaba de tu parte, así que no te cabrees conmigo.
- No me cabrearía si me dejaras dormir.
- Bien, pues entonces nos iremos sin ti.
- Adiós.
De repente ya no estaba en la cama. Adrian me había levantado.
Por un instante estaba tan sorprendido de que hubiera hecho algo tan estúpido como cogerme en brazos que no podía reaccionar. Cuando salí del estado de shock en el que me encontraba le miré.
- Ponme en el suelo ya o te rompo la nariz - gruñí.
Rápidamente me soltó. Y cuando digo que me soltó, es que me dejó caer.
Caí con un ruido sordo.
- ¡Adrian! - chillé cuando tuve el suficiente aire en mis pulmones para respirar.
- Perdón - dijo sin sonar muy arrepentido.
Salí de la habitación mascullando cosas por las que mi madre me había castigado, y fui a buscar algo de comer antes de que nos fuéramos.
