¡Hola hola! ¿Qué tal? Aquí os traigo el siguiente capítulo, como prometí en el aviso ;) ¡Disfrutadlo!
Aviso: ¡No me pertenece nada! La historia es de kate882
Punto de Vista de Jay
- Apártate - le dije a la ardilla que estaba empezando a subirse a la rama del árbol en la que estaba sentado.
¿Desde cuándo las ardillas se acercaban a la gente? ¡Y los animales odian a los dhampirs!
El animal me miró fijamente.
- Lo decía en serio. Fuera.
Consideré brevemente que podía tener la rabia. Me alejé unos centímetros más de ella.
La ardilla hizo unos sonidos extraños sin moverse, que yo imité.
- Estaba aquí primero – me quejé.
Me miró como si no estuviera de acuerdo.
- Oh, Dios. Le estoy hablando a una ardilla. Me estoy volviendo loco – murmuré.
Juraría que vi cómo la ardilla me miraba ofendida.
- Yo también lo pienso – dijo una voz. Casi me caí del árbol -. Relájate, soy yo – miré hacia abajo y vi que Adrianes taba justo debajo de mí -. ¿Quieres hablar de ello con alguien que no te atacará? – Preguntó mirando suspicaz a la ardilla de la misma forma que yo lo hice cuando apareció.
- La verdad es que no hay mucho de lo que hablar. No me importa si la matan ahora, es un monstruo – dije encogiéndome de hombros.
- ¿Entonces por qué huiste y estás ahí con la ardilla? – preguntó sonriendo maliciosamente.
Miré a la ardilla.
- Yo estaba aquí primero – repetí -. La ardilla no se pudo resistir a mi genialidad y aparentemente no quiere que me vaya, porque está bloqueando el camino de bajada – Adrian arqueó una ceja -. No, en serio. No sé cómo bajar sin que esa cosa me muerda.
Frunció el ceño.
- ¿Has probado a tirarle una piña?
- ¿Adrian? – le miré divertido.
- ¿Sí?
- No estoy en un pino… - respondí.
No sabía en qué tipo de árbol estaba, pero claramente noen un pino.
- Bueno, pues entonces supongo que tendremos que mantener esta conversación a diferentes alturas. Volvamos a mi pregunta, ¿si no estás molesto por qué huiste? – preguntó nuevamente.
- Porque necesitaba pensarlo – le dije simplemente. Era más o menos la verdad.
- ¿Estás molesto porque nos detuviste?
- No.
- ¿No?
- No.
- Pensé que esa podía ser la razón. Evitaste que lo hiciéramos y ahora ella ha matado a al- No lo estoy mejorando, ¿verdad? – se rascó la nuca.
- No. Si pudiera volver atrás en el tiempo os detendría otra vez. Eso habría sido asesinato a sangre fría. ¿Matarla ahora? Es matar a un monstruo. Me parece bien – expliqué.
- ¡Pero trató de matar a Christian! – exclamó.
Fingí que ese comentario no me molestó sobremanera.
- ¡Pero no lo hizo!
Lo de fingir funcionó con mi expresión facial, pero mi voz se rompió al final de la frase.
- Jay, solo es una ardilla así que baja de ahí para poder hablar esto cara a cara – dijo finalmente.
- No pienso acercarme a esa cosa – respondí simplemente, aliviado de que cambiara de tema.
- Jay, si te acercas, probablemente se vaya – respondió sonando ligeramente divertido.
- La palabra clave es 'probablemente'. ¡Ese animal podría tener alguna enfermedad! No pienso dejar que me muerda para que me tengan que pinchar mil cosas – me estremecí ante la idea.
- ¿Te dan miedo las agujas? – me preguntó entre carcajadas.
- Eso no es verdad.
- ¿En serio?
- ¡No es verdad!
- ¡Sí lo es!
- ¡No lo es!
- ¡Sí que lo es!
- ¡No pienso discutir esto contigo! ¡Parece que tuviera tres años! – exclamé.
Entonces empecé a reírme, porque él era el adulto y yo era el niño, así que debería ser él quien dijera eso.
- Bueno, yo me siento como un niño normal de siete años – me dijo.
- Qué cosa tan horrible debe ser – bromeé.
- ¿Vas a bajar algún día de ese árbol? – me preguntó.
- Deja que te responda a eso después – me giré para mirar a la ardilla -. ¿Te vas a mover de ahí? – Se limitó a observarme -. No, no lo creo – le dije a Adrian.
