¡Segundo capítulo traducido de hoy! Estoy on fire (?) Y no me apetece hacer filosofía xD Así que aquí os dejo el penúltimo capítulo. Luego si puedo hago el siguiente... Me da casi penita. Llevo dos años traduciendo esto, terminarlo es triste. En fin, disfrutad del capi.
Aviso: ¡No me pertenece nada! La historia es de kate882 :3
Punto de Vista de Jay
Al final fui capaz de bajarme del árbol. Tenía una chapa en el bolsillo y al tirársela a la ardilla conseguí que se marchara.
- ¿Sabes que no puedes matarla verdad? Sigues teniendo siete años – señaló Adrian.
- Irrumpí en una cárcel. Creo que podría. Aun así, no pensaba hacerlo.
Físicamente podría, pero no quería conocer el sentimiento de matar a alguien a los siete años.
Adrian no preguntó sobre ello, y nos fuimos de allí.
- ¿Quieres volver a casa? Podrías quedarte en la mía por un tiempo. Sydney está allí, pero seguro que no le importa.
- No, creo que me iré a casa – dije cansado.
- ¿Estás seguro?
- Sí. No te preocupes por mí – le desalenté -. No quiero hablar de ello.
Entré en casa y vi a mamá y papá con cara de querer decir algo.
- Esa canción es deprimente – me quejé.
Alexia me había estado enseñando una canción llamada Terrible Things, de Mayday Parade antes de que la clase comenzara.
Por supuesto, el hecho de que estaba hablando con la chica que me gustaba significaba que Brody me estaba mirando como un loco. ¿Por qué los amigos hacían esas cosas? Mirarte de esa forma solo consigue que la persona que te gusta se dé cuenta si lo ve. Por suerte para mí, ella no le estaba mirando.
- Es una buena canción – se defendió.
- Nunca dije que no lo fuera. Solo que es deprimente, porque lo es. El hombre le está contando al niño la historia de cuando se enamoró de su madre y ella murió. Si eso no es deprimente, tendré que revisar el diccionario – le dije sonriendo levemente, a pesar de no ser un tema alegre.
- Bueno, a mí me gusta – dijo encogiéndose de hombros.
- Vale. Es mi turno de enseñarte una canción.
- Está bien – respondió sonriendo.
Saqué mi iPod y busqué una canción que enseñarle. Acabé escogiendo Crazy, de Simple Plan.
- La tuya también es deprimente – dijo riéndose al terminar la canción.
- ¡Te estás riendo! No puedes llamar algo deprimente mientras te ríes de ello. ¿Y qué tiene de deprimente? – reí con ella.
- Claro que puedes reírte de algo mientras lo llamas deprimente. ¡Lo estoy haciendo ahora mismo! Claramente se puede – se rio un poco más -. Pero es que lo es. Habla de lo mal que está el mundo – señaló.
- Bueno, es que está hecho un desastre – dije sonriendo maliciosamente -. El nuestro más que el de los humanos que escribieron esto, aunque ellos tienen canciones que son bastante más deprimentes.
- ¿En serio?
- Claro. Tienen cosas bastante tristes – le dije.
Ella iba a decir algo, pero el profesor entró en la clase y me dijo que me levantara de la mesa de Alexia y volviera a mi asiento.
- ¡Tío, Alexia y tú estabais juntos! – dijo Brody emocionado.
- ¡Suenas como una chica! – dije imitando su tono.
- ¡No es verdad!
- De todas formas, solo hablábamos de música – le expliqué.
- Aun así – dijo felizmente.
Punto de Vista de Rose
- ¿Deberíamos decírselo a Jay? – preguntó Dimitri.
- ¿Me tomas el pelo? ¡No! ¿Qué pasaría si intenta venir? Deja que se quede en clase – le dije.
- Me refería a decirle que no le dejamos venir.
- Se lo diremos – hice una pausa -. Cuando esté hecho.
Tasha estaba fuera de la Corte. Exactamente al lado. Simplemente que no podía pasar las barreras. Como solo era un Strigoi, no habían hecho saltar la alarma en todo el lugar y nos habían mandado a Dimitri y a mí para tratar con ella.
- Genial, estaba empezando a pensar que me dejaríais aquí para siempre – dijo Tasha sonriendo con malicia cuando nos vio -. Odiaría tener que irme antes de que el sol saliera.
La miré fijamente y traté de acertarle con mi estaca. Ella lo esquivó.
- Ya veo que no vamos a hablar hoy. Tengo que decir que Jay es realmente hijo de sus padres. Trató de evitar hablar conmigo justo como vosotros estáis haciendo – dijo.
Ver el aro de rojo alrededor de sus ojos me puso ligeramente enferma. Intenté acertarle con la estaca otra vez. Se movió, pero acabó más cerca de Dimitri, el cual intentó darle con su estaca. Se agachó.
- ¿No os preocupa lo que pasará con Jay? ¿Sabe alguien lo que ocurre con el compañero del vínculo una vez se muere el usuario de espíritu?
- Ya no tienes el espíritu, eres un Strigoi – replicó Dimitri.
- Bueno, eso es cierto. Pero Sonya recuperó sus poderes cuando volvió a su estado original. Así que los poderes están en alguna parte dentro de mí – dijo satisfecha.
- Estás tirándote un farol; actúas como si supieras algo – dije lanzando un puñetazo a su cara. Esta vez se movió a tiempo.
- ¿Yo? No tengo ni idea de lo que le pasará a vuestro hijo, pero vosotros tampoco. Podríais estar cavando su tumba o podría ser que no. ¿Matarme merece la pena el riesgo?
Dimitri y yo corrimos hacia ella desde lados opuestos. Mataría a mucha gente si no acabábamos con ella en ese momento.
Estacas la atravesaron por el frente y la espalda, directamente por su corazón. Cuando las sacamos cayó al suelo, muerta.
- Se acabó – murmuré.
- Tal vez ella tenía razón. ¿Qué pasará con Jay? – dijo Dimitri.
