Advertencias: Robotfilia, OC insert, violencia, sangre, futuras insinuaciones sexuales, faltas ortográficas, blah, blah, blah...
Notas: FNAF no me pertenece. Nada de este fic me pertenece a excepción de la trama de esta historia y la OC Lynda Murtons. Los demás no. Son de Princesa Twilight Sparkle 1 y MegaOCMLP...
PD: Si vienes a joder con que este Fic no te gusta cobsidera que lanzaré una maldición sobre ti. Ya he dado suficientes advertencias y cualquier comentario ofensivo será eliminado.
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Las campanas habían salvado a Lynda de Balloon Boy, Murmurando palabras torpes que intentaban sonar a disculpas salió junto a los dos humanos restantes de la pizzería. Lynda orgullosa podía decir que llevaba dos semanas trabajando ahí sin daño alguno.
Pero, nunca le había pasado cosas tan extrañas. Esas dos primeras semanas habían sido de evadir únicamente a Toy Chica y a Toy Bonnie. Los Toy restantes se habían quedado quietos, sin hacer nada y los animatrónicos de Parts and Service se la pasaban lamentándose de cosas que la guardia nunca se molestaba en oír.
A la chica jamás se le había ocurrido que hubiese tenido un pasado con aquellos robots. Lo único que ella sabía era que había tenido un accidente. Un disparo de bala que le había dado en la cabeza por proteger a alguien de una muerte segura.
La chica se quitó su gorro azul de uniforme y se pasó sus cortos cabellos castaños, revelando una cicatriz enorme cercas de la sien. Laili y Jeremi se dedicaron a ver la herida y suspirar con un poco de sorpresa.
Pasó la mañana con los dos en la preparatoria, escuchando aburrida las clases. La tarde estuvo sola haciendo sus deberes escolares y durmiendo hasta las diez de la noche; dada esa hora se bañó, se colocó su uniforme y se regresó a la pizzería, esta vez sola.
Había olvidado avisarle a Laili sobre la situación y que Jeremi estaba en la fiesta de un amigo suyo, festejando.
Entró a la pizzería, deleitándose con la música animada de fondo y las voces joviales artificiales de los Toy llamándole de manera amigable.
Eran las 11:40 de la noche. Lynda se dirigió a Show Stage, encontrándose con el peliazul cielo tocando su guitarra roja y blanca con una sonrisa justo como le haría una super estrella y a Toy Chica cantar al compás de los tonos del instrumento. La guardia aplaudió con las palmas de sus manos sonriente; con un fuerte eco resonando por cada contacto entre sus extremidades, haciendo que los animatrónicos se sobresaltaran, mirándo a la humana con sorpresa.
—¡Bravo!—Aplaudió Murtons con admiración, sus orbes chocolate brillantes de maravilla.—¡Lo han hecho muy bien!
Toy Bonnie se ruborizó de vergüenza, depositando cuidadosamente la guitarra en el suelo del escenario mientras él bajaba de ahí con un gran salto, Toy Chica siguiéndole después.
—Gracias, señorita Murtons.—Toy Chica le musitó en voz baja por respuesta.—Siempre es un placer tocar para la clientela y el personal de la pizzería.
—¡Pero es que fue simplemente maravilloso!—Alagó de nuevo la castaña, los dedos de sus dos manos enredándose entre sí a la altura del pecho.—¡Admiro como tocan!
—Heh, ¡y eso que no has visto a Toy Freddy cantar junto a nosotros!—El Bonnie de azul sonrió de manera radiante, ignorando que la sonrisa de la guardia se deshizo un poco.—¡Nuestro Boss canta realmente bien!
—Oh, ¡sería maravilloso oírlo cantar alguna vez!—Lynda volvió a sonreir, mostrando sinceridad en sus palabras.
Sintió una mano posarse amistosamente en su hombro. Volteó la cabeza para encontrarse con el alto castaño Toy, mirándole con una sonrisa dulce y sus orbes azules artificiales brillar con emoción. Lynda parpadeó con sorpresa, su rostro ruborizándose por la vergüenza y el espacio personal que el Toy le estaba rompiendo.
—¡Sería un placer cantar para tí, little Lynda!—Exclamó el nuevo Freddy, bajando la mano que tenía en su hombro por toda la espalda, rodeando con todo su brazo la cintura de la humana.—¡Venga, voy a cantarte algo ahora mismo!
—¿E-Eh...? ¡No es n-necesario!
—¡Claro que es necesario!—Toy Freddy usaba el agarre con la castaña para dirigirla al Show Stage junto con él.—¡Nosotros no queremos dejarla con las ganas!, ¿verdad, chicos?—Se dirigió a sus compañeros de escenario, los ambos asintiendo con la cabeza y sonriendo al mismo tiempo.
—¡Sí, Boss!
El nuevo Bonnie se encargó de crear un buen ambiente moderno con su guitarra, mientras Toy Chica se encargaba de acompañar la guitarra usando su femenina y aguda voz.
Freddy 2.0 sin embargo, cantaba como un jodido cantante profesional, luciéndose frente a la guardia mientras una sus manos enguantadas blancas se encargaba de sostener su micrófono cuando la otra estaba ocupado en la cintura de la chica. Su voz masculina y de tonalidad neutra que podía enamorar generaciones de mujeres con canciones de amor de ser simplemente posible. De no ser por el eco artificial que resonaba por toda la sala y los pequeños sonidos producto de las articulaciones, Toy Freddy realmente luciría humano.
La canción del cantante castaño claro terminó con un expectacular agudo y Toy Freddy le miró al finalizarla sonriéndole a la guardia. Una sonrisa sólo para ella. La guardia se ruborizó una vez más y como pudo se soltó del agarre, casi recordando que ese animatrónico era el mismo que le había mentido.
—¡Lo hicieron muy bien chicos! ¡Me han impresionado! —Lynda exclamó con admiración, aplaudiendo de nuevo. Los tres se sintieron bastante planos, sintiendo que el esfuerzo había valido totalmente la pena.
—¿Realmente lo hicimos?—Toy Freddy musitó con algo de esperanza notable en su voz.
—¡Claro que sí!—El Toy cataño no se esperó que Lynda le abrazase de pronto a la altura del torso -le sacaba bastante centímetros a la chica. Más de una o dos cabezas por así decirlo-. Su cara de metal se sonrojó un poco y no supo que hacer, apenas colocó sus manos en la espalda de carne y hueso la chica se apartó, mirándole sonriente. Como si lo de ayer jamás hubiese pasado.—¡Lo han hecho fantástico! ¿Tocan así todos los días?
Toy Bonnie se apresuró a responder por los tres.—Nosotros sí, pero es la prinera vez que veía a nuestro Boss cantar con tanta dedicación.
Toy Freddy se ruborizó aún más, frustrado al verse visiblemente descubierto.—¡Silencio Bon Bon!
La Chica actualizada y la guardia soltaron leves risitas ante la escena. La guardia simplemente suspiró cuando vio que ya eran las 11:57 de la noche en su reloj de muñeca digital.
—Fue un placer hablar con ustedes chicos, pero...—Lynda comenzó a decir, los Toy prestándole atención ante la última palabra.—...necesito ir a Parts and Service.
—¿Por qué?—Toy Freddy preguntó aún más frustrado. Sus dos compañeros animatrónicoa miraron a su jefe, sus rostros irradiando confusión ante su voz.
—Necesito saber las cosas que tú te negaste a decirme.—Murtons se cruzó de brazos en un claro gesto de molestia.—Y realmente no sé la razón por la que no quieras que sepa, ¡pero se trata de mi memoria! Y yo quiero saber...
Toy Freddy se mordió el labio, totalmente impotente.—Hay cosas que no deberían recordarse, little Lynda.—Murmuró con dolor.—Lo que tú pasaste... no quiero que vuelva a ocurrir...
—¡¿Qué fue lo que ocurrió?!—Gritó la humana al fin. Usando ambas manos para sostener el moño negro del gran oso humano robot y atraerla hacia él lo más que pudo, casi ambas frentes quedando unidas. Ahí fue cuando el robot pudo ver los orbes llorosos de la chica guardia.—Necesito saber...
—Lo que tú buscas no lo obtendrás de mí.—Finalizó el castaño, apartándose del agarre para regresarse a la posición de Show Stage, la que mantenía todas las noches.
—Bien. Freddy Fazbear me tendrá la respuesta entonces.—Musitó la castaña. El robot se alteró un poco al oír aquél nombre, pero logró mantenerse impasible por fuera.
—Hazlo entonces.
Entonces, cuando la guardia se fue los dos animatrónicos se dedicaron a atrapar al oso castaño con preguntas que ansiaban la verdad. Toy Freddy odiaba mentir, y no quería repetir lo ocurrido acerca del día pasado.
—El estúpido del Mánager me dejó la misma copia de los sentimientos y recuerdos del I.A de Fazbear.
—¿Y eso qué tiene que ver?—Preguntó Toy Chica totalmente confundida. El Bonnie azul asintió de acuerdo a su amiga rubia.
—Lo que el viejo Freddy siente, lo siento yo igualmente...
Toy Bonnie fue el único de los dos que comprendió realmente, siendo la ojiazul la única con un signo de interrogación en la cabeza.
Murtons sin embargo había llegado a Parts and Service. Su mano temblando apenas iba a tocar la puerta. Se sentía nerviosa y no sabía siquiera por qué. Suspiró, tratando de eliminar sus sentimientos confusos de su pecho y con determinación tocó la puerta, asegurando su bolsa negra y verde que portaba siempre.
—¡Pase!—Oyó una voz como respuesta. Una voz que supo inmediatamente que era de Foxy aún sin verle hablar en realidad.
Lynda asomó tímida la cabeza, mirando a los cuatro animatrónicos mirarle con sorpresa. Fazbear le sonrió a la guardia, caminando a pasos pesados y lentos hacia la entrada y abrir totalmente la puerta. Murtons tragó saliva al ver la diferencia de tamaño entre ella y el viejo Freddy.
—¿Se te ofrece algo, Lynda?
La chica trastabilló un poco antes de contestar.—Eh... venía a pasar el rato con ustedes. Espero y no les moleste.
—Por supuesto que no, Lynda.—Freddy le respondió bastante amable, abriéndole la puerta a la paliducha de manera caballerosa.—Pase por favor, señorita.
—Gracias, Fred.
No notó el ligero rubor en el castaño por nombrarle así. La chica se sentó en el sucio piso de aquella habitación, ignorante del cálido ambiente en el lugar. Lynda no podía explicarlo pero de alguna manera u otra, se sentía totalmente en su hogar.
Chica sonreía feliz a pesar de tener la mandíbula rota y estar faltante de dos brazos, Bonnie exhibía un aura alegre a pesar de su terrible estado. El pelirrojo contarle anécdotas animadas a los dos primeros y Freddy le miraba a ella simplemente, extrañamente calmado y en paz. Como si su sola presencia fuese suficiente para calmar una alma tan atormentada como la de él.
—Marinera, ¿no sabe usted qué fue los ruidos de hace unos minutos?—Foxy le preguntó a la guardia con curiosidad. Lynda alzó ambas cejas con incredulidad por la pregunta.
—Ah, es que los Toy estaban dándome un pequeño show.—Murtons sonrió con ternura al recordarlo. Se ruborizó al recordar la imagen de Toy Freddy cantándole sólo a ella, con esos orbes artificiales azules brillarles. Soltó lo siguiente sin pensarlo realmente.—Toy Freddy realmente tiene una gran voz.
Lo único que supo después fue que Freddy le había abrazado con sobreprotección.
—Lynda...
Ella simplemente se quedó con los orbes abiertos a más no poder. Su primera reacción era la más obvia: Separarse. Por alguna extraña razón, su cabeza volvió a dolerle, como un taladro en el cerebro. Otro flash llegó a ella, solo que había sido esta vez más largo.
Pudo divisarse a ella misma, junto a Freddy y al mismo rubio idéntico a él. Sólo que contrario al primer flash, el chico rubio estaba peleándose con Freddy a golpes mientras ella intentaba detenerlos.
Cuando volvío en sí se dio cuenta de que correspondía el abrazo proporcionado por el oso de cabellos cafés. Ella se apartó totalmente apenada, gruñendo por lo bajo cuando un rubor se extendió por todo su rostro y los latidos de su corazón sonaban desenfrenados en su totalidad.
—Hay muchas cosas que quiero saber.—Musitó la guardia a Freddy, el cual le miró expectante.—Necesito que tú me las respondas, por favor.
Fazbear se quedó en silencio, para después asentir con la cabeza.—¿Qué quieres saber, Lynda?
La chica se quedó en silencio. Intentó buscar algo más en sus memorias, sintiéndose inútil. Su cabeza formuló una pregunta estúpida que para antes de pensar siquiera en la posibilidad de decirla ya le había preguntado.
—¿Sabes de casualidad a quién defendí en el accidente que tuve?
La chica se sorprendió al ver el rubor enorme en el robot castaño, y quedó literalmente en shock al ver las lágrimas negras que el viejo Fazbear estaba derramando de sus orbes sin control.
Lynda estuvo por disculparse por aquello, pensando que le había dado en un punto en el que Freddy no quería hablar.
...Pronto se daría cuenta de que nunca debía enterarse de la respuesta...
—La persona a la que defendiste fue... a mí.
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N/A: Bueno... ¡eso ha sido todo por hoy! Karoru Gengar está ocupada escribiendo el fic de especial del año nuevo y estoy un poco atareada por tantas cosas.
Meh, estoy algo triste porque este cap tuvo menos reviews, ¡aunque supongo que no importa!
Bueno, espero que les haya gustado y todo eso.
Les veré hasta la próxima actualización.
ATTE:
Karoru Gengar.
