Capítulo 3: Prueba de Combate.

El Beowulf fue impactado por una de las tonfas justo en la mascara, al mismo tiempo otro atacó por la espalda pero su arremetida solo atravesó a la chica e impacto con el primer Beowulf.

– Que lento– colocando ambas tonfas hacia enfrente un cañón apareció de las puntas, Roke jaló el gatillo y una ráfaga de balas atravesó a ambos Grimms, estos se desvanecieron en el acto.

Tabitha con un tajo vertical partió al Beowulf, otros más se unió a la batalla pero quedó aturdido por el brazo izquierdo de la Grimmer el cual tenía un escudo romboide de hueso blanco, en ese estado la bestia terminó apuñalada por el arma de la chica.

Ketsuna tensó su arco, una flecha de plasma apareció en el carcaj, al soltarla el proyectil salió disparado hacia la cabeza de un Beowulf en los límites del claro, la siguiente flecha mató a otro que iba en dirección a Roke, un último disparo rápido dio en la pierna de otro, distraído fue ejecutado por Tabitha.

Shiro cubre la retaguardia, cuatro Beowulf son sus contrincantes, con su mano sobre la vaina y la otra en la otra en el mango, desenvaina su katana contra dos de ellos dando cortes rápidos hacia sus abdómenes, uno de ellos corre hacia su izquierda pero lo evade, el cuarto arremete pero ella contraataca con una puñalada en la cabeza, a los dos heridos los flanquea, terminandolos con cortes en sus espaldas y el que evadió cae al suelo por una flecha en su nuca.

Un rugido recorrió el lugar, mucho más fuerte que el de un Beowulf normal.

– No me digas que– Shiro cerró los ojos y al instante volteo hacia un punto del bosque, ahí a paso lento entre los árboles, el doble del tamaño de un Beowulf, con garra más alargadas, una coraza que protegía su abdomen y espalda; junto a una máscara con dos cuernos sobresaliendo, de su espalda una esfera negra cayó al suelo dispersandose, creando un pequeño pozo negro del cual otro beowulf emergió.

– Un alfa–

Con las palabras de Shiro el Alfa Beowulf volvió a rugir y arremetió contra las chicas, Roke y Tabitha se quitaron de su camino, por su parte Shiro retrocedió hacia un árbol y comenzó a escalar, el Alfa golpeo el mismo con sus garras provocando que este comenzará a caer, Ketsuna elimina a los Beowulf fuera del claro pero en la ruta del alfa más pozos negros aparecieron y de ellos más Grimms, el árbol cayó hacia dentro del lugar, aplasto algunos Beowulf y Shiro aterrizó junto con el ilesa.

– Debemos acabar con el Alfa o será una lucha sin fin– dijo Roke.

– ¿Algún plan?– pregunta Tabitha.

– Si, ¡niña!– Shiro se dirigió a la androide– Puedes distraer al grandote desde lejo– Ketsuna asintió– Bien rapido este es el plan–

El Alfa recibió varias flechas en la parte trasera de su armadura, dirigió su atención a la androide quien corrió al mismo tiempo que dispara mas flechas, el corrió hacia ella, cuando estuvo lo suficientemente cerca Ketsuna cambio el cargador del carcaj, cargo una flecha de punta esférica y la disparó de frente, un flash iluminó momentáneamente el lugar.

– ¡Ahora!– Shiro dio la orden, por encima de los árboles Roke y Tabitab descendieron, ahora con las tonfas de la rubia en forma de cuchillas, las chicas cortaron hacia abajo de la mano del grimm hasta sus piernas, la bestia comenzó a caer sobre una de sus rodillas pero recuperó la compostura junto a la visión.

– Eres nuestro – sin vacilar Shiro corrió debajo de él y dio un tajo horizontal directo al cuello, el Grimm aulló por última vez antes de comenzar a desvanecerse, los demás Grimm hicieron lo mismo.

– Eso fue intenso – dijo Roke estirando sus brazos, guardó sus tonfas en dos varas más pequeñas que colocó a cada lado de su cadera.

Tabitha dio un suspiro, sus brazos regresaron a su forma normal, así como su actitud.

– Tenemos que seguir– Shiro acomodo su vaina y comenzó a caminar, Ketsuna abrió el mapa al momento.

– Hey, ¿caminaras sin saber la dirección? – preguntó Roke.

– Ustedes pueden leer el mapa, yo tengo mi manera – entonces la fauno escaló uno de los árboles hasta su copa.

– Y yo creí que nos llevábamos mejor–

La androide observaba a la fauno con un rostro decaído.

– Suna que no te afecte, ella tiene sus razones para ir en contra de androides, pero vamos al grano – las tres miran el mapa holográfico, más al norte había un símbolo de cerradura pero también había tres símbolos de signos de interrogación.

Shiro en la copa del árbol cerró los, la brisa del bosque recorría su rostro, revolvía un poco su cabello y golpeaba suavemente su única oreja, abrió los ojos y emprendió el descenso.

–Tu meditación duró muy poco– se burló la rubia.

– ¿Cual es el siguiente punto?– preguntó ignorándola.

– Si estamos en lo correcto debemos encontrar una llave en estos tres punto– Roke le indico en el mapa, Shiro los observó detenidamente.

– Ese de ahi– Shiro señalo el punto más alejado hacia el Este.

– Oh porque ese, ¿tu semblanza te lo dijo?– Volvió a burlarse.

– Sí– respondió seriamente – en estos dos puntos hay un alta concentración de Grimms, solo el que está al Este parece estar libre.–

– No quiero incomodar pero, ¿que es exactamente tu semblanza?– Tímida como antes, Tabitha fue la que preguntó.

Shiro suspiro – Yo puedo detectar la presencia en un área, dependiendo de concentración es la distancia de detección –

– ¿Tu detectas el aura?– preguntó Roke.

– No, si lo hiciera no detectaría Grimms, es diferente y se diferencia entre nosotros, a ellos los veo como una bruma negra, a los faunos y humanos el color de su aura– al decir esto observa de reojo a Ketsuna, la niña está atenta a su explicación.

– Eres como el radar de un barco– dijo riendo la rubia, Shiro frunció el ceño– Ya perdón, bien ya que rompiste tu sello de solitaria es mi turno, soy Roke Daggon y mi semblanza es el paso fantasma, este me permite atravesar objetos inertes o que carezcan de aura, así que no se preocupen que pueda llegar a jugar con ustedes, bien su turno– dijo señalando a la Grimmer y al androide.

– Veamos solo soy Tabitha Garden y pues solo tengo estos brazos, genero mi propia aura pero no tengo semblanza–

Solo ella y Roke miraron a Ketsuna, la pequeña solo desenfundó su arco y se encogió de hombros.

– Era obvio– respondió Shiro sin voltear– Ya que nos conocimos un poco ¿podemos continuar?–

– Como ordene capitana – responde Roke con un saludo militar que interrumpe con su risa.

El sol comenzó a brillar sobre ellos, habían pasado unas cinco horas desde que la prueba comenzó, las chicas llegaron a su objetivo, una cueva eran las coordenadas de la llave, en su entrada las cuatro se detuvieron.

– Bien la llave está dentro, espero que tengas razón sobre la localización de los Grimms– Roke entró primero pero se dio media vuelta, las chicas solo la veían desde la entrada– Este ¿vamos equipo?– pregunta to confundida, Shiro solo miraba hacia otro lado nerviosa, Ketsuna se cubría detrás de Tabitha y esta ultima tenia un rostro de disgusto– No me digan que le tienen miedo a la oscuridad–

Ketsuna asintió.

– No digas tonterías– dijo Shiro.

– Yo no estoy a gusto en lugares cerrados donde aniden animales rastreros– respondió Tabitha.

– Muy bien ellas dos ya dieron su excusa ¿ y tu?, dijiste que no había nada en esta zona.

Shiro se rascó la barbilla– Si...nada que no sea sobrenatural–.

Roke se tapó la boca para evitar salir una carcajada– De acuerdo trío de miedosas, ya vuelvo– Roke se adentro en la caverna, luego de unos segundos sus pasos dejaron de escucharse.

– Si esto es una broma tuya juro que lo pagarás – Advirtió Shiro pero no hubo respuesta–¿ Roke?.

– nada aun – Demonios–

Las tres chicas se adentraron a la caverna, Shiro por delante con su mano en la katana, Ketsuna aún se aferraba a Tabitha y está miraba a su alrededor esperando no encontrar algún insecto. Luego de un rato una luz de reflejo al final del pasillo, ahí una habitación alojaba un altar el cual se encontraba vacío.

Las tres lentamente se acercaron hasta que…

– ¡Bu!–

Con un grito de las dos y rostros de terror, el trío corrió dentro de la cámara abrazándose al mismo tiempo, mientras una rubia no contenía la risa por la escena.

– Deberían ver sus rostros–

Roke se apoyaba en la pared de la cueva, sin percatarse que una fauno con una mirada fría (y aun con lágrimas en los ojo) se acercaba a ella lentamente.

– Te lo advertí – dijo antes de desenvainar su katana.

Fuera de la cueva estaban Tabitha y Ketsuna sentadas en la base de un árbol, frente a ellas y en el suelo sus dos exhaustas compañeras se daban un respiro, Roke quien tenía sus tonfas en la mano fue la primera en levantarse, guardó sus armas y se acercó a Shiro, ella la miro antes de recibir su mano.

– Gracias– Shiro la tomó y se puso de pie.

– No es nada, ahora después de este calentamiento ¿proseguimos?

Dijo Roke, busco entre sus pantalones y sacó un pequeño Scroll blanco.

– ¿Eso estaba dentro de la cueva?– Tabitha, quien también se había reincorporado, preguntó.

– Si, lo revise pero no trae más que un código cifrado–

– Para la la "puerta"– al decir esto Ketsuna volvió abrir el mapa– Si nos apuramos podemos llegar antes del anochecer–

Las chicas entonces prosiguieron su camino.

Subiendo la cresta se encontraba un puente rojo, debajo una grieta que terminaba en un río y de frente a la Academia Vytal podía se avistaba, el sol se encontraba ya detrás de la torre más alta, la noche estaba cerca.

– Eso fue todo un viaje – expreso Roke.

– Espera– Shiro la detuvo antes de continuar hacia el puente, cerró los ojos y sonrió– No hay Grimms más adelante –

Todas suspiraron (Suna lo fingió) y siguieron la recta final.

Caminaron a través del puente, cada una en sus propio pensamientos, cuando un látigo negro salió de debajo del puente.

– ¡Cuidado!– Tabitha empujó a las chicas y recibió el golpe de lleno que la mandó fuera del puente.

– Ta...– Roke fue interrumpida otro tentáculo salió del mismo lado, esquivo el primero pero el siguiente lo trató de atravesar recibiendo el golpe en el abdomen, ella fue enviada al inicio del puente.

Detrás de Shiro y Ketsuns una masa negra con 10 tentáculos, dos usados como soporte y su máscara con un solo ojo amarillo las observa.