-No me gusta discutir contigo- le digo mientras ella se viste lentamente
-A mí tampoco
-Es solo que el imbécil ese, cada vez que me acuerdo de cómo te tenía abrazada y de las cosas que dijo… me irrito mucho- Ana se acerca y me abraza
-Lo sé y lo siento. Es mi culpa también por buscarle siempre el lado bueno a todo
-Eso no es algo malo Ana, solo es que yo… bueno no estoy acostumbrado a esto. Antes siempre tenía el control de todo y con todos… y ahora navego sin rumbo y a veces siento mucho miedo
-¿Miedo? ¿miedo de que?
-De que un día tu dejes de amarme, que te vayas de mi lado… yo sencillamente no lo soportaría y mucho menos ahora cuando me doy cuenta de que te amo, de que puedo amar…- la miro y sus ojos están llenos de lágrimas
-Yo nunca te voy a dejar
-Ana, no prometas ni digas nunca, ninguno sabe lo que puede pasar de aquí a cinco años
-Yo sí, de aquí a cinco años estaremos casados, felices y quien te dice que con al menos dos hijos- ¿Qué cosa?
-¿Acabas de decir dos hijos?
-¿Te parecen pocos?
-¿Hijos? Yo nunca pensé en eso
-¿Pero quieres hijos verdad?
-No lo sé
-Sí, los vas a querer, más si se parecen a ti, obsesos del control y acosadores
-¿De qué me está acusando Srita Steele?
-De todo lo que ya sabes…- me vuelve a besar. Sonrío… hijos ¿estaré listo para eso? Ana sale del baño con su teléfono en la mano
-Nos están esperando en el súper
-Ah! Ya veo- fue un domingo distinto, Ana, Kate, Elliot y yo comprando cosas para la casa de las chicas. Finalmente Elliot y yo pagamos todo. Le llamo a Taylor para decirle que no se olvide de encargar el sillón para Anastasia. Nuestros padres nos observan extrañados
-No creí vivir lo suficiente para ver esto Grace- mi madre se ríe a carcajadas y Kate y Ana también
-Yo no sé a qué te estas refiriendo- le digo
-A ti, a tu hermano… de compras en un supermercado
-Muy gracioso papá- el chofer de Elliot se encarga de llevar y acomodar los alimentos en la casa de las chicas mientras los seis nos vamos a almorzar juntos.
-¿Qué les parece ir un Space Needle?
-Claro- contesta Kate. Cuando estamos arriba la vista es sencillamente espectacular. Hasta que la veo… Elena ¡diablos! mi madre también la vio por lo que levanta la mano y la saluda ¿con quién está? ¿es ese su sumiso? Sí, diablos, perfecto, todo lo que necesitamos para un almuerzo feliz, mi antigua dominatriz y su nuevo sumiso.
-Hola, que gusto verlos a todos- incluso besa a Ana. En este mismo momento quiero morir. Ella aprieta suavemente mi mano cuando Elena me planta un beso
-¿Y éste joven quien es Elena?
-Mi nuevo proyecto
-¿Tu nuevo proyecto?
-Sí, lo estoy ayudando con un proyecto de negocios, sabes que me gusta ayudar a jóvenes descarriados- siento la bilis subir por mi garganta por lo que me disculpo y voy hasta el baño. Apenas llego a los lavados y vomito. Es la primera vez que tengo esa reacción
-¿Christian, mi amor, estas bien?- me enjuago un poco la boca
-Sí Ana, solo es que… no sé, vine a vomitar
-Por dios ¿te sientes mal?
-No, fue su comentario…
-¿No podemos irnos?
-Claro que podemos- tomo su mano y me dirijo a la mesa donde todos están sentados
-Christian, estas muy pálido hijo
-No se siente bien, me parece que es la altura- responde Ana- lo voy a llevar a su casa y me voy a ocupar de él. Siento no poder almorzar con todos- dice y la mira- será otra vez… vamos
-Te llamo luego hijo
-Adiós- Taylor conduce lento por Seattle y yo no veo la hora de llegar a casa. Cuando entramos no hay nadie por supuesto. Gail tiene el fin de semana libre. Me siento en la sala mientras Ana me alcanza un jugo.
-Tengo hambre ¿pedimos algo?
-Puedo cocinarte algo… déjame que mire la heladera- siento un pequeño gritito de Ana y cierro los ojos. Cuando los abro siento olor a pollo. Me acerco y Ana está sacando algo del horno
-¿Necesitas ayuda?
-No ¿descansaste?
-Sí ...
-¿Cómo estas ahora?
-Mejor… porque estoy contigo nena- me sirve pollo al horno con papas y realmente esta delicioso… me como todo y Ana también
-Tenías hambre al parecer
-Sí, Elena arruinó el almuerzo
-Lo bueno es que no quisiste quedarte, ni por cortesía, esa mujer me causa repulsión
-Lo sé y no quiero pelear contigo
-Yo tampoco mi amor- me besa y nos vamos juntos a la cama. Cuando despierto ya es la tarde. Invito a Ana a dar un paseo. Hay una suave brisa y la tarde está preciosa. Casi tanto como ella. Caminar tomando su mano me llena de felicidad.
-¿Quieres helado?
-Sí- y seguimos caminando como lo haría cualquier pareja de enamorados. Cuando llegamos a un parque nos tiramos en el césped y ella se acomoda en mi pecho. Cierro los ojos y aspiro su cabello. Amo el cabello de Ana y su particular esencia. Me vuelve loco
-Yo podría acostumbrarme a esto
-¿De verdad?
-Sí, no necesito nada ostentoso
-¿Yo soy ostentoso?
-No, tu forma de vida sí, pero lo comprendo, nunca te has enamorado y no has salido de tu torre de cristal
-Eso es cierto
-Yo podría enseñarte muchas cosas Christian
-Pues hazlo
-¿De verdad? ¿aunque sean flores y corazones?
-Aha, aunque sean flores y corazones
-De acuerdo- me besa y yo tomo su rostro y lo acerco más al mío. Esto es la felicidad digo para mis adentros. Estar con una hermosa mujer que me ama, besarla delante de todos y que no me importe nada más. Ana desiste de dormir en mi casa por lo que no insisto y esa noche la paso solo. Al otro día me doy una vuelta por Grey's House. Todo está bien según Ros. Dice que le debo un aumento y prometo que así será. Siendo ya las 10 me dirijo a Grey's editorial. Abro mi despacho y me hago un café en la hermosa taza que Ana me regaló. Taylor va a su adjunto y yo prendo todos los equipos. Ana se asoma por ventanal y me lanza un beso. Sonrío. Debo verme como un estúpido. Suena mi móvil
-Grey
-Christian, has llegado, ahora bajo- veo a Roach entrar en la oficina con dos personas
-Christian, quiero presentarte. Este es Jack Hyde editor en jefe y esta es Elizabeth Preston, editora y jefa de personal
-Un gusto- les digo mientras estrecho sus manos
-Un placer conocerlo Sr Grey- me dice Elizabeth y Jack sonríe.
-A trabajar todo el mundo- dice Roach y ambos salen de la oficina
-¿Cómo está el padre de Anastasia Christian?
-Por suerte mucho mejor, tendrá que tomar una pastilla de por vida y tendrá que someterse a varios tratamientos
-Qué barbaridad.
-Lo bueno es que puede contarlo… demasiada gente muere a causa de descuidos como esos- veo a Roach hacerse la señal de la cruz
-Ni que lo digas, si algo malo le hubiera pasado…
-Anastasia no podría vivir de nuevo, lo sé, pero bueno, nada malo paso y eso es lo que me deja tranquilo
-Bueno, yo también me voy a trabajar. Nos hablamos luego
-Claro- a la hora, mientras termino de leer los contratos que me mandó Ros me llega un mail de Roach donde me dice que Ana y Hyde tendría que ir a New York el fin de semana porque hay una exposición de autores locales de donde podríamos obtener muy buenos libros. "jajaja si como no… ellos dos solos, soñar no cuesta Roach" lo llamo
-¿Recibiste mi mail?
-Claro, pero me quede pensando que no solo Jack y Anastasia tendría que ir, tú y yo tenemos que mostrarnos más interesados en todo esto y no dejar todo en manos de los demás. Digo a ver si me entiendes, las decisiones importantes tienen que ser de nosotros dos y no podemos ni debemos delegar eso en otras personas. Podemos confiar en sus criterios claro, escuchar sus propuestas, pero de ultima las decisiones son nuestras así que tú y yo vamos también
-Ahora entiendo porque eres tan rico
-¿Ah sí?
-Control
-Absolutamente. En Grey's Enterprise mis empleados tienen un muy buen sueldo y eso hace que no solo sean eficientes sino además dignos de confianza y hace que cuando todo llegue a mí, sea mucho más sencillo
-Les voy a avisar a los dos
-Perfecto, deja que mi asistente en Grey's House se ocupe del viaje de los cuatro
-Perfecto Christian
-Nos iremos el viernes así llegamos y podemos ir viendo los manuscritos.
-Genial. Hasta luego- ese Hyde no me gustó mucho y ahora veo porque. ¿irse con MI ANA a New York todo el fin de semana y solos? ¡ja! Trata de nuevo imbécil. Le mando un mensaje a mi nena
"Octavio para el almuerzo. No se acepta un NO como respuesta srita Steele"
"De acuerdo Sr Grey… ya que no me deja opción"
"besos nena"
Ana sale y Jack la sigue. ¿Qué diablos? pero cuando llego al restaurante la veo sola y comiendo un bollito
-Pensé que Hyde estaba contigo- ella me mira mientras me siento- como vi que salía tras de ti
-El también almuerza Christian- claro, es una persona
-Lo sé… estoy celoso
-¿Celoso de qué?
-Eres tan hermosa que todos los hombres que te conocen se babean por ti
-¿Tú también?
- Yo principalmente
-¿Tú te babeas por mí?
-Desde que caíste en mi oficina- ella me besa
-Eres tan dulce cuando quieres… me enteré lo del viaje
-Solo te voy a decir esto… ten cuidado con ese Hyde
-¿Por qué, quiere meterse en mis bragas?
-No te burles porque es cierto
-Son ideas tuyas
-Ana, definitivamente tienes un problema de autoestima. ¿no ves lo hermosa, sexy y atractiva que eres?- se sonroja- ¿ves? Tengo razón, no puedes aceptar ni un cumplido de tu novio sin ponerte rosita- Ana aparta su silla y se sienta encima de mí
-Te amo, te amo, te amo- me besa apasionadamente
-Nena, todos nos miran
-¿Y que me importa? Te amo Christian
-Y yo a ti Ana- flash ¡diablos!
-¿Qué fue esto?
-Una foto que acaban de tomarnos
-Oh Christian lo siento
-Bueno, ahora comenzaran los chismes en la editorial
-¿No puedes hacer nada? ¿por favor? No quiero que en el trabajo se enteren de nosotros
-Déjame ver- cuando salgo Taylor está hablando con el fotógrafo. Le digo que me deje hablar con él
- Señor Grey...
-¿Cómo es tu nombre?
-Carl
-Carl perfecto, yo no estoy en contra de la prensa ni nada pero esa foto que acabas de tomar, te pagaré lo que quieras por ella, solo pon el precio
-Yo no sé…
-Mira sé que cualquier revista te pagaría un buen precio por la foto, de hecho podrías venderla a muchas revistas… pero jamás podrían pagarte lo que yo estoy dispuesto a darte por ella
-¿Se refiere…?
-Tú me das tu cámara y dejas que Taylor revise tu celular y yo te compro una cámara nueva y te pago por la foto cien mil…
-¡ ¿ 100.000?!
-¿Aceptas?
-Si alguien se entera seré el chiste
-Nadie se va a enterar, además podemos hacer un trato, cuando finalmente diga que Anastasia es mi novia, tú serás el primero en recibir la invitación oficial a los eventos que vayamos juntos
-¿De verdad?- voy sacando mi chequera- de acuerdo- Taylor toma la cámara y el celular y habla con Welch. Hago el cheque y se lo entrego mientras él me pasa su celular. Se lo paso a Taylor mientras este le devuelve el móvil. Le digo el trato. Envió a Sawyer a comprar la cámara y que pase a buscar a Carl. Asunto arreglado
-¿Hablaste con él?
- Sí
-¿Le compraste la foto?
-Sí
-¿Cuánto costo?
-100.000
-¡¿Qué?!
-Shhhh ¿pediste el almuerzo?
-Christian ...
-Es nada Ana, te lo aseguro
-Pero…
-Pero nada… ¿pediste el almuerzo?
-Sí, pescado para los dos
-Genial
La tarde es normal. Andrea me avisa que en NY está todo listo y reservado para los cuatro. Obviamente que Anastasia y yo vamos a tener habitaciones separadas pero solo para mantener las apariencias. Además me molesta de sobremanera la forma en la que Hyde siempre encuentra una excusa para hablar con Ana. Como está ocurriendo ahora, que sentado sobre el escritorio de Ana no deja de hablarle. Será fresco el tipo. Pero tengo que controlarme, Ana no está haciendo nada malo. Andrea me llama, hizo reservaciones para los cuatro en el Hotel La Quinta Manhattan porque la muestra es en el Centro de Convenciones Jacob K Javits, estuve viendo las fotos en internet y es un hotel bastante agradable y cerca de lugares muy turísticos. Ana me manda un mensaje recordándome que hoy tiene la primera clase con Claude Bastille así que no podré irme con ella. Llego al Escala y me doy una rápida ducha. Gail me pregunta que si voy a comer algo y le respondo que todavía no lo tengo decidido. Espero que Claude no canse demasiado a Anastasia. Aunque si con eso consigo que ella aguante todo un fin de semana en el cuarto rojo, sería genial de verdad. Ana me dice que está cansada y que nos vemos mañana. Hago que Gail me prepare macarrones con queso mientras miro unos contratos.
