-Que espectáculo Ana- muerdo su labio y ella me abraza. Le paso la camisa y se la pone junto con su tanga mientras yo me subo el bóxer
-Ni que lo diga Sr Grey- se cuelga de mi cuello y me besa de nuevo y siento ese calor corriendo por mi entrepierna. Tengo hambre también.
-¿Comemos algo?
-De acuerdo… ¿podemos tomar una ducha antes?
-¿Una ducha inocente?
-Eh… si, inocente
-De acuerdo Srita Steele
Nos decidimos por el restaurante Dahlia Lounge cerca del Escala donde comimos un delicioso salmón, puedo decir que fue una cena relajada y que por suerte Ana comió todo su plato, terminando de tomar mi copa de vino la miro a Ana quien sonríe mirando por la ventana del lugar
-¿Postre?
-Mmmm si…- llamo a la camarera. Ana mira como ella me mira a mí y entiendo su punto de vista, ella pone cara de enojo pero la miro, le guiño el ojo y su sonrisa vuelve a aparecer
-Quisiéramos llevar macarrones de coco…
-Claro, ¿con crema de vainilla o de chocolate?
-¿Nena?
-Ummm chocolate
-De acuerdo- cuando ella se va Ana la mira con poca simpatía. Tomo su mano y busco sus ojos
-TUYO- ella nuevamente sonríe. Pago y volvemos al Escala. Caminamos de la mano y tranquilos los pocos metros que nos separan del edificio
-Vi cómo te miraba
-Lo sé, lo note en tu cara
-¿Tendría que reclamarte por ser tan guapo?
-Entendí el punto Ana… no discutamos por favor
-De acuerdo… solo lo remarque para que entendieras mi punto de vista Sr Grey
-Siempre en el blanco Srita Steele
-Le agradezco - cuando subimos al ascensor veo a Ana sacar uno de los macarrones y morderlo suavemente. Se lo va comiendo de a poco, saboreando. Me mira
-¿Qué ocurre?
-Eres muy sexy comiendo macarrones- saca uno del envoltorio y me lo ofrece
-¿Quieres?
-Dámelo nena, directo de tu boca…- Ana parece no entenderme por lo que paro el ascensor. Tomo el bocadito y lo coloco en sus labios y luego muerdo besándola. La arrincono y mientras trago vuelvo a besarla. Mis manos están por todo su cuerpo, recorriéndolo. Y me encanta. Me encanta el macarrón y me encanta Ana. Abro su blusa y levanto el sostén y muerdo y chupo sus deliciosos pechos. Ana se agita y respira jadeante. Mi pantalón está a punto de explotar por lo que bajo rápidamente el de Ana y junto con él su ropa interior. Me introduzco en ella y me muevo
-Eres tan dulce… tan… MIA Anastasia Steele. te amo nena- con cada palabra empujo más y más
-Ah… Christian… también te amo mi amor- me muevo lento, pero empujo duro, hasta el fondo de su sexo. Ana gime cada vez más fuerte y yo no dejo de morder sus pechos.
-Ah, Christian
-Lo se nena, solo aguanta un poco más, sólo… un… poco… mas- con la última palabra Ana se viene gritando mi nombre y yo me corro dentro de ella. Siento que sus piernas flaquean por la que la sujeto mientras la beso. Tenemos que recomponernos antes de que Taylor mande a buscarnos. Lo hacemos mientras subimos y cuando la puerta se abre veo a Taylor con el teléfono en la oreja
-Tranquilo, ya estamos aquí… solo un pequeño inconveniente en el ascensor- Ana pasa rápidamente a mi lado roja. No puedo evitar una sonrisa y Taylor se relaja un poco. Cuando llego al cuarto Ana está todavía rosadita
-Nena, Taylor también tiene sexo ¿sabes?
-Christian...
-Ana no seas tan dramática con respecto a esto. Sé que no tienes un historial de sexo detrás de ti, por suerte para mí, pero esta es mi casa, en ella hago lo que se me place y nadie puede juzgarme y mucho menos mi personal Ana. Somos una pareja, las parejas tienen sexo y gritan, gimen y no se ponen rojas por un poco de sexo en el elevador ¿de acuerdo?
-¡Si señor!
-Me gusta un saludo militar nena, de hecho me excita
-Christian…- no la dejo hablar más.
"el látigo resuena en mi piel y yo me muerdo la boca mientras siento su mano en mi polla y como está crece. Siento su boca y como la chupa. Cuando acabo ella me mira y se relame ¿ves cariño? Así nos gusta a los dos ¿verdad?... si Sra. Elena"
Doy un grito y abro los ojos. Ana está mirándome asustada. La abrazo mientras llora.
-Fue solo una pesadilla nena. Solo eso. Disculpa que te haya despertado de esa manera
-No fue tu grito Christian, fue lo que gritaste
-¿Qué grite?
-El nombre de esa mujer- Ana se suelta de mi abrazo y corre al baño. Golpeo la puerta
-Ana, no es lo que crees, no soñé de un modo bonito con ella, ni bonito ni excitante Ana, abre por favor- veo sus hermosos ojos azules asomar tras la puerta
-Fue como un recuerdo de cuando ella… me golpeaba- Ana abre la puerta y me abraza. Siento sus dedos cerca del área problemática para mi
-No… detente. Pon tus manos sobre mis hombros o en la base de mi columna Ana. No más allá
-Pero cuando dormimos y me apoyo…
-Yo siempre tengo puesta la musculosa nena… vamos a dormir que mañana hay que trabajar.
-De acuerdo
-Disculpa por haber dicho el nombre de esa mujer que tanto aborreces. Espero soñar contigo ahora
-¿Cómo te gustaría soñarme?
-Ummm… desnuda y teniendo un orgasmo
-Tonto- me besa y nos dormimos.
Maldito lunes. Ana remolonea en la cama mientras yo doy un bostezo y me estiro.
-Buen día nena
-Hola amor- me da un suave beso y corre al baño
-¿Nos duchamos juntos?
-Sí, pero me voy en taxi
-Ah, cierto "las apariencias"
Llego 10 minutos después que ella y veo como Hyde la saluda efusivamente y luego me levanta la mano en forma de saludo ni bien llega a la editorial. Maldito imbécil. Todo el día es un lío, hay mucho para revisar y para leer y Hyde está tomándose demasiado tiempo con un solo manuscrito mientras Ana y yo ya leímos tres. Al mediodía tiene el descaro de salir a almorzar. No veo salir a Ana por lo que me asomo a su puerta
-Si tu jefe sale a almorzar tú también puedes hacerlo
-Pensé que mi jefe estaba mirando manuscritos- lo dice por mi
-Ve a comer algo nena, no quiero que pierdas las fuerzas
-Recuerda que hoy tengo gimnasia
-Lo había olvidado. ¿cenamos?
-Voy a casa y después de una ducha te mando un mensaje ¿te parece?- pongo pucheros
-No me hagas eso… ese entrenador tuyo me da un bastante duro entrenamiento
-De acuerdo, pero Ana… no me dejes colgado, ni por si, ni por no- ella asiente y sale y yo me voy a la oficina de Roach
-Christian
-Roach
-¿Pasa algo?
-¿Qué tal es como jefe de editores Hyde?
-¿A qué te refieres?
-¿Qué tan competente es?
-No entiendo
-Desde que llegó ha estado con un solo manuscrito. El fin de semana trajo nada más que basura inservible y ahora mientras todos trabajan, él se tomó el tiempo para ir a almorzar. No digo que no le corresponde, pero podría ubicarse un poco más ¿no te parece?
-Tienes razón. Le voy a seguir el paso
-Gracias
-Tenemos muy buen material ¿verdad?
-Sí, tengo a alguien de mi confianza diseñando la página web de la editorial y haciendo un trato con e-books para poder vender los libros no solo en papel sino online también
-Eso es maravilloso Christian
-Todo idea de la Srita Steele
-¿Anastasia?
-Exacto
-Qué bien… es una chica muy inteligente y capaz
-Así dicen sus notas académicas…
-Algo me conto Elizabeth
-Creo que tú como uno de los dueños de esta editorial tendrías que preocuparte en tener un trato más fluido y de confianza con los empleados, no sé tomarte una hora diaria para conocer sus ideas, sus inquietudes. Muchas veces ellos ven cosas que nosotros no vemos y podemos usarlas a nuestro favor
-Tienes mucha razón
-Ten en cuenta eso y pon en raya a Hyde. Si no mejora no tiene sentido seguir pagando un sueldo a alguien que lo único que hace es calentar un asiento
-Por supuesto
-Nos vemos luego- será mejor que cuides tus jugadas Hyde porque te tengo en la mira, pienso mientras salgo de la oficina. Ana me trae un sándwich de jamón y queso con tomate y huevo y una gaseosa
-Si yo como, mi jefe también debería
-Te amo hermosa
-Y yo a ti lindo- sonrío y sigo con los manuscritos.
-¡Mierda!- ¿Taylor? Lo veo salir corriendo de la editorial. Él nunca se iría sin avisarme ¿Qué demonios pasa?
-¡Christian!- Ana grita mi nombre y voy corriendo a su oficina. Veo el televisor. Leila esa colgada del balcón del Escala. Mi madre santa. Salgo corriendo yo también y Ana me sigue
-¿A dónde crees que vas?- le pregunto
-Contigo
-No Ana, no, es peligroso
-¡Quiero ir contigo!- no tengo tiempo para discutir por lo que me subo al taxi y ella sube conmigo. Cuando llegamos es un lío de reporteros, flashes y cámaras de televisión. Por suerte en recepción me identifican y dejan pasar al taxi. Con Ana de la mano corremos al elevador. Hablo con Taylor
-¿Qué situación tenemos?
-Muy mala Sr. El Dr. Flynn está tratando de hablar con ella pero no lo escucha, es como si estuviera ida
-¡Mierda! ¿Cómo fue que paso esto?
-No lo sé Sr. ¿ella sabía las claves de la casa?
-Claro que si
-Nunca tuvimos la precaución de cambiarlas. Seguramente así fue como accedió
Las puertas del elevador se abren y veo a John hablando con Leila que está colgada de la baranda. Taylor me mira y me dice que si alguien sale, prometió arrojarse. Ana mira la escena desesperada. Y Gail le alcanza un vaso con agua. Miro su labio
-¿Qué te paso?- le digo mientras tomo su barbilla
-Nada de qué preocuparse señor
-¿Ella te hizo esto?
-Me tomó de sorpresa- Flynn entra y me mira
-Esta paranoica. No quiere escuchar a nadie ¿pudieron poner el colchón?
-Si Dr. pero el tema es que con el viento, la distancia y el poco peso que tiene esa mujer todo podría resultar fatal si se arroja al vacío
He tomado una decisión. He evitado hacer esto desde que conozco a Ana, y mucho más hacerlo en la presencia de Flynn porque ya me imagino cual será el resultado. Pero no queda otra. Si quiero salvar a Leila, no me queda otra solución
-Taylor…
-¿Sr Grey?
-Ve a mi cuarto rojo y trae una fusta, la marrón oscura- todos abren sus ojos
-¿Christian?- me pregunta Ana
Cierro los ojos y muevo el cuello. Cuando los abro trato de respirar tranquilo. Taylor me alcanza lo que le pedí
-Necesito que estés atento ¿Dónde está Sawyer?
-En la otra puerta que da al balcón
-Dile que esté atento también. Cuando veas mi señal, corre a agarrarla lo más rápido que puedas. Que Luke hago lo mismo del otro lado
-No es seguro Sr Grey- lo miro
-No es una petición Jason… es una orden- Ana y Flynn se quedan petrificados con el tono de mi voz
-Si Sr Grey.
-No cierres la puerta
-De acuerdo- me acerco hasta la puerta y vuelvo a cerrar los ojos y a tratar de destensar los músculos de mi espalda. El cabello de Leila vuela con el viento… miro a Sawyer y me asiente. Taylor ya le dio mis indicaciones.
-¡Leila!- ella se da vuelta y abre grande sus ojos
-Amo Christian
-¿Qué demonios haces ahí parada?- ella baja la mirada y yo estrello la fusta contra el suelo
-¡Responde!
-Estoy… confundida amo
-¿Confundida? ¿y crees que la solución es el suicidio?
-No lo sé
-¿Quién se encarga de tomar las decisiones Leila?
-Usted amo
-¿Acaso te pedí yo que te suicidaras?
-No…
-¿Qué pasa cuando haces algo que a mí no me gusta?
-Usted me castiga
-Ven aquí ¡de inmediato!- vuelvo a estrellar la fusta contra el suelo. Ella sube por la baranda y no me mira. Temblorosa se acerca. Por dios es un esqueleto.
-Haz lo que haces en el cuarto rojo Leila ¡ahora mismo!- ella se agacha en la posición sumisa y yo le hago señas a Taylor que en dos pasos tiene a Leila sujeta de las muñecas-
-¡NO!
-Leila- la miro y veo su miedo
-Vas a entrar conmigo ya mismo a la casa y sin chistar- ella baja la mirada
-Si amo- le indico a Taylor que sin dejar de sujetarla la acompañe. Vuelvo a respirar, me doy vuelta y camino. Cierro la puerta del balcón y la aseguro. Leila permanece de pie junto a Taylor
-Siéntate- me acerco y me paro delante de ella- ¿en que estabas pensando?- ella comienza a sollozar y eso me parte en dos
-¡Leila!
-Él murió amo, el murió y yo no sabía que hacer… estaba sola y vine a verlo, vine a que usted me ayudara y lo vi… lo vi con ella- Leila señala a Ana
-Con ella usted se ríe y no la castiga cuando es impertinente, cuando le levanta la voz o le contesta ¿Por qué amo? ¿Qué tiene ella que no tenga yo? ¿Por qué a ella le dio flores y corazones y a mí no amo? ¿Por qué?
-Leila sabes que no tengo que hacerte aclaraciones sobre eso, pero Ana no es mi sumisa, Ana es mi novia, por eso la trato distinta
-Yo también quería eso amo
-Lo sé Leila, pero… no era correcto en ese momento ¿Quién murió? Dime
-Mi amo miguel… el me ayudaba a mantener todo en control amo Christian, me cuidaba, me protegía, se ocupaba de mí y casi nunca me castigaba. Pero murió y todo mi mundo se vino abajo y yo no supe que hacer- me siento a su lado y ella me abraza y llora
-Lo siento Leila. Siento no haber estado cuando me necesitabas, pero ahora yo voy a cuidarte. Y no voy a dejar que nada malo te pase ¿de acuerdo?
-Amo…
-Shhh no digas nada- miro a Gail- ¿podrías ayudarla a darse un baño?
-Si Sr Grey-
-Leila ve con Gail- ella se para y la mira
-Siento lo de tu boca
-No hay problema. Ven- le hago una seña a Sawyer para que las vigile. Cierro los ojos y me apoyo contra el cabezal del sillón
-¿Qué vamos a hacer Sr Grey?
-Primero que nada vas a avisarles a todos esos cuervos que están abajo que en un par de horas haremos una declaración y sin preguntas. Llama a Ros para que se encargue de eso y no le des demasiados detalles, solo dile que Leila esta por ser atendida por una depresión y que la conozco desde hace años. Avisa también a la policía y a los bomberos que ya está todo arreglado y que Flynn se va a encargar de ella. Que si hacemos algo extraño ella se alteraría y prepara el coche
-¿John?
-Dime Christian
-¿Cuál es la mejor institución para tratar a Leila? ¿puedes conseguir que la reciban ahora mismo?
-Déjame hacer unos llamados- sin abrir los ojos sigo respirando tratando de controlarme cuando unos suaves dedos rozan mis labios. Abro los ojos y veo el azul más hermoso del mundo
-Fuiste muy valiente
-Ella está sola y confundida. Siento que me hayas visto en modo "dominante" es algo que hubiera preferido que conocieras nunca.
-Esta todo arreglado Christian. Pero será mejor sedarla un poco, quizás puede tener otro brote antes de que lleguen- me paro y tomo un vaso y lo lleno con jugo. Flynn pone el calmante en él y voy hasta el baño.
-¿Gail puedo pasar?
-Si Sr – abro la puerta y la veo a Leila con el pelo enjabonado. Ella baja la mirada.
-Bebe todo el jugo y luego te pones esto- le paso la ropa a Gail
-Cuando termines, vienes a la sala conmigo
-¿Me va a castigar amo? Merezco que me castigue
-No Leila. Vamos a hablar y a hacer que se te pasen los nervios
-Gracias. Es usted un buen amo- diez minutos después Leila sale en jogging y se para cerca de mí.
-Siéntate al lado mío- ella lo hace y yo la inclino para que apoye su cabeza en mis piernas y le acaricio el pelo hasta que se queda dormida. Minutos después una camilla con cuatro doctores llega y se la llevan. John dice que hablará con el director en la mañana. Yo estoy agotado física y mentalmente
-Sawyer se va a encargar de vigilar la llegada a la clínica y la entrada de la srita Leila Sr Grey
-Perfecto Jason, gracias
-Fue muy valiente hoy
-¿Lo crees? Gail si me pasas un analgésico por favor
-Claro Sr ¿algo más?- miro a Ana y a John
-¿Quieren algo?
-A mí me vendría bien un té- me dice Flynn
-Igual para mí- Gail nos trae los té y el analgésico que tomo con un poco de jugo de fruta. Se lo que viene ahora
-Eres realmente intimidante… no me imagino que cosas podrías hacer en ese "cuarto rojo"
-Te pido por favor que no me analices ahora…
-Es muy interesante como te preparase psicológicamente para entrar en el papel de dominante
-Gracias por la apreciación…
-Me pregunto ¿Quién te habrá enseñado a hacer eso?
-¿La vida? ¿mi modo de vida?
-Permite que disienta, tengo que admitir que ella fue una gran maestra Christian
-No quiero hablar de ella frente a Anastasia… dejémoslo ahí John
-¿Te molesta hablar de ella Anastasia?
-La odio- le responde
-¿Por qué?
-¿Por qué, porque me pregunta? Esa mujer es una violadora de menores…
-Y ahí vamos
-¿Acaso no es cierto?- me pregunta Ana
-No voy a discutir eso contigo ahora nena
-Interesante elección de palabras- escupe Flynn
-¿No es eso acaso? Alguien que tiene relaciones con un menor de edad, consentidas o no, que lo golpea y que encima lo lleva al mundo del BDSM ¿Cómo se llama?
-Elena Lincoln Anastasia, se llama Elena Lincoln
-¡Lo que me falta, mi psicólogo y mi mujer de acuerdo en este momento de mierda que acabamos de pasar! Pregúntenle a los bomberos por las dudas si no puedo tirarme yo del balcón- emito un gruñido terminando la frase. Los dos me miran con los ojos bien abiertos
-¿Qué pasa ahora?
-Nada, solo me quede sorprendido por la forma en que te referiste a Anastasia
-¿Eh?
-"Mi mujer"- no me di cuenta… Ana me mira extrañada
-¿Acaso es algo malo eso?
-Para nada muchacho… eso es algo extraordinario
-Pues a ver si se lo explicas porque está ahí dura mirándome raro
-Creo que se quedó tan sorprendida como yo, debe ser por eso ¿no Anastasia?
-Sí…- la tomo entre mis brazos y aspiro su aroma. Es lo que necesito para tranquilizarme del todo. Roach me llama pero no contesto. Ana dice que volverá a la oficina y le explicará sin darle detalles. Cuando se va, hago que Taylor vaya con ella y le digo que la traiga de nuevo a la noche. Ana me recuerda lo de Bastille así que le pido que me llame… la beso profundamente.
-Estas realmente enamorado Christian
-Así es John… ahora recién entiendo eso que a mí me parecía imposible de conseguir
-¿Qué cosa?
-Felicidad…
-¿Anastasia te hace feliz?
-Solo con respirar al lado mío. No necesito comprarle joyas, ni regalarle cosas caras, ella se conforma con un helado y un paseo de la mano… a veces me pregunto ¿Por qué diablos tardo tanto en llegar a mi vida?
-Toda persona llega en el momento que le corresponde Christian…. inclusive las que no ayudan para nada
-¿Elena?
-¿Quién más?
-¿tú la odias?
-¿Por qué la odiaría si no me hizo nada malo? Solo tengo mis reservas hacia su modo de tratarte y en las cicatrices emocionales que dejo en ti… psicológicamente hablando ella es una mala herramienta
-Bueno, como te habrás dado cuenta Ana piensa de la misma forma que tu
-Y eso es entendible, acá el único que no entiende lo que Elena realmente fue en tu pasado, eres tu
-Es porque nadie entiende como me sentía yo antes de conocerla y como cambie después de estar con ella
-¿quieres que lo analicemos ahora? ¿quieres que hagamos una lista de las cosas buenas y malas que ella hizo por ti?
-No, me duele la cabeza
-Eso es una excusa. En tu interior sabes muy bien que ella trajo más perjuicio que beneficio a tu vida. Solo que sientes que le debes algo por tratarse de la persona que te dio el dinero para comenzar con tu negocio, algo que no le perdonas a tu padre, y que encima soporto los golpes de su marido cuando se enteró de lo de ustedes, es una magnífica manipuladora, gracias a dios entonces por Anastasia. Ella pone fuera de la boca de todos, lo que Elena es en realidad. Una abusadora de menores
-Tengo miedo John
-¿miedo de que?
-De perder a Anastasia, ahora que siento que mi vida toma otro rumbo, que la luz por fin comienza a ganarle a la oscuridad, siento un terrible miedo de perderla.
-¿Por qué crees que podría ocurrir eso?
-Leila es solo una de las muchas sumisas que tuve y la verdad es que no sé cómo haberme visto en modo dominante pudo haber afectado a Ana. Ella no conocía ese lado mío y no quiero que me tenga miedo o que se esté planteando ideas locas
-Tienes que decírselo, tienes que aprender a hablar de las cosas que te preocupan o que te hacen temer Christian, no puedes tener una relación sana con secretos y tú tienes uno muy oscuro
-Lo sé John…
-Habla con ella, por lo poco que pude tratarla me doy cuenta de que es una persona valiente y dispuesta a luchar por lo que tienen juntos. No arruines esta felicidad que tienes Christian, haz que crezca y quítate de la cabeza esas ideas que tienes de que nadie puede amarte… Ana lo hace y tú la amas de la misma manera a ella… no pienses antes de contarle todo lo que necesitas que salga de tu interior… simplemente hazlo
-No estoy acostumbrado, tú lo sabes
-Entonces crea un ambiente para contarle las cosas. Pon un par de velas, compra un buen vino. Crea una atmósfera donde en su compañía puedas sentirte lo suficientemente relajado como para ir dejando salir tus miedos, tus dudas, todo lo que te lastima
-No John, yo no puedo contarle a Anastasia eso, ella sencillamente no lo soportaría
-¿Cómo puedes saberlo? ¿Cómo puedes saber qué es lo que haría ella si lo sabe? Tú no eres Anastasia Christian, eso es como TU actuarías si lo supieras
-¿y si se va? ¿y si ella no es capaz de soportarlo?
-Es algo que tendrás que averiguar en el momento Christian… pero no comiences con eso, comienza con tu vida, con tu madre biológica, con tus primeros años con los Grey, con tus cosas favoritas. No hace falta que se lo digas ahora ni en una semana, pero si es necesario que se lo digas, ella tiene que saber con qué se enfrenta- me refriego los ojos
-Bueno, suficiente exprimidor de cerebro por hoy. Te mantengo al tanto de la situación…
-Ayúdala, es una buena muchacha, solo esta desorientada
-¿no preferirías traerla aquí y castigarla?
-¿estás loco?
-¿Por qué? Podrías ayudarla a mantener el control si lo haces, eso sería beneficioso para ella, sacaría toda la mierda de ella
-Eso solo lo haría…- John me mira, trago saliva y ahora recién ahora comprendo
-Ni tú, que fuiste durante años un dominante podrías hacerle a Leila lo que ella te hizo… Elena no tiene justificativo, tú podrías tenerlo porque Leila acepto siendo mayor de edad y a sabiendas en lo que se metía ¿comprendes ahora Christian?- asiento
-Buenas tardes
-Hablamos luego…
FLYNN
Salgo del Escala sintiéndome bien y alegre por Christian Grey. Voy hasta la editorial y le pido a Taylor la dirección de Anastasia. Me pasa el papel y me dice que llegará más o menos a las 21 porque tiene gimnasia con el entrenador de Christian. sonrío, ¿Cómo se me ocurrió que Christian podia perder el control con alguien de su entorno?
-Llego al lugar a las 20.55 y toco el timbre. Elliot me sorprende abriéndome la puerta
-John ¡qué alegría! ¿Qué haces tú por aquí?, pasa…- el departamento es bastante espacioso y Elliot me presenta a Katherine Kavanag, una encantadora rubia y con una sonrisa maravillosa
-Veo que los Grey dejaron la soltería
-¿puedes creerlo? De mí no tanto pero Christian
-Vivir para creer Elliot
-Ahora dime ¿Qué haces aquí?
-Quería hablar con Anastasia
-¿Christian te lo pidió?
-No, no sabe que estoy aquí
-Te va a matar si se entera
-Si hay algo que no le tengo a tu hermano es miedo- suenan llaves y Anastasia entra en el salón sudada y escuchando música
-Dr. Flynn, que sorpresa
-Buenas noches Anastasia…
-¿paso algo? ¿está bien Christian?
-Si, si, él está perfecto… quería ver si aceptarías tomar un café conmigo
-¿ahora?- levanta los brazos mostrándome su aspecto
-Puedo esperar que te des una ducha
-De acuerdo- la veo desaparecer
-Te va a matar
-Quisiera ver que lo intente…
