-Buenas noches Christian

-Hola John

-Bueno… dime ¿Cómo te fue con Anastasia?

-Bien, creí que ella me mataría a preguntas pero solo pregunto porque no quiero saber de mi padre biológico

-Bien entonces

-Si, y eso es porque no llegamos al meollo del tema

-¿Elena?

-Si, supongo que ella está esperando ansiosa esa parte

-¿Puedes culparla?

-No

-Claro que no, Anastasia era virgen antes de conocerte y debe presentar no solo un reto sino todo tipo de curiosidades saber que tu "comienzo" en el sexo no fue de la misma manera que la de ella

-Si lo se

-Bueno, ¿te resulto incómodo?

-No, me resulto doloroso revivir todo ese tipo de cosas… pero como tu dijiste, cree un ambiente tranquilo para poder sacarme esa mierda de adentro

-Me alegro que puedas compartir tu dolor con alguien que te ama Christian

-John ¿recuerdas que yo te dije que tengo miedo de perder a Ana?

-Sí

-Yo de verdad no puedo imaginarme la vida sin ella… para mí se ha convertido en todo mi mundo y no quiero estar con nadie más que no sea ella

-Es la primera vez que te enamoras… es entendible… Ana te esta sanando y te ama y encima de todo no le importa tu dinero

-Exacto… yo a veces sé que soy celoso y controlador, pero fui así durante mucho tiempo y para mi supone un gran esfuerzo ceder

-Lo sé Christian, pero lo estás haciendo muy bien

-¿Tú lo crees?

-Claro que si

-Quiero que Ana se case conmigo- le muestro el anillo de compromiso y las alianzas que encargue en Cartier

-Guau

-¿Es una locura verdad? Lo sabía… es muy pronto

-Espera solo dije guau

-¿Y qué quieres decir con guau?

-Vamos despacio… vamos a analizar esto y así sacaremos las conclusiones correctas Christian

-De acuerdo

-¿Quieres casarte con Ana porque tienes miedo a perderla?

-No…

-¿Por qué necesitas su compañía?

-En parte

-¿Por el sexo?

-En parte

-¿Por qué la amas?

-Si… John yo nunca había querido más hasta que la conocí… ella hace que mi mundo este correcto sin demasiadas cosas. Ella me tranquiliza y ha llegado a conocerme mejor que nadie en este poco tiempo. Hemos discutido, nos hemos separado, nos hemos peleado pero por algún loco motivo, siempre, dejando nuestro orgullo de lado volvemos a juntarnos y siempre es mejor que antes. Yo quiero despertarme con ella cada día de mi vida, pelear si hay que hacerlo, besarla, hacerle el amor, comer con ella, pasear de su mano. Quiero… yo la quiero a ella John

-¿No como una cosa, algo con lo que te has encaprichado y quieres tener sí o sí?

-¡Jamás pensé en Anastasia como en una cosa!

-De acuerdo, pues hazlo, lo estás haciendo por las razones correctas Christian. Solo déjame decirte algo… un papel firmado y un juramento frente a un cura no hacen un matrimonio porque la firma desaparece y Dios, bueno… eso es harina de otro costal. Un matrimonio se puede terminar. Casarte con Ana no te asegura que ella se quedará contigo para siempre. Va a ser tu trabajo diario ese, enamorarla todos los días, hacerla sentirse importante y querida. Con papel o sin papel estoy seguro que tú y Ana están destinados el uno al otro- no tengo palabras. Pensé que John diría que es una locura pero aquí está diciendo que lo hago por las razones correctas. Y yo vuelvo feliz a mi casa. Ana está leyendo un manuscrito.

-Hey nena…

-Hola mi amor- la beso

-¿Comiste ya?

-No… te estaba esperando

-Pues hagámoslo porque tengo mucho hambre- la cena es distendida, Ana me cuenta de todo el trabajo que el infeliz de Jack dejo atrasado pero bueno yo estoy distraído por lo que tengo que hacer. Ella va a buscar el postre y yo me preparo mentalmente para preguntarle algo que jamás pensé que le preguntaría a nadie.

-¿Qué estás pensando?- marquise de chocolate… delicioso

-Que rico postre…

-¿Te gusta el chocolate?

S-í, me gusta mucho, no lo como seguido pero me encanta- tomo la cuchara y tomo una porción… esta delicioso. Ana y yo luego vamos a la sala. Ella se sienta mientras yo miro por la ventana

-Estas extraño hoy

-¿Te parece?

-Pareces un león enjaulado ¿ocurre algo?

-Sí, tengo algo que me inquieta

-¿Qué pasa Chris?- la abrazo fuerte… ¿y si me dice que no? ¿Qué voy a hacer?

-Me estas asustando Christian

-Lo siento, es que yo… no sé cómo decirte esto

-¿De qué se trata?

-De tu y yo…- ella se aleja un poco

-¿Quieres terminar la relación?- si claro, diciéndote que te cases conmigo

-No Ana ¿Cómo se te ocurre?- me acerco y la tomo por la cintura

-Entonces…

-Siéntate por favor- ella lo hace sin dejar de mirarme y yo me siento en el piso.

-Desde que te conocí han pasado muchas cosas entre nosotros, cosas buenas y malas. Pero creo que eso es porque nos amamos y no podemos estar el uno sin el otro ¿no es así?

-Si, así es Christian

-En un escenario imaginario, de aquí a 20 años ¿podrías imaginar tu vida sin mí?

-No

-Yo tampoco… me duele estar lejos de ti. Necesito tu presencia a mi lado siempre. Es como si, si no estás conmigo, me siento desprotegido, vacío, solo con mis oscuras sombras

-Pero no lo estas

-Porque te tengo a mi lado y yo Ana, no quiero que eso termine nunca. Te amo demasiado como para imaginarte con alguien más, lejos de mi

-Christian eso no va a pasar, yo soy tuya y lo sabes

-Ana- la miro a esos profundos y hermosos ojos azules- yo nunca he querido más hasta que te conocí. Y ahora… no puedo imaginarme la vida sin ti. Te necesito como el aire para poder seguir respirando

-Christian

-Ana yo quiero amarte siempre y que todos sean testigos de nuestra felicidad…- me arrodillo y saco el anillo

-Anastasia Steele ¿te casarías conmigo?- Ana abre grandes los ojos que enseguida se llenan de lágrimas pero… no dice nada

-Christian… yo no puedo creerlo ¿de verdad quieres casarte conmigo? Apenas nos conocemos

-Eso para mí no importa Ana. Di que te casaras conmigo es todo lo que quiero

-Pero tú me dijiste que…

-Ana, hago esto porque he encontrado a la persona con la que quiero pasar el resto de mi vida y esa eres tú…

-Yo estoy sin palabras…

-¿No quieres casarte conmigo?- me siento a su lado, decepcionado

-No es eso, es que esto es muy imprevisto y estoy sorprendida… me has pillado de sorpresa

-¿Acaso no lo has pensado antes?

-Christian, hemos peleado demasiado, hasta has traído a otra mujer a tu casa. No sé si estamos listos para esto

-Lo hice porque no sabía que te amaba como lo sé ahora… ¿me estás diciendo que no Ana?

-No, no te estoy diciendo que no pero tampoco que si ¿me das unos días para pensarlo?

-Claro nena- beso su frente un poco más aliviado… no es un SI pero tampoco un NO. Nos vamos a la cama y no hacemos nada porque este fin de semana no habrá sexo vainilla en el Escala, solo follaremos como me gusta a mí. Llegado el domingo puedo decir que he disfrutado de un fin de semana maravilloso con mi nena. Atar a Ana, tenerla en la cruz y en el banco de azotes. Tenerla en mi cama atada también son experiencias maravillosas que se terminan el domingo a la noche cuando ella se va a su casa. La voy a extrañar, más ahora que esas calientes imágenes vienen a mi mente y ella no está conmigo y me siento solo en esta enorme cama

ANASTASIA

He llegado a casa temblando… escucho a Kate gemir en su cuarto y supongo que Elliot está aquí. Me encierro en mi cuarto. Apoyo la cabeza en la almohada y trato de no ponerme histérica

Christian me ha propuesto casamiento… ¡casamiento! ¿Es que acaso está loco? Siempre estamos peleando… bueno, no siempre, pero nuestras peleas son muy… constantes. Pero cuando se nos pasa el enojo, dios mío… no puedo apartarme de su lado… me encanta todo lo que siento y todo lo que hacemos juntos… ¿sería una buena idea casarnos tan pronto? O quizás, si acepto, pueda hacer que esperemos un poco… al menos un año… ¿Qué diría mi madre si se entera, y Ray? Dirían que estoy loca. ¿Y sus padres? ¿Y todas las cosas que aún no se de él?

¿Y si descubro cosas feas de él cuando ya estemos casados? Cosas como la maldita zorra abusadora… ¿y si otra de sus sumisas enloquece como Leila? Ay dios, son demasiadas cosas para pensar. Yo no sé si pueda con esto y encima ahora soy editora en la empresa… ¿en que estaba pensando Christian cuando me lo propuso?

Tengo que darle algo, él no me va a dejar tranquilo hasta que le dé una respuesta. Y además de todo, el sábado estoy invitada a su fiesta de cumpleaños. Mia me mandó un mensaje avisándome. Diablos. Todo junto.

"Hola nene… estoy por ir a dormir… quería pedirte que por favor, hasta el jueves no nos veamos y tratemos de no hablar. Tu propuesta es algo que tengo que pensar muy bien amor, yo estoy realmente confundida, no en cuanto a lo que siento por ti, porque sabes que te amo, sino por lo poco que en realidad te conozco. Christian eres como un misterio total para mi… y todo esto está pasando muy rápido… creo que tenemos que ponerle un freno y analizar todo con la mente fría. Te amo. Buenas noches"

Pongo a cargar el celular y me doy una ducha y me pongo mi pijama. Me acuesto y pienso en esos hermosos ojos grises que tanto amo

-Ana, Ana, Christian está aquí- grita Kate del otro lado de mi puerta

-¿Qué hace aquí?

-No lo sé, dice que quiere hablar contigo, está afuera- me pongo una bata y voy hasta la calle

CHRISTIAN

-¿Es un no?- le pregunto ni bien sale

-Buenas noches Christian

-Hola nena- le doy un suave beso

-Pasa…

-No Ana, no puedo, mañana tengo que madrugar y si entro querré hacerte el amor y con eso vas a distraerme

-¿Yo?

-Tu- ella abraza su cuerpo- ¿tienes frío? Podemos subir al auto

-¿Y qué Taylor escuche todo?

-Vine conduciendo yo Ana. Taylor no trabaja los domingos

-¿Viniste sin protección?

-No comiences y sube- hago que entre en la parte trasera del auto

-Christian

-¿No me amas lo suficiente?

-Si mi amor, claro que te amo, pero eres un perfecto desconocido para mí

-No puedes decirme eso, me conoces mejor que nadie

-No lo creo, de verdad no sé nada de ti…

-Mi pasado, te refieres a eso

-¿Qué tal si ella no se resigna? ¿Qué tal si otra de tus ex sumisas se vuelve loca? ¿Qué tal si casados descubro secretos oscuros acerca de ti? ¿te das cuenta de que no puedo tocarte como yo quisiera? ¿Cómo te sentirías en mi lugar?

-Ana…

-Es una decisión muy importante mi amor, y el matrimonio, para mí, después de ver los intentos fallidos de mi madre, es algo que quiero para toda la vida.

-Yo también Ana

-Entonces ¿tanto te cuesta darme solo unos días?

-¿Sabes lo que es para mí pasar días sin ti?

-Sí, porque a mí me pasa lo mismo… no puedo estar lejos de ti, pero necesito pensarlo bien mi amor… no me presiones

-De acuerdo nena… lo haremos a tu modo

-Te lo agradezco… ve a dormir- la acompaño hasta su puerta y le doy un suave beso. Algunos días sin Ana. El cielo me ampare por lo mucho que voy a extrañarla. El martes se me insoportable el día y lo mucho que extraño a Ana y sobre todo, me mata no saber si ella va a aceptar o no mi propuesta. El miércoles es igual de tedioso y largo. Decido hablar con John por lo que después de las 18 me voy a verlo

-Me parece que fue demasiado pronto

-¿Te dijo que no?

-No me dijo nada

-¿Entonces?

-Yo no quiero perderla John

-¿Qué precio estas dispuesto a pagar por ello Christian? tú mismo dices que nada en esta vida es gratis

-Toda mi fortuna…

-Sabes que a Anastasia no le interesa el dinero, así que esa respuesta no cuenta

-No lo sé entonces

-¿Elena, tu madre, tu fobia a que te toquen?

-¿De qué carajo hablas?

-Estos son los tres cimientos más importantes de tu carácter Christian… Elena como la persona que te introdujo al mundo BDSM, tu madre biológica y ya sabes qué y finalmente tu negación total a que otra persona te toque… creo que lo que necesita Anastasia es una muestra de confianza de tu parte. Tienes que darle algo de esas tres cosas que te mencioné.

-No puedo hablar de Elena y menos de la puta adicta al crack…

-Sabes lo que te queda Christian… por cierto Mia me invitó para tu cumpleaños el sábado ¿te molesta si voy?

-No para nada… eres un amigo más allá de mi loquero

-Interesante…

Cuando finalmente llega el jueves, no puedo contener mis ganas de hablar con Anastasia, pero tengo una reunión muy importante en la empresa y es demasiado temprano por lo que a las 9 cuando vuelvo a mi oficina le pido a Andrea que no me pase ninguna llamada. Cuando entro la veo mirando el cielo de Seattle. Me acerco y la abrazo y le doy un suave beso en el cuello.

Ella se da vuelta y me besa de forma apasionada. Quiero sentirla, necesito su contacto, su piel sobre la mía, su humedad envolviendo mi erección que empuja mi pantalón. Ella también lo necesita. Fueron demasiados días, demasiadas horas sin tu beso, sin su aroma. La pongo sobre el escritorio y abro su blusa mientras la sigo besando sin parar. Me detengo un momento y Ana jadea mientras corro a cerrar por primera vez con llave mi despacho. Corro de nuevo hacia ella y me quito los zapatos y la corbata. Levanto el sostén y beso sus gloriosos pechos. Mi mano hace el recorrido hasta su falda, la levanto y meto mi mano en su braga. La corro y acaricio el clítoris. Ana gime mientras toca mi pantalón. Yo no puedo aguantar más. Me bajo el cierre y la penetro con fuerza. Ella grita en mi boca y me muevo dentro. Es la sensación más hermosa del mundo. Ana es mi mujer… mi novia… mi amante… mi amor… mi mundo… mi todo. Estamos por llegar al clímax y cuando lo hacemos, la beso para ahogar su grito. Sin salir de ella la tomo entre mis brazos. Ella enrosca sus piernas a mi cintura y me voy hacia el sofá donde me siento y ella comienza a subir y bajar sobre mi polla dura y caliente. Por dios. Es hermoso ver a Ana de esta manera. Muerdo sus pezones y ella tira de mi cabello. Vuelvo a besarla cuando alcanzamos el clímax. Jadeando sin parar miro a mi nena

-Hola tu… yo también te extrañe- me dice de forma entrecortada

-No me di cuenta nena- digo jadeando todavía

-Mia me llamo para invitarme a la fiesta de tu cumpleaños el sábado en la noche…

-¿Pensaste Ana?

-No presiones

-Solo pregunto, quiero saber…

-Estuve pensando y también estuve pensando en que voy a regalarte el sábado

-Pero mi cumpleaños es el viernes- le digo mientras pongo carita de pena. Ella sonríe y me besa y yo la aprieto contra mi pecho

-¿Vienes a casa verdad?

-No… tengo mucho trabajo que hacer y mañana tengo reuniones todo el día y gimnasia en la noche

-Ah no, no voy a dejar que no me veas el día de mi cumpleaños

-Christian

-Christian nada Ana, no es la respuesta… nos vemos mañana si o si

-Es que…

-Es que nada…- la beso mientras nos acomodamos un poco. Cuando llego al Escala me siento solo, tuve dos momentos maravillosos con Ana hoy pero eso no compensa todo lo que la he extrañado. Cuando me levanto el viernes me siento mejor. Por suerte las pesadillas no han regresado. Llamo a Andrea y le digo que cancele todas mis citas, que hoy por ser mi cumpleaños no pienso ir a trabajar. Cierro las persianas y duermo un poco más. Siento golpes en mi puerta

-¿Qué?

-Sr Grey…- Gail se asoma

-Buen día Gail

-Feliz cumpleaños Sr

-Gracias

-Es el mediodía ¿va a almorzar algo?

-Macarrones con queso

-De acuerdo- me sonríe y se retira. Tomo mi celular y veo un mensaje a las 0:00

"Mi amor… eres un año más viejo, un año más sabio y sigues hermoso como siempre. Te amo para siempre Christian. Feliz cumpleaños. TU ANA"

"TU ANA" claro que sí nena.

-Hola

-Gracias por el mensaje… yo también te amo nena

-Mi amor… no quise llamarte antes por no despertarte, luego pensé "duerme poco, puedes llamarlo" pero se me estaba haciendo tarde así que cuando llegue a la oficina llame a tu oficina pero Andrea me dijo que te habías tomado el día y justo iba a llamarte y lo hiciste tu

-¿Vienes verdad? Suspende la clase de gimnasia

-¿Puedo ser así de irresponsable y no recibir algún castigo?

-Puedes…

-Entonces cenamos juntos

-Me parece perfecto

-Nos hablamos luego mi amor

-Adiosito nena- cuando corto empieza a sonar mi celular y lo tapo con la almohada y me voy a almorzar. Bastille me dice que Ana suspendió su clase y que sabe que soy el culpable. Le digo que no me importa. Después de almorzar me voy con Taylor a la zona del Olympic Sculpture Park

-¿Puedo preguntarle algo Sr Grey?

-Dime Taylor

-¿Por qué esta zona?

-Quiero mirar una casa que apareció en el mercado

-Comprendo…

-¿Lo haces?

-Quiere venir a vivir aquí cuando se case con la Srita Steele- no me sorprende, Taylor es muy observador

-Si, así es

-A ella va a gustarle mucho

-Así lo espero- cuando finalmente llegamos, la vista no puede ser más maravillosa. Y la casa necesita refacciones sin duda, pero ¿para qué tengo entonces un hermano que se dedica a eso? La agente inmobiliaria es bastante molesta y no deja de hablar. Le digo que me comunicaré con ella porque estoy bastante interesado en el asunto por lo que firmo un cheque como depósito de seña así tiene que esperar por mi respuesta. Camino un poco por el verde césped y me imagino viviendo aquí con mi Ana… ¿la futura Sra. Grey? ¿Quién te ha visto y quién te ve Christian Grey? Enamorado, feliz, ¿comprometido? Sonrío para mí mismo. Y me doy cuenta de lo tonto que debo lucir. Miro el reloj ¡mierda, Ana ya debe estar en el Escala! Salimos para allá con Taylor.