-Voy a tirar la puerta abajo si no habla, te lo prometo.- dos horas después, subo temblando como una hoja el ascensor, las puertas se abren y Taylor toma mi bolso y la veo. Sentada en los taburetes de la barra de desayuno. Me descompongo. Grace se me acerca
-Pensé que ella podría hacerlo entrar en razón- no la escucho, simplemente la miro con todo el odio que tengo en mi cuerpo
-¿No te cansas de lastimarlo?- me suelta como si yo estuviera lista para oírla
-Si no te vas de mi casa en dos segundos voy a llamar a la policía y te voy a denunciar por pedófila- la sangre abandona su rostro. Todas las caras que hay en el salón me miran y la miran
-Taylor acompaña a la Sra. Lincoln a la salida pero ¡ya!- Taylor se acerca y ella se para como puede. Cuando escucho el ascensor cerrándose salgo corriendo al cuarto rojo del dolor. Golpeo la puerta miles de veces, hasta que me duele la mano
-¡Christian! ¡Christian! ¡abre la puerta Christian! ¡Christian abre la maldita puerta!- comienzo a patearla y la sigo golpeando
-Ana, para puedes lastimarle- Elliot me toma del brazo pero yo me suelto y sigo en mi cometido
-¡Christian! ¡Christian abre, abre la puerta, ya estoy aquí, no te mentía! ¡Christian ya estoy aquí!- los mayores miedos de mi vida asaltan mi cuerpo y no puedo respirar
-Si no abres ya esta puerta yo también me voy a matar Christian Grey. Conozco la cocina, se dónde Gail guarda el cuchillo más grande y filoso y me voy a matar yo también y cuando te encuentre en el infierno voy a patear tu trasero hasta traerlo de vuelta al Escala ¿me oyes? ¿no me crees capaz de hacerlo?- me estoy dando vuelta para irme cuando siento la llave girar. Tomo el cerrojo y lo giro, los miro a todos-
-Por favor no entren ni golpeen, él y yo, solos los dos. Por favor- Grace asiente y se lleva a todos con ella. Cuando se van abro la puerta. La cierro y giro la llave. Esta todo oscuro. No veo nada. Respiro entrecortado
-¿Eres tú de verdad?
-¿Dónde estás? ¿puedo prender la luz?
-Si- la luz lastima mis ojos. Lo veo en la cama grande roja, hecho un bollo, sus ojos rojos y sus mejillas inundadas de lágrimas. El corazón se me achica en el pecho. Se sienta en la cama y abre sus brazos. Corro hacia el con desesperación. Cuando lo abrazo siento su nariz sobre mi pelo. Lo huele y me abraza fuerte. Como nunca me ha abrazado antes y llora. Christian Grey está llorando por mi culpa
-Oh Ana
-No hables por favor, no digas nada- susurro en su pecho mientras mis lágrimas no dejan de caer- solo quedémonos en silencio unos momentos.- quiero absorber su abrazo. Huele a escoses y a Christian. Sus brazos me siguen apretando y aunque me duele no me quejo. Cierro los ojos. Y yo también lo abrazo fuerte
-¿Por qué te encerraste aquí?
-Fue lo primero que pensé cuando llegue y vi que te habías ido… este cuarto representa todo lo malo que hay en mi
-Shhh no hables más- lo beso. El respira con alivio- tenemos que salir de aquí
-No quiero
-Vamos. Te voy a cuidar
-¿Cómo?
-Yo sé cómo… vamos- tiro de su mano y lo llevo hasta el cuarto. Hago que se acueste- vuelvo en un momento
-Ana…
-No me voy a ningún lado. Solo voy a buscar algo a la cocina y a pedirle a todos que se vayan
-Ella está aquí
-Lo sé, ya la vi
-Yo no…
-Mi amor, tranquilo, sé que tú no la llamaste- cierra los ojos y se pasa la mano por el cabello. "esto estuvo cerca de una tragedia" me reta mi subconsciente. No le hago caso. Llego al salón y todos se dan vuelta
-Sé que están preocupados pero lo peor ya paso. Sé que no entienden nada pero yo ahora necesito cuidar a Christian… y necesito hacerlo sola. Esta noche llamo a Elliot para decirles como esta, pero necesito que se vayan- las lágrimas inundan mi cara
-Sé que están asustados. Lo siento mucho. Es una crisis muy grande pero es nuestra crisis y tenemos que superarla juntos. Por favor…
-Ana, linda, no tienes que dar más explicaciones. Confió en que llames a Elliot y me digas que mi hijo está bien. Vamos- todos se paran, incluida la insobornable de Kate que me mira pidiéndome explicaciones pero niego con la cabeza… finalmente todos se van. La Sra. Jones y Taylor me miran
-Llama a su asistente Taylor y dile que cancele las citas de Christian de aquí hasta el lunes que viene. Si llama Ros no lo comuniques, avísame a mí y yo la llamare y le explicare- le tiendo el BlackBerry de Christian
-Ana, ¿crees que sea una buena idea?
-Atiende sus llamadas y di que está enfermo o indispuesto, anota quien llama y promete que ni bien se reponga le devolverá el llamado. Anota sus números por si acaso.- voy a la barra de desayuno y anoto una cuantas cosas en un papel
-Gail ¿puedes comprarme esto y me mandas un mensaje cuando lo tengas ya todo guardado?
-Por supuesto Ana- me acerco a mi bolso y le doy dinero
-Les voy a pedir que cuando terminen de hacer lo que les pedí, nos dejen solos. No vuelvan aquí hasta que yo se los pida ¿de acuerdo?
-Si- me responden los dos. Voy hasta la heladera. Tomo una jarra de jugo de naranja, hielo, vasos, un cuenco vacío que lleno con un poco de agua y unas toallas de mano y parto rumbo al dormitorio
-Ana...
-Aquí estoy- me siento a su lado. Sirvo un poco de jugo y se lo doy
-No quiero
-Bebe, estas muy cansado y esto te hará bien- de mala gana agarra el vaso y le da dos sorbos. Como está fresco se lo termina todo. Me lo pasa. Le paso un ibuprofeno y otro poco de jugo. Sin chistar se toma los dos. Me paro y le quito los zapatos y los calcetines. El pantalón y la camisa. Abro mi parte de la cama y rueda hasta allí. Lo tapo. Meto la toalla en el cuenco con hielo y agua y la escurro y se la pongo en la frente y en los ojos. Me quedo en ropa interior y me acuesto a su lado. El respira pausadamente. Me acomodo en su pecho y él pasa tu brazo por mi espalda- ¿mejor?
-Sí, gracias mi amor
-Duerme cariño- me sobresalto cuando escucho sonar mi teléfono. Por suerte Christian sigue dormido. Es un mensaje de Gail
"Ana todo lo que me pediste está en la alacena y en la heladera. Espero tu mensaje para volver. Cuida al sr Grey y cuídate tú también. Gail"
Tomo la toalla de la frente de Christian y la mojo, la escurro y la vuelvo a colocar en su lugar. ¿Qué hora es? Miro el móvil 11 de la mañana. Tengo sueño. Me siento cansada y duermo un rato más, me despierto cuando mi amor se mueve. Repito la operación de la toalla. Me levanto lentamente y voy hasta el baño. Tiemblo como una hoja por todo lo que paso pero trato de tranquilizarme. Lleno la bañera con agua hirviendo y coloco el gel de baño hasta hacer bastante espuma. Voy rápido hasta la cocina y preparo unos sándwiches de jamón y queso y los pongo al grill mientras pongo hielo en una jarra con jugo de naranja que Gail dejo en la heladera… hay unas papas fritas en una bolsa y sirvo un poco en un cuenco que coloco en la bandeja junto con el jugo y los sándwiches ya listos. No quiero que se despierte y no me vea. Entro en el cuarto y el sigue dormido. Está tranquilo y hermoso pero tengo que despertarlo para que coma algo. Acerco una silla y dejo la bandeja ahí. Me acerco y lo beso profundamente. Siento su mano en mi cabeza acercándome más a su boca. Nuestro beso es suave e intenso a la vez.
-Hola hermoso ¿Cómo dormiste?- le pregunto mientras él retira la toalla de su frente. Tiene los ojos hinchados todavía
-Hola Ana… bien… dormí bien porque estuviste a mi lado- se acerca y me vuelve a besar, apasionadamente
-Hey, espera. Tenemos que ir despacio… ¿ves?- le señalo la bandeja
-No quiero comer
-"Tienes que comer Anastasia, prométeme que vas a comer"- entorno los ojos. Él sonríe y yo siento que me quitan un gran peso de los hombros
-¿Entonces yo sería la obstinada Srita Steele en esta escena?
-Claro nene- le respondo mientras acerco la silla. Se incorpora y me abraza
-Te amo
-Y yo te amo a ti- me besa el cuello y corre un poco mi cabello antes de apoyar su rostro en mi hombro
-¿A dónde ibas?
-A casa
-¿De tu madre o tu padre?
-De mamá
-¿Por qué?
-No quiero hablar de eso ahora… ni de eso ni de esa mujer en nuestra casa… no ahora, más adelante- miro que sonríe de oreja a oreja- ¿Qué?
-Dijiste "nuestra casa"
-¿No lo es?
-Claro… pero es la primera vez que te refieres a este lugar como nuestro y no mío- tiene razón. Tapo los sándwiches y tiro de su mano
-Arriba
-¿No vamos a quedarnos en la cama?
-Ahora, en este momento no, más tarde si
-No puedo creer que todavía lleves esa excitante ropa interior. Debería ya estar en el suelo.
-Sr Grey no abuse de mi confianza
-Lo siento nena- tomo su mano y lo arrastro hasta el baño. El agua está caliente cuando después de meterse él, me meto yo. Me acomodo en su pecho.- me encanta esto que preparaste para nosotros
-Para ti
-Gracias- me besa con pasión. Me acomodo frente a su cara y le lavo el cabello. Él sonríe mientras lo hago. Saco toda el agua y abro la ducha. Tomo la esponja y el gel de baño y hago espuma. Lo lavo lentamente. El me deja hacer, no abre los ojos. Cuando finalizo le doy un beso-
-¿Puedo yo ahora?- sonrío y le paso la esponja. Me lava. El agua ahora tibia me relaja. Me encanta sentir sus manos por todo mi cuerpo. Me lava el cabello. Cuando concluye me acerca dos toallas. Le hago señas a la bata, él toma una y me la pasa y se cubre con otra. Le tomo la mano y lo llevo al cuarto. Comemos, por suerte los sándwiches no están fríos del todo. Christian parece disfrutar con las papas fritas. Me rio al verlo todo lleno de miguitas. Se quita la bata ¡dios mío! Y se mete en la cama. Yo me coloco la bombacha y me meto en la cama también
-No es justo
-¿Qué cosa?
-Yo estoy desnudo y tu llevas ropa interior
-Es solo la bombacha
-Quiero que estés desnuda
-No, hay que tomar las cosas con calma. Si me das un momento voy a buscarte un bóxer
-No
-De acuerdo
-¿No vas a dejar que te toque?
-Chris hay muchas cosas que hablar antes de volver a tocarnos
-¿Qué cosas?
-Muchas, pero de momento, necesitamos reponernos de todo lo que paso hoy
-Tengo un chichón- me dice mientras hace pucheros
-¿Dónde?- toma mi mano y me hace tocarlo- ¿Qué te paso?
-Tus zapatos- es cierto, se los arroje a la cabeza
-Lo siento- lo beso
-Menos mal que no tenías un ladrillo a la mano… hubiera terminado en el hospital… eres tremenda cuando te enojas
-Sí, lo soy
-Te amo- me besa suavemente, no me toca pero yo sé que quiere hacerlo y yo me muero porque lo haga pero necesitamos quitarnos todo este horroroso día de encima de nosotros
-Yo también te amo- se acomoda en mi pecho y le acaricio el cabello. Mi teléfono está cargándose pero lo enciendo. Veo una llamada de Ros.- Chris
-Dime
-Tengo que llamar a Elliot y tengo que hacer otra llamada
-Puedes hacerlo desde aquí
-No, voy a llamar desde la cocina así de paso llevo las cosas ¿de acuerdo?
-No tardes
-No- me deslizo de la cama, me pongo la bata, tomo la bandeja y dejo el cuarto. Llego a la cocina y dejo todo en la mesada. Llamo a Elliot
-Ana
-Está todo bien, él descanso y tomo ibuprofeno. Le pedí a Taylor que llame a Andrea y que suspenda todas las actividades de Christian hasta la semana que viene, ahora tengo que hablar con Ros y explicarle también. Esta todo tranquilo en casa, díselo a Grace así no se preocupa
-Ana, tuve mucho miedo
-Lo sé, yo también
-Gracias por llamar, voy a hablar con mamá.
-De acuerdo, yo me comunico pronto contigo
-Que descanses… besos al cabeza dura que tengo por hermano
-Se los voy a dar… hasta luego- llamo a Ros y le explico la situación
-Quédate tranquila Ana, esta semana no hay muchas cosas importantes por hacer, pero si las hay las pongo en pausa hasta la semana que viene, que se reponga pronto… saludos y cuídalo mucho
-Así lo hare- corto. Sus brazos me envuelven- ¿Qué haces aquí?
-Te extraño- me doy vuelta y me cuelgo de su cuello. Lo beso. Lleva puesto un bóxer que le queda divinamente tentador.
-No tarde tanto
-Cada segundo que no paso a tu lado es una eternidad para mi Srita Steele
-Eres terrible
-Son un "Ana-adicto"- me sonrío
-¿Es una nueva palabra?
-Sí, de mi propiedad
-¿Ya la registraste?
-Puede… ¿has visto mi BlackBerry?
-La tiene Taylor
-¿Por qué?
-No vas a ir a trabajar hasta el lunes que viene, Andrea cancelo todas tus citas y reuniones y Ros ya lo sabe
-¿Quién autorizó eso?- me pregunta en tono serio
-Tu mujer- abre grandes los ojos
-¿Mi mujer?
-Así es Sr Grey- me acerca de un tirón y me besa
-Tengo que volver a trabajar Ana
-Sí, el lunes que viene
-¿Mis llamadas?
-Taylor tomará los números de teléfono y los nombres y les dirá que ni bien te incorpores los llamarás
-¡Taylor!
-Shhh no grites, no hay nadie
-¿Cómo?
-Les dije a Taylor y a Gail que iba a llamarlos cuando los necesitáramos de nuevo
-Ana, no puedes hacer eso
-¿Por qué no, no era que todo lo tuyo era mío y lo poco mío era tuyo? Tus empleados saben que soy tu mujer y respetan también mis órdenes Christian
-No salgo de mi asombro
-Así es cariño- lavo las cosas y el besa mi cuello intensamente. Me encantan sus besos. Me sacan de este mundo sus hermosos y suaves besos. Tira de mi cabello y muerde mi oreja. Cuando dejo el vaso en la encimera para que se seque me da la vuelta e invade mi boca con su beso. Enredo mis dedos en su cabello y lo siento, mi aroma favorito: Christian. Su beso se vuelve más intenso. Siento sus hábiles dedos desatar el nudo de mi bata. Sin dejar de besarme la abre y me la quita. Estoy como él, vistiendo solo una bombacha diminuta, sus manos se dirigen a mis pechos, los pezones de endurecen y el los presiona fuertemente. Gimo en su boca. Lo vuelve a hacer. Vuelvo a gemir
Extrañaba ese sonido- me dice separándose de mi boca, con suaves besos llega hasta ellos y los besa repetidamente. Yo tengo que parar esto pero no puedo. Mi diosa interior sale de su encierro y se pavonea moviendo sexymente el trasero. Vuelve a besarme mientras su mano se desliza por mi ropa interior hasta llegar a ese botoncito que él ama y que a mí me hace gozar tanto. Lo acaricia suavemente
-Ah- jadeo, el me sigue besando- Christian…
-No me pidas que me detenga porque no lo voy a hacer Ana- ¿Qué se detenga? ¿acaso cree que estoy loca? Me toma en sus brazos y me lleva hasta el cuarto y suavemente me coloca en la cama. Me mira
-Eres todo un espectáculo para mis ojos Srita Steele- se agacha y me quita la tanga. Se quita su bóxer. Mi dios griego en la habitación
-No tengo nada que envidiarle Sr Grey… usted también es todo un espectáculo para mis ojos
-¿Yo, de verdad?- dice mientras se da la vuelta y me muestra su perfecto y redondo trasero, me incorporo rápidamente y pellizco una nalga
-Srita Steele, no sea atrevida- me rio a carcajadas y Christian me mira con una sonrisa amplia
-Es el sonido más hermoso del mundo, tu risa, y no olvidemos tus gemidos, esos sonidos también me encantan. No quiero hacerte enojar más
-Shhh no hablemos de eso ahora… ¿no tienes ganas de otra cosa?
-Siempre listo Srita Steele- se sienta en la cama y se coloca encima de mí. Me besa, sus manos recorren mi cuerpo y las mías el suyo. Extrañe esto, nosotros, lo que hacemos juntos, esta electricidad que nos atrae a ambos. Es un hombre tan hermoso y lo amo tanto. Sus besos descienden hasta mi sexo. Comienza la suave tortura. Su lengua me recorre toda. No puedo respirar. Su boca me muerde el clítoris y yo grito, lo besa y lo succiona
-Christian…- jadeo
-Yo también te extrañe nena- sube hasta mis pechos y los besa continuamente. Los acaricia y los vuelve a besar. Suavemente se introduce en mí. Me llena toda y comienza a moverse lentamente. "si, esto es lo que quiero, es todo lo que necesito" empujo su trasero con mis manos mientras flexiono mis piernas para sentirlo más adentro
-Ana, te amo tanto, no volvamos a pelear, no vuelvas a irte, te necesito para vivir, no vuelvas a irte
-Nunca más, yo tampoco quiero enojarme contigo, te amo tanto
-Te amo- sus embestidas son cada vez más rápidas e intensas. Siento su amor en cada palabra que me susurra. Amo a este hombre, solo él puede hacerme feliz o herirme. Solo el, solo mi Christian Grey, solo mi cincuenta sombras. Mis entrañas comienzan a temblar. La electricidad recorre mi columna y estallo
-¡Christian!
-Si nena, si, oh Ana- su grito se une al mío mientras nuestros cuerpo se agitan por el orgasmo. Se acomoda en mi pecho. Y nos quedamos dormidos. Cuando despierto son las once de la noche, todo está oscuro. No hay luna ni estrellas, tomo mi celular y hablo un rato con Mia para tranquilizarla. Voy hasta la cocina y comienzo a cocinar. Pollo al horno con algunas papas estará más que bien. Me siento en el sofá de la sala y espero. Tiro la cabeza atrás. Muchos pensamientos están en mi cabeza "¿Qué hubiera pasado si no llegas a tiempo? ¿Qué hubiera pasado si él de verdad se hubiera matado?" tengo que sacar esos pensamientos. Esta relación es demasiado intensa. Christian es mi primer hombre, y yo su primer amor. Somos muy dependientes el uno del otro. Si nos separamos, nos morimos, si estamos juntos, peleamos ¿Cómo vamos a encontrar un equilibrio? ¿Cómo lo vamos a hacer si queremos casarnos?
-¿En qué piensas?- pego un salto
-Me asustaste- se acurruca a mi lado. Tiene puesto el pantalón pijama gris que tan hermosamente le queda
-Lo siento. Me desperté y no te vi
-Estaba cocinando algo
-¿Qué cosa?
-Pollo ¿te gusta?
-Todo lo que haces tú me gusta… excepto cuando me dejas- gruñe en mi cuello
-Lo siento, lo que ocurre es que a veces no puedo con todo esto
-¿Con que?
-Con nosotros… es muy complicado todo
-Es mi culpa
-No dije eso
-No, lo digo yo…
-Chris de verdad vamos a tener que trabajar para poder lograr un equilibrio entre mis huidas y tu excesivo control por todo… si queremos casarnos, si queremos ser felices… tenemos que encontrar la forma
-No te vayas…
-No me controles
-Siempre en el blanco Srita Steele
-Aprecio su perspicacia sr Grey- me mira desde donde esta con esos ojos grises que amo. Me da media sonrisa Grey y se para- ¿A dónde vas?
-A darme una ducha… ¿quieres acompañarme?
-Suena tentador… pero prefiero quedarme aquí un rato más
-¿Música?
-Claro
-¿Algo menos predecible?
-Sorpréndeme- toma el control y prende el aparato. "Para Elisa" hermosa pieza. La música suena en todos lados y yo me relajo mientras Christian desaparece… un rato después mientras corto el pollo Christian coloca todo para comer. Cenamos tranquilos, sin hablar demasiado
