Taylor está parado cerca de la puerta de "Esclava" a la espera de Elena. La veo salir y veo como Taylor le habla, ella le sonríe ¿Qué le estará diciendo? Elena mira dentro de su cartera y Taylor aprovecha su distracción, le aprieta el cuello y ella cae en sus brazos. Él la toma como si fuera su novia y la apoya contra la puerta. Abro el baúl y saco de él el bolso donde Taylor guardo las cosas. Cruzo a calle cuando él abre la puerta y se mete con ella dentro del salón. Llevo también mi maletín. ¿Qué fue lo que hizo que Elena se desmayara? Bah, no me importa. Sin encender las luces pasamos al privado y cerramos la puerta. Hay una barra donde se ven perchas… seguramente es ahí donde se cuelgan los abrigos. Tomo las cuerdas y le digo a Taylor que le quite la chaqueta y la camisa y la ate. Me mira. Del resto voy a encargarme yo. Él lo hace sin miramientos. Salgo del baño con un balde lleno de agua.

Taylor espera afuera. Cuando yo termine, sea lo que sea que hayas hecho lo volverás a hacer y llevaremos a esta perra hasta su casa y la dejaremos tirada ahí. ¿chequeaste lo de las cámaras?

-Volverán a filmar a partir de mañana a las 11. Dejaron de filmar hoy a las 14

-Eres un genio- él me sonríe

-Espero por tu orden. Voy a mover el auto

Cuando se va y cierra la puerta le paso llave. La veo, todavía tiene puesto el corpiño pero no será por mucho tiempo. Le quito los zapatos, las medias, la pollera y su asquerosa tanga. Esta toda desnuda. Mujer horrible. Abro el bolso y me asusto. No puedo creer que ella utilice esas cosas. ¡Pobre Christian! pienso ¡pobre Isaac! Vuelvo a pensar. Le coloco la mordaza y la venda. Ella sabrá que soy yo, pero no podrá ver nada. Solo va a sentir dolor. Mucho dolor. Le tiro el balde de agua en la cabeza y ella gime. No ve nada y comienza a moverse desesperadamente

-Por más que luches, no vas a lograr nada- sé que sabe que soy yo por lo que lucha con más desesperación. Me place verla así. Indefensa. Así es como debió estar Christian y a ella le importo una mierda y a mí también me va a importar una mierda

-Será mejor que te quedes quieta y me escuches atentamente perra asquerosa. Christian es MIO! ¿lo escuchaste? MIO y solo MIO no tuyo ni de todas las que pasaron por el cuarto de juegos. Porque fueron nada en su vida. Tú le hiciste daño… siempre me dice que le salvaste la vida… ¿salvarle la vida? Tú lo destrozaste… pero yo voy a volver a colocar las piezas en su lugar porque LO AMO ¿conoces ese sentimiento? Tonta de mi ¿qué vas a conocerlo? Tú no sabes NADA DEL AMOR

-Y esta niñita hoy, va a hacerte sentir en carne propia lo que le hiciste durante todos esos años a Christian ¿me escuchas abusadora de menores, pervertida de mierda?

Tomo la vara del bolso y asustada me acerco a ella

-Quiero que pienses en Christian con quince años, atormentado, asustado, excitado y solo cuando te de cada golpe sucia- la golpeo fuerte y ella grita. Pero no se oye porque tiene la mordaza. Tomo la vara con las dos manos y la vuelvo a golpear. Ella vuelve a gritar. Lo hago otras 12 veces. Su piel esta roja y comienza a ponerse azul. Me agacho y tomo el látigo… dios mío es muy grueso… con esto golpeaba a Christian ¿y él dice que le salvo la vida? Tiemblo. Por suerte ella no me ve. Solo respira entrecortado.

-¿Te duele? ¿te duele? ¿no soportas el dolor?- me acerco a su oído

-No sabes lo que te espera- me retiro un poco y le tiro un poco más de agua. Esta temblando. Desnuda, golpeada y con frio… es lo que te mereces. Descanso cinco minutos cuando vuelvo al ataque. Tomo su corpiño y lo corto. Dejo expuesto su pecho y la golpeo con el látigo. Ella lo golpeaba donde tiene sus cicatrices. Yo la voy a golpear en sus tetas compradas. Le pego 12 veces. Sus gritos son cada vez más agudos. No quiero excederme demasiado. Finalmente lubrico un gigantesco consolador y poco a poco se lo introduzco en el culo. Ella grita y se mueve y con cada movimiento más le duele o al menos eso es lo que yo pienso. Puedo ser más cruel pienso, pero entonces ya sería como ella. Y no quiero

-¿Te gustan así de grande? ¿te gustan por el culo perra?- ella se mueve desesperadamente. Y yo estoy temblando. Taylor me aseguro que no hay nadie en su casa y que todas las cámaras fueron desactivas y puesta una cinta corrediza de engaño hoy a las 14 y que se van a reactivar mañana a las 10. Tiemblo, estoy agotada y ella sigue moviéndose. En el lugar donde la golpee con la vara aparecen los primeros moretones. Quisiera pellizcarla ahí para que le duela más. Mi diosa interior y mi subconsciente se ponen de acuerdo y me dan ánimos para que lo haga. No, no puedo. Llamo a Taylor. Le pongo una venda y guiado por mí le agarra el cuello de Elena. Me doy vuelta de inmediato y no veo lo que hace. Le pido que se quede pero sin quitarse la venda. La desato y ella se desploma al piso. Le pongo los zapatos, y la pollera. La camisa y la chaqueta. Y guardo su sucia tanga en el bolsillo de la chaqueta. La siento contra la pared. Le quito la venda a Taylor y no ve nada de lo que le hice. Me pregunta si estoy bien. Le digo que sí, sacamos el piso y guardamos todo en el bolso. Me guardo la mordaza y las esposas en mi maletín.

-¿Chequeaste que no haya cámaras ni vigilancia en su casa verdad?

-Tranquila Ana- cierro el salón mientras Taylor sube a la puta a la parte trasera del auto y abre el baúl. Coloco el bolso y me siento en el asiento del acompañante. Menuda casa tiene la abusadora. Taylor entra con ella y sale a los pocos minutos. Nos vamos despacio para no levantar sospechas

-¿Vamos a donde está tu amiga?

-Si por favor

-El Sr Grey llamo hace 30 minutos para corroborar que todo estuviera bien

-Gracias… y gracias por lo de hoy

-Se lo merece Ana… ojala no pueda levantarse en una semana- sonrió. Cuando llegamos Elizabeth me mira contenta, tomo algo pero quiere cenar conmigo por lo que pedimos unos sándwiches de carne y conversamos un poco

-¿Está todo bien Ana?

-Sí, siento haberte dejado sola y no poder darte una explicación más que esta, hay una persona en mi pasado que no quiere irse, Christian es obsesivamente celoso y controlador y necesitaba aclarar eso con esta persona, espero que lo entienda y se aparte. Amo a Christian y no quiero arruinar las cosas entre los dos

-Para mí, más que suficiente.- doce de la noche y yo vuelvo a casa. Estoy agotada. Pero ella nunca se va a olvidar de lo que le hice. Nunca. Cuando subo con Taylor lo noto raro

¿Qué ocurre?

-Pensé que ibas a tomarte más tiempo con ella

-Yo también pero ¿sabes qué? Si lo hacía me iba a convertir en ella- el ascensor se abre y Christian viene a mi encuentro

-¿Todo bien Taylor?

-Sí señor, la srita Steele no bebió más de la cuenta

-¡Controladores!- les digo a ambos y los dos sonríen

-Puedes retirarte… gracias

-De nada señor- Taylor se va y Christian aprieta mi trasero

Y usted ¿quiere contarme si me extraño aunque sea un poquito?

-Auch…- me quejo- no te extrañe para nada

-Oh nena tendrás que tomar clases de actuación porque no te creo nada- Mientras pasa la semana más tranquila me estoy sintiendo, Taylor me dice que Elena no abandono su casa hasta el día de hoy. Eso es bueno, que se quede sin molestar y sin torturar al pobre de Isaac. El sábado Carrick nos invita a comer a un lugar cerca del puerto. Dice que cocinan delicioso. Vamos todos, Ethan con Mia, Elliot con Kate, Christian y yo, Carrick y Grace. La estamos pasando genial. Todos tranquilos cuando la cara de Christian se transforma y Taylor sale corriendo para la entrada del restaurante. Elena. La veo caminando con dificultad hacia donde estamos. Taylor la sujeta y Christian junto con Sawyer salen disparados también

-¡Te voy a matar perra! ¡me voy a cobrar lo que me hiciste! ¡te lo juro!- sus gritos me aturden mientras Carrick contiene a Grace y los demás me miran. No siento mi corazón. Cierro los ojos y trato de respirar

-Ana… Ana ¿estás bien?- siento la voz de Elliot como viajando en cámara lenta. Siento que todo se mueve. Mi silla, la mesa, la tierra

-Elliot sostenme

-¿Qué ocurre?

-Todo gira

-Ana tranquila. Aquí estoy- siento su brazo rodear mi hombro y la sensación de caída libre se detiene. Abro los ojos y veo las miradas de todos sobre mi

-Elliot lleva a Ana a caminar un poco… está muy pálida- le pide Carrick. Elliot me levanta y apoyándome en él camino tratando de tomar aire. No siento mi corazón ¿Dónde está Christian? ¿Dónde está la puta de Elena? Me aferro a su cintura y lloro.

-Ana, tranquila no pasa nada- mis sollozos van en aumento cuando escucho a Christian gritar mi nombre y lo veo correr hacia nosotros. suelto a Elliot y corro hacia él, me toma en sus brazos y me abraza fuerte

-Ana cariño ¿estás bien?

-No

-¿Qué te duele? ¿Qué tienes?

-No lo sé- lo beso, lo beso tan fuerte que me duele la boca. El me sostiene y no me detiene

-Ana- suspira cuando tomó un respiro

-Tú eres MIO, solo MIO, exclusivamente MIO ¡Haz que entienda! Sácala de nuestras vidas- lloro con furia contenida

-Ana, mi amor, soy todo tuyo, nunca lo dudes, te amo más que a mi vida

-¡Entonces sácala Christian! ¡sácala!

-Ella es mi pasado

-Pues bórralo… bórralo y que no exista, vamos a la Antártida a empezar de nuevo ¡no soporto la idea de esa mujer golpeándote! ¡no la soporto! La voy a matar sino desaparece, te juro que la voy a matar

-¡Ana por favor!

-¿Te importa? ¿acaso te importa que la mate porque la quieres? Ella te uso, abuso de ti, te rompió en mil pedazos, jamás le importaste, solo eras un juego para ella, te dio el dinero de su marido para que nunca puedas separarte de ella, para que sientas que le debes algo… es una perra abusadora de menores

-Ana, me estoy asustando… tranquila… ven- me arrojo en sus brazos y vuelvo a llorar. El trata de contenerme pero yo soy solo un manojo de nervios que no para de temblar entre sus brazos. Cuando cree que me he recuperado me levanta y nos vamos juntos hasta donde está su familia. Todos nos miran consternados. Pero Christian solo camina conmigo agarrada a su cintura. Veo que Taylor no está en el auto. Al parecer Sawyer nos va a llevar a casa

-¿Dónde está Taylor?- le pregunto con lo que tengo de voz

-Shhh no te preocupes… vamos- todo el camino estoy con arcadas y temblores. Christian me mira preocupado y quiere llevarme al hospital pero lo convenzo de que lo único que necesito lo tengo a mi lado y es él. Subimos en el ascensor en silencio cuando Taylor nos recibe. Está bien. Qué alivio siento

-Srita Steele ¿se encuentra bien?

-Ahora que te veo sí, estaba preocupada

-Sr Grey…

-Luego- lo para Christian

-¡No, luego no! ¿Dónde está?- lo miro a Taylor directo a los ojos

-Ana no tiene importancia

-¡Sí la tiene! O acaso ¿ya olvidaste a Leila?- Christian cierra los ojos y da un largo suspiro- a Leila la entiendo y la compadezco, pero a ese monstruo no ¡no quiero que te acerques a ella ni la toques de nuevo!

-¡Ana!

-Ana una mierda… Taylor ¿Qué paso? ¿Qué hiciste con ella? ¡dime que la mataste y la tiraste al océano!- Taylor me mira horrorizado y me toma fuertemente por los brazos

-Lo hubiera hecho con gusto Ana, pero no, esa cosa que se dice mujer está en un centro psiquiátrico donde la ingreso el Dr. Flynn y creo que ahí deberá quedarse el resto de su vida

-¡Taylor!- los dos miramos a Christian. Taylor me suelta y se pone firme como un soldado que acaba de ser sancionado por su general

-Discúlpeme Sr Grey, esto ha sido completamente impropio de mi… lo siento

-¡No le pidas disculpas!

-Ana ¿Qué demonios les sucede a ustedes dos?

-¡No te atrevas a defenderla, no te atrevas a decir una sola vez más que esa puta abusadora salvo tu vida porque no me ves nunca más Christian Grey! El único que no se da cuenta del monstruo que es esa mujer eres tu… ella te destrozo ¿es que acaso no lo entiendes? Ella te hizo cincuenta sombras… y si esto no para, yo me voy a ir, y sin importarme lo que pase… no voy a volver- salgo caminando hacia mi habitación. Cierro la puerta con llave y grito tan fuerte como me lo permite mi garganta. Golpea

-¡Vete! No te pienso abrir

-Ana, abre la puerta

-¡No!

-¡Anastasia Rose Steele no me hagas tirar la puerta!

-¡Tírala si es que puedes!- siento un fuerte golpe y veo como la puerta, con cerradura y todo se hace pedazos

-¡No me desafíes!- me pone sobre su hombro y me lleva ¿al cuarto rojo del dolor? Cierra la puerta con llave y me arroja a la cama. Me levanto hecha una furia y abro los cajones y comienzo a tirarle todo lo que encuentro, muchas cosas lo golpean pero muchas lo esquivan

-¡Quieres por el amor a Dios dejar de arrojar cosas!

-¡Quiero irme de aquí!

-No… no, hasta que hablemos

-¡Yo no quiero hablar!

-¡Ana no grites!

-¡Voy a gritar todo lo que quiero!

-No me saques de mis casillas

-¡Mira como tiemblo!- veo en sus ojos la furia que se está desatando en su interior. Oh no, desperté al monstruo dormido. Veo que sus pasos se acercan, lentos pero seguros.

-Ven aquí Ana

-No quiero

-Vamos a hablar como dos personas adultas

-No quiero

-Anastasia te digo que vengas

-Y yo te digo que no quiero- se sienta en el borde de la cama, momento que aprovecho para correr a la puerta pero cuando estoy por abrirla siento todo el peso de su cuerpo aplastando al mío.

-¿Por qué me desafías? ¿Por qué te gusta desafiarme?

-Porque puedo- le digo cerrando los ojos. Sus manos aprietan demasiado fuerte mis senos. Grito. Pero él no se detiene entonces coloco mi mano en su cierre y aprieto. Christian grita más fuerte de lo que lo hice yo y entonces aprovecho y saco la llave de la puerta y, disparo hacia el ascensor. Bajo y cuando salgo paro un taxi y no sé a dónde decirle que vayamos, sin saber cómo estoy en la puerta de la casa de los Grey. Grace abre la puerta y le pide a una de sus mucamas que pague el taxi. Yo me encuentro devastada. Y la abrazo y lloro. Ella me contiene como lo haría una madre con su hija. Hace que me preparen un té y me lleva al cuarto de Christian. Tomo el té junto con una pastilla. Ella me dice que me va a relajar y poder dormir mucho que es lo que ahora necesito y así lo hago.