"Será solo un rato" pienso y lo fulmino con la mirada. Susanah se mudó. Ahora vive en un departamento bastante grande y bien decorado. Su gusto es exquisito. Me ofrece una copa de vino que aceptó gustoso. Me muestra el resto del departamento después de que terminamos nuestra copa en silencio. Al final del pasillo veo la puerta y estoy casi seguro de que ahí es. Ella camina pausadamente. Oh si, recuerdo muy bien ese trasero. Como sucumbía a mis deseos. Trato de no pensar en ello. Cuando ella abre la puerta me doy cuenta de que hermoso es el lugar. Todo, absolutamente todo es blanco. Los muebles. La cama. La cruz.

-Estoy sorprendido… es muy lindo- me doy vuelta y ella por dios está en su posición de sumisa. Respiro entrecortado. 50 sombras ha regresado. Cierro la puerta y me descalzo. Ana no puede volver a sufrir mis castigos. Esta mujer en cambio le gusta y comprende todo este mundo. Esta vestida pero en la posición que me excita. Abro un cajón y encuentro esposas de cuero

-¡Manos! Y sin mirar- ordeno. Ella apenas se incorpora. La esposo duro mientras sus ojos permanecen cerrados. Abro su camisa y veo sus pechos. Hago que se pare y la ato al poste que hay en el medio del cuarto. Veo las fustas sobre otro mueble un poco más alejado… le bajo un poco la pollera tubo hasta dejar descubierto su redondo trasero. Bajo su tanga y la golpeo

-No te reprimas… te quiero escuchar- vuelvo a golpearla. Ella gime. Lo hago muchas veces y veo que cada vez su nivel de excitación es mayor

-¿Te gusta lo que hago?... responde

-Si amo

¿Te excita lo que hago?

-Si amo

-No voy a follarte Samanta, no le voy a ser infiel a Ana… pero tú vas a darme placer a mi ¿no es así?

-Todo lo que el amo necesite- suspiro…si, definitivamente mi monstruo interior ha despertado. La golpeo muchas veces más y ella acaba así parada en el poste. Su cuerpo se convulsiona por el orgasmo. La desato del poste, me bajo el pantalón y el calzoncillo y le hago señas. Ella sabe muy bien qué hacer cuando me encuentro así. Una hora más tarde bajo. Sawyer me lleva al trabajo sin mirarme. Cuando llego a la oficina estoy relajado. Termino de trabajar a eso de las 22. Cuando llego a casa apenas puedo terminar la cena, quiero estar con mi Ana, el encuentro con Susanah no hizo más que aumentar mi libido. Ana se acomoda en mi pecho después de haber hecho el amor. Su pecho todavía no está recuperado por lo que ni quisiera pude tocar esa parte y su voz ronca, hizo que me excitara aún más. Respiro pausadamente.

-¿Deuda saldada?

-Si, deuda saldada.- me responde. Duerme entre mis brazos, lo de hoy con Susanah fue un error que no volverá a repetirse. Amo a la mujer que tengo entre mis brazos y ese "pulso" va a desaparecer. La semana termina tranquila. Pude volver a la rutina y el trabajo ya no está atrasado, merezco una copa por haberlo hecho tan bien así que voy a lo de Paul y pido pescado. Tomo una copa de vino blanco mientras espero y ahí esta ella de nuevo. Con un traje negro y camisa blanca. Su cabello castaño largo y suelto y sus labios con brillo. Debo admitir que esa boca es muy profesional. Y que me encanta lo que hace con ella. Me mira y me sonríe. Se coloca un mechón de pelo tras la oreja y se moja los labios. Ladeo la cabeza. Ella se sienta conmigo. Pido otro plato de pescado para ella y comemos en silencio. Sawyer me vuelve a llevar a su apartamento. Esta vez se desnuda para mí. La ato al poste. Manos y pies con esposas. Toda ella extendida

-No voy a follarte, lo sabes ¿verdad?- no responde- habla

-Si, lo sé amo

-Solo voy a castigarte por provocarme en el restaurante

-Si amo

-Eres una chica muy mala

-Soy mala y merezco que mi amo me castigue- una hora después bajo. Trabajo hasta las 21 y llego a casa, comemos tranquilos con Ana. Y nos vamos a dormir. El sábado temprano vamos a viajar a Georgia para ver a Carla, la mamá de Ana.

Me muevo de un lado a otro de la sala de vigilancia hasta que Taylor entra y entonces me detengo

-¿Todo bajo control Sawyer?

-Sí, todo bajo control

-Entonces puedes retirarte hasta mañana

-Si, gracias…

-Espera

-Dime Taylor

-¿Qué ocurre?

-¿A qué te refieres?

-Estas raro ¿paso algo hoy que yo deba saber?

-Quizás…

-Dímelo

-¿Conoces a una tal Susanah?

-Si ¿tú la conoces?

-No sé si deba decirte…

-¿Es sobre el Sr Grey?

-Si

-¿Qué pasa entre ellos?

-Bueno- tomo asiento- el lunes cuando el sr Grey salió a comer, una mujer se sentó con él. Ella no comió nada pero entre ellos se notaba que había confianza, luego el me pidió que fuera a buscar el auto, que íbamos a ir a la casa de esta persona. Ellos hablaron alegremente en el auto, ahí oí que se llamaba Samanta y mediante un amigo hice que investigaran sus antecedentes por las dudas

-Bien hecho

-Luego la semana transcurrió sin sobresaltos hasta hoy, donde ella apareció de nuevo y volvimos a hacer lo mismo

-¿Cuánto tiempo estuvo el Sr Grey en la casa de Susanah?

-Una hora

-¿Las dos veces?

-Si

-Tu sabes del pasado de Christian ¿verdad?

-Si, el me lo conto cuando firme los contratos

-Susanah fue su sumisa durante un año, hasta que se fue y apareció Leila

-¿Crees que es peligrosa?

-No, las cosas entre ellos fueron amigables, ella quería un poco más, él no se lo dio y simplemente rescindieron el contrato de buena manera… lo que no entiendo es ¿Por qué va a verla cuando tiene a Ana en casa?

-Yo tampoco lo entiendo Taylor

-No te preocupes, no es una situación para preocuparse. Solo avísame si vuelven a verse

-Gracias, ahora me voy más tranquilo

-Buenas noches Sawyer

-Hasta mañana Taylor

-¿A qué demonios juegas Christian? ¿quieres perder a Ana?- me quedo pensando en silencio… si Ana lo descubre se va a querer ir y él no va a parar hasta encontrarla. Yo tengo que ayudar a Ana y prevenir por las dudas. Ojala nunca lo necesite. Tomo mi otro teléfono y llamo

-No puedo creer que me llames

-No digas nada Silver… quiero pedirte un favor muy grande

-Te debo demasiado, ¿Qué necesitas?

-Una identificación y una partida de nacimiento falsas, pero provisorias, quiero que las puedas tener listas cuando se necesiten, pero puede que no se necesiten nunca, es solo por prever

-Bien ¿nombre nuevo?

-Rose Taylor

-¿Fecha de nacimiento?

-20/9/1989

-¿Lugar?

-Houston, Texas

-¿Algo más que incluir?

-No, fíjate los demás datos y complétalos a tu gusto

-De acuerdo

-Gracias Silver

-Las deudas hay que pagarlas Taylor

Lo sé y espero no tener que molestarte más

-No es molestia y lo sabes- cuelgo. Ojala no tengas que usarlas nunca Ana…

ANASTASIA

Volvemos de Georgia en el avión privado de Christian. Está amaneciendo el lunes y ver a mamá fue muy lindo. La extrañaba demasiado. Me acurruco en su pecho. Hoy Christian no va a ir a la oficina. Tengo planes para nosotros después del mediodía. Llegamos al Escala muertos de sueño. Y nos vamos a dormir. Algo se remueve a mi lado: Christian. Ya se despertó

-No enciendas el BlackBerry- lo amenazo sin abrir los ojos

-Nada de eso, ya me costó bastante ponerme al día con la semana de atraso y no pienso volver a hacerlo, así que… no me amenaces nena- escucho el pitito de encendido y me tapo hasta la cabeza. Ahí vamos otra vez

-Ana

-¿Qué quieres?

-¿No te vas a levantar?

-No

-¿Por qué?

-Porque ahora que lo has prendido, ese maldito aparato no va a dejar de sonar hasta que lo vuelvas a cargar y no quiero escucharte todo el día "Grey" "Grey" y así hasta el infinito- me quiere quitar la sábana de la cabeza pero no lo dejo

-Ve a tu estudio a hacer tus cosas… o mejor, ve a trabajar… así no te atrasas por mi culpa

-¿Vamos a comenzar ya?

-Te pedí un día, un maldito día para mi después de ver a mi madre, me dijiste que sí, pero no pasaron 5 minutos desde que estas despierto que ya estas prendido a tu celular de nuevo ¿y pretendes hacerme creer que puedes estar un año entero sin trabajar? No me molestes Grey y vete.- escucho un soplido y la puerta cerrarse. Estoy furiosa… furiosa. Pero no le voy a dar el gusto de no hacer lo que quería hacer. Voy hasta nuestro vestidor y anoto todas las medidas en un papel. Camino hasta la cocina. Él está ahí desayunado.

-Buenos día Gail

-Ana, buenos días ¿Qué te hago de desayunar?

-Té, tortitas y algunas galletas de vainilla

-¿Jugo?

-Si, gracias.- miro a mi alrededor. Me acerco un poco a la puerta, siento la mirada de Christian

-Nena ¿Qué haces?

-¿Taylor?- lo veo aparecer

-Srita Steele ¿en qué puedo ayudarle?

-Necesito que estés listo en más o menos 40 minutos para llevarme de compras. ¿prepara el auto quieres?

-¿Son solo usted y el Sr Grey o vendrá alguien más?

-Soy solo yo Taylor… el Sr Grey tienen que trabajar y no tiene tiempo para estas cosas. ¿puedes preparar todo?

-Si, Srita Steele

-Perfecto- me doy vuelta, Gail se mueve inmediatamente pero Christian me mira con ojos llenos de furia. Lo que hace que por un acto reflejo me lleve mis manos a mis pechos. Él se sorprende por mi reacción y baja la cabeza. ¡Diablos! No lo hice a propósito. Me siento y comienzo a comer

-Puedo acompañarte si quiere

-Si quiere venir, tendrás que dejar el teléfono aquí

-Ana…

-Entonces no puedes venir y punto final- aprieta tanto su mano que puedo ver como la sangre abandona sus nudillos y quedan blancos. Termino de comer y voy a cambiarme. Me pongo mis jeans preferidos, unos tacones no muy altos. Una remera simple y un jersey ajustado negro. Tomo mi bolso gigante de Prada, mi tarjeta, mi celular y mi IPod. Salgo. Christian sigue sentado en la barra de desayuno

-Si me quieres ubicar, me llamas al BlackBerry… que tengas un buen día en la oficina Christian- le disparo. Él no dice nada

-Taylor

-Estoy listo Srita Steele

-Vamos- entramos en el ascensor, cuando las puertas se cierran largo el aire

-¿Se encuentra bien Ana?

-Si, solo que me sulfura que no cumpla con lo que me dice

-Necesita tiempo, usted sabe, él no está acostumbrado a que le digan que hacer. O a dar explicaciones

-Finalmente me doy cuenta de que casarnos tan pronto iba a ser un error

-¿Lo va a dejar?

-No Taylor… pero te imaginas ¿casados y llevándonos así? Eso no es algo sano

-Si, la comprendo

-Taylor me olvide de preguntarte ¿Qué hiciste con todas esas cosas que estaban en el baúl?

-No te preocupes Ana, eso ya no existe más- sonrío con alivio. Este hombre es pura eficiencia.

Llegamos al lugar donde están todas las tiendas de ropa más caras de la cuidad. Esta vez no desentono pero no me dirijo a las tiendas femeninas, estoy dispuesta a cambiar el guardarropas de Christian Grey. Entro en una tienda bastante grande. Le muestro las medidas al vendedor y me lleva hasta un lugar lleno de trajes. Le digo que me muestre algo que no sea negro o gris. Escojo varios. Azul oscuro. Chocolate. Gris claro con rayas blancas. Verde oscuro y Bordo. Compro muchas camisas de varios colores, blancas, beige, celestes y una azul que también me encanto. Elijo varias corbatas, discretas pero que salen del negro y del gris que mi cincuenta sabe usar. Le paso a Taylor las bolsas cuando salgo. El regresa al auto. Voy a una tienda de ropa informal. Y ahí estoy en mi tema. Le compro varias bermudas, camisetas y remeras de varios colores, no muy chillones porque sé que sino no se las pondría. Veo varios pantalones largos y me lo imagino en ellos por lo que compro varios también. Ummm sigo recorriendo las tiendas. Hay un vestido que me encanto y me lo compro. Me divierto cuando me encuentro comprando lentes de sol… no quiero que los ojos grises más hermosos del planeta se estropeen con la luz solar. Uf estoy cansada y ya son casi las 20. Antes de irnos paso por un cajero automático y saco la cifra más alta que me permiten retirar. La guardo en un sobre y me la meto en el bolso. Ni una llamada de Christian en todo el día. No sé porque pero desde hace varios días hago lo mismo. Son cantidades grandes que escondo en mi armario, en la habitación donde iba a dormir si aceptaba ser sumisa de Christian. Por suerte Taylor reparó la puerta de la habitación por lo que puedo volver a cerrarla con llave. No sé cuánto dinero tengo ya pero supongo que lo estoy guardando por algún caso de emergencia. Sacudo la cabeza y me voy con Taylor a casa. Cuando llego él se encarga de llevar todo a nuestro cuarto

-Hola Gail… ¿llamó Christian?

-Si, aviso que más o menos en una hora estaría aquí ¿quieres picar algo?

-No, lo espero para cenar, me voy al cuarto a acomodar lo que compre- Primero voy a mi antigua habitación y guardo el dinero en la caja donde están los demás sobres. Hay muchos, ¿Christian no se da cuenta del dinero que le está faltando?... soy una tonta, él sabe que es de mi tarjeta y seguro estará encantando que gaste como una loca. Luego me dirijo a nuestro cuarto… son muchas bolsas… entro al vestidor y por suerte hay muchas perchas vacías por lo que cuelgo todo y acomodo las bermudas, remeras y camisetas en los cajones. Acomodo también la ropa que me compré yo. No le va a gustar que haya comprado tantas remeras escotadas, musculosas y jeans apretados. Pero que sufra. Así aprende a cumplir con su promesa. Si él hubiera estado conmigo, seguramente no me hubiera podido comprar nada de eso. Me doy una ducha rápida. La semana que viene el edificio de Steele Editorial ya va a estar terminado y volveré al trabajo. Me siento en la mesa del comedor. Casi nunca la utilizamos porque preferimos comer en la barra de desayuno pero hoy tengo que leer algunos manuscritos por lo que le pedí a Gail que nos sirviera ahí. Siento el elevador abrirse y a Taylor saludarlo

-Buenas noches Sr

-Hola Taylor ¿Dónde está Ana?

-En el comedor- escucho sus pasos cada vez más cerca. El me mira. Sé que odia mi camisón pero bueno Grey a mí me encanta.

-Hola nena- se acerca y me besa

-Hola- veo que se sienta y se saca la corbata y se desprende dos botones de la camisa. Ya colgó el saco en uno de los respaldo de las sillas.

-¿Qué hiciste de bueno hoy? Hola Gail- levanto la mirada. Gail trajo el vino y un poco de queso para picar antes de servirnos la lasaña que le pedí que nos cocinara

-Buenas noches Sr Grey, les dejo esto, en 30 minutos sirvo la lasaña-

-¿Lasaña? Que rico, gracias Gail- le responda Christian

-Permiso

-Bueno entonces ¿Qué hiciste de bueno hoy?- me vuelve a preguntar. Sin levantar la vista del manojo de papeles le respondo

-Fui de compras, lo sabes

-¿Puedes mirarme?

-¿Por qué? ¿te molesta hablarme sin que te mire a la cara?- punto uno

-Entiendo tu punto, no volverá a suceder

-Tú lo dices y después haces lo que se te place, ya no te creo- punto dos

-Estas molesta

-¿Qué comes que adivinas? Pero tú te vas a molestar más…

-¿Qué hiciste?

-Quiero comer en paz- se sirve un poco de vino y lo bebe de una sola vez, yo me sirvo también y sorbo poco a poco. Sigo sin mirarlo. Estamos callados. Al poco rato Gail nos sirve la lasaña. Esta deliciosa. Tan deliciosa que repito el plato para alegría de Christian. Me voy al cuarto y guardo todo en mi maletín. Siento su mirada en mi espalda

-¿Qué hiciste Anastasia?

-Ya te dije, compre… quizás en exceso

-Es algo que puedes hacer

-Sí pero no me gusta gastar de más, así que supongo que no volveré a hacerlo en mucho tiempo

-¿Y que te compraste?

-Mejor di ¿Qué nos compre?

-¿Compraste algo para mí también?

-Si

-¿Puedo verlo?

-Esta colgado en el vestidor- veo que se dirige al mismo y un "oh" sale de su boca, me acerco y él está mirando con curiosidad los trajes

-No me gusta que siempre te vistas de negro, gris o blanco. Tienes que aceptar que hay otros colores por usar

-Son extraños pero me gustan… será cuestión de acostumbrarse- se acerca y me besa

-Gracias por pensar en mi a pesar de tu enojo

-De nada- le respondo y me suelto

-¿Qué te compraste tú?- se da vuelta y mira mi lado del vestidor. "prepárate Steele" me advierte mi subconsciente. Le doy la espalda al vestidor cuando siento su presencia y su mirada. Me doy vuelta y lo veo con una de las musculosas

-NI EN TUS SUEÑOS- me dice con aire mandón

-Oh claro que me la voy a poner… si hubieras cumplido con tu palabra y hubieras venido conmigo, entonces yo no me hubiera comprado esa prenda- veo que quiere interrumpir y lo detengo

-Así que esto te dará que pensar la próxima vez que prometas algo y no lo cumplas. Y si eso, junto con todo lo que compre llega a desaparecer… voy a ir a trabajar con este camisón todos los días… estas advertido Grey- arroja la prenda al costado y camina furioso hasta mí. Me arrastra hasta su cuerpo y me mira directamente a los ojos

-¿Porque me desafías, porque te gusta desafiarme?- me está apretando demasiado fuerte por lo que enredo mis dedos en su pelo y tiro

-Porque me exaspera que no hagas nada de lo que me prometes y suéltame, me estas apretando fuerte y me duele- él se separa de mí. Me mira furioso, toma una almohada y sale del cuarto. Voy hasta el vestidor y cuelgo mi musculosa. Me tapo y duermo.

Son las tres de la mañana cuando miro el celular. No puedo dormir… lo bueno es que mañana no tengo que ir a trabajar por lo que puedo dormir hasta la hora que me plazca. ¿Dónde diablos estará Christian? ¿Habrá ido a dormir en el cuarto de juegos? Voy hasta ahí pero está cerrado. Lo encuentro totalmente incómodo durmiendo en el sofá de la sala. "Cabeza dura" es lo único que viene a mi cabeza cuando lo miro. Es tan hermoso y tan terco. Me sirvo un vaso de jugo. Lo vuelvo a mirar. No puedo dejar que duerma así cuando mañana tiene que levantarse temprano y trabajar en su bendita empresa. Dejo el vaso vacío sobre la mesa y le acaricio el pelo. El apenas se mueve. Le beso la frente y abre sus hermosos ojos grises

-Mi madre solía decir que una pareja jamás, por más enojados que estén, deben dejar de compartir la cama… así que vamos… puedo estar muy enojada o puedes tú estar muy enojado pero no puedes dormir aquí. Mañana tienes que levantarte temprano y trabajar así que vamos… arriba Grey- le extiendo la mano y me paro

-Ana…

-No voy a discutir mi vestuario contigo. Si tú no te convences que soy tuya, toda tuya, desde la primera hasta la última célula de mi piel, es un asunto tuyo… yo no voy a ir por el mundo fijándome quien me mira o me desea porque toda yo soy solo para ti… háblalo con Flynn… tiene que orientarte… y basta de charla… a dormir dije- tiro de su mano y él todavía confundido se para y toma su almohada. Cuando nos acostamos, me toma en sus brazos y finalmente me duermo tranquila. Nueve en punto cuando abro los ojos, Gail me prepara un té. Estoy con poco hambre esta mañana. Me voy al comedor y sigo con mis manuscritos. Hablo con Elizabeth sobre algunos asuntos con referencia al último libro que recibí y que me parece que tiene mucho potencial. Seguramente querré entrevistarme con el autor por lo que deba viajar a Atlanta en algún momento. Le pido que prepare todos los papeles y contratos y los tenga listos por las dudas para la semana que viene sin falta. Estoy viendo también como entrar en el mercado de los libros online, ya que al parecer son un negocio bastante rentable, dado que ya es muy poca la gente que compra los libros en papel. Son las 17 cuando Christian llega de la oficina ¿Qué hace en casa tan temprano? Veo a Mia y a Ethan y los abrazo. Parece que hace siglos que no los veo.

-Ana, como te extrañé

-Y yo a ti Mia… ¿Cómo está todo?

-Esta todo magnífico- me responde Ethan regalándome una hermosa sonrisa

-Hola nena- Christian me besa muy suave en los labios

-Hola- le respondo. Se va. ¿A dónde se va? Ya se me paso el enojo, bueno al menos a mí y conociéndolo como lo conozco supongo que todavía está enojado por mi vestuario

-¿Está todo bien entre ustedes?

-Si, ¿Por qué lo preguntas?

-Suele ser más cariñoso cuando te besa

-Está todo bien, no te preocupes.

-No seas metida Mia, es cosa de ellos- Ethan la besa y ella sonríe. Gail nos trae té, café y una torta de manzana que se ve deliciosa. Pone una taza para Christian también por lo que me dirijo al cuarto a buscarlo. Lo veo en la cama con la mano en los ojos.

-¿Meriendas con nosotros?

-No gracias

-¿Por qué no quieres?

-No tengo hambre- cierro suavemente la puerta y me siento a su lado

-Sigues enojado

-No contigo, conmigo, supongo que tantos años de tener el control y encontrarme con alguien como tú, acostumbrada a ser tan independiente, es difícil de aceptar. Sé que eres mía como yo soy tuyo pero bueno, tienes razón, tendré que hablar con John sobre mis celos incontrolables. Luego llega Mia a la oficina diciendo que quiere verte y los traje, así al menos consigo no molestarte más de la cuenta.- tremendo discurso sr Grey

-Christian, sí, soy independiente y para mí es un alivio que tú comprendas que hay cosas de mí que simplemente no puedes manejar… eso es algo que valoro infinitamente. Pero lo que me molesta es ¿acaso no me conoces? Sabes que sería incapaz de llevar esas prendas sin ponerme algo arriba para no morir de vergüenza ante las miradas indiscretas que a mí también me molestan- lo veo sonreír

-Eres un tonto- me acerco y lo beso, luego tiro de su mano-

-Vamos a merendar obseso

-Te amo nena- me da un beso un poco más a lo Grey y volvemos al comedor con las manos juntas. Mia y Ethan sonríen. Mia cuenta acerca de sus ganas de terminar un curso de pastelería para poder abrir un restaurante. Me anoto para probar todos y cada uno de los platillos y ella aplaude emocionada. Veo que Christian se retira y habla con Gail y luego llama por teléfono. Cerca de las 20 cuando los dos tortolitos están por retirarse Christian los par

-Mamá y papá vienen a cenar ¿Por qué no se quedan?

-Claro- responden juntos. Miro a Christian y le sonrío. Nos vamos a la sala para que Gail pueda preparar la mesa. Elliot llama a Christian por lo que él y Kate pasarán también a cenar. Al rato llegan todos. Elliot tiene una cara rara. Cuando me saluda le hago la pregunta

-¿Te encuentras bien?

-Si- me dice extrañado- ¿Por qué?

-Tienes cara de… ¿decepción?

-La verdad es que quería hablar contigo hoy y mostrarle algo exclusivamente a ti… pero ahora están todos aquí y será imposible y más con el celoso de mi querido hermano- todos miran a Elliot sorprendidos

-Ni lo menciones- tiro de su brazo hasta alejarnos un poco de todos- cuéntame

-No Ana

-Vamos, no me gusta que me digan algo y después se callen… dime

-Quería mostrarte que ya casi termino con el edificio de Steele Editorial

-¿De verdad? ¡vamos!

-No podemos dejar a todos aquí

Sí que podemos- vuelvo a tirar de su brazo mientras mi mirada se dirige exclusivamente al de los ojos grises- Elliot y yo nos vamos por unos momentos y regresamos pronto ¡nada de seguirnos! ¿estamos?