-Ana
-No comiences, pueden ir picando algo y nosotros ya llegamos para comer todos juntos ¿verdad?
-Si claro
-Vamos- Elliot es un magnífico conductor y en un dos por tres estamos en la entrada del estacionamiento de la editorial. Entramos por la parte de atrás. Todavía hay andamios y el cartel está cubierto con una tela negra oscura. Cuando entramos al hall Elliot acciona las luces ¡por dios! Todo blanco, azul y negro… es precioso… es sencillo pero elegante. Vamos por el ascensor hasta mi despacho y otro ¡guau! Es exactamente como se lo pedí
-Los muebles llegan mañana así que el fin de semana será terminar algunos detalles y el lunes ya puede estar todo el mundo trabajando
-Elliot, eres increíble, esto es ¡hermoso! Es increíble, bello, maravilloso, no sé, estoy sin palabras
-Me alegro que sea tu gusto y no el de Christian ¿de veras te gusta?
-Es maravilloso Elliot. Tienes que dejar muchas tarjetas tuyas en el hall porque cuando vean este edificio querrán saber quién fue el genio que lo remodelo y yo con orgullo podré decir "mi cuñado"- Elliot sonríe y me hace dar una vuelta en sus brazos. Tenemos que regresar o el obseso del control comenzará a llamar incesantemente a mi móvil. Solo media hora después el ascensor se abre y vemos a todos disfrutar una copa de vino y quesos y fiambre
-Christian no sabes lo ¡hermoso! que quedo el lugar, tu hermano es un ¡genio! estoy sin palabras
-Guau nena, no veo la hora de verlo entonces
-El lunes Grey, como todo el mundo, no te quiero husmeando en mi trabajo- Gail le sonríe y le acerca una copa y otra a mi
-Un brindis por el mejor constructor de todo el mundo, mi cuñado Elliot- digo levantando la copa. Todos aplauden y chocamos nuestros tragos mientras Elliot me guiña el ojo
-Gracias nena- río fuertemente
-Me voy a poner celosa- le dice Kate y él la besa
-No tienes porque… yo te amo a ti, pero eso es algo secreto entre la srita Steele y yo
-¿Y de cuando en cuando tienes tú secretos con mi novia?- pregunta Christian
-Desde que te comportas como un imbécil Grey, así que… supéralo- Christian lo mira enojado y Elliot le saca la lengua lo que sorprende a mi cincuenta que le devuelve el gesto
-Niños, niños, a comportarse- dice Grace riendo. Nunca podía imaginar que una semana después todo, sencillamente se desmoronaría
Finalmente el lunes siguiente se hace la inauguración de Grey's Editorial con edificio nuevo… hay muchos fotógrafos y Christian y todos los Grey hacen acto de presencia, Ethan y Kate también. Los empleados están fascinados con el nuevo diseño y no dejan de halagar a Elliot que agradece amablemente todos los cumplidos. Cuando son las 10 todos comenzamos a trabajar. Yo incluida. Finalmente con Elizabeth decidimos viajar a Atlanta para hacerle firmar a la autora los papeles para poder editar y publicar su libro. Además entramos en la inversión de libros online por lo que todo marcha sobre rieles. Cuando le aviso a Christian sobre mi viaje del viernes ya comenzamos con los roces. Le prohíbo entrometerse. Con Elena y Leila fuera de vista no hay motivos para la sobreprotección, así que con la promesa de llamarlo cada hora hasta mi vuelta lo convenzo de que deje a todo su equipo de seguridad en el Escala. Increíblemente la autora accede a todo por lo que ese mismo viernes (ya sábado a la madrugada) emprendemos el regreso con Elizabeth. No le aviso a nadie porque quiero sorprender a Christian llegando a casa temprano. Cuando estoy por bajar del taxi lo veo salir junto a Sawyer ¿A dónde va tan temprano? Hago que el taxi lo siga y lo veo entrar a un lujoso edificio. ¿Quién diablos vive ahí? Cuando los dos entran le pago al taxista y me bajo. El portero justo sale y me deja pasar haciendo una reverencia. Veo que el ascensor se detiene en el piso 3. Subo con el otro ascensor. No escucho nada. ¿Qué demonios hace Christian aquí?- la puerta del departamento que está al lado está abierta y veo una señora de bienes raíces mostrándolo
-¿Tiene un cita señorita?- me pregunta
-Lo siento, una amiga me aviso, no sabía que había que pedir cita ¿puedo mirar un poco y luego irme?
-Claro, aunque preferiría que se quede y mostrárselo yo
-Estoy un poco apurada pero vamos a ver
-Adelante. Es enorme este lugar. Cuando veo una puerta que sale a un patio trasero. Puedo cruzar al otro lado y ver si puedo oír algo de Christian. Lo hago sin pensarlo. Las cortinas son oscuras y seguro está cerrado pero escucho algo. Me apoyo sobre la puerta y sencillamente mi corazón se paraliza
-¿Te gusta que te azote no es verdad Susanah? ¡dilo!
-Me gusta que mi amo me azote- tiemblo al escuchar el látigo. Christian… mis lágrimas inundan mis ojos y cruzo apresuradamente. Trato de recomponerme. En el patio de al lado, en la habitación de al lado mi "futuro marido" está azotando a su nueva sumisa. ¿Por qué Christian? ¿Por qué?
-Hermosa vista ¿verdad?
-Si, quizás demasiado hermosa
-¿Te interesa linda?
-Si, ¿Cuánto cuesta?
-Dos millones
-¿Hasta cuándo tengo tiempo para comprar?
-Hace muy poco que está en el mercado, pero es un lugar muy buscado
-Lo tendré en cuenta… gracias- cuando salgo a la calle me siento devastada. Paro un taxi y regreso al Escala. Gail se sorprende al verme pero me sonríe. Taylor por otro lado parece asustado.
-Gail hazme un favor
-Dime Ana
-Ve a mi antigua habitación y pon toda la ropa que originalmente traje aquí, nada de lo que fue comprado después
-Ana…
-Gail por favor- me doy vuelta y lo miro a Taylor
-¿Desde cuándo lo sabes?
-Ana…
-¿Desde cuándo lo sabes?
-Paso dos veces… hace menos de una semana
-Ya veo… tu lealtad hacia él es increíble… creí que te importaba un poco como para evitarme este sufrimiento.- Gail llega con el bolso. Me voy al estudio, tomo un papel y escribo. Cierro el sobre, pongo el anillo de compromiso sobre él. ¡Maldito Christian Grey! Tengo el alma partida en dos millones. Vuelvo a mi habitación y saco todos los sobres. Debe haber como veinte. Prever. No sabía para qué, pero ahora se para que… para desaparecer de la vida de este miserable mentiroso. Siento un asco que me hace vomitar. Temblando me voy hasta la barra de desayuno. Gail me alcanza un jugo de naranja a tiempo que el ascensor se abre y veo un tipo que no conozco aparecer. Le entrega a Taylor un sobre y se va. Taylor coloca un papel dentro y me lo da
-¿Qué es esto?
-Solo tómalo Ana. Mi lealtad hacia ti está ahí dentro- lo miro ¿tiene lágrimas en los ojos? Se va sin decir nada. Gail también tiene lágrimas en los ojos.
-Voy a extrañarte- la beso y ella me abraza. Todo ha terminado al fin. Todas las dudas, las incertidumbres, todo. Dejo al fin el mundo oscuro de Christian Grey. Cuando salgo a la calle aspiro el aire denso mientras mis pasos comienzan a llevarme a ningún lado. Veo que tengo el sobre que me dio Taylor en la mano. Me siento en una escalera de entrada a un edificio y lo abro. ¿un celular? Veo un papel blanco
"Ana, tengo el deseo íntimo de que nunca leas estas líneas porque si lo haces querrá decir que sabes algo que no tendrías que saber y por lo tanto ya no estás en el Escala ni en la vida del Sr Grey. Pero como puede que sepas todo y quizás dudes de mi afecto hacia ti, dentro de este sobre verás que no es así. Ahí tienes un teléfono celular desechable que puedes usar hasta 10 veces sin ser ubicada. El número que tiene registrado es mi número personal, solo lo tiene Gail y ahora tú, Christian ni nadie del equipo de seguridad lo tiene. Dentro de este sobre también vas a encontrar tu nuevo nombre y partida de nacimiento. Espero no te incomode usar mi apellido con tu segundo nombre. Puedes ir al "Tablot", es un hotel de cinco estrellas y el dueño es mi amigo fiel por lo tanto puedes quedarte ahí el tiempo que necesites sin gastar nada y por supuesto que nadie sabrá que estás ahí y menos si te registras con el nombre falso que te proporcioné. También tienes un documento. Solo cambie algunas fechas. Ana el dinero que me paga el sr Grey es excesivo, vi que sacaste grandes cantidades lo que seguramente te proporcionará un buen pasar hasta que consigas un trabajo y puedas irte un poco más lejos de él, pero si necesitas mas no dudes en llamar y pedirlo porque te lo daré sin miramientos. Estas en mi corazón y en el de Gail. Suerte Ana. Taylor"
Sencillamente no lo puedo creer. Este hombre me quiere. Voy hasta el lugar que me indicó y digo que vengo de parte de Jason Taylor y me hacen hablar con el dueño que lo llama y luego este buen hombre me sonríe y me da una de las habitaciones de lujo, con servicio completo y por invitación de la casa. Su nombre es Richard. Cuando abro la habitación me tiro en la cama y lloro desconsoladamente hasta quedarme dormida. Cuando abro los ojos, siento que me duele todo. Me quedo solo con mi tanga, y me tapo y sigo durmiendo.
CONTINUARÁ
