La guerra de los 1000 años
- Princesa, no falta demasiado- dijo Taichi, mirando a la pelirroja mientras se desperezaba.- Seguramente mañana a la tarde llegaremos...
- A la tarde- preguntó Sora, ya totalmente despierta.- No hay posibilidades de que avancemos por la noche?
- Lo dudo mucho. El camino es peligroso, sería mejor que hagamos lo que venimos haciendo: montar guardia por la noche.
- Acaso el joven Taichi Yagami tiene miedo de que lo asalten pistoleros? – dijo, sonriendo burlonamente- Bueno, eso sí que no me lo esperaba... – Taichi la observó en silencio unos segundos. ¿Qué habría realmente debajo de esa camisa?
- Vamos- dijo finalmente, decidido a no arruinar la escasa confianza que había entre ellos ahora que estaban tan cerca de llegar. Ya tendría tiempo de contestar todos sus interrogantes dentro de un par de días...
Sora lo miró dubitativa y luego lo siguió. Sabía que él no la estaba conduciendo a ningún lugar en el que estaría a salvo, pero si quería detener esa guerra sin sentido antes de que comience debía actuar con rapidez. Además, el hermano de Hikari parecía ser una buena persona, aunque sin duda estaba siendo controlado por fuerzas mayores. Tal vez podría ayudarlo y devolvérselo a su hermana cuando volvieran a reunirse. Sin duda estaría muy feliz, después de tantos años de búsquedas sin suerte.
Cuando volvieran a reunirse... un sueño imposible, no? Primero debían terminar con esa guerra sin sentido y entonces, si es que salían con vida, podrían volver a encontrarse... pero por el momento faltaba mucho, y ese no era más que otro de sus sueños acumulados que tal vez, algún día, si la suerte la acompañaba, podría realizar. Y entre esos sueños estaba el de llegar a conocer a ese extraño joven de cabellos dorados y ojos azules en quien tanto pensaba... un ser humano sin duda excepcional, a quien valdría tener en cuenta en el futuro...
¿Seguirían con vida¿Habrían conseguido encontrar al Príncipe Daisuke¿Estarían armando planes, o encaminándose a sus respectivos Reinos¿Seguirían en el Reino de los Humanos¿La estaría buscando¿Se habrían enterado de que se había escapado?... interrogantes sin respuesta, al menos momentáneamente... lo cierto era que los extrañaba mucho, aunque casi no los conocía había llegado a apreciarlos sobremanera y deseaba de corazón que estuvieran bien. Sin duda Yamato los estaría cuidando, no? Sí, debía confiar en él. Después de todo...
Recordó que durante su travesía con ellos se había sentido observada constantemente, lo cual no le sucedía en estos momentos. Podría hablar con Taichi, tal vez el tuviera alguna idea... pero no, que estaba pensando. Aún no lo conocía suficiente y sabía que era un enemigo, no podía tomarse esas libertades... y después de todo, en este momento se encontraba tranquila, cierto? Aquella vez lo había hablado con Yamato... pobre chico, no se lo merecía. Después de tantas atenciones que había tenido para con ella... hasta se había largado a llorar, jajaja. En realidad, lo había hecho para probarlo, aunque no lo admitiría delante de él jamás. Y, tal como esperaba, su amigo se había puesto nervioso. Pobrecito... Sonrió y Taichi lo notó, pero guardó silencio. Y sin embargo, recordar esa sensación de sentirse perseguida la puso nerviosa. Como estaría Yamato por esos entonces?
Yamato caminaba por un largo corredor de piedra. Seiya había quedado en encontrarlo al final de este, no sabía que era lo que pretendía pero esperaba que fuera rápido ya que tenía planes. Iría a casa de Sayo a averiguar que había pasado con Sora, cuando se había escapado y quien le había proporcionado los datos sobre su misión. Se sentía responsable, ya que él sabía que era lo que haría si se enteraba. Y sin embargo no había hecho nada para protegerla, no había avisado a nadie que debían tener cuidado de revelarle cualquier cosa... y ahora quien sabe donde estaba y con quien, y si aún seguía viva... era una niña terca, de eso no había dudas.
Pero... que linda niña terca. Había estado encantado de poder verla, hablar con ella y contarle lo que habían hecho, pero entonces había llegado y le habían dicho "Lo sentimos Señor, Sora Takenouchi se ha escapado". ¡Por Dios¿Cómo había podido escaparse¿Qué no tenían un poco de vigilancia por ahí! Pero ahora dependía de él, y él se encargaría de que Sora apareciera nuevamente.
Llegó hasta el final de pasillo y encontró una puerta. La abrió y se encontró cara a cara con Tk.
- Ah, no sabía que...
- Está bien Yamato, siéntate- era Seiya. Ishida se quedó ahí parado, observándolo. Se había atado el pelo... Por Dios, ese hombre era igual a su hermano!
- Yo... – se acercó a una mesa redonda y se sentó, Takeru ocupó una silla frente a él. Seiya. Takeru. No, Seiya!
- Lo que voy a decirte ahora es confidencial, entendido- le dijo Seiya, y Yamato se obligó a concentrarse.- Bien- hizo silencio y luego prosiguió.- Tu Reino y el de la Señorita Sora ya han acudido a la batalla.
¿QUÉ- gritó, sin poder creerlo. En ese momento, todo asomo de desconcentración desapareció de su mente.
- En realidad, las tropas recién han comenzado a movilizarse. Pero están en camino, y se espera que para esta noche lleguen al Reino del Viento.
- Que hay de los demás Reinos- preguntó, tratando de mantener la calma.
- En el Reino del Trueno han descubierto la fuga del Príncipe y la matanza que cometimos, pero no tienen idea de quien pudo haberlas causado. Del Reino del Viento no tenemos demasiadas noticias, pero hasta hace una hora no parecían estar enterados de la futura guerra y no estaban preparando nada.
- Y este Reino?
- Estamos afuera. Debes comprender que para nosotros es muy riesgoso entrar en un conflicto semejante
¡Pero ustedes también perdieron vidas- gritó, ya incapaz de contenerse¿Qué hay de Osamu¿Y de la Princesa¡Ha habido demasiadas muertes, no pueden dejarlas así- se había parado y apoyado ambas manos sobre la mesa.
- Lo entendemos. Pero para nosotros es
¿Es que nadie va a vengar a Osamu¡No pueden quedarse así- golpeó la mesa con el puño y esta tembló, amenazando con romperse. Seiya permaneció quieto y miró fijamente a Yamato hasta que este se calmó y volvió a sentarse.- Lo siento mucho.
- No hay cuidado- dijo. – Voy a ser franco contigo, Yamato, pero solo por que me pareces una persona confiable e inteligente. Yo tampoco estoy de acuerdo con nada de esto. Me parece que nuestro Reino debería atacar, al menos para vengar a la Princesa Jun. Pero nuestro nuevo Rey no opina lo mismo- cruzó la mirada con Yamato y se sumió en una profunda meditación-. Está bien, en realidad es Shinji quien no quiere ir a la guerra.
¿Cómo están yendo nuestros Reinos¿Están preparados- se refería, por supuesto, al suyo y al de Sora.
- Ambos están mandando 15000 soldados. Si llegan a tener problemas mandaran cada uno una flota con 30000 hombres.
- Quién decidió comenzarla?
- Suponemos que quienes están al cargo de sus Reinos en este momento... ¿en que situación te encuentras respecto al senescal?
- No confío en ese hombre. Me gustaría asumir el trono, pero por mi edad...
- Hay una manera. Si lograras que cambiaran las leyes...
¿Cómo podría lograrlo- Shinji lo miró fijamente.
- Escucha. – Se acercó más al centro de la mesa y Yamato hizo lo mismo.- Tenemos que apresurarnos, si nos descubren Shinji podría ocupar esto como una razón para mandarme a ahorcar- Ishida tragó saliva-. Voy a ser claro y conciso. Tienes que ir a tu Reino y aniquilar al senescal.
¿QUÉ!
- Yamato, tienes que aniquilar al senescal! Él va a ser la única persona que se opondr�, te lo aseguro! Si lo sacas del medio, nadie va a tener problemas en que asumas, y podrás negociar con el otro Reino y parar la guerra!
- Espera, todo esto no tiene sentido. Veamos. Supongamos que voy a mi Reino, asesino al senescal y asumo¿cómo lograré convencer al dirigente del Reino del Fuego?
- Necesitamos a Sora.
- Y Sora no está.
- Exactamente. Debes ir a buscarla- Yamato parpadeó y estuvo a punto de caer de la silla.
¿Eh?
- Debes buscar a Sora y encontrarla. Solo así podrán parar la guerra!
- Sigue sin tener sentido! Aunque encontrara a Sora y detuviéramos la guerra, aún tendríamos que luchar contra los otros dos Reinos!
- Hikari puede hacer lo propio con su Reino, y el Reino del Viento...
- Exactamente. ¿Qué haremos con el Reino del Viento?
- Pues... infiltrarnos y tomarlo...
- Que es lo mismo que están haciendo ahora mismo, solo que a través de una guerra.
- Yamato, escucha. Todo eso tiene solución. Por ahora lo importante es que encuentres a Sora y se hagan cargo de sus propios Reinos. Yo dejaré descansar a Hikari un par de días y luego hablaré con ella. Le pediré que me ayude a infiltrar a alguien. Pero ahora, por favor, ve y encuentra a Sora! Puedes llevarte a quien sea, a Ken, a Iori, a Kenji...
Yamato observó a ese extraño hombre, tan parecido a su hermano pero a la vez tan diferente. Le estaba pidiendo que vaya a buscar a Sora, que de todas formas es lo que tenía en mente, y luego asumir, a la fuerza si era necesario, el trono que le correspondía. No era que no hubiera pensado en todo eso, y hace unos minutos estaba convencido de que era lo que debía hacer, pero ahora que se lo planteaban así, que se lo servían en bandeja, ya no le parecía tan ético. Primero¿dónde estaba Sora? Cierto, la idea era que debía buscarla pero¿dónde? No podía recorrerse todo el globo terráqueo... segundo¿qué pasaba si alguien en su Reino se oponía¿Y si el senescal manco actuaba más rápido y lo asesinaban a él¿Y si sus ciudadanos no lo aceptaban? Podía pasar todo lo contrario, cierto, pero, y si...? Y la tercera cuestión, a quien llevaría con él? A Ken, que acababa de perder a su hermano? Era un gran luchador y ambos se complementaban perfectamente, pero sería ser injusto con él. A Iori? A un pequeño de 13 años? No, de ninguna manera, no importa cuanto supiera defenderse. A Kenji? No confiaba en ese hombre. A quien más podía llevar? De todas las personas que conocía, ninguna le parecía que iba bien. No, debía ir solo. No podía arriesgar a nadie a ese posible exterminio.
Iría. Estaba decidido. Había muchos 'Y si...?', cierto, pero nunca en su vida les había hecho caso y no tenía por que hacerlo ahora. Era una decisión tomada.
- Está bien. Iré.
- Seguro- interrogó Seiya, observándolo fijamente.
- Completamente.
- Está bien. Es tu decisión. Mira.
Fue hasta una punta de la habitación y sacó unos mapas, que extendió sobre las mesas. Eran de la zona libre.
- Sora fue vista en este punto- señaló una diminuta mancha azul, que Yamato supuso era un lago. – Si te apuras, podrás llegar en un día. Te daré mapas con puntos estratégicos marcados, brújulas y cualquier cosa que necesites para tu supervivencia. Pero debes marcharte ya, en este instante- dijo, mientras le extendía un par de mapas y una brújula.
- No le comenten nada a Takeru... y por cierto, cómo han logrado averiguar todo?
- Tenemos nuestros espías, Príncipe... – Yamato lo miró intrigado. Ese Reino sin duda escondía más cosas de las que él mismo sospechaba...
- Me voy ya. Adiós- se levantó y comenzó a abandonar la sala.
- ESPERA¿A quien llevaras contigo- Yamato giró y lo miró con una media sonrisa.
- Iré solo.
- Pero... – antes de que lo retrasaran un minuto más, abandonó corriendo la sala y bajó por el pasillo. Tenía que apurarse.
Lo que más lamentaba era no poder despedirse de su hermano e ir a ver como estaba, pero estaba seguro que Seiya se ocuparía. Seiya y Takeru. Algún día debía investigar sobre esa semejanza que ambos tenían...
Mientras tanto, que era de las vidas de Takeru y Hikari?
Continuará...
Notas: Bueno, hasta que terminé este capítulo... sé que es cortito y no nos muestra a Hikari y Takeru, pero si sigo extendiéndolo no voy a terminarlo más. Les prometo que en el próximo capítulo se sabrá algo sobre ambos.
Por lo demás, volvió Sora! Bueno, supongo que ya todos sospechaban que era quien estaba con Taichi... o no?
Ah, la parte importante de esto... FE DE ERRATAS!
En el capítulo 16, cuando Hikari le cuenta a Takeru sobre la muerte de Osamu, le dice que él le había dicho que no veía. Esto es MENTIRA! En ningún momento Osamu dice eso! Simplemente se queda parado y no se mueve, pero no se queja de que estaba ciego. Fue un error mío así que pido perdón, lo que Hikari quiso decir en ese momento fue q Osamu había actuado de una manera extraña y se había quedado quieto sin atacar. PERDÓN!
No sé si lo han notado, pero ya no hay más títulos de capítulos. Lo siento, no sirvo para los títulos de nada, me arrepiento profundamente del título de esta historia...
Ahora sí, los reviews...
LizzStar: Bueno, primero que nada, BIENVENIDA A Espero poder leer algo tuyo pronto... bueno, este capítulo no fue mucho más largo... perdón... prometo remediarlo... algún día...
Atori-chan: Kenyako? Mmh, no sé... por ahora hay Kenari, te acordas?... pero bueno, tal vez dentro de dos capítulos, o sea en el N° 20, pueda ayudar a resolver esa cuestión... tal vez, quien sabe... veremos...
Hillary: Bueno, no sé si esto responde a tu pedido… tal vez no, cierto? Bueno, en un par de capítulos tal vez se encuentren y... veremos...
sorita-DG1: A mi tampoco me gusta lo que hace Taichi, así que voy a hacerlo sufrir! Dentro de poco...
MUCHAS GRACIAS POR LOS REVIEW! SON LO MÁS!
Espero poder actualizar pronto... gracias!
Ag
21:21 11/02/05
23:21 16/02/05
