La guerra de los 1000 años
Notas: Supongo que ya lo habrán notado, pero por las dudas les aviso que como no puedo poner guiones, de ahora en adelante los diálogos van a estar entre comillas (""), los pensamientos entre '' y cada vez que haya un cambio de escena va a haber o bien la línea divisora que puse en el capítulo pasado.
- ¿Mimí! – gritó Hikari.
- Sí!- dijo Miyako.- ¡Lo había olvidado completamente!
"¿Y que hacía Mimí en el Reino?" preguntó Hikari, realmente asombrada.
-- No sé, yo no tuve oportunidad de hablar con ella- respondió Miyako- pero creo que era algo oficial por que se la pasó con tu padre, y después le dieron una habitación.
"¿Sigue allí?"
"Bueno, cuando volvimos en teoría debía de estar allí, pero no puedo asegurar que continúe allí..."
"Tenemos que ir al Reino! Ya mismo!" gritó.
"Pero Señorita Kari! Van a hacerla prisionera nuevamente!"
"Necesito saber que hace Mimí allá! Ella tiene que saber algo!"
"Kari!" gritó Miyako sosteniéndola, ya que la Princesa quería irse en ese mismo momento.
"¿Es que no lo entiendes!" exclamó, soltándose y empujándola. Recién cuando su amiga cayó al piso con un ruido sordo, se dio cuenta de lo que estaba haciendo. "Oh, Yolei! Lo siento mucho!" gritó mientras la ayudaba a levantarse (nuevamente). "Es que, entiéndeme! Mimí es la prometida del Rey del Reino del Viento! Su visita no puede ser casualidad!"
"Ya lo sé, Alteza. Por eso es que se lo digo! Pensé que... tal vez... bueno, ella podría saber algo sobre su hermano..." dijo Miyako tímidamente. Hikari pensó que tenía razón, ya que antes de ser la prometida de Koushirou, su familia la había prometido a Taichi, pero al año de la desaparición de éste la habían pedido en el Reino del Viento, y se habían ido para allí. A Hikari este hecho siempre le había llamado la atención, ya que los Tachikawa eran simplemente una familia con algo de poder y renombre en el Reino del Trueno, pero sin embargo el Reino del Viento la había pedido igual. Siempre había estado intrigada, pero después de largos años tratando de encontrar una solución pensó que tal vez habían oído de la belleza de la joven y eso los había decidido. Pero ahora todas sus dudas e inquietudes volvían a ella, y decidió que como fuera tenía que llegar a hablar con Mimí.
"Está bien, Yolei... muchas gracias" Estaba decidida a no comunicar a nadie sobre sus planes.
"Ah, algo más" agregó Miyako. "Seiya quiere verla. Me pidió que se dirigiera hacia la cámara del Rey"
"¿No sabes que es lo que quiere?"
"No, lo siento..." hizo silencio. "Y, me olvidaba de algo"
"¿Que?" preguntó, interesada.
"Me encontré con Ken Ichijouji... dice que quiere verla..."
Hikari asintió lentamente. Lo que tanto temía...
"Está bien. Yo..."
"Hola" dijo Takeru, apareciendo por detrás de Hikari. Un escalofrío recorrió la espalda de la Princesa y se preguntó cuanto había oído.
"Hola" murmuró, y le dio un ligero beso en la mejilla. Él sonrió, pero Hikari se dio cuenta de que sus ojos permanecían fríos.
"Yo... me retiro" murmuró Miyako. Antes de obtener una respuesta se alejó.
"Parece que... tu casamiento es inminente" dijo Takeru, mirando para otro lado, luego de un largo silencio.
"Sí..." respondió, odiándose por haber dado una respuesta tan vaga.
"Bueno... entonces me voy" murmuró, alejándose. Hikari observó como se iba. Quería correr y abrazarlo. Quedarse a su lado. Estar con él. Pero Ken Ichijouji se acercaba por el otro lado del corredor.
Miyako caminaba por los jardines del castillo, pensando en que hacer para ayudar a su amiga. Sabía que ella y Takeru estaban enamorados, y le parecía tremendamente injusto que, por culpa de un desalmado como Ichijouji, tuvieran que verse separados. Y encima tenía pelo azul, a quien se le ocurría? No era normal que un ser humano tuviera cabellos de ese color¿quién se creía para ir contra la naturaleza? Off! Y para colmo también tenía ojos azules¿acaso estaba con ánimo de combinar cuando nació?... grandes ojos azules, profundos, del color de la noche... hermosos y grandes ojos azules... sacudió la cabeza y se sentó en una roca.
Ella tenía que hacer algo.
Y mientras pensaba en que podía hacer, vio como Iori se acercaba a ella.
"¿Ya estás libre?" preguntó, sentándose en el suelo.
"Sí" respondió, dudosa. En realidad, no sabía si tenía algo que hacer.
"¿Te parece si comenzamos a entrenar?"
Los ojos de Miyako lanzaron destellos de alegría.
Mientras Hikari veía como su 'fin' se acercaba caminando lentamente, su mente comenzó a formularse preguntas a velocidades inusitadas. ¿Qué hacía¿Corría o lo esperaba¿Le decía que estaba ocupada¿Iba de frente¿escapaba¿se hacía la enferma¿ponía fecha de compromiso?
"¿Cuándo nos casamos?" preguntó, antes de que él llegara. Definitivamente, se odiaba.
"Venía a hablar sobre eso" dijo él, lentamente, tal vez impresionado de que ella sacara el tema antes.
El silencio se hizo presente. Hikari se concentró en mirar los árboles que se observaban desde la ventana y en jugar con uno de sus mechones, enredándolo y desenredándolo de sus dedos. Ken la observaba, pensando en cual sería la mejor manera de sacar el tema.
"Hikari, me parece que-"
"Acá estás!" gritó Seiya acercándose a grandes zancadas hasta Hikari. Esta lo miró sorprendida, y antes de que pudiera agregar algo estaba siendo arrastrada por él. Ken los observó anonadado, y una vez se hubieron perdido en una habitación, se alejó a paso lento. Había perdido su oportunidad, pero ya habría otra.
Al pasar junto a un ventanal, vio del otro lado a Iori y Miyako sentados en el pasto. El pequeño estaba mostrándole algunas armas y al parecer le explicaba algo, ella asentía y formulaba preguntas. Los observó largo rato, y cuando Inoue se paró y miró hacia el castillo, sus miradas se cruzaron y el moreno se perdió.
"Hikari, escúchame atentamente." Dijo Seiya mientras paseaba de una punta a la otra de la Sala Real y verificaba que no hubiera nadie observándolos. "Yamato ha abandonado el castillo" Hikari asintió, dando a entender que lo había visto irse. "Bien, no se supone que diga esto ahora" susurró, haciendo un alto frente a la chica y agarrándola de los hombros. "Los Reinos han ido a la guerra" sin darle tiempo a asombrarse o decir algo, le contó más o menos lo que había dicho a Ishida. "Lo he mandado a buscar a Sora" murmuró. Estaban sentados en los escalones del Trono, Seiya cada vez bajaba más la voz y miraba nervioso a todos lados. Su comportamiento era realmente extraño, Hikari estaba más que asombrada, además de preocupada. "Prometí a Yamato que no diría nada, pero es necesario que lo sepas. Y hay que prevenir a Takeru, este no puede enterarse, de ninguna manera. Prométeme que no dirás nada" dijo, apretando sus manos.
"Está bien, pero-"
"Cuando vuelvan hablaremos" dijo, levantándose.
"Pero Seiya!" exclamó. Él apoyó un dedo sobre sus labios y la obligó a hacer silencio.
"Creo que ha ido al Reino del Viento. Y recuerda, hoy no nos vimos" agregó, saliendo silenciosamente. Hikari permaneció aturdida, sin entender muy bien que había pasado. Seiya se había comportado de una manera muy extraña, se alejaba totalmente de la idea que tenía de él. Estaba preocupada.
Las puertas se abrieron y entró Nabuko, seguido por Shinji, Daisuke y por Seiya. Este último sonrió y le dio los buenos días. Era otra persona.
"Hikari¿Qué haces aquí?" preguntó el Rey, sonriéndole amablemente.
"Yo... venía a darle los buenos días" hizo una reverencia "Y a ver si necesitaban algo"
"Oh, por el momento no, muchas gracias" sonrió "Ya fue bastante con haberse arriesgado y haber traído a mi sobrino" dijo, pasando un brazo alrededor de este y atrayéndolo hacia sí. "Estamos en paz, y esta es tu casa" hizo una reverencia y Hikari se alejó. Cruzó miradas con Shinji y luego salió de allí.
El Rey le dijo que estaban en paz. Le estaba ocultando cosas.
"Ken!" gritó Hikari, corriendo hasta alcanzarlo. El chico giró y la observó con sus fríos ojos, haciendo que un ligero escalofrío recorriera su espalda. "Yo... creo que nos quedó un tema por hablar" dijo, tratando de sonar segura y tranquila, aunque estaba temblando.
"Sí" contestó Ken, no del todo interesado. Desde esa ventana podía ver como Iori enseñaba a Miyako a sostener las distintas armas.
"Entonces... cuando nos... casamos?" preguntó, notando la poca atención que recibía de él. Estaba intrigada.
"De hecho..." apartó su vista de la ventana y miró a la Princesa. Estaba nerviosa. Sonrió mordazmente. Las vueltas que daba la vida... hacia una semana no hubiera pensando encontrarse en esa situación, pero las cosas pasaban, y él tenía que enfrentarlas. "Estaba pensando en que lo anulemos"
El nerviosismo de Hikari desapareció de repente. Miró con la boca abierta a Ichijouji, y sintió deseos de saltar y abrazarlo.
Pero no lo hizo.
"No, la verdad es que no me parece" contestó Hikari. No le alcanzaría la vida para arrepentirse.
"¿Cómo?" preguntó Ken, impresionado.
"Que no, no acepto la anulación. Yo prometí casarme con vos y voy a llegar hasta el final" 'Por Dios, Hikari! Aprovechá!' gritaba su conciencia, pero su voz no parecía percatarse.
"Esto es una locura!" gritó Ken, comenzando a perder la paciencia. No entendía que pasaba por la cabeza de esa niña, la había estado observando y sabía que no deseaba casarse con él, entonces por que no lo aceptaba y ya!
"No es una locura! Te están regalando un Reino y te niegas a aceptarlo!"
"Hikari! No deseas casarte conmigo, por que mejor no lo dejamos!" volvió a gritar, gesticulando con los brazos. Hikari pensó que Osamu estaría realmente encantado de ver a su hermano así, demostrando aunque sea por una vez lo que sentía.
"El trato ya está hecho, y tengo testigos. No hay vuelta atrás." Dijo seriamente. Ken la miró con odio y luego soltó:
"Está bien entonces! Pero no vayas a arrepentirte después!" exclamó, girando y alejándose.
Hikari hizo lo mismo, hasta llegar a la habitación que le había sido legada. Una vez allí, se sentó en su cama y se concentró en la nada. Lentamente, las lágrimas comenzaron a aflorar. La imagen de un rubio no cesaba de aparecer en su mente. ¿Por qué la vida tenía que ser tan difícil?
Continuará...
Notas: ¿Y¿Qué les pareció? La dejé medio mal a la pobre Hikari, no?
Me parece que Hikari y Ken se están alejando un poco de los personajes que realmente son, puede ser? Si es así, por favor háganmelo saber.
Sakura-hop: Muchas gracias por decir eso de mi fic! En serio, me haces sentir re-bien. Ya va a aparecer Sora, paciencia... seguramente lance rápido el prox. Cap., y seguramente aparezca. Paciencia...
Atori-Chan: Bueno, parece que hay gente que nunca se cansa, no? Jajajaja, no importa. Tal vez haya Kenyako, no es lo que tengo en mente, pero conociéndome... esto puede terminar en Mimato... este cap. Tb fue medio cortito, pero el próximo viene dentro de poco. En serio.
Sorita-DG1: Tenes toda la razón en lo del Ego! Y seguí mandando reviews así, que últimamente mi autoestima está medio baja :P! Ya leí tus fics y creo que te dejé algún review, si no es así hacemelo saber y enseguida dejo alguno. Y sí, Taichi va a sufrir!
Hillary: Bueno, lo del puro romance... difícil, no es lo mío. Pero un poquito... seguro. Gracias!
Saturno: Listo?
Angel Nemesis: En realidad, Seiya es un Takeru con pelo largo, no un Yamato. Él es más frío, Seiya es como Takeru, abierto y sociable. La verdad es que nunca se me hubiera ocurrido Seiya-Sora, es... interesante. Voy a tenerlo en cuenta.
Dentro de poco el próximo capítulo!
Ag
20/03/05
