La guerra de los 1000 años
"Bienvenida, Princesa" dijo Koushirou, encaminándose majestuosamente hacia ella. Con dos pasos de distancia, hicieron una reverencia y, sin esperar a recibir una orden del Rey, Sora se encaminó al lugar que pensaba ocupar.
"No es necesario" agregó, al notar que Koushirou se acercaba por su espalda dispuesto a, como todo caballero, moverle la silla para que se sentara.
"Alguien no quiere darme la espalda, parece" murmuró, yendo hacia una silla frente a ella. "¿Acaso tienes algo que temer?"
"La verdad es que no creo tener la suficiente importancia como para que un Rey de su calibre se ocupe de esa manera." Sonrió y él también tuvo que hacerlo.
"Puedes comer, no está envenenado." Dijo mientras se servía, observando que ella lo miraba fijamente. Y lentamente, Sora movió sus manos hasta una fuente con rubíes en las manijas y comenzó a servirse. "Y bien, estimada huésped. Vayamos al grano." La Princesa apartó la vista de la comida y se concentró en él. "Exactamente a que se debe tu visita?". Adiós formalidades.
"Bien, este es el plan." Dijo Ruki. Estaban los cuatro sentados en un rincón oscuro junto a la Sala donde se encontraba el Rey con Sora. Afortunadamente, él había pedido que esa zona quedara desierta, y estaban seguros nadie los molestaría. "Esta sala tiene cuatro ventanas, pero solo dos de ellas pueden ser abiertas desde afuera. Una de ellas está junto a un tapiz, así que si la Princesa llega a distraer al Rey, podremos colgarnos por él y deslizarnos hacia dentro. Una vez allí, debemos asesinar al Rey, antes de que lleguen las tropas. Cuando estas arriben, mi padre vendrá a avisarle al Rey. Si todo sale bien, el Rey ya estará muerto y podremos ocuparnos de él. Al quedar las tropas sin sus dirigentes, no será demasiado difícil convencerlas de que se pasen a nuestro bando."
"Pero no debemos olvidar que tenemos un gran obstáculo." Dijo Lee, tomando la palabra. "Taichi Yagami."
"¿Eh?" dijo Yamato, abriendo sus ojos como platos y asombrado a más no poder. "El Príncipe perdido del Reino del Trueno?"
"Exactamente" contestó Ruki. "Solo que no está tan perdido, después de todo..."
"No puede ser..." murmuró Yamato.
"Pero es" aseguró la única mujer. "Nadie sabe bien cuando llegó ni como lo hizo, pero de repente era el mejor amigo del Rey y le entregaron la dirección de una parte de las tropas del Reino."
"Mi padre nunca confió en él" agregó Lee. "Solía decir que le daba mala espina...".
"Sigamos con el plan." Dijo Takato, hablando por primera vez desde hacía bastante tiempo. "¿Cómo nos desharemos de Yagami?" Ruki levantó la mano.
"Déjenmelo a mí. O tal vez a Sora. Ya veremos..."
"Podemos ir?" dijo Yamato, impaciente.
Todos asintieron y, luego de desearse éxitos, se encaminaron hacia la ventana del lado este, que afortunadamente daba la espalda a Koushirou.
Miyako golpeó con fuerza la espada de Iori, pero él fue más rápido y la esquivó. Sin embargo, ella cambió de ángulo y golpeó su espalda. Si hubieran sido espadas verdaderas le habría hecho un rasguño bastante molesto.
"Bien hecho!" gritó Hida, chocando manos con ella. "Es impresionante como aprendiste!". Yolei sonrió y se sentó en el piso. Estaba demasiado cansada. Por el rabillo del ojo, vio como Ken aún la observaba.
En ese momento Takeru llegó corriendo, y luego de decirle unas palabras a Ken, ambos se dirigieron hacia ellos.
"Falta un caballo." Dijo "un caballo muy bueno." Suspiró y se sentó junto a Miyako. "Y un par de objetos de Hikari...".
"¿Adónde pudo haber ido?" preguntó Ken, mirando fijamente a su prometida. Esta pensó unos minutos y luego habló.
"Antes de que me trajeran acá, mientras estaba en el Reino del Trueno, tuvo ocasión de ver a Mimí Tachikawa." Al no recibir contestación, prosiguió con su relato. "Es la hija de un conocido empresario de allí, y era la futura esposa del Príncipe Taichi, pero al desaparecer éste, quedó libre y la solicitó el Rey Izumi." Todos asintieron. Comenzaban a comprender. "Y ahora está allá, o estaba hasta hace unos días, y no sé que puede estar haciendo. Yo... se lo comenté a Hikari, y es posible que..."
"Tenemos que ir!" dijo Takeru, parándose de un salto. "Puede estar en peligro!"
"Es cierto" dijo Yolei. "¡Vamos a buscarla!" Ken solo la observó y meneó la cabeza. Tendría que ir con ellos...
"Alto" Iori sorprendió al resto, que ya comenzaban a hacer planes. "Si se marchó¿por qué llevó un caballo? Lo más seguro es que hubiera ido por el túnel ya recorrido, y en ese espacio no entra un buen caballo."
El resto hizo silencio, comprendiendo que lo que decía el pequeño tenía sentido.
"Tal vez no fue por el túnel." Dijo Takeru. "Pudo haber creído que estaba ocupado. Tuvo miedo de que la descubran y decidió ir por el bosque."
Nadie dijo nada. En parte tenía razón¿pero por qué podía creer que la encontrarían? Si no lo habían descubierto...
"¿Qué caballo llevó?" preguntó Ken, apoyando un dedo en su labio inferior.
"Omu... Omuio... no... eh... Oiomúrë?" trató de adivinar Takeru, no del todo seguro.
"Oiomúrë es el caballo más rápido" dijo Ken. "Tal vez pensó que si iba por el bosque tardaría menos tiempo."
"Y podría decir que la habían raptado y volver como una aparición, con un caballo de botín!" exclamó Takeru, y el resto asintió.
"Nosotros iremos por el túnel, no es cierto?" preguntó Miyako. El resto asintió. "¿Y cuando salimos? Propongo que nos encontremos en dos horas dentro de éste."
"No debemos apresurarnos tanto." Dijo Iori. "¿Qué sucede si llegamos y no la encontramos? No es seguro que esté allí..."
"Interrogamos a Tachikawa, matamos al senescal y recuperamos el anillo de Hikari." Respondió Takeru.
Era un plan dudoso. Tenían 50 contra 50, pero en ese momento... era lo único que tenían. Lentamente, cada cual se retiró a sus habitaciones.
Hikari espoleó a su caballo y lo incitó a que fuera más rápido, aunque la velocidad que tenían ya era más que envidiable. Estaba cerca, a la distancia, podía vislumbrar las paredes de la prodigiosa construcción. Pero con estar 'cerca' no alcanzaba, aún no estaba allí, y eso era lo único que importaba por el momento. Tenía que llegar...
A sus oídos llegaba un lejano e ininterrumpido golpeteo, tal vez alguien derribando árboles con un hacha? No estaba demasiado segura, pero tampoco tranquila. Podía ser cualquier cosa, y parecía estar acercándose... sin duda se había equivocado, no había forma de que fuera un hacha, ahora era demasiado potente... sumida en sus cavilaciones, no notó el movimiento que había frente a ella, y solo llegó a sentir un pinchazo demasiado doloroso en su cabeza.
Seiya cerró la ventana y se encaminó a su cama. Había costado, pero su plan ya estaba en marcha. Ishida ya estaba en busca de la Princesa, la joven Yagami había salido en busca de él y los otros cuatro tras ella, aunque en dirección contraria. Finalmente, el grupo estaba dividido y veía como el final se acercaba. Su mayor problema era el Príncipe Daisuke, que no había logrado integrarse y permanecía en el castillo. Había algo que no pudo controlar del todo, y por restarle importancia sus planes estaban estropeados. Pero aún podía arreglarlo, de eso no cabían dudas. Antes de que pasara un día el Príncipe habría abandonado el castillo y él podría ocuparse de sus propios asuntos, en estos momentos llamados Shinji. Sonrió y salió de su dormitorio, estaba demasiado excitado como para pensar en dormir.
Sora sonrió y entornó los ojos. Se acomodó en su asiento y, levantando una copa de vino, vertió el contenido en sus labios para luego, lentamente, apoyarla junto a la de él. Un gesto que para algunos podría pasar desapercibido, pero estaba segura que no sería así para él. Enderezó la espalda y, en su nueva posición, se preparó para hablar. Agradecería toda su vida que Koushirou no fuera más alto que ella.
"Quiero que pares la guerra." Esto pareció desconcertar al Rey, y por un momento tuvo una expresión tan infantil en su cara, que Sora no pudo evitar pensar que tal vez era un joven tan normal como ellos, pero con tanto poder en las manos que su incapacidad para controlarlo lo había llevado hacia la desesperación y de ahí a todos los errores que había cometido. Sin embargo, en estas épocas en que los fuertes sobrevivían, no podía hacer mucho por él. Tendría que librar su propia batalla con la vida, y no tenía demasiadas chances.
"No hay ninguna guerra en marcha, Princesa". Dijo, recuperando la serenidad. Ahora que lo veía así, tan tranquilo y cínico, dudaba de que en algún momento le hubiera parecido normal.
"Bueno, entonces me gustaría que firmaras un tratado de paz." Usaba el tono más inocente que podía, pero no estaba segura de si lo estaba engañando. Ese chico era demasiado inteligente.
"En ese caso debería hablar con las otras potencias, y no sé que tan de acuerdo estarían. Nosotros no estamos a favor de la guerra, y de todo corazón firmaría un tratado semejante, pero las Naciones son rencorosas y no creo que accedieran a hacerlo demasiado fácil, comprendes mi punto?" Sora hizo silencio, dándole la impresión de que meditaba sus palabras.
"Y si te dijera que en este momento mi Reino y el del Hielo se están acercando con un monumental ejército?" Izumi sonrió, y lentamente esa sonrisa se convirtió en una sonora carcajada.
"Entonces debería pedirte que por favor dejaras de mentirme."
"Ah, tan seguro estás?" había una sonrisa traviesa en los labios de ella.
"Yo lo sé todo, querida. Soy Conocimiento, nada puede escaparse de mi vista, todo lo sé, todo lo veo, todo lo huelo, todo lo oigo y todo lo siento. No hay ningún ejército de mentiras que pueda vencer al Conocimiento."
En ese momento, un estruendoso ruido se abrió paso, cornos y tambores, humo y pisadas, todo llegó de repente. Y Sora, al ver la cara del Rey, no pudo evitar reír, y al igual que le había sucedido a él hacia pocos minutos, su carcajada tronó por toda la habitación.
Continuará...
Notas: Hola! Cortito? Ya sé, pero hace mucho que no actualizo y me parece que les debía algo, por lo menos para que sepan que no la olvide. No sé cuando volveré a actualizar, tal vez ahora escriba otro capítulo, tal vez lo haga dentro de una semana, no sé. Tengo un par de días de vacaciones así que voy a aprovechar ese tiempo al máximo, pero no les prometo nada. Ahora sí, a los reviews:
SakuraHop: (viste que le puse el guión bajo? Jajaja) Que bueno que pienses que estoy mejorando, me hace muy bien que me digas eso por que con lo bloqueos que tengo últimamente me parece que todo lo que escribo no tiene alma, y que no son más que palabras formando oraciones, una atrás de la otra... habré mejorado algo en este? Espero... y ahora, tal vez en el próximo capítulo, veremos si se cumple tu predicción de chica romántica o la de chica rebelde, o ambas... veremos. Y... bueno, Tk no está muy cerca de alcanzar a Hikari, cierto? Muchas gracias!
Yoo: jajaja, si te referías a la contestación que te di, lo que quise decir es que lo peor que puede hacer un escritor es dejar una historia por la mitad, aunque no haya nadie que la lea. Al menos es mi forma de ver, y por eso voy a terminar todo lo que empecé. Ahora está más clarito?
Angel Nemesis: no sé por que, pero tu review me hizo reír mucho... en este capítulo no hay demasiado Taichi, pero ya vas a ver en el próximo capítulo, se va a saber algo... espero.
Atori-chan: hay, muchas gracias! haces que me sonroje... este Ken, hay Dios... me da bronca que trate así a Yolei, así que lo voy a hacer sufrir... pero no demasiado, pobre niño...
KaOrA-FGV-16: Muchas preguntas! Me mareo... ya viste que pasó con Sora y Kou, al menos el principio, y ya se sabe el plan de Ruki y compañía... pensaba hacer desaparecer a estos personajes pero ahora están interesando, voy a ver si puedo meterlos más en la historia sin alejarme demasiado... yo, la verdad, no sé si Hikari piensa, pero todavía no la pude hacer participar demasiado, así que en el próximo capítulo voy a tener que dedicarle una parte extensa. Y Takeru... en algún capítulo se sabrá, ya veremos...Andrea1602: no te preocupes, tal vez me tarde en actualizar pero no voy a dejar de escribir... no, no hasta que termine todo...
Georgina: siento mucho no haber cumplido con tus deseos... y no prometo demasiado, pero por lo menos te digo que ya tengo planeado el próximo, mientras que con este demoré por que mi inspiración llegaba hasta ahí.
Samantha: muchas gracias! Y lo mismo que a Georgina... muchas demasiadas gracias...
Y bueno, gracias de todo corazón... no saben cuanto me animan, aunque hay veces en que con eso no es suficiente... no sé por que me dejé tanto tiempo, voy a tratar de arreglarme de ahora en más... dejen reviews!
Ag
18/06/05 13:14
