"El ataque"


Llevaban ya medio día de camino, era un día caluroso, y con el sol en lo alto, atravesar aquel bosque se les hacía interminable.

Los tres estaban de mal humor, no veían la hora de llegar, pero sin duda, la más mal lo pasaba en esos instantes era la pobre Sakura al tener que cargar ella la pesada espada.

-¡Ne, ne! ¡Qué bonito!-Exclamó Naruto.

-¿Eh? ¿el qué?-Preguntó Sakura.

Naruto señaló al frente, Sakura miró y vio un gran y hermoso acantilado de vértigo, que daba al océano.

-Genial, tendremos que buscar otra ruta.-Dijo Sasuke con fastidio, sacando su mapa.

Más tarde, los tres se encontraban alrededor de una roca que les servía de mesa, con el mapa desplegado en el medio.

-Lo mejor será que bordeemos este acantilado, según el mapa nos llevará derechos a la aldea.-Sugirió Sakura.

-¡Pues vamos dattebayo!-Dijo Naruto echando a correr dejando a sus dos compañeros atrás.

-Sasuke-kun-llamó Sakura seria.-Debemos tener cuidado, se me hace extraño que llevando un arma tan importante como esta no nos hayan atacado, lo más probable es que traten de emboscarnos cerca de la aldea.

-Ya había pensado en ello; He sentido un chakra rondándonos desde hace rato durante el viaje…

-¿¡Qué! ¿¡Por qué no lo has dicho antes!

-Tranquila-Dijo comenzando a caminar-No he dicho nada porque su presencia era demasiado pequeña, además, hace rato lo perdí, no le di más importancia.

-Está bien.-ya más calmada.

-¡Ne, Sakura-chan, Sasuke-teme! ¿Qué hacéis tan atrás? ¡Vamos dattebayo, que quiero llegar hoy!-Gritó el rubio.

Los otros dos suspiraron ¿es que Naruto no podía ser más discreto? Con esos gritos, y tan cerca de la aldea, cualquier bandido mínimamente idiota podría encontrarlos…

Continuaron el viaje bordeando el inmenso océano que se alzaba ante ellos.

Sasuke se paró en seco haciendo que sus compañeros frenaran también.

Naruto se le acercó dispuesto a preguntarle el por qué, pero se quedó completamente quieto cuando este desenfundó su sable y paró un kunai que salía de los arbustos en su dirección.

-Quién quiera que seas sal-Dijo Sasuke con voz fría listo para atacar.

Sus dos compañeros también se pusieron atentos colocándose a sus lados. Vieron salir a un hombre de cabello y ojos castaños, atractivo pero con una mirada fría y calculadora.

-Ya, ya, Sasuke-kun-Comenzó a hablar el extraño despreocupadamente, mirándolos a los tres.-No tienes por qué ponerte a la defensiva-Seguía diciendo el hombre-no les haré daño a ninguno…siempre y cuando me deis esa hermosa espada que porta la pelirrosa…-mirando libidinosamente a Sakura-aunque si insistís, podéis darme a la bonita potadora.-Terminó de decir con una sonrisa, haciendo que los dos muchachos se tensaran y se colocaran delante ella.

Sasuke apretó los puños, dispuesto a darle una buena paliza, pero se contuvo a duras penas gracias a Naruto, que se le adelantó.

-¡Como te atrevas a tocarle un solo cabello, no te lo perdonaré!-Protestó el rubio furioso.-¡Y ni sueñes que te daremos la espada por las buenas!

-Pero yo no quería que fuera por las malas, Naruto-kun.-Dijo el hombre con un falso tono inocente, estaba claro que quería guerra.

-¿Cómo sabes nuestros nombres?-Preguntó ahora Sakura detrás de los dos muchachos.

El hombre soltó una breve risa.

-Yo lo sé todo sobre vosotros, hermosa, no por nada os he espiado e investigado durante tres días, ¿verdad, Kotaro?-Dijo el hombre acariciando la cabeza de un pequeño cuervo negro posado en su hombro izquierdo.-Por cierto, ¡qué maleducado soy! Mi nombre es Taruno Ragatama, qué descortés por mi parte no presentarme. Y ahora que ya nos conocemos, vamos a jugar un rato…

Dicho esto, Taruno se lanzó hacia los chicos con unas llamas azules en las manos.

Primero se lanzó contra Sasuke, que trataba de esquivarlas, pero el hombre era bueno, miró a Naruto que se acercaba a ellos con la clara intención de ayudarlo.

En un momento Taruno trató de darle en la cara con la palma de su mano envuelta en llamas azules, pero logró esquivarlo gracias a su sharingan, no se dio cuenta que su otra mano se dirigía a su estómago, logrando darle de lleno, logrando que saliera disparado hacia atrás, notó como su espalda impactaba dolorosamente contra un árbol, vio a lo lejos a Naruto atacando a Taruno, impidiendo que éste se le acercara, y también como Sakura corría a socorrerlo.

-Sasuke-kun, ¿estás bien?

-Esa pregunta sobra ¿no crees?-Dijo sarcásticamente mientras se sentaba con esfuerzo.-Escuece, ¿qué mierda era eso?

-No lo sé, pero por lo que veo es curable.-le contestó terminando de curarle.-Vamos a ayudar a Naruto.

-No, tú te quedas aquí, si Taruno consigue la espada creo que será difícil recuperarla, además, eres nuestra única medic-nin.

Sakura asintió y se separó un poco del campo de batalla, sabía cuál era su condición, no era que no fuera fuerte, pero en esta misión lo mejor para el equipo era ayudar con sus conocimientos médicos.

La lucha era complicada, llevaban un buen rato peleando y no habían logrado tocar al tipo, era un gran oponente, los dos muchachos contaban con incontables heridas, pero ninguna de gravedad, además contaban aún con más de la mitad del chakra.

Sasuke decidió acabar con la lucha de una vez por todas, invocó el chidori en su brazo y corrió hacia el enemigo, quién no se movió, esperó el ataque, todos vieron sorprendidos al ver el chidori desvanecerse cuando este ya casi rozaba el estómago del enemigo, Sasuke esquivó por muy poco un golpe dirigido a su cara con esas llamas azules, se echó hacia atrás de un salto quedando a la par de Naruto.

-¡¿Qué demonios fue eso?-Le dijo.

-No lo sé, simplemente noté como la fuerza del brazo se me iba.-Contestó con fastidio.

-Me pasó algo parecido antes, mi rasengan, se desvaneció también, el muy…aprovechó para golpearme con esa cosa azul otra vez, ya van dos, ¡y cómo escuece!, menos mal que gracias al zorro me curo rápido.

Una risa proveniente del enemigo los sacó de su charla.

-Creo que ya es hora de terminar con esto, vuestros ataques no funcionan conmigo.-Dijo con un tono amenazante.

Esas palabras desencadenaron una lucha poderosa, peor que antes, Sasuke, estaba sin chakra y Naruto, extrañamente tampoco tenía, probó pidiéndole al Kiubi, pero este no contestaba a sus llamados, eso sí que era extraño, ese maldito zorro buscaba cualquier ocasión para apoderarse del cuerpo de Naruto, ¿por qué ahora no?

En uno de los ataques del enemigo, se produjo una fuerte explosión, expulsando a los dos chicos, ahora más débiles, hacia el acantilado, con esfuerzo, lograron agarrarse al borde.

-Mira que sois persistentes-Decía Taruno desde donde comenzó la explosión, acercándose al acantilado.-Vuestra vida pende de un hilo, ¿eh?-con diversión-Se supone que ahora aún tendríais mitad de vuestro chakra intacto, pero, por suerte mis llamas azules hicieron efecto, mi habilidad me permite reducir considerablemente el chakra de mis enemigos y o bloquearlo, una pena, que semejantes ninjas de vuestro nivel cayeran ante mi trampa…-Finalizó con falso pesar acercándose más a los chicos.

Sakura salió de su escondite con sigilo, necesitaba una oportunidad, para agarrarlo por sorpresa...

Se sumergió en la tierra y con cuidado ocultando su chakra se le acercó con rapidez, apareciendo de repente frente Taruno acumulando energía en su puño, logrando darle en la cara mandándolo lejos, Sakura corrió hacia sus compañeros.

-Ya no…pue…do más-Dijo Naruto con esfuerzo.

-Aguan…ta un poco más do…be, creo que…Saku…ra hizo algo, ¿no…oyes… el estruen…do?-Dijo resbalándose de la roca.

-En serio, no…pue…do…más

-Yo…tam…poco.

Los dos resbalaron y se soltaron, cerraron los ojos esperando la caída, agorados, pero los abrieron rápidamente al notar ser sujetados cada uno por la muñeca, alzaron la cabeza y pudieron ver a Sakura con los pies pegados a la pared de las rocas del acantilado con su chakra, parando la caída y jadeando por la carrera.

Los dos chicos suspiraron tranquilos, Sakura suspiró también, casi los pierde…

Sakura notó un desagradable escozor en su espalda, miró su espalda con horror al ver una llamarada azul quemándola.

Los chicos vieron a Tarumo y a Sakura con horror, luego vieron la espalda de Sakura, la llama se había extinguido, pero ya era tarde, esas llamas ya estaban en el circuito de chakra de Sakura, tal y como les pasó a ellos.

Tarumo se alzaba con una sonrisa de satisfacción mirándolos desde lo alto del acantilado.

Sakura tenía problemas, notó como su chakra bajaba notablemente y como el cansancio se apoderaba de ella, dio un jadeo audible para sus compañeros, que la miraban con preocupación, bajó la cabeza en señal de cansancio, pero aún así no soltó a sus compañeros.

Entonces ella, se dio cuenta, pero lo peor era que Taruno también...


¡Hola!

Por favor, pido que comenten sobre la pelea y sobre este capítulo en especial, porque la verdad es que no se escribir bien las peleas, y me gustaría mejorar, por ello espero la críticas ya sean buenas o malas.

Saludos, hasta la próxima.