"El peso de los recuerdos"
Ese día llovía, al parecer el tiempo estaba acorde con la situación. La mayor parte de la aldea estaba concentrada en un mismo lugar, todos ellos vestidos de negro, el color del luto, listos para decir adiós a la mejor kunoichi de la aldea, a la que se le hacía culto en el cementerio, más concretamente a unos metros de la importante roca de los caídos, donde ahora podía leerse, en medio de un mar de nombres de personas que habían dado hasta el último aliento de sus vidas por la aldea, el nombre de Sakura Haruno.
Los que quedaban del equipo siete, ahora roto, estaban situados en primera fila. Naruto, como siempre, mostraba libremente sus sentimientos llorando a lágrima viva abrazando fuertemente a su novia Hinata, quien también lloraba.
Kakashi, el ninja copia, trataba de calmar los desgarradores llantos de Hana Haruno, quien se negaba a creer que su preciada hija hubiese muerto. Tras la muerte de su marido también civil en la guerra, ahora solo podía pensar en que se había quedado sola, más sola que nunca.
Sasuke, mientras tanto, en medio del caos que podía oír a su alrededor, miraba fijamente el nombre de Sakura en el monumento de piedra, ni siquiera la voz de Tsunade comenzando el discurso pudo quitar su atención de la roca, él tampoco podía creer que hubiera muerto.
-Estamos todos aquí reunidos para honrar la memoria de Haruno Sakura, quien dio su vida por todos nosotros ayudándonos siempre, ya sea con palabras llenas de afecto, curándonos heridas y enfermedades en el hospital, o en las peores batallas.-Tsunade también lloraba, aunque trataba mantenerse firme, sobre todo cuando mencionó que Sakura había sido como una hija para ella y la mejor aprendiz que había tenido.
Tras el funeral, todos fueron yéndose a sus casas hasta sólo quedar los tres integrantes del equipo siete y la madre de Sakura, que seguía abrazada a Kakashi.
-Debería irse a casa a descansar, ha sido un día duro para todos. Vamos, yo la acompañaré.-Le decía Kakashi a la señora Haruno palmeándole el hombro.
La señora asintió en silencio, aún en llanto y dejó que Kakashi la acompañase a su casa.
Así, Naruto y Sasuke quedaron solos mirando fijamente la roca. Sentían culpa y frustración por no haber podido hacer nada para ayudarla.
-¿Qué haremos ahora?-Preguntó Naruto en tono triste.
Sasuke le miró despegando sus ojos de la roca.
-¿Qué haremos sin ella?-Siguió preguntándole.-Es nuestra culpa, ¿Verdad?
Sasuke se mantuvo callado.
-Si hubiéramos hecho algo más, si no hubiéramos dejado que Taruno se acercara a ella…
-…Estaría con nosotros.-Terminó Sasuke por él, con voz ronca. Se hizo un pesado silencio.
-No quiero irme a casa, Sasuke.
Sasuke estaba de acuerdo con Naruto, él tampoco quería volver, allí todo les recordaría a ella. Vivían los tres juntos desde hacía dos años, cuando ella dijo que no quería que ellos estuvieran tan solos.
-Ni yo.-Contestó Sasuke- Yo tampoco quiero volver allí, es por ello que me iré, volveré a abandonar la aldea, y me iré, muy lejos, y te lo digo, dobe, para que no vayas en mi busca y me detengas, porque te aseguro que me iré igual, ¡Jamás debí haber vuelto!-Gritó Sasuke, mostrado así algo de su ira acumulada, lo que de verdad sentía.
Sentía que se había roto varias promesas, la primera era no permitir que alguien que le importara muriese ante él de nuevo, y la otra era una contradicción de la primera, porque se juró a sí mismo que nadie volvería a importarle, pero no, se equivocó de nuevo y perdió, jamás debió haberse permitido volver a Konoha ¿Cómo no lo vio? ¿Cómo no vio que estaba haciendo y recuperando lazos? Apretó los puños con fuerza, lo peor, es que sentía que la muerte de Sakura había sido su culpa ¿Por qué no tuvo la fuerza suficiente para protegerla? Él, que había matado a enemigos poderosos… ¿Cómo podría compensar lo que había hecho? Nada tiene solución, ella está muerta. Ese último logró dar rienda suelta a su ira, sentía el despertar furioso del monstruo vengador, ansiaba venganza…
Naruto observaba el sharingan de Sasuke, él no parecía ser consciente de que lo tenía activado. Naruto pudo palpar su furia y como le pasaba a él, estaba seguro que se sentía culpable. A pesar de su carácter despistado e inocente, Naruto conocía a su amigo mejor de lo que la gente pensaba.
-Y yo me iré contigo, Sasuke.-Sasuke le miró, vio su sonrisa triste.-No creas que no sé qué es lo estás pensando, te conozco demasiado bien, Sasuke. Sé que quieres vengarte, puede que no de la misma forma que yo, pero sé que es lo que quieres.
-¿Qué quieres decir con puede que no de la misma forma que tú?
-Que yo no quiero matarlo, eso no me traerá a Sakura-chan de vuelta. Pero si quiero verlo entre rejas, hacer justicia.
-Siempre fuiste demasiado compasivo, dobe.
-Y tu demasiado radical, teme. Pero que no lo quiera muerto, no significa que no me den ganas de darle la paliza de su vida.
- Me voy hoy, cuanto antes mejor. Si quieres venir, más te vale no ser un estorbo, en cuanto a lo de traerlo con vida, ya hablaremos de ello…
Cerraron un pacto silencioso, ahora, compartirían la culpa.
Esa misma noche, dos jóvenes, con una mochila cada uno a sus espaldas, se dirigían hacia la salida de la aldea, por el camino menos transitado de la aldea, el mismo que el Uchiha utilizó para fugarse la última vez, esto causó a Sasuke un déjà vu, más aún cuando vio la banca en la que había dejado a la pelirrosa recostada.
.
.
¡Si te vas, será como estar sola!
.
.
Ahora lo entendía, él se sentía solo
.
.
¡No te vayas!
.
.
¡Yo…te amo tanto!
Sakura…
.
.
Sí, aún te amo, creo que… creo que eso es algo que no puedo cambiar, por más que quiera.
.
.
¡Maldición!
.
.
-¿Sasuke?-Naruto vio como su amigo se detenía y observaba fijamente uno de los bancos que había en el camino.
-Hmpf- Pronunció Sasuke desganadamente, aún perdido en sus recuerdos dirigió su vista de nuevo al frente, comenzando a caminar nuevamente ignorando a Naruto, quien no dijo nada más tampoco.
Ya estaban cerca de las puertas y pronto dejaría atrás esos pensamientos que le atormentaban.
-Sabía que algo como esto pasaría, pero no me imaginé que Naruto también decidiría abandonar la aldea.-Dijo una voz.
-¿Quién está ahí?- Gritó Naruto.
El sujeto apareció frente a ellos.
-Kakashi.-Dijo Sasuke, viendo a su ex sensei.
-Sabía que buscarías venganza Sasuke.
-No trates de detenernos, nos vamos a dar caza al desgraciado que mató a Sakura-chan.-Dijo Naruto.
-Pero Naruto, serás declarado traidor…
-¡No me importa! ¡Quiero que pague! Sé que usted también lo desea.
-¿Y tu novia? ¿E Hinata? ¿La dejarás sola para ir a por venganza?-Le preguntó mirándolo a los ojos, lo vio bajar la mirada.
-Ella…ella ya lo sabe sensei, se lo he contado esta tarde, me apoya, ¿Y usted, sensei? ¿Nos apoya?
Kakashi los miró, se veían seguros, convencidos y con determinación, no podía quitarles el derecho de buscar el responsable de su desgracia y, además sabía que la culpa les corroía, y si creían que así podían aliviarla tomando preso al asesino de Sakura, pues los dejaría, pasó saliva, además, el también quería verlo entre rejas. Dio un suspiro.
-Os cubriré, trataré de convencer a la hokage de que os de un permiso de salida de la aldea indefinidamente, le diré los motivos que tenéis, no me costará mucho convencerla, pero todo ello será con una condición. Miró a cada uno con seriedad.- Tenéis que prometerme que volveréis pronto y que traeréis a ese desgraciado vivo, vivo para que no os convirtáis en asesinos a sangre fría, para que no tengáis que tomar el peso de una venganza más sobre vuestros hombros, dejadle que pague en Konoha por sus crímenes.- Mientras decía eso, que era más bien dirigido a Sasuke, que aunque no lo pareciera era su alumno más voluble, mantenían sus ojos en contacto, quería asegurarse de que esta vez el chico no se tomara la justicia por su mano.- Sé que puede ser duro, pero es necesario, así es como funciona la justicia en Konoha.
-Lo prometo.-Dijo Naruto con determinación, era justo lo que pretendía hacer al fin y al cabo.- Aunque igual no viene muy enterito…-Susurró para sí el muchacho. Kakashi lo oyó pero fingió no haberlo hecho.
-Hmp, yo también.-Mintió Sasuke tras un pequeño silencio, no estaba seguro de poder controlase cuando lo viera.
Kakashi sonrió tristemente bajo su máscara
-Entonces, ¡Ja ne!- Y desapareció con una nube de humo, con una frase tranquila que solía usar en sus años con ellos como genins, tan tranquilamente y con la confianza de que volverían.
Los dos jóvenes desaparecieron en la oscuridad de la noche para no volver a casa en un buen tiempo, ya que desde hace bien poco, hogar, lo que se dice llamar hogar, era como si lo hubieran perdido desde el mismo instante en el que vieron como se perdían unos cabellos rosados acantilado abajo, su hogar pasó a estar… vacío.
Kakashi apareció en la torre de la Hokage momentos más tarde, frente a Tsunade, que ya le esperaba.
- ¿Se han ido ya?- Pregunto la Hokage sin despegar su vista de un papel que estaba leyendo.
- Sí.- Respondió el peligris.
- Tu ganas Kakashi.-Dijo Tsunade mirándole por fin y haciendo una mueca que antaño sería una sonrisa.-Tenías razón, los muy cabezotas ni vinieron a pedir permiso para ir en su busca.- Acto seguido, cogió un sello de su escritorio, lo mojó en tinta y marco una hoja.-¿Estás seguro de que no quieres ir con ellos?-Le miró de nuevo.
- Seguro. Esos dos tienen algo que resolver y, aunque Sakura era mi alumna más querida, creo que ellos piensan que esto es algo que deben resolver por sí mismos. Y, si encontrar a su asesino consigue librarlos algo de la culpa que sienten, no seré yo quien se meta.
.
.
Misión: Búsqueda y captura
Emisor: Tsunade senju, Godaime Hokage
Rango: A
Objetivo: Taruno Ragatama
Motivo: Sospechoso de asesinato y robo
Tsunade senju, Godaime Hokage de la villa oculta de la hoja ordena encontrar y prender, para posteriormente escoltar a la aldea al sospechoso de asesinato de Sakura Haruno, habitante y ninja de Konoha y del robo de una espada legendaria.
Con el poder otorgado a los Kage, Tsunade Senju garantiza el respaldo de su aldea para encontrar a dicho sospechoso, por lo tanto los ninjas estarán autorizados a defenderse de atacantes extranjeros, siendo éstes considerados traidores por entorpecer la justicia a ninjas operativos y al servicio de una aldea.
Ninjas a cargo de la misión: Sasuke Uchiha y Naruto Uzumaki
