Hooooooooooooola! :)
Aquí traigo algo un segundo cap.
Las gracias infinitas a: Dime Luna que me comentó. Amorosa esto lo subo por ti! Gracias, espero que te guste!
LOS PERSONAJES PERTENECEN A J.K. ROWLING!
Disfruten y espero les guste! Un abrazo enormeeee
Hermione y sus amigas llegaron al hotel, se registraron y se fueron a instalar a la suite. Al entrar en la habitación quedaron maravilladas, era gigantesca, tenía un baño enorme con jacuzzi y una ducha por si querían tomar algún baño rápido. Las camas eran gigantes, en cada una de ellas podían dormir las tres juntas y aún quedaba espacio disponible. Debían arreglarse, esa misma tarde comenzaría su travesía divina por Las Vegas.
Se metieron al baño, mientras Hermione se duchaba, Ginny secaba su cabello frente al espejo y Luna jugaba con la espuma del jacuzzi.
Los tres amigos llegaron al hotel donde habían reservado una suite, pasaron con uno de los recepcionistas que les indicó como llegar a su habitación
―Te lo tenías bien guardado Blaise este lugar es sensacional, mira qué bonito es ― comentaba Theo mientras apreciaba con la mirada el lugar
―Theo esos comentarios son de chicas! Prefiero que aprecies a las damas que mira si están buenas― decía Zabini al tiempo que sus ojos se desviaban de una a otra entre las mujeres que a esa hora andaban por la recepción. Se encaminaron al ascensor mientras decidían a donde ir en primer lugar, se debatían entre la discoteca o algún pub, cuando llegaron a la suite Draco pudo ver la manera infantil en que sus dos mejores amigos se tomaban de las manos y comenzaban a saltar sobre una de las grandes camas que había ahí, no pudo evitar la alegre carcajada al verlos comportarse de aquella manera.
Ginny que había terminado de secar su cabello frunció el ceño ante el espejo. Se giró para mirar a sus amigas con una cara de confusión
―¿Escucharon eso? O la tv quedó encendida o hay personas riéndose fuera de este baño― sus amigas la miraron y se quedaron en silencio, escucharon las mismas carcajadas de las que hablaba la pelirroja, Hermione salió rápidamente de la ducha y se ató una toalla al cuerpo, Luna la imitó tratando de sacarse algo de espuma que le quedaba, se miraron decididas y salieron del cuarto de baño. Lo que encontraron al salir las dejó en shock, ver a las tres serpientes más temidas de Hogwarts saltando sobre las camas y riendo sin parar como críos. Después que la conmoción pasara, Luna susurró despacio
―Eso se ve divertido, ¿creen que si me les uno se enfaden? ― Las otras dos la miraron interrogantes y ante el solo hecho de imaginarse aquella escena la risa brotó de ellas, suave y musical aunque opacada ante las risotadas de los hombres en la habitación. Hermione carraspeó intentando llamar la atención de los varones, lo intentó cuatro veces pero no sucedió nada hasta que Ginny acostumbrada a lidiar con hombres intercedió.
―¡Hey! ― su voz sonó firme y fuerte, de inmediato los chicos se tensaron y giraron hacia ella― ¿Se puede saber qué demonios hacen en nuestra suite? ― Los Slytherins se bajaron de manera incómoda de la cama, mirando a las chicas frente a ellos. Blaise se centró de inmediato en la pelirroja, tenía carácter eso le encantaba en una mujer además era hermosa y por lo visto tenía buen cuerpo, aún recordaba un ocasión en la que sin querer la había visto en los vestidores después de un partido de quidditch, se preguntaba si aún estaba con san Potty. Theo en cambio enfocó su vista en la Ravenclaw, se encontraba una vez más con aquellos ojos que en su época escolar lo volvían loco, Luna siempre le había llamado la atención con aquel aire inocente y soñador, pasaba horas preguntándose si corromperla sería un pecado y ahora estaba frente a él semi desnuda, cubriendo su tan ansiado cuerpo solo con una toalla diminuta, el fuego que en diferentes ocasiones sintió al imaginarla en sus más osadas fantasías volvía a ser parte de él, ahora que la veía una vez más. Draco por otra parte no podía despegar su vista de Granger, habían pasado años desde que la había visto y el cambio que hubo en ella fue para mejor, podía apreciar a simple vista el desarrollo de su cuerpo, sus piernas bien formadas, la diminuta cintura de la que siempre fue dueña, aquellas caderas prominentes que a más de uno hicieron voltear y el tamaño de sus senos que siempre se esmeró por ocultar, ahora entendía porque, si en su época de estudiante los chicos de las diferentes casas la hubieran visto así, se hubieran tirado como carroñeros a ella y ante todo pronóstico la idea le molestó. Las chicas pudieron notar la incomodidad que hubo en ellos al ser pillados en un acto tan infantil, pero notaron también como su incomodidad daba paso a otras emociones. Ginny pudo ver como Zabini la escaneaba de arriba abajo sin pudor alguno, el muchacho seguía tan apuesto como recordaba y aquella sonrisa ladeada que ahora le enseñaba era bastante tentadora, se preguntaba si un revolcón con él sería tan maravilloso como había oído innumerables veces en los pasillos del colegio. Luna recordó de inmediato a Theo, era el joven que la había seguido un par de veces cuando ella salía a los bosques del castillo a buscar nuevas criaturas a las que estudiar, vio como de un momento a otro se ponía rojo, sería que se sentía mal?. Hermione no podía apartar la vista de Malfoy, en sus facciones se notaba la madurez volviéndolo más guapo de lo que ya era, su impoluto cabello rubio ahora un poco más largo y desordenado le daba un aire rebelde y sexy que a gritos parecía decir: ven follemos sabes que lo deseas y tranquila sé que luego querrás más. Sacudió su cabeza para alejar esos pensamientos y se dispuso a enfrentar al trío de amigos.
―Ginny les hizo una pregunta, ¿qué hacen en nuestra suite?
―¿Cómo que su suite? Nosotros la hemos reservado ― contestó Draco
―Aunque si gustan podemos compartirla, tiene bastante espacio―Dijo de manera sensual Zabini mientras miraba a Ginny y le guiñaba un ojo a lo que la pelirroja le sonrío coquetamente
―Seguramente hubo un error, si hablamos con el administrador nos solucionará el problema―aportó Theo evitando ver a la rubia
―Bien, entonces vamos de inmediato―dijo Luna con aquel tono musical y tranquilo de su voz al tiempo que emprendía la marcha hacia la puerta
―Lu cariño―la llamó Hermione― Por supuesto que iremos a hablar con el administrador pero primero nos vestimos, de acuerdo? ―Luna la miró y comenzó a reír alegremente, dio media vuelta y se dirigió junto a sus amigas a buscar sus maletas.
Después de poco más de media hora, cuando ya todos estaban cambiados, bajaron a la recepción para poder hablar con el administrador. Después de gritos, asapavimientos exagerado de manos y amenazas Hermione se acercó al grupo mostrando con una gran sonrisa dos pares de llaves.
―Ahora bien, pude conseguir dos de las mejores habitaciones del hotel, éstas son las llamadas suites mega, por tanto quiere decir que son al menos el doble o triple de la que teníamos recién.
―Solo espera gatita ― dijo Zabini de manera jovial acercándose al mismo tipo al que minutos antes Hermione le había gritado, insultado y casi agredido. Después de unos cortos 5 minutos Zabini volvió con una inmensa sonrisa y las manos detrás de la espalda― Pases graaaaatis ― decía con cara de absoluta felicidad al tiempo que frente a todos extendía los diferentes pases que llevaba en sus manos y comenzaba a reír como un poseso. Después de eso Luna y Ginny insistieron en ir con los chicos, pues además de los pases el ingenioso de Zabini había conseguido que el hotel les pasara una elegante limusina que los llevaría a donde ellos quisieran, después las insufribles insistencias de sus mejores amigas terminó accediendo a compartir algún tipo de vehículo con las serpientes. Mientras ella iba en silencio las demás personas que la acompañaban en aquel elegante espacio no dejaban de hablar, casi como poniéndose al día, casi como si fueran amigos de toda la vida.
Al llegar a un lugar determinado, Hermione hizo que la limusina se detuviera, tenía un excelente plan que había hecho con anticipación para poder disfrutar de aquel divino lugar. Pero al bajar la pequeña de los Weasley fue la primera en hablar.
―Bien chicas, espero tengan una noche fabulosa como pretendo yo tenerla ―dijo al tiempo que se tomaba del brazo de Blaise y le miraba coquetamente.
―Oh, yo también lo espero, Theo a prometido llevarme a un hermoso lugar donde posiblemente pueda observar plympies ― dijo la rubia mirando al mencionado muchacho que a su vez la miraba a ella
―Pero… Pero… ―Hermione no podía creerlo, sus amigas se irían con aquellos chicos y la dejarían sola! Cuando la idea principal era que todas fueran a beber además de conocer aquellos lugares que ella se había esmerado tanto en recorrer ― Había previsto ir a unos lugares fantásticos
―Perdona Mione, pero no puedo desaprovechar una oportunidad como esta ― le dijo la pelirroja mientras le guiñaba un ojo― ¿Qué tal si más tarde nos juntamos en algún lugar? ―Hermione asintió con desgana y Luna lo hizo de manera ferviente. Se quedó ahí de pie mientras veía a sus amigas irse en direcciones opuestas.
―Vaya plan en cuanto a los lugares geniales ―terminó susurrando al viento
―Ese es tu problema Granger ― le dijo un voz siseante a su espalda, el pequeño brinquito que dio no pasó desapercibido por el rubio― Siempre haciendo planes, deberías ser un poco más espontánea, ¿conoces la palabra al menos no?
―Sé lo que es ser espontánea Malfoy ―respondió con indignación
―Sí, claro― dijo el ex Príncipe de Slytherin mientras comenzaba a caminar y Hermione no hizo más que seguir replicando al tiempo que iba tras él. Sin darse cuenta ya estaban en un hermoso y lujoso restaurant que tenía una vista maravillosa. Al caer en cuenta de que tenían solo dos opciones para pasar aquella noche, sin preguntarse y mirándose a los ojos en una muda exclamación, aceptaron hacerlo juntos. Pues o andaban dando tumbos por Las Vegas solos o lo hacían en la compañía del otro, pues regresar al hotel estaba totalmente descartado.
Después de pedir unos suculentos y exquisitos platos de comida, se enfrascaron en una interesante conversación, en realidad solo era lo que había sido de sus vidas desde que terminaron el colegio hasta ahora. Hermione se mostró gratamente sorprendida al descubrir que Malfoy se había autoexiliado al mundo muggle y él se sorprendió que ante todo pronóstico ella se había quedado en el mundo mágico para estar junto a sus amigos, pues al perderle por completo el rastro a sus padres y que el ministerio se negara a seguir costeando la búsqueda, ese era su nuevo hogar. Hasta el momento su velada estaba siendo fantástica. Después de la exquisita comida comenzaron a beber un poco, Hermione recomendó unos cortitos de tequila para empezar. Uno tras otro los bebían sin temor, hasta que ya entrados en calor Draco hizo una excelente pregunta.
―¿Dime Hermione qué te trae a este particular lugar del mundo? ― la ingesta de alcohol los había llevado de mutuo acuerdo a llamarse por sus nombres
―Aunque no lo creas Draco, mi prometido terminó conmigo― El aludido levantó una ceja
―Dices, enserio que la comadreja dio por terminado el compromiso? ― la chica asintió― bueno pues felicidades ―Hermione lo miró incrédula― Te has librado de un gran dolor de cabeza, vamos que no es tan malo
―Dices que no es malo? Que no es malo que rompiera conmigo el día de su cumpleaños, donde le organicé una fiesta por más de un mes? Y que además el muy imbécil me echó del departamento?
―Bueno, quizá sea algo malo ―Esta vez fue el turno de la leona el alzar una de sus cejas― Ejemmm, recuerdas el trabajo que te mencioné anteriormente tenía en una mueblería? ―Ella asintió acercándose un poco para poder oírle bien― Me despidieron…
―¿Qué?! Dices que la única persona biológicamente apta para amarte te echó de donde trabajabas? ― La serpiente asintió al tiempo que se encogía de hombros― Estamos jodidos Malfoy― acabó por decir al tiempo que soltaba una risa musical
―Sí, jodidos y la noche recién empieza― concluyó él mientras se unía a sus risas
Ok, ok es bastante cortito pero me gusta como está quedando :3 espero les guste a uds. también.
Nos veremos una próxima vez! Que tengan excelente inicio de semana! :D
Un beso gigante!
