Capitulo 2

-Luna/H.J.&H.J/Nis-

War between him and the day

Guerra entre él y el día
Need someone to blame

Necesita a alguien para culpar
In the end, little he can do alone

En el final, poco se puede hacer por si solo

Las cosas no volverían a ser las mismas

Ginny se removió incomoda en su cama, le dolía todo el cuerpo y descubrió que tenía algunos moretones en sus brazos, estaba desnuda y la fina seda de las sabanas la lastimaba en su magullado cuerpo, una sonrisa se dibujó en sus labios al recordar la excelente noche que había pasado. La habitación desierta la hacía sentir en casa. Los ladrillos de la torre donde esta se encontraba le recordaba al colegio, aunque este castillo fuera por mucho, más pequeño e insignificante, era su hogar, los colores de Salazar Slytherin reinaban en la decoración pero el negro les robaba protagonismo, por lo menos en la cama y en las cortinas que evitaban que el sol se filtrara, lo que siempre le hacía preguntarse a qué hora del día vivía, en que momento dormía, si es que lo hacía. El tiempo no tenía uso ni razón en ese lugar y no lo necesitaba… el silencio que la envolvía le indico que se encontraba completamente sola, no olía su –siempre delicioso— desayuno, pero probablemente no era hora de comer, aunque ella muriera de hambre, solo se limitaría a llamar al elfo y este la atendería, era justo lo que se disponía a hacer cuando unos pasos en el pasillo le indicaron que pronto no estaría más tiempo sola, termino de despertarse y se removió una vez más. La incomodidad regreso a ella, se sentía tan agotada…

—Buenos días, hermosa

— ¿Pansy?—pregunto sin estar completamente segura de que ella era quien le hablaba, había un zumbido en su cabeza que le impedía escuchar claramente

— ¿Claro a quien más esperabas?... ¿A Granger?—pregunto antes de soltar una carcajada y dejarse caer en la cama junto a la pelirroja.

— Acabas de arruinarme el día—dijo ella con una voz sombría, molesta—y eso que había amanecido de muy buen humor

— ¿Después de la excelente noche que tuviste con Nott y Draco?…No… es esa mi intención gatita, pero no sé si las noticias que te traigo hoy te alegraran o lo empeoraran aún más

— Claro que lo sabes, aun así me las enseñaras, pero debo advertirte que si es una nota más de Marrieta Edcome, puedes arrojarla de una vez en la chimenea, la estúpida solo escribe más de lo mismo… ya me arto

— Recuerdo que te divertiste de lo lindo con las primeras notas, pero seamos honestas, estas, en verdad te dolieron, después de todo entre toda la mentira leías la verdad, Potter te dejo por Granger…

Ginny se puso finalmente de pie y le dio la espalda a la Mortífaga, envolviendo su cuerpo desnudo en la sabana de seda color negro, se acercó a su luna, mientras se desenmarañaba el cabello con la varita y pensaba en las notas de Marrieta Edcome, sabía que la bruja odiaba a… -incluso pensar su nombre era aberrante- sabía que la odiaba, punto. Pero cada nota era tan lacerante como la anterior, si tuviera a Edcome enfrente practicaría en ella las maldiciones que Draco le enseño en las últimas semanas… después de todo debía practicarlas o se aburriría, debían ser perfectas para cuando las realizara en contra de…ella. Algunas eran realmente buenas…

Pansy Parkinson había empezado a conocer el lado obscuro de Ginny y conocía esa sonrisa…de placentero…dolor, la hacía cada vez que Draco le enseñaba una nueva maldición, un nuevo juego…una nueva aberración –Lamento interrumpir tus sádicos pensamientos pelirroja, pero a lo que venía… la nota que traigo hoy no es del Profeta si no del Quisquilloso

A Ginny le dio un retortijón en el estómago pero lo disimulo, Luna también la había traicionado, en la odiosa rubia también podría practicar las maldiciones…

— No me interesa—dijo con un susurro de voz que poco la convenció a sí misma, mucho menos a su visitante

Créeme te interesara, la primera página muestra un hermoso retrato tuyo—en ella se encontraba Ginny con la túnica que había lucido en la última fiesta en casa de su padre, con una elegancia resplandeciente— pero lo más interesante es el mensaje dirigido a ti…-dijo la morena mientras acariciaba con delicadeza el rostro sonriente de una Ginny ahora inexistente…Se puso de pie y se dirigió a la puerta

Ginny no se movió de su lugar

— ¿Sabes? los chicos salieron…querían algo de diversión, hay una feria muggle aquí cerca…en fin si quieres compañía, me puedes encontrar en mi habitación, siempre es agradable pasar el tiempo contigo, es por lo menos mejor que jugar a descomponer juegos muggles mientras escuchas los llantos lacerantes de los niños y sus padres…si, mucho mejor.

-Luna/H.J.&H.J/Nis-

– Se supone que debemos trabajar en equipo –estallo Harry en cuanto vio a Ron llegar

– No tengo porque rendirte cuentas a ti…no eres mi jefe

– Buscamos lo mismo… en este caso a la misma persona

– ¿Por qué mejor no dejas de fingir Harry?—soltó Ron poniéndose de pie y encarándolo a solo unos centímetros de su rostro—No sé qué sentimiento de culpa quieres arreglar con todo este teatro

– ¿Cuál teatro?—Harry no sabía a qué hacía referencia Ron, pero le sorprendía de sobremanera que le dirigiera la palabra, por lo menos para discutir, cuando en el último es apenas y le ambos articulaban monosílabos para comunicarse— ¿De qué demonios estás hablando?

– De ti…tratando de encontrar a mi hermana. Para ti y para…ella es más fácil que Ginny no esté aquí estorbándoles

Ron tomo su túnica y salió rumbo al elevador desapareciendo completamente de su vista

Durante el último mes era la rutina en el trabajo, Ron se enteraba de alguna pista y se largaba a investigarla por su cuenta, sin avisarle a él. En realidad era un poco ridículo reclamarle por algo que él también hacia, la idea de Shaklebolt no estaba realmente resultando, no fue difícil adivinar sus intenciones de querer que su amistad resurgiera en esta crisis, de cualquier manera Ron y él seguían buscando a Ginny por su lado

– Dos meses –dijo para sí mismo

– ¿Que dices Harry? Pregunto Luna que se acercó a él

– Han pasado dos meses –Harry comenzaba a desesperarse, en esta semana Ginny podría ser declarada como muerta oficialmente y la búsqueda se cancelaria, aunque la investigación no cerrara, el paso que seguía era averiguar qué es lo que había pasado con ella. Algo que a estas alturas le resultaba tan difícil como imposible, nunca supo que había sido de ella cuando desapareció de la colina, sabía que había aparecido en Europa, y después se trasladó a Londres de regreso, para después ir a América y a Londres una vez más. Desde un principio Ginny no quería ser encontrada, y su entrenamiento como Auror le daba ventaja en ese terreno, pero Harry la encontraría sin importar nada, y averiguaría que es lo que paso con ella.

– El tiempo llegara, la encontraremos—dijo ella completamente segura pero con la mirada centrada en un memorándum que revoloteaba sin encontrar al parecer su lugar—sabremos que le paso realmente a Ginny, de eso estoy segura—y algo me dice que será más pronto de lo que pensamos

– ¿Qué te hace pensar eso Luna?—pregunto Harry con curiosidad, la seguridad de Luna lo desconcertaba.

– El eclipse de mañana traerá cosas nuevas, es cuando los buttercashp se renuevan

Harry no pudo evitar fruncir su seño y sonreír al descubrir que no tenía idea de que eran los butter…sabe que…y recordó que hablaba con Luna, tenía una manera extraña de decir las cosas pero siempre acertaba de alguna manera, probablemente si sabrían de Ginny pronto, el esperaba que su amiga no errara con sus predicciones – ¿Tienes la información?

– Si…—Luna le extendió una carpeta –aquí están los datos y logre conseguir el memorándum de todo el mes, apuesto a que ahora no se te esconde

– Gracias –dijo Harry sonriéndole y tomando su capa salió del departamento de Aurores

Mira eso, es Harry Potter…¿Cómo se atreve a pisar el ministerio?

El ministro debió haberlo corrido

No puedo creer que estaba enamorada de él cuando estábamos en el colegio

Harry escuchaba los comentarios mientras dejaba el ministerio. Los cuchicheos eran los mismos de siempre, no le sorprendían para nada, habían aumentado cuando se dio a conocer "oficialmente" la desaparición de Ginny, las personas creían conocer la historia –gracias a Marrieta Edcome—claro, todo mundo siempre sabe más que las personas que realmente "viven" la historia…cada comentario mal intencionado era completamente predecible y soportable, la parte difícil, por supuesto consistía en soportar que hablaran y difamaran a Hermione, controlarse y no terminar acabando con la mitad de los trabajadores del ministerio era sin duda lo complicado de todo este asunto; los días se volvían cada vez más insoportables y enterarse de que a Hermione le habían negado su propuesta había sido la gota que derramo el caldero, no había dejado pasar un solo día cuando ya estaba afuera de la oficina de Arthur Weasley, su cargo de ministro de magia lo hacía tan difícil de contactar como Dumbledore durante su quinto curso del colegio y a un mes del asunto aun no podía hablar con él, pero esto terminaba aquí y ahora.

Ser Harry Potter tenía aun sus ventajas y había podido conseguir la ubicación de Arthur Weasley este día… el ocupadísimo ministro inauguraría un nuevo hospital mágico en las afueras de Londres, la prensa estaría presente y no podría huir más de él. Hubiera sido mucho mejor tratar este asunto en privado pero que más daba…solo quería aclarar las cosas de una maldita vez por todas…

– ¿Qué haces aquí Potter?—pregunto uno de los aurores encargados de la seguridad del ministro, mientras se colocaba frente a él impidiéndole el paso al recinto.

– Vengo a ver al ministro—respondió Harry como lo más obvio del mundo

– Lo siento no puedes pasar—refuto otro de los autores que se habían acercado

– Voy a pasar…-dijo Harry completamente molesto, finalmente había dado con el paradero de Arthur Weasley y no se marcharía del lugar sin que le diera la cara

– Esta por inaugurar…

– ¿Qué sucede aquí?—pregunto otra voz interrumpiendo las explicaciones y negativas que los aurores le daban a Harry para poder ver al señor Ministro.

– Señor Weasley…-dijo uno de ellos mientras daba la vuelta para ver al recién llegado—Potter insiste…

– Déjenos solos—dijo el inmediatamente dándole una orden a los aurores que se adentraron al lugar

– Bill

– Si estás aquí para decirle a mi padre que encontraste a mi hermanita, podrás verlo

– Sabes que no vengo para eso… -dijo Harry molesto por la actitud de todos los Weasley-estoy aquí para dejarle claro que mis problemas con él no tienen nada que ver con Hermione… que la deje fuera de este asunto

– Por culpa de ustedes Ginny está desaparecida—dijo el mayor de los Weasley con rencor mientras encaraba al ojiverde.

– Jamás quisimos que esto pasara y no es un asunto que discutiré contigo,-zanjo Harry, ya había tenido discusiones con todos los hermanos de Ginny y no empezaría una nueva con la misma diatriba—vengo a ver a tu padre

– Como encargado de la seguridad del ministro no puedo permitirte que lo confrontes en un lugar público

– Él se ha ganado a pulso esto…—dijo Harry avanzando un par de pasos, mismos que Bill retrocedió, sin permitirle pasar realmente—llevo un endemoniado mes tratando de que me reciba, lo que le hicieron a Hermione fue muy bajo…no tenía ningún derecho

– No tengo ni la más remota idea de lo que me hablas Potter

– ¡RECHAZARON SU PROPUESTA!—Estallo finalmente Harry y no pasó desapercibido que un par de fotógrafos que iban saliendo les tomaron fotos. La prensa en pleno podría salir de un momento a otro en cuanto se corriera el rumor de que Potter se peleaba con Bill Weasley

– No estaba…

– No te atrevas a decirme que no lo sabias… lo sabias, ¡carajo!, él también lo sabía—Harry guardo silencio por unos momentos para tranquilizarse…—Bill voy a verlo por las buenas o por las malas

– No lo veras. Punto. —dijo el pelirrojo justo antes de desaparecer

Harry también sintió cuando varias personas desaparecieron dentro del lugar, Arthur Weasley ya había dejado el recinto

– ¡Maldición! –Estallo Harry—entonces que sea por las malas.—dijo antes de desaparecer mientras más miembros de la prensa le tomaban fotografías.

-Luna/H.J.&H.J/Nis-

En el callejón Diagón había un par de tabernas familiares, pero una en particular, se podría decir que era… la taberna de la familia, a las dos de la madrugada el lugar se mostraba incluso tenebroso, la oscuridad y las criaturas que permanecían sentadas ocultas bajo las sombras, le quitaba el toque "familiar" al local. Podría incluso decir sin temor a equivocarse que justo al final de la barra se encontraba un vampiro, Tom, el tabernero, rellenaba su copa oscura con un líquido rojo carmesí, y en la esquina más apartada una banshee se lamentaba en silencio.

Ronald Weasley no sabía si alegrarse por tan selecta compañía o no, el vampiro podría facilmente beber de él y vaciarlo hasta acabar con su existencia, o la banshee anunciar su muerte. Terminar rápidamente con la pena que lo embriagaba era definitivamente muy tentador; claro que se salvaba de la banshee al no pertenecer a ninguna casa noble de Irlanda, y con el vampiro se arriesgaría a que lo transformara, vivir durante la eternidad con el dolor que llevaba no era para nada algo tentador.

El caldero chorreante, se había transformado desde hacía un mes, en el nuevo hogar del pelirrojo, y no era porque rentara una habitación en el lugar, si no por las noches en las que permanecía entre las sombras…sentado…oculto, algunas veces con su copa de whisky de fuego como única compañía… si no tenía la suerte de encontrar a una agradable bruja… alguien sin complicaciones, sin contemplaciones… alguien que simplemente abriera las piernas para él de vez en cuando… alguien ocasional que sin querer comenzaba a adoptar la misma rutina que él.

No se había dejado envolver por la anestesia y el olvido que el alcohol suele brindar, aun se presentaba a trabajar todos los días y seguía cuanta pista había sobre su hermana. Ginny no había dado señales de vida y eso de alguna manera le brindaba un objetivo, algo a que aferrarse. Debía encontrarla.

Se había quedado en la misma noche, sin novia-esposa-amiga; sin su mejor amigo y sin su hermana, a los pocos días su pasión por el Quidditch quedo en el olvido, y se había entregado por completo a la búsqueda de Ginny, reportándose como auror en el ministerio de magia. Las cosas eran complicadas, y ahora Kingsley lo fastidiaba con sus insensatas órdenes

"Ustedes trabajan mejor juntos, son un equipo… se complementan"

Le había soltado su jefe esa misma tarde, algo imposible de lograr, era más factible que Voldemort volviera a la vida, antes de que él aceptara tan imposibles términos; había decidido renunciar, buscar a Ginny por su lado, pero debía admitir que tener un equipo de magos apoyándote, facilitaba más las cosas, simplemente el territorio que se cubría era mucho mayor.

"…un equipo"

Lo fueron hace mucho tiempo, no concebía la idea de las aventuras que pasaron juntos… los tres. Claro que se complementaban, pero ahora las cosas eran muy diferentes, no podía estar siquiera en la misma habitación que Harry. Cada vez que el maldito traidor ingresaba en la oficina él buscaba un pretexto para irse, y viceversa, sabía que Harry también le guardaba rencor…

Ron suspiro, se llevó la copa a los labios y después de un par de sorbos termino su ardiente bebida… Tom se acercó en silencio y relleno la copa, al mismo tiempo que la campana sobre la puerta que daba al callejón Diagón anunciaba la llegada de alguien, su perfume le decía claramente de quien se trataba, no necesitaban enredarse en un flirteo innecesario, ella se dirigió a las escaleras que llevaban a las habitaciones del Pub y Ron de un solo trago termino su bebida, al ponerse de pie, estuvo a punto de caer a causa del mareo… había perdido la cuenta de los tragos…una botella, tal vez dos pero Tom se las recordaría en un par de horas cuando saldara su cuenta, por el momento solo atino a dejar sobre la barra el vaso vacío y subir las escaleras, alcanzo a apreciar el cabello de ella… –antes de que diera la vuelta y continuara su avance perdiéndose en el pasillo lleno de puertas—… era rizado, cada rizo perfecto, en hondas delgadas y definidas, de lejos muy diferente al cabello con el que soñaba…pero no era su cabello rizado por lo que subía noche a noche con ella a la habitación, ni tampoco era la necesidad de él por tener sexo

era un último recurso para olvidar

para vengarse

para…

-Luna/H.J.&H.J/Nis-

—Esto es imposible… — logro decir Hermione al dejarse caer en su viejo sofá

Acababan de visitar por lo menos tres agencias inmobiliarias y más de cincuenta departamentos en los últimos días, encontrar algo que se adecuara al gusto y presupuesto de ella, era imposible

— Podría conseguir un permiso y ampliamos mágicamente tu departamento—dijo Harry sentándose a su lado, nunca pensó que buscar un departamento sería tan difícil

—¡Harry Potter!... –estalló Hermione sentándose de lado para poder observar claramente a su novio —HEMOS VISTO CERCA DE 15 DEPARTAMENTOS EL DÍA DE HOY…y con los que vimos todo el fin de semana, pasamos del que estaba cerca del tren… con un ruido espantoso! Hasta el del cementerio! Con todos esos fantasmas rodando por las noches! ¿Y se te ocurre hasta ahora esa idea?

— Jajajajajajaja… -soltó Harry después de unos segundos de silencio, provocando el desconcierto y la ira de su novia — ¿sabes que amo eso de ti?

— ¿Qué?…. ¡No me cambies el tema!—dijo ella un tanto seria, a veces se comportaba como un niño, y lo amaba por eso

— No lo hago—Harry tomo la barbilla de ella para que no evadiera su mirada —solo recalcaba algo obvio…

— ¡A sí! ¿Y qué es eso?—pregunto con curiosidad mientras cruzaba los brazos, le encantaba la sonrisa en el rostro de Harry, pero debía mantenerse en su papel de seriedad. En realidad no podía enojarse con él pero eso era algo que no debía de saber.

— Que me encanta hacerte enojar… esos pucheros y esa mirada me matan

— !YO NO HAGO PUCHEROS!—estallo ahora si un poco enfadada, ¿acaso él se burlaba de ella?

— Pero si lo haces ahora mismo…dijo el en un susurro, embriagado completamente de ella, de su mirada, de sus pecas, de su cabello alborotado… de su alma… de su corazón

— No es cier…

Harry la envolvió en un beso que los dejo sin aliento a ambos, era tan sabroso sentir un poco la furia o frustración…o sabe qué cosa que Harry le provocaba a ella, para después llevarla al cielo con un beso, que de simple no tenía nada, el pequeño roce de sus labios sobre los suyos, ya significaban un millar de sensaciones indescriptibles

— ¿Así que… que dices?—pregunto él después de recuperar un poco la cordura mientras la envolvía en un abrazo

— Sobre que— quiso saber ella, pues había olvidado por completo el tema en cuestión

— ¿Consigo ese permiso?—pregunto Harry divertido

— ¿Cuál permiso?—pregunto ella totalmente desconcertada, solo Harry lograba con una caricia de sus labios que ella olvidara hasta su nombre, algo increíble de lograr pues ella poseía una gran capacidad de memoria

— ¿Ampliar el departamento?—la respuesta de Harry sonó a pregunta

— Creo que has tenido una excelente idea…—dijo ella sentándose nuevamente en su sitio—después de todo mi departamento está cerca de mis dos trabajos… pero sería un problema con los muggles del edificio… jamás recibiríamos visitas…

— Recibiríamos las visitas necesarias –dijo él un poco serio al saber que no tendrían más visitas que Luna, Neville, Cho y Melisa, quienes se habían convertido en sus únicos amigos en los últimos días

— Lo sé—agrego ella al comprender el cambio de humor en Harry

— Hay algo de lo que te quiero hablar…—dijo él un poco serio, con todo lo del departamento no había podido ponerse al día con lo que había sucedido en el ministerio, enterarse por Luna no había sido nada agradable, pero comprendía porque Hermione no le había mencionado nada

— ¿Que sucede?—quiso saber ella con curiosidad.

— La propuesta…

— ¿Te enteraste?—pregunto ella poniéndose de pie, el tema aun la sacaba de sus casillas y no quería que Harry mal interpretara su estado de ánimo. Después de todo lo hecho, hecho estaba.

—Hoy fui a buscar al ministro—dijo el atrayendo su atención nuevamente

—Harry no…

—No lo encontré, —dijo él interrumpiéndola sabía lo que pensaría ella al respecto pero era algo que tenía que hacer—pero planeo verlo

— No podrías hacer mucho de cualquier manera—dijo ella tomando asiento a su lado –todo está estancado hasta la siguiente administración, se quedó en los pendientes y yo tengo que revisarla para evitar los "fallos" que ellos encontraron

— Me enseñaste la propuesta—Harry la tomo de las manos—estaba perfecta, no había manera de que la rechazaran, todo esto es por lo que está pasando

— Lo sé—dijo ella soltando un par de lágrimas, su frustración era tan grande que le dolía –pero también sé que no podemos hacer nada

— Te darán otra audiencia, lo prometo

— Harry…

— Esto es importante para ti, por lo mismo para mí también

— Pero no lo harán, y en caso de que lo hicieran, el resultado sería el mismo—Hermione se recargo en el sofá descansando su cuello en el mismo mientras perdía la vista en los pliegues del techo —no rechazaron mi propuesta, me rechazaron a mi

— Y todo esto es por mi culpa

—No

— Jamás debí empezar una relación con Ginny, ella no estaría desaparecida y nuestro amor no sería estigmatizado, no me importa lo que ellos piensen, pero sí que te hagan daño por esto

— Creí que dejaríamos de culparnos –dijo ella mientras lo encaraba, obligándolo a verla a los ojos—en todo caso yo también seria cu

— No

— ¿Lo ves?—Hermione sonrió un poco—esto no nos llevara a nada

— Quiero que me prometas algo—dijo Harry completamente serio

— Lo que quieras

— No quiero volver a enterarme por otra persona de algo que se refiera a ti…-Hermione desvió ahora su mirada y se sintió culpable, él lo supo porque se mordió el labio ligeramente—no había dicho nada porque quería que tú me lo contaras

— Lo siento—se disculpó ella—no sabía cómo hacerlo, me emocione con la idea de que viviéramos juntos y no quería arruinarlo

— No lo arruinarías—dijo el sabiendo que ella era completamente sincera—no más secretos. ¿Trato?

— Trato

— Ahora quiero proponerte otro trato—dijo el mientras se ponía de pie y la levantaba a ella—debemos estrenar nuestro departamento

— Ya lo hicimos—dijo ella recordando su reencuentro cuando él regreso a Londres

— No vale, no era nuestro departamento en ese entonces—Harry la tomo en brazos llevándola como a una novia en plena luna de miel—no era nuestro hogar

— Nuestro—dijo ella antes de besarlo

Harry traspaso con ella la puerta de la habitación, recordó la primera noche con Hermione en ese lugar y su necesidad de cerrar la puerta para dejar al mundo fuera, algo que no había hecho durante el último mes, pero que ahora cobraba sentido, no era necesario, Ron no le hablaba, Ginny estaba desaparecida, y los problemas parecían aumentar día con día, pero su relación con Hermione jamás había estado mejor, era su novia, era su mujer y el mundo podía saberlo y pensar misa al respecto. Era feliz por primera vez en mucho, mucho tiempo.

Sin dejar de besarla la deposito en la cama, Hermione llevaba un pantalón de mezclilla y un top negro que resaltaba sus pechos, se veía adorable, se colocó encima de ella y comenzó a desvestirla mientras ella hacia lo mismo con él, no sabría decir quien perdió primero el pantalón o la ropa interior, no era importante, lo increíble y majestuoso radicaba en las caricias, los te quiero y los gemidos por parte de ambos. Recorrió la piel que conocía como un mapa, sabia donde besar y donde presionar, donde ser tierno y donde atrevido, la conocía, la amaba, la deseaba la necesitaba

— Te necesito—dijo ella como si le estuviese leyendo la mente—por favor

Hermione reaccionaba a cada caricia y se derretía al sentirlo cerca, podía sentir su erección haciendo presión en su vientre, mientras comenzaba a delirar por la sensación que este le causaba, ella no quería quedarse atrás y lo hizo rodar para quedar ella sobre él, acaricio su pecho y beso su fuerte mandíbula, mientras bajaba poco a poco en un recorrido húmedo y atrevido. Llevo una de sus manos a su pene y comenzó a acariciarlo suavemente

— Hermione…

La voz de Harry sonaba tan delirante como la suya propia cuando él tomaba control y la acariciaba, cuando la penetraba con los dedos, con la lengua. Le encanto la sensación de saber que lo que hacía parecía bien hecho y la alentó a hacer algo que no había hecho jamás, poso su lengua en la cabeza mientras lo acariciaba con sus manos, Harry tembló bajo ella y se sintió poderosa, entonces lo introdujo en su boca, era tan grande y ella no tenía experiencia pero Harry comenzó a gemir con demasiada fuerza, intento introducir un poco más y succiono.

Entonces Harry la tomo de los hombros y la hizo incorporarse, por un momento pensó que había hecho algo mal, pero esta idea se esfumo en cuanto vio la mirada de él, brillante, lujuriosa…delirante. Harry la coloco en la cama y la embistió de una sola vez, profunda y fuertemente, entonces comenzó a poseerla con desesperación mientras la besaba y colocaba sus piernas sobre sus hombros

Hermione estallo en cuanto el asumió esa posición, lo sintió adentrarse tan profundamente que no pudo controlarse y su orgasmo llego en hondas de placer que no parecían terminar mientras él seguía martillándola con fuerza, sus paredes se contrajeron alrededor de él y esto provoco que dijera su nombre con desesperación, después de un par de estocadas más se derramo dentro de ella, llenándola por completo

— Eso estuvo increíble—dijo ella en cuanto pudo hablar

— Espero no haber sido brusco—dijo el mientras la abrazaba con ternura—es solo que me volviste loco

— Me encanto Harry, te amo

— Te amo—contesto el

-Luna/H.J.&H.J/Nis-

Ronald Weasley permanecía dormido boca abajo, con las sabanas enredadas en sus piernas, mientras su amante se visita en silencio y se observaba en el espejo.

Había comenzado a tener sexo con él con la esperanza de obtener información, lamentablemente él no hablaba, y ahora no podía dejar de frecuentarlo. Ella sabía que se había enamorado de él, para los hombres siempre era solo sexo, algunas veces ocasional, y nunca había sentimientos de por medio, no cuando los encuentros eran fortuitos y en algunas ocasiones irrepetibles; pero para las mujeres siempre era diferente, comenzaba con cariño y después se convertían en una maraña de sentimientos antes de aceptar que estaban enamoradas de ese chico que jamás las vería como ellas quisieran, estaba en esa fase final y lo sabia

Estaba tan segura de ello, como de que no debía decir nada por miedo a perderlo, esta noche había estado espectacularmente desinhibido, tal vez gracias a las copas de más. No podría asegurarlo. Se acercó a él y removió uno de sus mechones rojizos, beso su frente

— Hermione—la llamo él entre sueños mientras se revolvía en la cama

Una lagrima silenciosa acaricio su mejilla, le dolía saber que aun la amaba, y la odio como nunca en toda su vida, odiaba a Hermione Granger. En silencio resignada y dolida Marrieta Edcome salió de la habitación con la certeza de que la noche siguiente estaría ahí una vez más para volver a sentirlo dentro de ella, porque lo amaba, aunque Ron Weasley no la amara a ella

-Luna/H.J.&H.J/Nis-

La figura esquelética que esperaba entre las sombras fuera del ministerio de magia distaba mucho de aquella chica que había desaparecido un mes atrás. Ginny Weasley había salido de su agujero para presentarse ante los suyos y que pararan esa búsqueda absurda y las especulaciones acerca de su paradero, pero específicamente esos odiosos y repulsivos mensajes que aparecían día con día en el Quisquilloso. Draco probablemente no estuviese de acuerdo con lo que haría pero no le importaba, algo dentro de ella le recordaba que debía decirle a sus padres que se encontraba bien … aunque era dentro, muy dentro de ella…

Permanecía quieta preguntándose por la verdadera razón de su inesperada decisión, que en estos momentos parecía convertirse en indecisión, era por callar a Luna y sus "estúpidos mensajitos"…

…para calmar un poco los temores de sus padres…

O para verlos a ellos…

…para verlo a él…

En el fondo…dentro…muy dentro de ella, conocía la respuesta…era obvia…. Habían pasado dos meses y había hecho cosas que jamás se hubiese imaginado pero sus sentimientos no habían cambiado…

Jamás lo harían.

You believe but what you see

Tú crees lo que ves
You receive but what you give

Tú recibess lo que das

-Luna/H.J.&H.J/Nis-


Que tal Hermione se ha convertido en LA INOMBRABLE , por lo menos para Ginny. Pero el Óscar de la noche se lo dejaríamos a Ron… ¿MARRIETA EDCOME? (Merlín sagrado, a ver en que termina todo esto) En fin chicos, llevo algo de prisa, estoy ansiosa por leer sus comentarios así que saben a dónde dirigirse. Los quiero.

Luna Nis

P.D. Las estrofas son de una canción de Nightwish llamada Amarat

Ags. 01-02-2012