Ya ni perdón les pido, no tengo cara. Los quiero y les dejo la actualización en este día tan importante. Espero les guste.

Spanish Eyes

Parte II Forever Yours

Capitulo 7

Take a breath, take it deep

Toma un respiro, tómalo profundamente
calm yourself, he says to me

Cálmate, el me dice:
if you play, you play for keeps

Si juegas, juega para subsistir
take a gun, and count to three
toma un arma y cuenta hasta tres

I'm sweating now, moving slow

Ahora estoy sudando, moviéndome lentamente
no time to think, my turn to go
no hay tiempo para pensar, me toca ir.

— ¿Cuál es el ultimo punto en la agenda?

— La reunión con funcionarios en América para restablecer el estatuto que definirá los lineamientos de cooperación mágica durante el mundial –dijo Bill mientras revisaba unos pergaminos.

— ¿Algo más?

— Kingsley espera afuera para una audiencia y mi madre pidió que no faltaras a la cena esta noche, quiere que en esta ocasión vallamos todos.

— No lo he olvidado—respondió cabizbajo mientras se dirigía a la chimenea donde ella había desaparecido –dile a Shacklebolt que pase.

Bill suspiro, las cosas en casa no iban nada bien, todas las noches se reunían obligatoriamente para cenar y complacer a su madre que estaba en un estado de agonía eterna, la tristeza se había apoderado de ella el día en que Ginny había desaparecido, sin embargo no todos asistían, quien más faltaba era Ron.

— El ministro esta listo para recibirte—Bill se dirigió al auror en cuanto salió de la oficina.

Era difícil renunciar a su carrera para mantenerse cerca de su padre, lo que lo alejaba irremediablemente de su esposa, pero estaba feliz de recompensarla llevándola al mundial de Quidditch una actividad que sabía ella disfrutaría desmedidamente. Por fortuna Ginny había dejado de ser una preocupación agraviante, ahora que sabían que estaba bien y que solo necesitaba tiempo les había dado mucha más tranquilidad, sobretodo a su madre, quien increíblemente dos noches atrás se había reído de uno de los peores chistes de uno de los gemelos. Ahora solo les quedaría ser pacientes, muy… pacientes.

— Dime Kingsley ¿que sucede?

— Arthur, debes saber que estoy preocupado por Ginny y las ordenes que dictaminaste.

— Ella no quiere ser encontrada por el momento—dijo el señor ministro quitándose el sombrero y dejándolo en el escritorio. –me pidió tiempo y es tiempo lo que le daré.

— No estoy de acuerdo—contradijo—tengo un mal presentimiento y…

— ¿A que te refieres?

— Todo esto es muy extraño.

— ¡Sabes muy bien lo que paso, tú estuviste ahí esa noche! Lo que ellos le hicieron a mis hijos…

— Te conozco desde hace mucho tiempo Arthur, sobrevivimos a dos guerras y aquí estamos, sabes bien que lo que paso con ellos solo les concierne a ellos, no debemos tomárnoslo personal, lo que paso es la vida, los chicos se enamoran y desenamoran tanto como el clima inconstante de Londres.

— ¡No me puedes decir que no me lo tome personal si se trata de mi hija! ¡Claro que es personal!—Arthur se puso de pie y se acerco una vez más a la chimenea, él también quería saber donde y como estaba su hija, su pequeña Ginny—la única razón por la que Harry Potter esta aun trabajando bajo tus ordenes es porque tú me lo pediste como un favor personal, y es solo por ti que lo hago, por eso y porque es mejor mantenerlo vigilado.

— Hablas de él como si no lo conocieras Arthur, es el mismo chico que creció junto a tu muchacho, que ceno en tu mesa, bajo tu techo… el mismo que Albus Dumbledore nos hizo jurar que lo protegiéramos.

— No…las personas cambian Kingsley…ese Auror no es ese chico que yo vi crecer, él, que le rompió el corazón a mi pequeña al punto de apartarla de todos nosotros, él no es el chico que yo jure proteger. No fue un juramento inquebrantable así que no le debo nada a nadie.

— Cuando Dumbledore lo pidió no creyó que fuera necesario, él confiaba en nuestra palabra.

El ministro guardo silencio.

—Tienes razón Arthur las personas cambian—Kingsley se puso de pie—es solo que no pensé que viviría para verte a ti cambiar de esta manera. Tu tampoco eres el mago junto al que luche, y para quien pensé que trabajaba…yo sin embargo aun estoy bajo tus ordenes porque alguien tiene que hacerse cargo de todo esto… tengo un mal presentimiento Arthur y se que tú también.

— No puedo tomar decisiones a base de presentimientos infundados–. Arthur regreso a su lugar garabateando firmas—Si es todo tengo que ir a América y regresar para la cena.

Kingsley se puso de pie y le dio la espalda sin ninguna despedida, Bill estaba en la puerta con su mano dentro de la túnica, sabia que tenia la varita sujeta fuertemente, él tampoco estaba tranquilo.

—Mantente alerta muchacho lo que sea que le sucede a tu hermana, no es normal, debes hacer reaccionar al ministro antes de que sea demasiado tarde.

Bill no dijo nada, vio al jefe del departamento de Aurores cruzar la puerta y a su padre, el señor ministro, firmando pergaminos sin verlos realmente. Suspiro cansado, no sabía en quien creer. Cerro los ojos y se concentro en lo que tenía pendiente, partir a América, Ginny, normal o no, estaba bien, estaba viva, estaba… ¿Dónde?

-Luna/H.J.&H.J/Nis-

Llevaba horas encerrada en ese lugar revisando y revisando papeles. La obscuridad cernía la ciudad de Londres la noche en que Cho Chang regreso a su casa, estuvo dos días fuera encontrándose con un infierno oculto entre accidentes o atentados muggles, lo que descubrió no la sorprendió, después de todo el presentimiento que nació en su escritorio al tener la corazonada que la llevo a investigar estos hechos era real, aceptar esto no menguaba el dolor que se apodero de ella al descubrir más de lo que esperaba. Entro en silencio a la habitación de Melisa. Pensar en su pequeña le dio la fuerza para continuar, pero de igual manera la lleno de pánico en cada descubrimiento, todos esos pequeños… sus padres que se perderían sus sonrisas, sus miradas…

Melisa estaba un poco de medio lado, completamente cobijada hasta el pecho, una de sus piernas, rebeldes escapaba del abrigo, con cuidado la acomodo, y estiro el cobertor para cubrirla completamente, su muñeca en turno, una preciosidad hecha de trapos que la señora Pike había hecho para ella estaba tirada a un costado de la cama, con cuidado, de no despertar a Melisa, la acomodo a un lado de ella, bajo las mantas, como si la muñeca también tuviera frio. La señora Pike tenía un talento natural, la muñeca era exquisita y muy abrasable, algo que una pequeña de la edad de Melisa necesitaba. Una mejor amiga que siempre estuviera ahí con ella.

Tal como lo imagino antes de partir a Alemania, dos noches atrás, Melisa tenía sus ojitos cerrados pero se movían constantemente en un sueño desconocido para ella. ¿En que mundo fantástico se adentraba cada noche? Muñecas, sueños… no pudo evitar llorar en silencio mientras la observaba. Su presentimiento con respecto al "accidente Muggle" de Helsinki no fue erróneo, le rogaba a Merlín equivocarse en esta ocasión, pero la opresión en su pecho aumentaba en lugar de disminuirr. En cuanto esta idea cruzo su mente se auto convenció de que era solo su imaginación, que una vez que regresara a Londres y pudiera ver a su pequeña todo estaría bien. Pero ahora ese presentimiento era más bien una certeza, no podía buscar pruebas, seguían siendo especulaciones, pero necesitaba decírselo a alguien…

Beso a Melisa en la frente.

— mami…

Dijo ella en un susurro sin despertar, ¿acaso era ella quien ocupaba sus sueños? Esperaba que no se convirtieran en pesadillas. No lo permitiría.

— Señora Chang.

— Buenos…días señora Pike—respondió Cho dándose la vuelta—lamento haberla despertado, ¿Cómo estuvo todo?

— Muy bien—dijo con una sonrisa—Melisa se porto excelentemente como siempre, aunque estuvo un poco triste cuando vio que no llegaba. La lechuza que mando la apaciguo un poco pero la pequeña quería a su madre.

— Gracias por cuidarla—dijo ella con una sonrisa de agradecimiento, desde que Karl la había dejado, la señora Pike se había convertido en un gran apoyo para criar a su pequeña. –No voy a poder llevarla a la guardería tengo mucho trabajo que hacer en el ministerio– agrego con tristeza mientras regresaba a la cama con Melisa, beso su frente, se aseguro una vez más de que estuviera bien cobijada y reviso el reloj, 5 de la mañana, le quedaba por lo menos una hora y media más de sueño. Mientras se servía café caliente en su termo portátil pensó en cada detalle que logro reunir, pistas…presentimientos…

— ¿Segura de que tiene que ir al ministerio?—pregunto la señora Pike mientras se servía su propia taza de café. —Acaba de llegar.

Cho respiro profundamente y le dio un trago a su bebida, se limito a asentir en silencio. Aun tenía que cotejar lo que había encontrado con lo que aun podría haber en la oficina contra el Uso Indebido de la Magia.

Por la hora, el ministerio estaba completamente vacío, aun estaban los vigilantes y comenzaban a llegar algunos funcionarios, lo primero era ir a su escritorio, se encontró un par de memorándums, los revisaría después. Escribió en algunos pergaminos y los dejo en la oficina de Kingsley, el escritorio de Luna y en el de Harry.

Para su suerte, o no, encontró la oficina contra el uso indebido de la magia completamente vacía, atravesó los cubículos que estuvieron hace dos días atestados de gente, ahora completamente solos, sin ningún problema.

— Uf…yo y mis presentimientos—murmuro para si misma mientras avanzo estante tras estante hasta que llego a donde quería…-Vamos Cho, demuestra que estas equivocada… veamos…1999—. Ella tomo una caja de la que saco varios pergaminos con informes… —… No.

Sintió que el piso desaparecía, por lo que solo atino a arrodillarse, un agujero apareció en su pecho, un vacío infinito que parecía llenarse con temor, no podía ponerse histérica, no de esa manera en cualquier caso, aun le faltaba confirmar la información y asegurarse de que el resto de sus presentimientos eran infundados.

Cerro los ojos y se concentro en su respiración al mismo tiempo en que las imagines de Melisa, Harry… la noche en Hogwarts el 20 de Noviembre de 1996… la noche en que Karl se fue… su boda…cuando Melisa nació… ella en las mazmorras mientras Harry terminaba la guerra…

—…No…—. Se repitió a si misma—No puede estar conectado…NO

-Luna/H.J.&H.J/Nis-

— Creí que mataría a Luna por habernos interrumpido

— Yo también—admitió Hermione –todo estaba tan… bien contigo a mi completa disposición.

— Pero he estado a tu disposición desde ayer.

— ¿Eso suena a queja?

— ¡Por Merlín claro que no! Puedes tenerme aquí… a tu disposición todo el tiempo que quieras.

— Eso si que suena muy…muy tentador, pero tengo que ir a la editorial—Hermione se puso de pie y entro al baño—trabajo de tiempo completo ¿recuerdas?—Dijo mientras Harry escucho la ducha correr.

Si Hermione no lo hubiera retenido "en contra de su voluntad" hubiera ido a buscar a Pansy Parkinson para averiguar cual era su participación en todo esto, si fue ella quien los separo, ¿que ganaba con ello? … Sabia que Luna y ella tenían razón, era mejor dejarla actuar para saber que era lo que estaban planeando. Por lo que podía intuir era mucho más grande de lo que ninguno de ellos esperaba, y si Ginny estaba con ellos… la idea lo asqueaba por completo.

Harry sonrió mientras sacaba los huevos de la nevera, a Hermione le gustaba el pan francés, o por lo menos eso era lo que le había dicho, se sentía afortunado, el idiota más feliz y afortunado del planeta, todo el dolor del pasado, cada decisión y cada batalla habían valido la pena solo para permanecer al lado de Hermione y fortalecer su relación a pesar de las sombras que siempre parecían cernirse sobre ellos.

— ¿Y porque tienes esa sonrisa?—pregunto Hermione colocándose detrás de él, se recargo en su espalda y rodeo su pecho desnudo con sus manos, sentir su piel la volvía loca.

— Porque va a ser—dijo él volteándose y besándola suavemente—por ti.

— Que tierno—dijo ella sonriendo, le encantaba cuando le decía esas cosas—vamos yo termino el desayuno o tu también llegaras tarde al trabajo.

—Sabes, podrías acompañarme—dijo el mientras rodeaba la cintura de ella, llevaba unos vaqueros que él no le había visto y le quedaban bien…muy bien—ahora se me antoja secuestrarte a ti.

— Creo que odio ser la parte razonable aquí…pero tenemos que irnos, además yo ya me duche.

— Eso no es una buena excusa, te puedes volver a duchar…— Hermione tomo la pala que estaba sobre la sartén y lo miro desafiante —Bien, bien… tú ganas.

Harry le dio un beso y se fue a la ducha del dormitorio. Haber agrandado el departamento resulto ser una buena idea, ambos debieron pagar como si compraran el lugar nuevo, pero había quedado a gusto de los dos y excelentemente ubicado. A pesar de la felicidad que lo embriagaba no podía dejar de pensar en la revelación que Luna les había llevado. Cualquiera hubiera pensado que al matar a Voldemort todos sus problemas terminarían Voldemort pensó…

El agua de la regadera golpeaba con fuerza su espalda mientras al cerrar los ojos se encontraba rodeado de un frio bosque…

El lo conocía…. Era un bosque de América, cerca de la frontera de Canadá…cuando buscaba a Ginny… estaba dispuesto a regresar al lado de Hermione y sintió una presencia… una extraña presencia.

Me sorprendió sentir tu presencia Harry Potter— […] –Aun no es tiempo ¿que haces aquí?

[…]

Algunos me llaman destino […] aun no es tiempo, regresa cuando tu cicatriz te vuelva a doler

[…]

Ninguno de los dos podrá vivir mientras siga el otro con vida…

[…]1

¡No!

Salió de la ducha y se vistió en estado zombi mientras tenía presente ese extraño encuentro, no había dejado de pensar en eso pero tampoco lo había compartido con Hermione, cuando la "despidieron" del Ministerio ella había estado muy triste y él no había querido agobiarla con algo de lo que no estaba seguro… después de todo había sido un sueño… había despertado con mucho frio en una colina y cobijado solamente con el manto estelar, al despertar estaba seguro de que ese encuentro había sido real pero con el paso de los días ya no estaba tan seguro… sin embargo…

Se dirigió al escritorio de Hermione y rebusco un poco hasta que encontró un pergamino en blanco y escribió una carta, después salió al balcón donde levanto su varita apuntando al cielo.

Aquilam voco—momentos después se escucho el llanto de un águila antes de que posara en el alfeizar de la ventana—Sabía que estarías por aquí—Harry no pudo evitar sonreír, después de todo había hecho un buen amigo en América. —Llévale esto a John.

— ¡Harry!— le llamo Hermione desde la cocina—el desayuno se enfría.

— Voy—Harry observo al águila desaparecer, en el cielo, esperaba en esta ocasión tener más respuestas.

Hermione estaba ya sentada en su lugar habitual y lo esperaba con una sonrisa en el rostro, se veía satisfecha y feliz, él estaba orgulloso de ser el responsable de su estado de animo.

— Mmmm esto huele espectacular.

— Bueno no me puedo llevar el crédito, yo solo lo termine…

— Claro que te puedes llevar el crédito Hermione eres una excelente cocinera.

— Pues no se a mi como que me gusta mucho más como cocinas tú.

— Estoy empezando a creer que no eres muy honesta al respecto—Harry partió un trozo de la tostada y la probo, estaba deliciosa—lo que tu quieres es tenerme siempre en la cocina.

— Eso suena muy tentador—Hermione se puso de pie y se sentó en las piernas de él mientras le pasaba el jugo para que tomara un sorbo. Después lo beso apasionadamente—todo en ti es muy tentador—ella tomo del mismo jugo y regreso a su lugar, Harry se quedo pasmado y frunció el ceño cuando la vio alejarse, ella simplemente soltó una carcajada.

— ¿Crees que Kingsley les asigne alguna misión?—pregunto ella repentinamente muy seria—no quiero que desaparezcas por días, eso no me sienta nada bien.

— No lo creo, por órdenes del ministro debemos dejar la investigación de Ginny, que es en lo que más me estaba enfocando.

— Es decir que no la vas a seguir buscando…

— Claro que si, ya sabemos por lo menos con quien esta, nos vamos a enfocar en localizar los movimientos de Malfoy, Parkinson y compañía, donde los encuentre… estoy seguro de encontrar a Ginny.

—Tengo un mal presentimiento, no puedo creer que todo esto este pasando… lo de Parkinson, lo de Ginny…

— Yo tampoco—admitió Harry —Pero lo voy a resolver y entonces tú y yo nos perderemos en una isla desierta.

— ¿Una isla?—pregunto Hermione desconcertada y Harry sonrió pícaramente, cosa que la descoloco aun más— ¿a que te refieres Harry Potter?

— En algo que ronda mi mente desde que decidí recuperarte…

Él ya no dijo nada más pero tomo la mano de ella. Sin querer su sonrisa se congelo y, sin querer, como un acto automático con su mano libre se acaricio su cicatriz, él también tenía un mal presentimiento.

-Luna/H.J.&H.J/Nis-

Nott no la había dejado sola desde que la encontró saliendo de una habitación del caldero chorreante, habitación de la que minutos antes había salido Ronald Weasley y se le había unido en la búsqueda de magos y brujas que se unirían a ellos en el momento oportuno, le sorprendía que hubiera tantos, las razones que ellos le daban a ella eran variadas, había quienes creían en la historia absurda de que Draco preparaba el regreso del Lord Oscuro, hasta los que como muchos de ellos mismos buscaban vengarse por las perdidas injustas que habían sufrido al terminar la guerra.

Ella como Draco estaban exonerados, y era más fácil acercarse a casas de funcionarios importantes, de magos con poder, de aquellos que aun en secreto seguían practicando artes oscuras, cualquier auror que la siguiera, como estaba segura que lo hacían, no podría detenerla por visitar amigos o conocidos, después de todo eran magos de su circulo social, algunos habían sido amigos de sus padres, otros como Milicent Bulstrode habían estudiado con ella en Hogwarts.

— No puedes andar conmigo Nott a ti todavía te buscan.

— No me importa.

— ¿Sabes lo difícil y sospechoso que fue despistar a ese auror de pacotilla? –Pansy puso sus manos en la cintura en clara señal de que estaba furiosa—se supone que me tienen que seguir, despistarlos, confundirlos…que no encuentren nada en mi contra, y por supuesto que no tengo nada que ver con ustedes.

— ¿Porque estabas con él?

— ¿Estas celoso Nott? –ella no pudo evitar sonreir con malicia, sabía que Theo tenía sentimientos hacia ella, pero que los manifestara en el estado más salvaje, los celos, le agradaba—no es de tu incumbencia. Pero si quieres saberlo es divertido.

— Eso no me da ninguna respuesta—contradijo él deteniéndole el paso y acorralándola en un callejón sin salida—no estarás pasándole información.

— No seas imbécil Theodore—ella comenzaba a enfurecerse—sabes lo que me gusta distraerme, tal vez un día de estos se lo eche en cara a Annis Is para que se enfurezca con migo y me haga eso que ella sabe hacer muy bien.

— Tal vez tu debilidad por los pelirrojos este nublando tu juicio.

— Tal vez estés colmando mi paciencia y te mande de misionero a Azkaban para que dejes de molestarme.

— ¿Azkaban?

— Es algo que hemos estado hablando ¿sabes?— Dijo ella con una sonrisa. —Alguien tiene que reclutar a los que están en prisión, lamentablemente debe ir en modo de prisionero y ya que Draco y yo estamos exonerados y Annis bueno… es Annis, las posibilidades escasean.

— Nadie puede abandonar Azkaban… por lo menos no vivo desde la fuga masiva en la segunda guerra

— Un riesgo que tendrá que correr a quien enviemos—Pansy no pudo evitar soltar una carcajada—pero la causa lo vale ¿o no? Después de todo para eso estamos aquí.

Nott se acerco a ella peligrosamente y la arrincono entre la pared y su cuerpo, antes de que Pansy se diera cuenta él la estaba besando.

— ¿Eso es lo que quieres?—pregunto él cuando se vio obligado a separarse de ella para recuperar el aliento— ¿que muera por ti? ¿Acaso todo lo que he hecho por ti no ha sido suficiente? Porque tienes que estar con Dothkar o con Annis incluso con ese traidor de Weasley… cuando yo estoy dispuesto a hacer cualquier cosa por ti.

— Me das pena Nott, ruegas por algo que jamás va a suceder, tú como todos ellos son una distracción un momento de diversión y nada más, tú lo sabes…

— Mas de una semana que vas al caldero.

— ¿Has estado siguiéndome?

— Y al parecer no te has dado cuenta… tampoco ha sido suficiente, tu y yo sabemos que no es solo una distracción.

Claro que se había dado cuenta, pensaba que habían mandado a más de dos Aurores a seguirla y solo se había tratado de Nott. Se sintió furiosa con él y antes de que pudiera detenerla lo arrojo a con un hechizo hasta que él golpeo la barda contraria, después lo desarmo y le lanzo un crucio.

— Nunca…—su voz sonaba amenazadora –jamás vuelvas a cuestionar mis actos, lo que yo haga o deje de hacer no es de tu incumbencia Nott…Dothkar se enterara de esto.

— No le tengo miedo—dijo él mientras luchaba por ponerse en pie—no es tan poderoso como…

— No importa si es poderoso o no—ella sonrió de lado—es el líder, a quien siguen, la voz cantante y si él decide que mueras, morirás. Si me entero de que vuelves a seguirme…

— No—dijo él antes de que ella continuara, lo desconcertaba su reacción, estaba muy a la defensiva—eres mía y no voy a permitir que ningún maldito pelirrojo de mierda te aleje de mi lado.

— NO SOY TUYA NO LE PERTENEZCO A NADIE.

—…lo mato—concluyo sin prestarle atención al grito de ella—lo mato a él y a cualquiera incluyéndola a ella.

—Adiós Theodore –dijo ella dándole la espalda, debía controlar su temperamento.

Desapareció antes de darle una oportunidad a él de que agregara algo más. Tenía muchas visitas que hacer y entonces regresaría al Caldero Chorreante nadie le diría como divertirse y por ahora su diversión se llamaba Ronald Weasley.

Durante toda la tarde no pudo dejar de pensar en la reacción que tuvo hacia Nott, trataba de convencerse de que era por que la había seguido y no por lo que había descubierto de ella. Eso no era importante.

Ronald Weasley no era importante para ella. Sin embargo no dejo de pensar en él el resto del día, o de contar las horas que faltaban para regresar a esa habitación.

-Luna/H.J.&H.J/Nis-

Para cuando Harry entro al departamento de aurores el lugar estaba hecho un caos. Luna no estaba, Cho y Ron parecían no haber llegado, según le dijo Lorena Greenwood una de los Aurores novatos.

— Kingsley llego y nos dio nuevas órdenes, ahora tenemos que organizar la seguridad para el mundial y dijo que si llegabas deberías hacerte cargo.

Harry no pudo evitar fruncir el ceño al escucharla, no era normal que Kingsley le diera esa orden, generalmente lo hacia de frente, aunque desde que piso el Ministerio el lugar estaba hecho un caos, al parecer cada departamento, oficina, funcionario, secretario y conserje estaba de lleno con los preparativos del Mundial. Harry apenas dejo su abrigo en su escritorio se dispuso a organizar a cada auror que estaba en la oficina. Tenía que ver en que lugar deberían ocupar durante el torneo, los cambios de turno y los terrenos a recorrer.

No pudo evitar remontarse al verano de 1994 cuando Ron, Hermione y él eran mejores amigos, tampoco el evento que se suscito la noche después del partido final donde Irlanda resulto victorioso. La marca tenebrosa fue convocada por Barty Crounch Jr., después de trece años de paz y eso fue solo el inicio de los eventos de un año muy complicado.

Los aurores entraban y salían de la oficina mientras recibía órdenes y apenas se percato cuando Ron entro por la puerta. Estuvo a nada de acercarse a él y partirle la cara, por acostarse con quien parecía estar atrás de todo lo que le había sucedido a Hermione y a él. Se pregunto ¿Cómo podía profesarle amor a Hermione y al mismo tiempo acostarse con otra? Y no cualquier otra…si no con Pansy Parkinson, una de las mas rastreras serpientes que podía haber.

—Harry… ¡POTER!

Escucho que le gritaba alguien y se obligo a volver al presente. Greenwood estaba al lado de él y tenia unos pergaminos en la mano

—Te decía que aquí están las cedes aprobadas…los estadios están en preparación y Kingsley esta ahí con un grupo de Aurores colocando los hechizos de protección, anti aparición –que permitían evitar colados- y claro los repelentes mágicos de muggles.

Harry observo detenidamente los pergaminos… Inglaterra se enfrentaría a Liechtenstein en la primera ronda… en aquel mundial del 94 Liechtenstein había derrotado a Inglaterra, se pregunto si este año sería diferente…no pudo evitar volver a ver a Ron, hablaba o discutía, lo que últimamente parecía ser lo mismo, con otro auror novato. Tomo aire y regreso su atención a Greenwood que aun le hablaba.

Toda la tarde se le fue en organizar los equipos de vigilancia, los de seguridad, sin descuidar a la guardia permanente del Ministro, del Ministerio y las fronteras de Londres. Kingsley no se volvió a parar en el lugar y lentamente la oficina se despejo, para cuando pudo tomar un respiro camino de regreso a su escritorio donde había muchos pergaminos pendientes, no pudo evitar sentir la presencia de alguien más. Ron también estaba enfrascado en su escritorio.

Era algo increíble que pasaran todo el día en la misma habitación sin dirigirse la palabra, pero estaba seguro que si le hablaba, aunque fuera para darle una orden terminaría soltando lo que sabía acerca de él y Parkinson.

— Así que dejaste de buscar a mi hermana—soltó el pelirrojo cuando descubrió que estaban solos, deteniendo el caminar de Harry. Le intrigaba conocer la teoría de ellos acerca de Ginny.

—Si estas realmente interesado…

— No me digas eso—soltó Ron poniéndose de pie, Harry se había acercado a su escritorio—es mi hermana…

— Aun así—Harry apretó la mandíbula—no es información que voy a compartir contigo, no eres confiable.

— ¿Qué demonios pretendes al decirme que no soy confiable?

— Sabes exactamente a que me refiero—Harry removió los pergaminos para tratar de ordenarlos, lo mejor era seguir con su trabajo en casa, ya era tarde y era muy sencillo perder los estribos con Ron cerca.

— NO LO SE—La voz de Ron se elevo considerablemente— ¡porque no me lo aclaras!

Harry había dejado de prestarle atención al centrarse en cierto pergamino que se recrimino por no haber visto con anterioridad, ignorando olímpicamente a Ron, tomo su abrigo y su maletín, donde metió los pergaminos pendientes.

— ¡Dímelo a la cara!—demando cuando vio que Harry se disponía a retirarse. —Yo si te lo puedo decir a la cara, se lo que hiciste con Hermione.

— No voy a hablar de Hermione contigo, ella trato de explicártelo pero yo no te voy a dar ninguna explicación al respecto Ron… Tengo que irme—. Harry se desespero cuando Ron se interpuso en el camino, era sin duda la conversación-pelea más larga que había tenido con él desde que paso…lo que paso—pero si tanto te interesa que te lo aclare, estoy hablando de ti y el caldero Chorreante.

Ron se quedo estático en su lugar y no impidió que Harry saliera de la oficina.

Debido a la hora el ministerio estaba prácticamente vacío, no había hecho por ir a casa pues Hermione saldría tarde ese día, los lunes siempre se quedaban hasta tarde para la junta de planeación editorial así que para ponerse al día con el trabajo había decidido quedarse un poco más tarde. Atravesó los pasillos y pasaba de largo con mucha rapidez esquivando a los que ansiaban abandonar el edificio para regresar a sus casas, con sus familias. Estaba seguro de que ya no la encontraría debido a la hora pero no le importo en lo más mínimo, debía asegurarse.

Al atravesar la ultima puerta no necesito de un hechizo de iluminación, simplemente siguió la luz que estaba al parecer en medio del lugar entre algunos estantes llenos de cajas.

— ¿Cho?

— Aquí…

— ¿Cho que haces aun aquí? …

— Yo…no se….¿que hora es?

— Van a ser las nueve.

— Cielos he estado aquí todo el día…

— ¿Cho estuviste llorando?

— Emmm… ¿Si? Harry… tengo que mostrarte algo…

— Vamos salgamos de aquí…

— No—dijo ella poniéndose de pie y dirigiéndose a un pizarrón—aquí esta todo…

— ¿A que te refieres? …

— El ataque en Helsinki no fue el único… empezaron en 1999 en Alemania y ese mismo año también hubo otro en Helsinki…desde entonces ha habido en varios lugares…el carrusel en Alemania… ese mismo año en Rusia otra rueda de la fortuna…lituana un volantín…Noruega otro carrusel en Arkángel no quedo nada del parque…

— Me estas diciendo que todos estos están relacionados…

— En el 2000 hubo otro en Helsinki… también fue otro carrusel…ninguno se investigo apropiadamente porque no había ningún patrón, además fueron fuera de Londres y en lugares en los que no parece haber ninguna relación…

— Y tu como los relacionaste…

— Arkángel…el parque que fue destruido…yo…tenía planes con Karl para llevar a Melisa… lo habíamos hablado porque mi mamá nació allí…decíamos, que la pondríamos en el carrusel…que sería…dios…pensábamos subirla al carrusel.

— Me estas diciendo que esta relacionado con tu ex esposo…con el padre de Melisa…

— Si…no

— Karl nos dejo en 1999 creo…Harry creo que no solo se fue…creo que algo pudo haberle pasado…si estos ataques están relacionados con Draco Malfoy y los mortífagos…ellos pudieron llevarse a Karl y… él lo sabe…Karl no lo sabía pero si Malfoy saco cuentas…él lo sabe Harry… él….no…

Cho empezó a llorar y prácticamente se arrojo a los brazos de Harry, él la sintió temblar por el llanto y por el miedo que habían reflejado sus ojos desde que había entrado a esa bodega con un movimiento de su mano empequeñeció los pergaminos y los guardo en su maletín, ayudo a Cho a salir del lugar pero ella se detuvo antes de que salieran

— ¿A donde vamos?

— El ministerio esta por cerrar, no podemos quedarnos aquí.

— Espera—ella se llevo las manos a los ojos, se reacomodo el cabello para ocultar un poco la cara y bajo la cabeza. —Listo…vámonos.

Ella lo acompaño en silencio hasta las chimeneas, entro primero ella y él dijo fuerte y claro la dirección, después entro él y desapareció.

Para cuando él llego al departamento Cho estaba sentada en uno de los sillones y volvía a llorar, Harry saco la investigación de Cho y la desplego en la sala de estar, después se fue a la cocina para preparar café, cuando pensó en llevarse el trabajo a casa, no pensó que seria tanto.

— Cuéntame—dijo cuando se sentó al lado de ella y le tomo la mano para darle ánimo…

— Bueno cuando… cuando Melisa nació él estaba tan contento que cuando desapareció a principios del año siguiente, bueno pensé lo peor, Kingsley me ayudo asignando una brigada de búsqueda pero no había nada, él simplemente había desaparecido. Dios si él lo sabe…

— ¿Saber que… quien?—Harry pregunto con cuidado, algo le decía que no le gustaría la respuesta.

— Malfoy…Draco Malfoy…

-Luna/H.J.&H.J/Nis-

Ron había optado por la caminata en lugar de la chimenea, la cena de su madre era imperdible, había faltado toda la semana pasada porque había tenido en la cabeza la idea de encontrarse con Hermione, y finalmente había tenido suerte, lo que lo hacia pensar en las palabras de Harry. Una vez que lo dejo completamente solo en la oficina de Aurores había tardado en reaccionar, fue mucha información en una fracción de minutos, pero podrían ser ideas suyas, seguro Harry se había enterado que iba al caldero chorreante pero no podría tener ninguna pista acerca de con quien o quienes, en este caso, se veía en ese lugar, no solo iba por el alcohol, pero la rutina en la que no entraban juntos a la habitación era precisamente para evitar especulaciones. ¿Coincidencia? Por otro lado le había soltado con que él sabia lo que le había hecho a Hermione él buscaba claro iniciar una pelea, pero Harry no se había dado prácticamente por enterado, siquiera había mostrado una sorpresa, o una reacción mínima a sus palabras, ahora que lo pensaba bien, Harry se había mostrado mucho más interesado en un pergamino que encontró en su escritorio. ¿Era acaso algo con respecto a Ginny?

—Claro que lo sabe—dijo finalmente en voz alta.

— ¿Sabe que?—pregunto una voz en las sombras. Ron por reflejo tomo su varita y apunto a su interlocutor. –Baja eso Ron

— ¿George?—pregunto no muy seguro cuando vio a uno de los gemelos oculto en las sombras con una pipa en la mano— ¿estas fumando?

— Si—respondió –y soy Fred es un milagro verte por aquí

— Tenía que hacerlo no había podido venir antes.

— Ó, no habías querido.

— Lo que sea—Ron se recargo en el mismo árbol y contemplo lo que su hermano veía. La madriguera distaba mucho de lo que era. — ¿Y Alicia?

— Se escapo—dijo dando una calada e invitando a Ron a que lo acompañara—la verdad dijo que ya no soportaba, ya sabes mi mamá sigue de los nervios, pero yo tenía que venir–. Ron se imagino como estaría su madre, peor cada día, sabía que se había puesto completamente histérica al saber que Ginny había ido a ver a papá y no a ella. Él sabía que no se tranquilizaría hasta que se asegurara por si misma que su pequeña hijita estaba bien.

— ¿Y George?

— No puede salir de casa, debe ayudar a Angelina con los trillizos.

— No puedo creer que aun no los conozca.

— Él no te culpa, sabe que tienes mucho en la cabeza—dijo George recuperando la pipa—pero deberías darte una vuelta…no están tan hermosos como mis gemelos pero son lindos.

— Tio…quien lo diría…lo esperaba de Percy y de Charlie…

Los dos se quedaron en silencio por unos segundos, Ron no lo había dicho con la intensión de incomodar a su hermano pero por un segundo los recuerdos los golpearon sin misericordia…

— Si quien lo diría—dijo finalmente Fred—vienes borracho Ron- no fue una pregunta, un reclamo simplemente la certeza de lo que veía en su hermano.

— Borracho…borracho…no…creo—dijo con una media sonrisa. Había ido al caldero después de la discusión con Harry pero apenas tomo unas tres rondas de Whisky solo y se arrepintió, las palabras de su ex mejor amigo golpeaban su cabeza desde que había entrado al establecimiento…y a decir verdad aun no lo abandonaban….

estoy hablando de ti y el caldero Chorreante.

— Lo mejor será entrar—dijo finalmente Fred tirando el contenido de la pipa y pisándolo—antes de que te pegue este viento.

— Creo que es demasiado tarde para eso.

Fred dijo algún chiste al que realimente no le presto atención, pero rio para poder disimular que todo iba bien en su vida.

estoy hablando de ti y el caldero Chorreante.

El interior de la madriguera había cambiado también, antes la chimenea -la única chimenea- compartía espacio con el recibidor, la cocina y el comedor, ahora todo estaba por separado y en cada sala había una chimenea… no pudo evitar posar su vista en la pared donde antes había reposado un curioso reloj que a Harry se le había hecho la cosa más extraordinaria del mundo, en el indicaba el lugar donde estaba cada uno de los Weasley. Su mamá lo había quitado después de que marcaba… muerte en dos de sus cucharas… y lo destruyo; cuando Ginny desapareció, se arrepintió de haberlo destruido, tenía un hechizo antiguo que ella no conocía, había sido un regalo de una tía abuela de la que ya no recordaba el nombre.

Una risa angelical llamo su atención, en la sala había un corral y una pequeña niña de cabellos platinados estiraba los bracitos para que Fred la liberara de los barrotes. Era Victorie la hija de Bill lo que significaba que Fleur estaría en la cocina ayudando a mamá con la cena. Se empecinaba en hacer la cena para todos, pero sabía perfectamente que nunca iban…todos…

— Esta enorme—dijo acercándose a ella y haciéndole una caricia en la coronilla, la niña lo miro con desconfianza, claro, seguro no se acordaba de él.

— No te parecería tan grande si la vieras más seguido—dijo una voz femenina en la puerta que venía de la cocina.

— Hola Fleur.

— Ron –ella se acerco a él y le dio un beso en una mejilla y en la otra—es un milagro verte por aquí. La cena esta lista pero Molly quiere esperar a Bill y a tu padre.

— Es raro que no estén aquí—puntualizo Fred, muchos faltaban pero Billy su padre siempre estaban puntuales. — ¿A que se debe?

— Han ido a América, aunque ya debieron haber llegado solo fueron a revisar algo, con referencia a… al mundial—finalizo en voz baja, no estaba segura si ese era un tema delicado para Ron. Ella tomo a la niña en brazos y sin decir nada más salió de la sala.

— Es solo un mundial—dijo Fred tratando de quitarle importancia al tema—habrá otros.

— Claro—dijo él con una media sonrisa—de cualquier modo lo hice por Ginny lo habría hecho mil veces.

— Lo se—dijo Fred con una sonrisa—por lo menos sabemos que esta bien.

— No lo se—dijo Ron recordando la platica con Hermione… lo hermético que estaba Harry. Ellos sabían algo que no le querían decir.

estoy hablando de ti y el caldero Chorreante.

— Claro que ella se encuentra bien—dijo una voz nueva que hizo que Fred y Ron se giraran. Arthur Weasley se veía cansado y mucho más viejo de lo que en realidad era. —Yo la vi.

— Vamos a cenar mamá nos espera—dijo Bill antes de que nadie digiera nada.

El comedor que tenía 20 lugares lucia desoladamente vacío. Seis lugares eran ocupados por periqueras, aunque los trillizos eran muy pequeños para sentarlos a comer ya estaban sus lugares desde el momento de su nacimiento. Estaban dispuestos diez lugares. El de sus hermanos y sus esposas, incluyendo el de Ginny y el de él. Era una de las cosas deprimentes por las que evitaba lo más que podía esas cenas. Su madre seguía poniendo el lugar de Ginny aunque ella no estuviera presente. La plática había comenzado y su madre trataba de sonreír mientras se divertía alimentando a Victorie, Fleur la dejaba para que se distrajera. Era algo bueno. Su padre y sus hermanos comenzaron a hablar de lo que habían hecho en América y él finalmente no lo pudo soportar.

— Yo no la vi.

— Ron—advirtió Bill completamente serio.

— Es cierto.

— Pero la vi yo—continuo Bill—y es mejor que lo dejes sabes lo mal que pone esto a mamá.

— ¿Y como la viste Bill?—dijo mirándolo con el ceño fruncido—tu no la conoces como la conocemos nosotros—Ron bebió de un trago su sumo de calabaza—no estuviste con ella antes del colegio, ni durante él.

— Ella pidió tiempo—dijo Arthur golpeando la mesa—y se acabo.

— Tampoco la conoces papá—Ron se puso de pie y comenzó a caminar como león enjaulado mientras las conversaciones y especulaciones se agolpaban en su cabeza sin permitirle ordenarlos y darles coherencia. —Harry la siguió vio algo…

— No menciones ese nombre en esta casa Ronald Weasley—intervino su mamá con la voz entrecortada.

— Algo esta mal—dijo Ron ignorándola y viendo a su papá— ¿por qué no quieres verlo?

— Potter fue suspendido por tratar de seguirla, claro que esta mal, la vi… esta dañada por culpa de él y me pidió tiempo claro que no se lo voy a negar.

— Arthur tú me dijiste que estaba bien—dijo Molly Weasley al borde del llanto. Fleur se acerco a ella y la abrazo.

— Ellos tienen una idea de que le sucede…

— ¿Quienes? –pregunto Bill con la voz contenida por la furia.

—Harry y Hermione…Luna también, supongo…

— Como demonios no iban a tener una maldita idea si ellos la dañaron de esa manera—estallo la señora Weasley. – ¿Ahora hablas con ellos?

— No—dijo Ron—y ese es el problema, ellos no confían en mí para decirme que piensan de Ginny.

estoy hablando de ti y el caldero Chorreante.

— Papá—trato de tranquilizarse Ron—no puedes cancelar su búsqueda—entonces respiro hondo—no importa la seguiremos buscando—cuando dijo seguiremos estaba seguro que ellos por su lado y él por el suyo.

— Esta discusión se acabo—dijo Arthur –no estamos aquí para hablar de trabajo, estamos aquí para convivir.

— ¿De trabajo señor ministro?—Fred lo miro con el ceño fruncido hablando por primera vez—estamos hablando de Ginny… de tú hija—. Él se puso de pie. —Lo siento mamá, pero lo mejor será que me valla no puedo creer que él diga eso y Ron tiene razón, solo ustedes la vieron, pero solo nosotros la conocemos un poco más.

Todos se quedaron en silencio y observaron como Fred desapareció por la puerta, el sonido de la chimenea les indico que se había marchado por completo

— Esto no tiene ningún sentido—Ron también se puso de pie, de un momento a otro se le seco la garganta y se le antojo un whisky…se le antojo el caldero chorreante y todo lo que ahí encontraba. –No podemos tener una cena familiar, con un lugar que sabemos de antemano no se va a ocupar. No cuando esta el señor Ministro en esta mesa y no nuestro padre.

— Ronald Weasley no te atrevas a salir—dijo Arthur poniéndose también de pie. —Si lo haces asegúrate de no volver.

Ron salió sin decir nada, sabía que no volvería hasta que encontrara a Ginny, un balance en su vida…

estoy hablando de ti y el caldero Chorreante.

-Luna/H.J.&H.J/Nis-

Estaba completamente exhausta, había tenido que quedarse horas extras y dejar lista la edición del periódico, Luna no se había aparecido por la oficina, pero no le llamo mucho la atención, pues hasta la editorial llego el rumor de que el Ministerio de Magia estaba hecho un caos con los preparativos del mundial y ese era precisamente el encabezado para el día de mañana… "un mundial para locos" y "locos por el mundial" finalmente todo había quedado listo y podría ver a Harry, tomarse un chocolate calientito mientras él la envolvía con sus brazos. Una sonrisa tonta se apodero de ella, sentía que era una adolecente, nerviosa y ansiosa por ver a su novio. Las hormonas querían jugarle una mala jugada apoderándose de ella a diestra y siniestra.

— ¿Harry estas aquí?—pregunto cuando el olor del café la envolvió, al parecer le había preparado café para su llegada y eso le encanto—amor ya lle…ya llegue…

Harry estaba en la sala con Cho Chang envuelta en sus brazos, un retortijón apareció en su estomago pero no tuvo oportunidad para decir nada…

— Hermione—dijo Harry mientras liberaba a una Cho que la miro con los ojos abarrotados de lágrimas.

—No…—trato de decir Cho pero alguien más la interrumpió.

— ¿Luna esta aquí?

Hermione volteo su cuerpo y Harry y Cho miraron al chico que acababa de aparecer por la puerta.

— Díganme que saben donde esta—dijo Neville Longbottom con la cara pálida.

And you can see my heart beating
Y tu puedes ver mi corazón latir

you can see it through my chest
puedes verlo a través de mi pecho

and i'm terrified but i'm not leaving
estoy aterrada pero no me marchare

know that i must must pass this test
se que tengo que pasar esta prueba

so just pull the trigger

solo apretare el gatillo

-Luna/H.J.&H.J/Nis-

1 Los corchetes indican que faltan algunos textos…

¡UPS! ¡Q cortón, y donde! Ya lo se. Ustedes saben cuanto los quiero ¿cierto? Bueno ni les pregunto por sus dudas porque he dejado muchas, así que veamos que se nos aclara en el siguiente capitulo

Los estribillos en esta occasion son de "Rusian Rulet" de Rhiana

Nos leemos por aquí

Luna Nis

Ags. México a 19 de Septiembre del 2014

Feliz Cumpleaños Hermione Granger. Espero que donde quiera que existas te guste mi historia.