Heyyy muy buenas a todos!

Sí lo sé, he tardado mucho en subir, pero me pasó algo que me enfadó a un nivel dios increible, cuando ya estaba terminando el capítulo lo guarde y cuando me dispuse a continuarlo..¡Se borró el documento! Y yo lo guardé y todo, busqué por todos mis archivos y ¡no estaba! Así que tuve que empezarlo otra vez cosa que me toco mucho la moral etc... Y cuando te pasa eso se te quitan todas las ganas,pero bueno...

aquí esta la continuación que espero que disfruteis, nos leemos abajo :D

Disclaiemer: No soy Eiichiro Oda ya que no hablo japonés y ni tengo un cerebro como el de él ,además yo pondría ZoRo XD y no e creado Assassin's Creed aunque me hubiera gustado *^*

La reliquia del asesino capitulo 5: La caída del Ángel.

Los días pasaban y las semanas junto a los días, hoy sería un día para los dos asesinos de lo más importante, hoy en la plaza de San Pedro se encontrarían un grupo enorme e importante de templarios, nada más y nada menos que de los templarios más importantes del siglo XVI.

Por eso mismo Zoro se había levantado temprano, para poder preparar todo su arsenal para por si acaso algo salia mal. Aunque eso no entraba en sus planes, allí estaba en la sala de armas afilando sus armas y guardando unos estiletes.

Por el brillo de la espada vio a Robin.

-Hola-Dijo ella y el volteó a verla y sonrió al verla, desde aquel día semanas atrás en el que ella le besó su mejilla no había podido parar de pensar en ella, no sabía o más bien le asustaba que su corazón sintiera algo por ella, otra vez.

Pero hoy no era día de distraerse,hoy debería ser aquel ángel asesino que los templarios temen, frío,distante...Pero cuando estaba junto a ella era diferente,no podía ser aquel asesino, por que pese al monstruo que era seguía siendo humano.

-Hola, Robin-Dijo él y se rascó la cabeza acariciando con su mano sus cabellos verdes y soltó un suspiro de resignación.

-Te veo algo...preocupado,¿cierto?-Él la miró a los ojos con una mirada limpia, y bajó la vista y asintió.

-No puedo permitir que salga nada mal hoy...Hay mucho en juego-Justificó él afilando su arma de nuevo.

-Tranquilo, sabes que no estás solo-Dijo ella poniendo su mano en su brazo y este vio la mano de Robin y después a ella.

-Lo sé, y gracias.-Dijo él, Robin apartó su mano del brazo de Zoro para no crear más tensión ni nada por el estilo, ella cogió su ballesta y preparó todas sus flechas.

-Aveces pienso que la gente culpa de los templarios no paran de llamarnos monstruos...¿Sabes?

Zoro sonrió mientras seguía con su tarea.

-Sabes que eso no es culpa nuestra, es de los pregoneros,por un puñado de monedas hace lo que sean,no lo tengas en cuenta. Al fin y al cabo todo es por codicia-Dijo él como solo él podría hacer

y ella sin que él se diera cuenta le miró,le miró fijamente y sonrió.

Más tarde ambos asesinos salieron de su base rumbo a la plaza de San Pedro,justo en el Vaticano,donde solo había una entrada y solo una salida, pero ellos tenían otra ruta,los tejados eran una manera de lo más buena de avanzar,ignorando a los soldados y sin atascos,por el camino mataban a algún guardia que se entrometía en sus asuntos o si no se escondían detrás de alguna chimenea etc...

El Papa seguramente pondría muchos guardias en la entrada sin contar que junto a el habría muchos guardias personales, sin contar los templarios,junto al Papa estaría su hijo,César Borgia el cual estaba ansioso de poder encontrar a Zoro y poner fin y al cabo toda esa leyenda que le seguía junto a su nombre.

Zoro Y Robin pudieron divisar ya la cúpula de Miguel Ángel y la plaza de San Pedro.

-Perfecto...-Dijo en apenas un susurro el Asesino,

En la entrada había numerosos guardias y en el tejado unos pocos.

Robin miró al peliverde algo dubitativa.

-¿Que hacemos?-Le preguntó ella a él, Zoro se encaró a verla y sonrió.

-Empezaremos saltando hacía aquel edificio-Señaló un edificio que quedaba lo bastante cerca del tejado o muralla que rodeaba la plaza de San Pedro.

-Y a partir de ese punto saltaremos a la muralla,caminaremos con sigilo, si nos ve alguien o algo podemos eliminarlos con tu ballesta que es bastante silenciosa.

Ella le miró y asintió.

-Entonces...-Robin tomó ahora el turno de palabra y sacó un mapa.

-Tendremos que dar la vuelta hasta este punto donde hay un bloque de piedra que se puede quitar para poder introducirnos en un túnel secreto que hay, ya desde adentro será más fácil ya que llega justo hasta una parte para poder ver la reunión templaría.

Los dos se miraron decididos como si no tuvieran nada más de lo que hablar y asintieron, se levantaron y cogiendo carrerilla ambos saltaron justo hacia el muro que rodeaba la plaza, Zoro en un fallo de salto no llegó pero se pudo agarrar a la cornisa y se levantó viendo a una Robin que la miraba muy divertida.

-¿Qué?,También puedo tropezar,¿no?-Dijo él un poco molesto cuando escuchó una leve risa de parte de la morena.

Zoro se sacudió el polvo y siguieron corriendo, intentaban andar con sigilo para no hacer ruido sobre las tejas de cerámica que habían en sus pies, para no poder alarmar algunos soldados que deambulaban cerca.

Pudieron llegar sin problemas a la parte de atrás de la cúpula de Miguel Ángel, sin contar los numerosos templarios que habían y toda la protección del Papa la vista de Roma desde ahí era preciosa.

-Maldita sea...Desde aquí puedo ver a Rodrigo Borgia-Dijo Zoro entre dientes pues prefería matarlo ahora, pero necesitaban la información.

-Tranquilo...-Le dijo Robin haciéndole un gesto con la mano para que se tranquilizara mientras ella estaba agachada viendo o buscando donde estaba la entrada secreta.

Zoro suspiró y volteó a verla de brazos cruzados.

-César y el Papa les están dando la bienvenida a sus "invitados", tenemos que darnos prisa a llegar.

-Espera un momento-Dijo Robin poniendo los dedos en la pequeña separación que había entre los bloques,sacó su daga oculta y metió la daga en la separación que había entre dicho bloque con los demás y fue haciendo la silueta del bloque, una vez terminada la tarea retiró el bloque y se descubrió ante la mirada atónita de ambos asesinos un pequeño pasadizo que apenas medía medio metro,algo estrecho.

-Vaya-Dijo Zoro asombrado de encontrar el pasadizo-Me lo esperaba peor la verdad,ese Miguel Ángel sabía lo que hacía.

Robin volteó a verle y sonrió.

-¿Vamos?

Con Zoro delante ambos seguían el camino que les conduciría a la reunión de los templarios,los dos estaban a gatas por el conducto, era un poco estrecho y era un poco claustrofóbico, aún así siguieron adelante.

Mientras tanto César y su padre, Rodrigo daban la bienvenida a sus invitados.

-Me alegra de verle de nuevo hermano.-Dijo Rodrigo a un templario de mayor edad, con pelo canosos que lucía hermosas galas.

-El placer es mio Rodrigo-Dijo con una sonrisa tomando una mano del Papa y besándola agarró las manos de Rodrigo y lo miró a los ojos.

-Que el padre de la sabiduría nos guíe, Rodrigo

-Igualmente hermano.

Por unas elegantes escaleras bajó la silueta de una bella mujer, con un elegante vestido de gala, bajaba con lentitud y elegancia la escalera con una de sus manos en la barandilla de tono dorado.

-Bienvenidos- Dijo la joven haciendo una leve reverencia a los invitados, estos respondieron.

La joven se acercó a Rodrigo.

-Padre-Dijo haciendo una reverencia y besando su mano, Rodrigo sonrió.

-Ella es...

-Mi hermana-Dijo César Borgia sonriendo viendo a su hermana tomando una mano de ella y dejando un leve beso en ella.

-Señores,hermanos mejor dicho, les presento a mi hermana Lucrezia.

Esta sonrió y le retiró la mano a su hermano.

-No hace falta que me presentéis hermano, creo que soy capaz de presentarme yo misma a mis aliados,¿no crees?

Este la sonrió con una sonrisa falsa y asintió a su pesar.

-No cabe en duda que usted es una mujer fuerte, al igual que su padre y hermano.

-Muchas gracias Don Moccia, pero yo no quiero tener nada que ver con estos dos-Dijo refiriéndose a su familia. César carraspeó la garganta.

-Que palabras más hermosa nos dedica nuestra,joven y ilusa Lucrecia-Dijo diciendo esa últimas palabras en voz baja y con un tono lleno de ira.

-Ahora será mejor que te vayas a tus aposentos,padre y yo tenemos que hablar con estos caballeros.

Para César su hermana era importante, pero desde pequeños siempre a visto como actuaba su padre con ella, Lucrezia Borgia desde su niñez fue le "objeto de paz " de su padre, ya que por culpa de la avaricia de su padre se vio forjada a perder la virginidad en su décimo tercer cumpleaños, según su padre para hacer buenos negocios con unos nobles, más tarde por desgracia no tardó su padre a empezar a violarla a su pesar, y lo peor fue cuando su hermano también abusó de ella.

No quería a su familia,pero como todo Borgia y Templario, la necesidad de poder y esa gran avaricia que recorría en sus venas la obligó a quedarse.

Decidió irse despidiéndose de sus invitados y yéndose con la cabeza muy alta, César sonrió nervioso.

-Perdonen a mi hermana, ya saben las mujeres no sirven para negocios.

Todos estos templarios rieron.

-Ahora por favor les guiaremos hasta llegar al sitio donde se tomará nuestra...Reunión.

Dijo el Papa Rodrigo.

Mientras tanto Zoro y Robin llegaron al límite del pasadizo, justo había una pequeña ventana donde

podrían mirar a los templarios teniendo su reunión, ambos vieron que justo acababan de iniciar su conversación.

En esa pequeña "ventana" había unos barrotes de hierro, y era un poco tedioso ver, había una mesa larga iluminada con algunas lamparas de aceite, con mapas encima.

Los sabios Templarios se reunieron, empezaron hablando sobre temas primordiales que podrían costarle las vidas.

-Padre Mafei, usted lo sabe más que nadie-Dijo Rodrigo apuntándole, y este lo miró desafiante, este templario levantándose golpeó la mesa.

mientras que las copas de plata se movían a punto de derramar el vino que contenía en ellas pudiendo manchar los numerosos mapas que había en la mesa.

Y este llamado Padre Mafei seguía con la mirada baja lleno de ira.

-Nadie lo a visto,se dice que es un fantasma,¡Que estupidez! Es una idea descabellada eso de que hay un ángel de la muerte suelto por las calles de Roma-Dijo este moviendo los brazos de forma burlesca.

-No creas, ese maldito demonio a matado a mis hombres.-Dijo uno de ellos y a continuación bebió de su vaso.

-Perdona que lo dude hermano,¿pero acaso tienes pruebas?-Dijo este mirándole.

-Hermano Federico...Ese hombre solo a traído el caos a esta ciudad, a matado a múltiples aristócratas templarios, si no hacemos algo vendrá a por nosotros,tan solo es cuestión de tiempo y tan solo es cuestión de tiempo que mate a Rodrigo.-Dijo Mirando al Papa él cual esta ecuánime, juntando sus manos escuchando.

En ese instante Robin miró a Zoro, él negó con la cabeza. Y susurró:

-Creéme, su hijo tiene tal lujuria que el sería el que matara a su padre.

Robin le dedicó una última mirada, y siguió atenta a su espionaje.

-He oído que ese monstruo tiene la sangre de Altair Ibn-Ahad en sus venas...-Dijo uno de ellos que no había hablado en todo el rato.

-Creo que he escuchado algo acerca del maestro asesino Altair, se entrenó y empezó en Masyaf

y el maestro de su orden estaba corrompido por el fruto del Edén.

-Si y nuestro gran héroe Abbas se enfrentó a él incluso mató a la mujer del asesino años después, justo después de haber matado a uno de los hijos de Altair.

-Verdad, antiguos maestros templarios me contaron esa historia...¡Pero no sirvió de nada!-Dijo gritando mientras que todos lo miraban.

-Caballeros...Relajense-Pidió con una sonrisa César.

-Solo es un asesino, y solo no podrá acabar con nosotros y encontrar la manzana del Edén.

-Pero César...-Dijo uno lleno de ira.

-Ha matado a muchos de los soldados de Roma, los ciudadanos acabaran dándose cuenta de esto,por no decir que tenemos que ser cuidadosos en todos nuestros movimientos,no podemos permitirnos ser descubridos.

Uno de ellos habló serio, recordando cuál era el tema principal de esta reunión.

-el fruto y se lo entregó a uno de sus hijos para que lo escondiera y ahora tenemos que buscarlo, sabemos que está en Roma...Pero ¿dónde?

Hubo un gran silencio entre todos y César se levantó.

-Me da igual donde esté...¡Quiero el fruto en mi mano!, ¡Bajo mi podre y mandato!

Todos en la sala menos Rodrigo él cual seguía igual, se asustaron.

-Si quiero algo...¡Lo cojo!...Si quiero el fruto...¡Lo tengo!, si quiero que ese asesino muera...¡Él muere!

Todos se quedaron callados e intimidados por César.

-Si me perdonan, tengo cosas que hacer-Dijo Rodrigo levantándose.

-Hijo, infórmame de los detalles después, ¿Sí?

Este asintió y antes de que se fuera todos los templarios le dijeron:

-Que el padre de la sabiduría te guié.

Justo cuando se fue, César miró a todos.

-Cuando termine con la vida de mi padre...Solo entonces conoceremos la gloria.

Todos los templarios sabían que este llevaba un plan para aniquilar a su padre, pues estaba harto de él y quería poseer Roma entera.

-Señor César...Si me lo permite, mis hombres y yo estaremos investigando sobre el fruto.

Este que todavía estaba pensando en como matar a su padre lo vio y dijo:

-Oh, si claro...

Una de las piedras en donde estaban Zoro y Robin se desprendió y ambos se asustaron al escuchar :

-Oíd hermanos,¿escucháis eso?

-Yo tan solo oigo son los lamentos y suplicas de ese estúpido asesino, que se preparé por que incluso los ángeles pueden caer.-Muchos de ellos empezaron a reírse y Zoro y Robin en cierta parte se aliviaron al ver que no los había descubierto.

-No,no es eso hermano.-Uno de ellos intentó tranquilizarle.

-Tranquilo...Estas cavernas llevan muchos años construidas por nuestro grandes benefactores, seguro que algunas rocas se habrán desprendido o serán las ratas.

-Si será eso-Dijo este sonriendo. El Hermano que no paraba de hablar elevó su copa.

-Mañana empezaremos con nuestro plan contra el asesino, contrataremos a unos

asesinos a sueldo o mercenarios y pondremos carteles de "Se busca" por toda Roma, los guardias lo

arrestarán,Roma no fue construida en un solo día y tampoco se destruirá en solo un día, jajaja pobre necio no sabrá lo que le espera, los templarios somos como Roma, ¡indestructibles!, al igual que algunos asesinos, nosotros también procedemos de la antigua civilización.

-Juntemos nuestro acero en contra de ese "Ángel de la muerte" y venzamos juntos hermanos mios a ese asesino, ya le quedan pocos días.

Zoro y Robin escucharon eso y se preocuparon, Zoro le hizo una señal a Robin para que se fueran ya. Todos se levantaron de sus asientos y desenvainaron sus espadas y las juntaron.

Mientras tanto ambos asesinos salieron poco a poco de la pequeña ruta que tomarón, Zoro salió el primero y ayudó a Robin a salir.

-Gracias-Dijo ella acomodándose la capucha.

-De nada- Alcanzó a decir Zoro y colocó nuevamente el bloque de piedra, respiró hondo y miró a su acompañante.

-Creo que estoy muy en el punto de mi mira de César.-Dijo Zoro andando un poco hacia delante.

-¿Tu crees?-Dijo Robin y también suspiró, ciertamente las cosas se pondrían muy feas para los dos.

Decidieron irse pero entonces...

-¡He alto hay en nombre del Papa!-Dijo un soldado que estaba de vigía, Zoro y Robin se giraron y se dieron cuenta que estaban rodeados por varios soldados.

-Mierda...-Dijo Zoro y en ese momento empezaron a correr ambos asesinos.

Robin intentó lanzar algún cuchillo arrojadizo pero solo mató a unos pocos al igual que Zoro.

Divisaron el edificio de donde saltaron para llegar al muro que rodeaba la plaza de San Pedro.

-¡Vamos salta!-Dijo Zoro y ambos saltaron llegando al tejado del edificio, estaban ya muy lejos de los soldados.

-¡No escaparán!-Dijo uno de ellos mientras recargaba su ballesta y apuntó a Zoro.

-Mal nacido...-Dijo en un susurro cuando dejó salir disparada la flecha que por desgracia le llegó a Zoro clavándosela en la espalda.

-¡Ahg!-Exclamó el peliverde cayendo al suelo.

-¡Zoro!-Gritó Robin acercándose a él, sostuvo la cabeza de él.

-Zoro...Mirame por favor ,no dejes de mirarme.

El peliverde estaba perdiendo mucha sangre y la vista se le nublaba cada vez más.

-Robin...yo...yo...-Robin le acarició la mejilla y vió como él cerraba sus ojos lentamente pero aún luchando para mantenerlos abiertos.

-Vamos, Zoro mirame...-Dijo con una lágrimas en sus ojos.

-Te llevaré a la guarida y te pondrás bien,ya lo verás.-Dijo ella mirándole a los ojos y acariciando su mejilla.

Él sonrió pero no pudo evitar cerrar los ojos cayendo inconsciente, mientras la sangre no paraba de fluir de su cuerpo.

-CONTINUARÁ-

Bueno hasta aquí el 5º Capítulo de este finc, de verdad repito siento no haber escrito antes o haber subido antes pero bueno el portátil ya me enfadó demasiado y me entraron ganas de mandarlo todo a la mierda XD

Pero bueno para compensar este capítulo es más largo :v

Agradezco los reviews como siempre son bienvenidos y me convienen para saber si les gustó y tal.

Si eres un lector fantasma de esos que leen y no comenta... Comenta! Es sanísimo y te trae de vuelta al mundo de los vivos :D haz como Brook ,¿por qué? Por que YOLO

Un saludo enooooorme, nos leemos próximamente :D

Sayonara!

pdt: He tenido que subir otra vez el capi etc... por culpa de Fanfiction que Parece que me esta fallando mucho, lo digo por Susii Zoro que me mandó un PM o review sobre esto y la verdad al mirar el cap 5 tampoco podía abrirlo y me preocupé pero bueno... ya se arregló.

Aprovecho para decirte y agradacer tu ayuda Susii Zoro