Mientras algunos policías seguían controlando a la cada vez más creciente multitud, Sherlock, John y el detective Halloway, ajenos a todo esto, ingresaron a la casa de la que salió la llamada a la policía. Nada dentro de la casa hacía presagiar que había sucedido algo malo, ni siquiera en la oficina, cuya ventana daba hacia el jardín en donde yacía el cadáver...

Los tres encontraron a un policía tomándole declaraciones a un hombre mayor, desaliñado y nervioso vestido con una bata de franela que no dejaba de frotarse las manos. A una orden de Halloway, el policía se retiró, y el hombre les dirigió una mirada shockeada a los tres.

-Señor Holmes, señor Watson, les presento al propietario de este recinto, el señor Horace Harker-dijo Halloway.

-¿Harker?-dijo John con aire pensativo- Me suena ese nombre.

-¿Cómo no?-dijo Sherlock- Es el autor de La Gran Lupa, el blog de "noticias" más chismoso y sin fundamento de toda Inglaterra.

Lo último lo dijo con una mirada gélida que apenas fue percibida por Harker, quien, intentando recobrar el control sobre sí mismo, dijo:

-No lo puedo creer, yo, que me he pasado la vida entera recogiendo noticias sobre otras personas, ahora me veo en la situación de estar en medio de una gran, gran noticia, y me siento tan trastornado, que no soy capaz de escribir más de tres palabras. Si esto le hubiese pasado a otra persona, créanme que me las hubiese ingeniado para entrevistarla y hacer de esto una primicia, pero ahora me veo en la situación de tener que decir lo mismo una y otra vez a distintas personas sin poder sacarle yo ni el más mínimo provecho. ¡Qué contrariedad!

-Sigamos con su contrariedad, a favor de una investigación-dijo Sherlock imperturbable- Díganos qué sucedió, señor Harker.

-Este asunto tiene que ver con una estatuilla de Napoleón que me compré hace no mucho-respondió Harker- Lo conseguí barato en Harding Brothers, a dos puertas de la estación de High Street. Gran parte de mi trabajo periodístico lo hago de noche, y a veces me quedo trabajando en mi escritorio hasta altas horas de la madrugada, y eso fue justamente lo que hice hoy. Estaba en mi cuarto, en la planta alta, cuando escuché ruidos abajo. Presté más atención pero no escuché nada más, por lo que me convencí de que me lo había imaginado, hasta que escuché un alarido, el sonido más alarmante y espantoso que jamás haya escuchado. En un principio no hice nada porque el susto me dejó paralizado, pero cuando me recobré, lo primero que hice fue sacar mi revólver y bajar intentando no meter ruido. Al entrar acá, me encontré con la ventana abierta de par en par, cuando yo la había cerrado antes de dormir, y noté de inmediato que el busto ya no estaba en la repisa. Tal vez ahora esté nervioso, pero no puedo entender por qué hoy en día alguien querría robarse un busto de ese tipo, si a fin de cuentas solo se trataba de una copia barata.

-Yo tampoco entiendo-musitó John sin que nadie le prestara atención.

-No sé si sus hombres se habrán dado cuenta, detective-dijo Harker volviéndose a Halloway-Pero el que salga por esa ventana se encuentra con un escalón al que puede llegar solo con un paso largo, y naturalmente, supuse que eso fue lo que hice el ladrón, por lo que salí por la puerta, y al salir a la oscuridad, tropecé con un bulto, prendí la luz y me encontré con el cadáver del pobre desgraciado con un tajo abierto en el cuello en medio del charco de sangre, tumbado de espaldas, con las rodillas dobladas y la boca horriblemente abierta. Ese alarido, y sobre todo, esa imagen me acompañarán en pesadillas por el resto de mi vida. De ahí recuerdo que llamé a la policía, y después debí haberme desmayado, porque no recuerdo nada más hasta que vi a un policía mirándome de pie en el vestíbulo.

-¿Se sabe algo acerca del muerto?-preguntó Sherlock.

-No hemos encontrado nada-respondió Halloway- Todo lo que hemos sacado de él es que es un hombre tostado, alto, fuerte y debe tener alrededor de treinta años. No vestía bien, pero no se ve que haya sido obrero, y a su lado encontramos una navaja, pero aún no sabemos si era suya o del homicida. Sus ropas no tienen marcas distintivas y en sus bolsillos llevaba un trozo de cuerda, un plano barato de Londres y un dispositivo móvil.

Halloway le entregó a Sherlock la bolsa de evidencias en la que se encontraba el móvil, un Blackberry negro, el cual Sherlock recogió con guantes plásticos. Tras examinarlo por unos instantes e intentar revisar su contenido, Sherlock dijo:

-Tal y como sospechaba, este móvil tiene contraseña- ¿Se sabe qué fue del busto?

-Tuvimos noticias antes de pasar a buscarlos-respondió Halloway-Lo encontraron en el jardín de una casa abandonada en Campden House Road, y estaba hecho pedazos.

-Oh, ya veo. Ahora hay que hacer cosas como examinar la alfombra y la ventana-dijo Sherlock-Sin duda, era un hombre muy ágil, o tenía piernas largas, pues teniendo en cuenta que debajo está la entrada al sótano, debió ser difícil llegar al antepecho de la ventana y abrirla. La salida resulta un poco más fácil.

John, que había permanecido en silencio, se volvió hacia el escritorio y vio que el señor Harker estaba sentado con expresión amarga, pero antes de juzgarlo materialista, le preguntó:

-Señor Harker, ¿Qué ocurre?

-Esto es una desgracia-respondió Harker sin escuchar a John-Yo debería sacar partido de esto. ¿Alguno de ustedes recuerda el escándalo de Blackpool? Bueno, yo estuve ahí antes de que la policía arrestara a la atractiva muchacha, y en esa oportunidad pude publicar la noticia antes que nadie, pero ahora me temo que llegaré tarde a una noticia ocurrida en mi propia casa, no puede ser.

Dicho esto, Harker encendió su laptop y se dispuso a intentar escribir en la medida que sus temblorosas manos se lo permitieran, y por su parte, Sherlock, John y el detective Halloway y se dirigieron a Campden House Road a seguir con una investigación que poco a poco se volvía interesante, aunque Sherlock no lo admitiera del todo.


¡Wow! Mucho tiempo sin actualizar, más de lo que hubiese querido, me temo D:

Me disculpo por mi enorme retraso, no he tenido tiempo y a veces es difícil salirse de la máquina, pero por fin pude subir el cuarto capítulo... En fin, no sé qué más añadir, así que tan solo espero que les guste :D