Los personajes no son de autoría mía, sino de la genia Jane Austen.
Capítulo Segundo.
La reciente pareja salía caminar por los alrededores todas las tardes. Detrás de ellos, iban Kitty y Lydia, quienes reían como tontas. Esto se debía en parte a la gracia que le causaba el señor Collins y por el simple echo de ser ellas.
- Mi querida, tengo el placer de informarte que la maravillosa Lady Catherine de Bourgh nos ha invitado a Rosings Park. Ella ha expresado el deseo de conocerte y debe ser ella quien dé su aprobación.
- ¿Su aprobación?- preguntó ella, mirándolo alarmada y ofendida-. ¿Realmente necesitamos de su aprobación?
- Oh, ya lo creo, mi amada. ¿Qué honor sería mayor que el de su bendición?
- Se que es importante su bendición, pero quienes nos comprometimos fuimos nosotros.
- Así es, bella dama. Pero necesitamos de esta clase de aprobación para estar seguro.
Elizabeth parpadeó exasperada y se detuvo en seco.
- ¿Acaso usted quiere decirme que no está seguro de comprometerse conmigo?
Con su habitual lentitud, Collins reaccionó unos segundos después e intento excusarse.
- Pero mi querida novia…no creas que no me agradas, pero mi posición me obliga a cuestionarme aunque sea un poco este matrimonio. Esta unión será una gran conveniencia para ti, pero yo debo asegurarme que tal prometida sea digna de mí.
La indignación de Lizzie al escuchar estas palabras la hizo caminar de nuevo hacia la casa hecha una furia , seguida por los torpes pasos apresurados del señor Collins. Elizabeth se planteó ignorarlo por el resto de la noche y se refugió en la casa de Charlotte. De todas maneras, se veía obligada a encontrárselo más tarde ya que esa noche que los Lucas auspiciaban otro banquete.
- Puedo imaginar tu indignación- declaró Charlotte divertida, mientras regaba la planta de su patio-. Pero no está errado en lo que dice...
- ¡Charlotte!.
- Se que piensas que es una locura pero es más que entendible lo que se refiere. En parte, es por culpa de la tal Lady que parece no dejarlo pensar por sí sola.
- Eso creo que es culpa del señor Collins.
Elizabeth observó como hipnotizada lo que hacía su amiga por unos segundos.
- Aunque debería poder pensar por sí mismo- refunfuñó Elizabeth.
- Creo que tendrás que trabajar en eso una vez casada.
- Considéralo una prioridad- dijo con ironía.
Nuevamente hubo un silencio.
- Charlotte…necesito de tu sabiduría- le dijo seriamente. Su amiga levantó la vista y la observó atentamente.
- Siempre dije que no terminaría casada como mis padres. Ellos no se quieren y apenas se toleran. Mi madre es una histérica con los nervios alborotados y la boca demasiada grande. Mi padre se mufa constantemente de ella y no la apoya en absolutamente en nada. De ser posible, se hubiera separado mucho tiempo atrás.
Lizzie pudo sentir un nudo en su garganta y un vacío en su estomago.
- Y aquí me ves…Comprometida con uno de los hombres más estúpidos de Inglaterra. Sin amor, afecto o respeto alguno. Siento que el sacrificio es demasiado alto- y sintió como sus ojos se llenaron de lágrimas-. ¿Acaso no hay otra salida?
- La hay- dijo Charlotte-. Puedes romper el compromiso.
- Oh…Charlotte- lamentó en un ahogo-. ¿Qué será de mí sin ti?
Su amiga se acercó a ella y la abrazó.
- Mis padres no se aman; al menos no apasionadamente. Pero se respetan de manera incondicional. Mi madre me dijo que jamás se había enamorado y no había tenido ningún pretendiente. Cuando ya comenzaba a ser una carga para sus padres, ellos arreglaron un matrimonio con mi padre. Ninguno de los dos quería saber nada del otro pero debieron adecuarse a la situación. Supongo que en algún momento debieron darse cuenta que debían establecer algún tipo de relación sino querían ser miserables por el resto de sus días. Pronto nació el respeto y luego el amor. Todo eso a partir de la convivencia. No todos los matrimonios son iguales…
- Querida Charlotte, es lo mismo que me dijiste con respecto a Bingley y Jane.
- El amor puede aparecer y crecer en muchas ocasiones. El señor Collins puede ser un poco indecoroso y charlatán, pero no creo que dejará de intentar hacerte feliz.
Lizzie la abrazó y sonrió con calidez.
- ¡Eres maravillosa, Charlotte! ¡Deseo que tengas toda la felicidad del mundo!
Para cuando eran las siete de la tarde, la casa de los Lucas estaba prácticamente abarrotada por sus invitados. Unas diez familias con sus hijos e hijas asistieron con toda la predisposición para divertirse. Y, para agrado de Lydia y Kate, varios oficiales estaban invitados, inclusive Denny y Wickham.
Se acercó a Lizzie y Charlotte en cuanto las diviso en el lugar. Le dio un beso en las manos a cada una y con su sonrisa agradable los saludos.
- Mis felicitaciones por su compromiso- le dijo con una sonrisa de complicidad.
- Muchas gracias.
- Espero que sea muy feliz.
- Oh, así también lo espero yo, señor Wickham.
- Debo decir que me sorprende su decisión.
No pudo evitar sonrojarse ante el comentario un tanto atrevido por parte del soldado. Pero él siempre tenía la capacidad de galantería tan a flor de piel que le costaba no sentirse un tanto embriagada por sus encantos. A su vez, reconocía que Wickham le gustaba y lo consideraba como uno de los hombres más sensibles que había conocido. Claro estaba que debía recordarse alejar esos pensamientos por su actual estado.
- ¿Por qué lo dice?
- Bueno, no sabía que había un interés específico en el señor Collins.
- Oh, eso se fue dando gradualmente- dijo Lizzie, observando desde lejos a Collins quién se veía hablando acaloradamente de Lady Catherine y sus hectáreas con los Lucas y Mary.
- Bueno, si es para su alegría, que así sea- dijo con algo de sorna, y levantó levemente su copa de vino a su salud-. De seguro será muy beneficiada con el señor Collins y con la presencia constante de Lady Catherine.
- Eso espero- dijo un tanto apenada porque la idea de conocer a Lady Catherine no le atraía mucho-. ¿Usted la conoce, señor Wickham?
- Así es. Como usted ya sabe, es la tía del señor Darcy y la señorita Georgiana.
- ¿Y es tan perfecta y sabia como la cataloga el señor Collins?
- Oh, yo no lo diría así- mufo Wickham-. Es todo lo que la sociedad pide de una señora de su edad y posición social, pero solo acepta a aquellos que piensan como ella y actúan según su criterio juicioso.
- Entonces nos llevaremos de maravilla- dijo con ironía Lizzie.
El señor Collins se acercó al trío y saludo al señor Wickham, quién lo felicito por su compromiso y por la buena fortuna de que su futura esposa fuese la maravillosa señorita Bennett. Tal alabanza la hizo sonrojar nuevamente.
- Señor Collins, ¿me permitiría bailar con la señorita?
- Claro que sí- dijo él.
Y Elizabeth no pudo evitar sonreír de oreja a oreja mientras se posicionaba junto con el señor Wickham para bailar. Luego le tocó bailar dos bailes seguidos con Collins, que no era poca cosa. Giraba para el lado equivocado, aplaudía cuando no debía y pisaba a su compañera o cualquier otra persona que estuviese a su alrededor.
Si solo fuese eso lo que hacia a Collins fastidioso, el matrimonio no sería desagradable. Pero también estaba el problema de que todo lo que decía sonaba ofensivo. Podría hasta ganarle al mismísimo Darcy si fuese un concurso (y eso ya era decir mucho decir).
Las felicitaciones estaban por todos lados. Y también el desconcierto no declarado. Se creía que la señorita Eliza Bennet era una muchacha muy inteligente y apasionada y no podían concebir porque ella hubiese aceptado casarse con un hombre tan…peculiar. No dudaban de la amabilidad de Collins pero debían admitir que carecía de muchas cualidades y rebosaba en muchos defectos propios.
Pero la única que no parecía ver estás cuestiones era la señora Bennet. Sus alrededores debían de beber bastante para tolerar la ostentación que casi rozaba la vanidad por parte de la señora Bennet.
- Ahora que Lizzie está comprometida con el señor Collins nuestra familia se volverá más conocida. El señor Collins me ha asegurado que tiene posibles candidatos para las otras niñas. Otros clérigos, también.
Al oír eso, Kitty y Lydia se miraron asustadas, mientras que Mary sonrió al imaginar a un clérigo tan elocuente como el señor Collins.
- Y la casa- siguió la señor Bennet-. ¡Una maravilla!. Más grande que nuestra casa, hermana. El señor Collins me la describió y no puedo decir nada contra ella…- y siguió durante un buen rato, hasta que mencionó la señora Lady Catherine de Bourgh.
Al oír el nombre de su dueña, Collins corrió hacia la señora Bennet para alargar el maravilloso corazón que tenía y la generosidad recibida por todos los que la rodeaban aún cuando ni siquiera lo merecían.
Lizzie no pudo evitar hacerse una nota mental de persuadir a su futuro marido que en el futuro dejase de hablar todo el tiempo de tal Lady. Se acercó a Charlotte pronta para que la contuviese emocionalmente.
- Difícil es decir poco- reflexionó, ante la mirada caritativa de su amiga.
- Piénsalo de esta manera: de ninguna manera iras al infierno- le susurró.
-¡Charlotte!- dijo ella, ahogando en su propia risa.
- Dentro de quince días, el señor Collins y yo iremos a Rosings.
- ¿Ya lo han asegurado?
- Así es- y no pudo evitar poner los ojos en blanco-. Y quiero que me acompañes. Ayer le pedí al señor Collins si me permitía de tu compañía cuando vayamos a Rosings y el ha accedido. Tuve que decirle que de tanto haber escuchado hablar de Lady Catherine se te habían despertado las ganas de conocerla.
Ambas lanzaron una carcajada cómplice.
- ¿Y lo creyó?- le preguntó divertida.
- Oh…claro que sí. Es más, te alabó de sobremanera por tu calificación. En algún momento estuve tentada a poner un pedazo de pan en su boca para silenciarlo.
- Ese sería una buena solución para callar sus inadecuadas palabras- bromeó Charlotte.
- ¿Y qué me dices?
- Claro que iré contigo.
Su amiga le agradeció con una sonrisa de oreja a oreja.
- Se que no estás de ánimos para arruinarte la noche- le susurró-, ¿pero cómo queda en tu corazón el señor Wickham?
- Somos como buenos amigos- sentenció Lizzie con un tanto de pesar. Y al sentir la mirada curiosa de Charlotte, dijo en , amigos que nos gustamos.
Ambas observaron a Wickham bailando con una joven pelirroja que le sonreía con galantería. No era un efecto extraño en las jóvenes cuando se refería a Wickham. No fue eso lo que les llamó la atención, sino el particular interés que le prestaba a dicha dama.
- ¿Y quién es esa joven?- preguntó Lizzie.
- Esa joven es Mary King. Ha venido a vivir con su tío en Meryton. Tengo entendido que acaba de heredar una fortuna de diez mil libras.
- Qué curioso que el señor Wickham le preste atención sabiendo eso- reflexionó para sí misma, con un dejo de tristeza en su voz.
- Sobretodo cuando la dama en cuestión no es tan bella como para volcar toda su atención la misma noche que la conoce.
Y así Elizabeth dio por terminado su asunto con Wickham en su corazón.
Al día siguiente, mientras desayunaban Collins recibió una carta de Londres donde lo solicitaban para servir en una iglesia por unas semanas.
- Oh, mi querido amigo Edward está enfermo y al parecer demorara en mejorar. ¡Oh, querido Señor mío!- se lamentó profundamente.
- Pero si debes ir, es mejor que lo decidas velozmente.
- Oh, ya lo creo, mi querida prima.
Eliza sufría cuando le decía prima porque sonaba inadecuado. ¡Iba a ser su esposa, por todos los cielos!
- ¿Pero que hará con las misas en Rosings Park?- preguntó la señora Bennet.
- Tengo un amigo clérigo que oficia allí de tanto en tanto. Deberé escribirle de inmediato para explicarle la situación. De seguro no se negará a servir a Lady Catherine.
Dos días después, luego de arreglar los detalles, Collins partió hacia Londres apenado por los bruscos cambios de sus planes. Prometió a su novia escribirle todos los días, (cosa que cumplió), y le aseguró que se verían pronto.
Esto último no se cumpliría ya que se verían doce semanas después, en el mes de Marzo y con el equipaje pronto para ir a Rosings.
Nota de autor:
Primero, muchas gracias por las reviews. Segundo: prometo actualizar pronto y perdón por haber demorado tanto.
Tercero: Cree una página en el Facebook de Orgullo y Prejuicio: pages/Se%C3%B1or-y-se%C3%B1ora-Darcy/3214038712956 07?ref=hl. Si quieren, están invitadas a poner me gusta.
Espero que le guste este capítulo y nos leemos en la próxima actualización.
Aknuk.
P.D. Pido perdón si el texto queda desorganizado pero FF me odia y no sube el texto como yo lo edito. Sepan disculpar las molestias.
