Nota de la autora
Este es el último capítulo que tengo corregido a partir del siguiente capítulo son nuevos, espero les gusten los cambios.
Capítulo 3. Berrinches
Después de llegar al santuario pasamos por cada uno de los templos anteriores al mío, claro que mis compañeros querían platicar con mi hija pero tenía una ronda que hacer, por lo que les dije que sería en otra ocasión, pasamos por Escorpión donde Milo nos vio y subió a acuario con nosotros argumentado que alguien tenía que cuidar a Sakura en lo que estaba haciendo mis rondas, la deje a su cuidado iba a ir a ponerme mi armadura cuando su excelencia me llamo
―Espera hijo antes de que te vayas quisiera hablar contigo― comento su excelencia, al parecer había estado esperándome, y yo ni en cuenta.
―Claro vayamos a la sala para poder hablar―
―Preferiría que fuera en la biblioteca por si alguien pasa por aquí―
―Me parece bien, sígame―le indique llevándolo a la biblioteca en donde tomamos asiento, le ofrecí algo de tomar pero lo rechazo.
―Bien en que puedo ayudarlo? ―
―Camus, estuve investigando un poco sobre la desaparición de Akira, no hay mucho aun, pero todo parece indicar que hace una semana fue vista en Osaka en compañía de dos sujetos, ninguno de ellos se parecía a Sesshomaru o su medio hermano Inuyasha, fuera de eso no he podido averiguar nada más, ya le he dicho a DM que continúe con la investigación, si sabemos cualquier cosa te avisare―
―Muchas gracias excelencia―
―De nada muchacho, será mejor que te vayas a hacer tus rondas―
―si eso hare― dije haciendo una reverencia antes de acompañarlo a la salida en donde él se dirigió al templo principal mientras yo iba a mi habitación para colocarme mi armadura después de eso salí a hacer mis rondas, y como me había tardado casi una hora tendría que quedarme una hora más que Shura y Afrodita.
Con los pensamientos respecto a lo que me había dicho fui a hacer mi ronda, como era posible de que Akari estuviera con dos sujetos que no eran ni su padre ni su tío y dejado a nuestra hija sola, a menos claro que fuera una rehén, y si ese era el caso quería decir que sus oponentes eran más fuertes que ella. Ya en la tarde me dirigí a mi templo para preparar algo de comer supongo que tendríamos que comer los tres juntos ya que si conocía a Milo este no tendría nada de comer en su casa, al entrar no vi a nadie ahí, claro que por medio del cosmo pude identificar que estaban los dos en el templo, específicamente en la sala, al llegar me quede sorprendido por lo que estaban viendo mis ojos, ahí estaban Milo y Sakura jugando, mi mejor amigo estaba caminando despacio y gruñía mientras Sakura estaba escondida detrás del sillón que estaba volteado, además de que apuntaba a Milo con lo que parecía ser una flecha, lo que me hizo preguntarme de dónde demonios había sacado un arco y flechas, como estaba detrás de Milo cuando mi hija lanzo la flecha esta termino golpeando mi cabeza, no me había dolido pero me había molestado bastante, así que voltee a ver a quien había lanzado, Sakura me miraba con temor esperando a que yo le dijera algo, supongo que mi cara indicaba claramente mi molestia, llevo sus manos a su boquita.
―Gomen nasai― dijo ella haciendo una reverencia.
―Debemos comenzar a poner límites― comente lo más tranquilo que pude.
―Camus es solo una niña― protesto Milo.
―Por eso mismo, ya comieron? ―
―No, nos quedamos jugando mucho tiempo―confeso Milo
―Además estuvimos jugando a los zombies yo era Daryl y Milo-oji era un zombie― confeso Sakura interrumpiendo era más que obvio que la niña había estado muy consentida, porque no tenía respeto por los adultos
―Como primera regla nada de saltarse las comidas, siempre serán en las horas correspondientes, entendido Sakura? ― pregunte con autoridad.
―Si Camus-san― dijo ella en voz baja
―Segunda regla no interrumpir a los adultos mientras están hablando, entendido Sakura? ―
―Si Camus-san―
―Tercera regla, nada de pelear en la escuela, si las niñas te molestan ignóralas, la frialdad da mejor resultado que los golpes, entendiste Sakura? ―
―Pero…―
―Nada de peros Sakura estuvieron a punto de expulsarte―
―Pero no quiero―
―Vas a tener que obedecer―dije en un tono que no admitía discusión, Sakura se cruzó de brazos he hizo un puchero, pero no me discutió para nada solo se sentó en la mesa mientras Milo y yo íbamos a preparar algo de comer, abrí las alacenas de su casa y no había nada que pudiera usar para preparar algo, salvo una sopa de lata que tenía más de dos años en ese lugar.
―Qué te parece si vamos a comer a Rodorio? ― sugirió Milo al ver mi molestia y también el inicio de un berrinche por parte de Sakura quien continuaba de brazos cruzados.
―Preparare una tortilla― dije negando con la cabeza y mirando a mi hija quien continuaba con su berrinche, la tome en brazos, ella trato de liberarse de mi agarre pero no la deje, nunca me gusto que los niños hicieran berrinche, y aunque fuera mi hija no dejaría que siguiera haciendo berrinche ―Basta Sakura― le ordene pero ella siguió.
―Quiero a mi okasan tu eres malo solo me regañas―
―Basta Sakura―
―No quiero― dijo mientras comenzaba a patalear, la lleve a su habitación y la encerré para que se tranquilizara, era la solución menos agresiva que se me ocurrió en ese momento, se podían escuchar sus sollozos desde la puerta, espere a que ella dejara de llorar para abrir, estaba más tranquila aunque me miro de mal manera.
―Eres malo, Shippo-Otosan nunca que hubiera encerrado―
―No entiendo por qué te comportas de esa manera, ni Akari ni Sesshomaru-sama son personas que tiendan a cumplir caprichos― ella no me miro lo cual confirmo lo dicho, tanto como su madre como su abuelo no la dejaban hacer lo que quisiera, probablemente el responsable de ese comportamiento era Shippo. ―Espera con Milo en el comedor voy a preparar algo de comer― le ordene, me miro de mal manera antes de obedecerme, se sentó en el comedor a un lado de Milo, me dirigía a la cocina para preparar una tortilla para tres personas, las coloque en platos y salí al comedor, acomode los platos en la mesa para que comenzáramos a comer, de nuevo Sakura me miro como diciendo que no sabía usar cubiertos, Milo estaba por ayudarle con la comida cuando negué con la cabeza.
―Observa como tomamos los cubiertos y trata de imitarnos así como tomaste el tenedor en la mañana―
―No quiero―
―Sakura―
―Está bien― dijo con un puchero mientras trataba de imitarnos, poco a poco comenzó a usar los cubiertos, aunque lo hacía de una manera torpe
―Escúchame bien Sakura, no me gustan los berrinches, y espero que esto que has hecho esta tarde no se vuelva a repetir de lo contrario comenzare a darte castigos, entendido?-
―Si Camus-san no volveré a hacer― dijo resignada bajando las orejas
―Eso está mucho mejor, ahora terminando la comida entre Milo y tu recogerán la sala, ahora vamos a comer― le dije dando por terminada la plática.
