Nota de la autora: Y les presento el ultimo capitulo al final viene el epilogo espero les guste y claro es el inicio del siguiente fic, espero les gustes.

Capítulo 10. Hanami

—Viste eso Camus, cuando ella alcance un buen nivel como aprendiz va a ser sumamente mortal, tu hija va a ser incluso más mortal que tu— Comento Milo mientras íbamos escaleras arriba.

—Maestro, la técnica de Sakura es simplemente hermosa—

—Si lo es Hyoga pero es mortal viste como congelo la armadura de acuario solo con el toque de una de esas flores, podría congelar a una persona, con el entrenamiento correcto será una amazona mortal, sería divertido que me dejara combatir contra ella cuando este por terminar su entrenamiento—

Continuamos platicando hasta llegar a acuario, lleve a mi pequeña a descansar mañana tendría un día lleno de celebraciones, conociendo como conocía a mis compañeros la llenarían de regalos, lo mismo había pasado en el cumpleaños número 10 de Kiki, además de la celebración de su cumpleaños también iban a celebrar el que haya pasado su prueba, como dirían muchos con honores, me quite mi armadura para cambiarme, una vez listo me acosté para dormir, no supe cuánto tiempo estuve durmiendo cuando fui despertado por ruidos provenientes de la cocina, me levante para ver qué era lo que estaba sucediendo y ahí estaban Aldebarán, Kannon, Areli y DM, preparando el desayuno.

—Que se supone que están haciendo?— pregunte tallando mis ojos para despertar por completo

—Yo preparo una Frittata, lo que el toro, la copia pirata y su novia hagan de desayunar no lo sé— contesto DM

—Primera tengo nombre me llamo Kannon y segunda la bruja no es mi novia es mi amiga y ella me ayuda a preparar un desayuno de su país—

—Así es el "idiota" no es mi novio— comento ella diciendo una mala palabra en su idioma natal, en español —Solo le enseño a preparar Pastel Moctezuma—

—Ya no se enojen, no es mi culpa que peleen como matrimonio—

—Que no somos matrimonio— Dijo el médico quien se dio la media vuelta para acomodar lo que hacía en un refractario, a pesar de su aparente molestia ella tenía las mejillas rojas.

—Bien tortolos ustedes cocinen como pareja yo seguiré con el mejor platillo que abra durante todo el día—

—Bien sigan con lo que hacen pero no dejen mi cocina tirada—

—Primero franchute tu no me mandas y segundo todavía que vas a comer mis creaciones y te estas quejando, solo por un poco de suciedad—

—Bien ya después les ayudare a limpiar la cocina, será mejor que vaya a limpiar el comedor de mi casa, tiene años que no se usa debe estar lleno de polvo— comente dejándolos con lo que estaban haciendo. Fui al enorme comedor de mi casa, y o sorpresa los demás estaban limpiando y preparando todo para el desayuno.

—Que tal crees que le guste? — pregunto Milo —Quisimos que el desayuno fuera una decoración un poco más japonesa, fue idea de Shaka, y bueno para la comida el tío Milo va a decorar su templo más acorde a una fiesta infantil—

—Milo no deberías de tener a todos en esto—

—Los demás quisieron ayudar, Incluso DM, así que deja que la enana lo disfrute de todas maneras en cuanto comience a entrenar no va a tener tiempo para nada, seguro vas a seguir mandándola a la escuela y en las tardes a entrenar, así que pues que aproveche antes de que empiece la dura prueba que tiene por delante—

—En eso tienes razón—

—Maestro que es lo que está pasando?— pregunto Hyoga quien iba con Isaac ambos usando sus respectivas ropas de dormir.

—Linda pijama pato siberiano— señaló Milo burlándose de la pijama de Hyoga, la cual era de tela de patitos, y tenía su nombre en el bolsillo de enfrente —Y no hablar de ti marina, que lindos se ven tus hijos Camus— de plano que Milo no perdía oportunidad para burlarse de la gente y mis dos discípulos estaban dándole el pretexto para hacerlo ya que Isaac traía una pijama igual solo que en lugar de patos tenia pulpos.

—Fue un regalo de Navidad del señor Julián, yo voy a cambiarme para venir a ayudar— Dijo Isaac y salió corriendo para cambiarse de ropa.

—La señorita Saori me dio por mi cumpleaños, yo también iré a cambiarme— murmuro Hyoga y también corrió para cambiarse.

—Ya ni la pijama de Sakura es tan vergonzosa como la de esos dos, en fin será mejor que también te cambies y vayas a despertar a Sakura, por cierto, le llego un regalo en la mañana Mu, lo tenía, era de parte de su abuelo, deberías de ir a pedirlo—

—Gracias y si lo hare— comente buscando a Mu, al cual no lograba encontrar, fui a la cocina y ahí estaba en compañía de su aprendiz.

—Te dije que clase de queso quería y de que marca, ahora regresa por él y más vale que te apures carnero— decía DM de mal humor señalado el queso que Mu había traído.

—Me dijeron que es el mejor o al menos eso creo que me dijeron vamos mi italiano no es muy bueno—

—Fuiste a Italia por el Queso, te di un pedazo de papel con el nombre escrito, para que no tuvieras problemas donde, haz dejado el papel? —

—Creo que deje por aquí el trozo de papel que me has dicho— comento, buscando entre sus ropas Aquí está bueno ya me voy espero no tardar.

—Espera Mu, Milo me había dicho que llego un regalo para Sakura proveniente de Japón, es eso cierto? —

—Claro, Kiki puedes ir por la caja que llego en la mañana—

—Si maestro no tardo— dijo y se tele transporto.

—Bueno ahora si me voy no tardo DM—

—Corre ve "Sei ram inutile" — dijo después de que Mu se marchase y volvió a lo que estaba haciendo. Yo fui a despertar a Sakura la cual ya estaba despierta tendiendo la cama la mande a cambiarse cuando llego Kiki con una caja de madera.

—Buenos días Sakura te llego esto es de tu abuelo—

—Arigatto Kiki y ohayo— comento recibiendo la caja la abrió y sus ojitos se iluminaron adentro había dos hermosos kimonos. —Ojisan me regala dos kimonos para mi cumpleaños uno para ese día y otro la el festival de Hanami de la villa— decía emocionada preparándose para vestirse, yo le ayude a terminar de arreglarse, en cuanto estuvo lista, dijo que tenía hambre y que quería desayunar, fuimos al comedor en donde ya estaban todos reunidos, mi hija no se esperaba que estuvieran todos reunidos ni que le hubieran preparado esta sorpresa, cada uno le fue dando su regalo junto con un abrazo, mi hija abrió cada uno de los regalos y descubrió que eran replicas en peluche de cada uno de ellos, como buena niña abrazo cada uno de esas replicas, yo aún no le había dado su regalo así que tome la caja de su regalo ella lo abrió con prontitud, frente a ella había tres peluches uno que era el mío, igual una réplica de mí mismo, otro que era una replicada de ella y por último el que ella tenía en sus manos una replicada de su madre, sus ojos se llenaron de lágrimas mientras la abrazaba.

—Okasan— murmuro abrazando el peluche con fuerza.

—vamos Princesita Inu no estés triste, es tu fiesta y vamos a revestirnos mucho sé que en donde quiera que está tu mami desea que seas muy feliz— dijo Milo llevándola en brazos para que comenzara la reunión que todos habían organizado, ella recupero su sonrisa dejando sus peluches en un lugar, yo tome en aquel peluche que era una réplica del peluche de Akari.

—Hemos hecho una buena niña mon amour — susurre al peluche como si se lo dijera a Akari, mire de nuevo a mi hija y me di cuenta que ella había sido como un hermoso Hanami, por que como en Japón que significaba un nuevo comienzo eso era precisamente lo que ella había significado un hanami en mi vida.

Epilogo.

Estábamos camino a la villa Inu como una familia, Milo, Hyoga y yo habíamos pedido permiso Atena mientras Isaac había pedido permiso a Poseidón, para ir a ver al abuelo de mi hija, y estar en el festival de Hanami, además de que en la noche de Yozakura Sesshomaru-sama había organizado una especie de funeral para Akari, no habían podido darle honores a ella, ya que habían estado ocupados buscando a los asesinos de Akari, además de que aún no habían llegado sus cenizas, se suponía que llegarían en la noche, mire a mi hija quien dormía en el hombro de Milo, y me di cuenta de cómo había cambiado mi vida en tan solo 3 meses, hace tan solo tres meses esa niña era una completa desconocida para mí y ahora puedo asegurar que sin ese pequeña flor yo no podría vivir, la amo demasiado que si algo le llegara a pasar yo me volvería loco.

—Otosan ya llegamos?-pregunto medio dormida levantando la cabeza para mirar por dónde íbamos.

—No Sakura, como en 10 minutos a más tardar vuelve a dormir, te despertaremos en cuanto lleguemos— le dije estirándome para acariciar sus orejitas, ella estaba cansada había comenzado con sus entrenamientos y estaba siendo pesado para ella.

—Está bien papi— dijo volviéndose a acomodar para dormir.

—Realmente le están pesando mucho los entrenamientos—

—Si pero ya se acostumbrara al menos está soportando bastante bien—

—Sera una muy fuerte amazona— comento Hyoga mirándola dormir.

—Lo será, es una niña fuerte desde ahora, mucho más que nosotros cuando teníamos su edad— comento Isaac antes de volver a sumirnos en silencio y continuando con la caminata. Para llegar a la aldea Inu debías de hacerlo caminando ya que había varias barreras que la protegían para evitar ataques, por eso es que llevábamos varias horas caminando.

Continuamos caminando por unos 5 minutos más cuando llegamos a la primera barrera que tenías villa, dos guardias nos recibieron, dejándonos pasar, como vieron a Sakura con nosotros no nos dijeron nada, caminos por unos 8 o 10 minutos más, pasando por tres barreras más, hasta llegar a la puerta principal, la barrera más fuerte que tenían, y claro ahí estaban esperándonos la madre de Sesshomaru-sama y el demonio sapo de nombre Jaken.

—Buenos días Irasue-sama— salude hincándome ante ella, como lo haría ante su excelencia Shion, mis acompañantes me imitaron.

—Cuanto tiempo sin verle Caballero de acuario, espero que sepa que no es bienvenido en este lugar, que se le ha permitido la entrada por Sakura, pero en cuanto termine el festival se le pedirá que se retire inmediatamente—

—Lo entiendo descuide—

—En cuanto a ustedes caballeros de Atena Milo de escorpión, Hyoga de Cygnus y a usted genial marina de Poseidón Isaac de Kraken sean bienvenidos el tiempo que deseen, le pediré a una de mis damas de compañía que los lleve a la casa de Akari— dijo ella antes de darse la media vuelta y marcharse.

—Yo los llevare a la casa de Akari-sama— dijo una jovencita con cola y orejas de zorro, quien caminaba muy aprisa a pesar de su ropa de vestir —Espero estén cómodos, la pequeña sabe bien como esta acomodado el lugar, en cuanto a la comida en un rato pasare a dejarle víveres para que preparen sus alimentos, ahora si me disculpan tengo mucho que hacer— comento haciendo una inclinación con la cabeza para después marcharse dejándonos en una casita japonesa estilo antiguo, les indique que entráramos.

—De plano Camus que aquí no te quieren—

—Lo sé, y me lo gane a pulso, dejemos a Sakura que duerma un rato, después les daré un recorrido por el lugar— dije volteando a ver detrás de mí pero ninguno de los 4 estaban, seguramente Milo había salido corriendo con mi hija en brazos y detrás de él mis dos discípulos. Entre a la casa para dar un recorrido, en cuanto abrí la puerta, el dulce perfume de Akari inundo mis fosas nasales, por un momento estando en la villa y en esta época me trajo todos esos bellos momentos a su lado, su suave andar mientras el viento mecía sus cabellos, su dulce aroma, el contorno de su cuerpo, su cuerpo junto al mío, fue entonces cuando me di cuenta de que jamás podría volver apreciar cada una de esas cosas que recuerdo de ella, que se había ido para siempre, sin dudarlo me quite los zapatos y entre a buscar la que era su habitación, y de nuevo todos esos recuerdos llegaron a mi cabeza, era como tener de nuevo 16 años, por un momento creí que ella atravesaría alguna de esas puertas y se reuniría conmigo, que volveríamos a abrazarnos, que educaríamos a nuestra hija juntos y quizá tendríamos otro hijo, que esta vez ella sería mi esposa, que todos aquellos planes que habíamos hecho juntos hace 8 años se llevarían a cabo, pero eso era imposible porque ella estaba muerta, busque cosas que me sirvieran para recordarla, hasta que encontré una cajita de madera, la abri y ahí estaban algunas fotográficas nuestras, estábamos abrazados, además de las fotos también estaban los regalos que le había hecho, tome cada una de esas cosas que me traían a la mente lindos recuerdos, las observe con detenimiento, tomándolas como si fueran objetos frágiles y sumamente valiosos.

—Camus-san he dejado en el comedor los víveres— dijo la jovencita de hace rato, distrayéndome de mi miseria, deje las cosas

—Está bien muchas gracias— dije antes de volver a guardar los objetos, mismos que planeaba llevar a Atenas conmigo.

Prepare un almuerzo para todos esperando que vinieran cuando tuvieran hambre, y así fue llegaron a tiempo para almorzar, comimos como lo que yo ya consideraba una familia, después de eso dimos una vuelta por la villa, aun teníamos tiempo para el festival, el cual sería el día de mañana, ya era en la tarde cuando me senté a leer un rato, los chicos habían salido a dar una vuelta dejándome con Sakura quien había estado jugando con sus juguetes.

—Otosan podemos dar una vuelta? — pregunto interrumpiendo mi lectura, baje mi libro para verla.

—Claro, no veo por qué no podamos salir— comente poniéndome de pie, al igual que ella, nos colocamos los zapatos y fuimos a recorrer la villa.

—Otosan como se conocieron tú y mi Okasan? —

—En ese lugar, ahí nos conocimos, yo venía a cumplir una misión, llegue de noche durante el Yozakura, y la vi bailando debajo de ese cerezo— dije señalando el lugar donde se llevaba a cabo el festival de noche —Parecía una princesa del Japón antiguo, a decir verdad no pude quitarle la vista hasta que dejo de bailar, después de eso platicamos varias veces durante nuestros tiempos libres, cuando menos nos dimos cuenta ya nos habíamos enamorado— dije tomándola en brazos y subiéndola a mis hombros.

—Otosan la extraño—

—Yo la he extrañado desde que cruce la puerta de esta villa—

—Y por qué jamás volviste por ella? —

—Porque creía que me odiaba, además cuando volví de mi misión se me encomendaron terminar el entrenamiento de Hyoga e Isaac así que tuve que irme muy lejos para poder cumplir con lo que se me había encomendado, cuando termine volví a Grecia en donde meses después fallecí, y bueno cuando volví a la vida no quise buscar a tu madre por que no deseaba verla con alguien más, yo me imaginaba que seguramente ella tenía alguien a quien amar, como vez tu padre en cuanto a sentimientos se refiere no es nada bueno—

—Lo se otosan pero ya no eres así, ya no me regañes ni me gritas a menos que me porte mal, te quiero mucho— dijo abrazando mi cabeza.

—Yo también te quiero y mucho, ven te llevare al lugar favorito que teníamos tu mama y yo, desde ahí se ve toda la villa— comente llevándola a un enorme cerezo que estaba casi a la entrada de la villa, lo escale hasta el lugar donde Akari solía llevarme, llegamos a donde había una inscripción en francés "Le coeur de glace".

—El corazón del hielo?-pregunto extrañada

—Así le decía a tu madre, este fue nuestro lugar y ahora cuando se me permita venir quiero que sea el nuestro, de ahora en adelante tu eres el corazón del hielo— dije sentándola en mi regazo para ver el anochecer juntos, estuvimos disfrutando de la brisa, cuando vimos llegar una especie de carreta antigua japonesa, de ahí bajo una mujer de cabello castaño en compañía de lo que parecían dos niños, detrás de ella iba un hombre de cabello blanco, y por ultimo bajo un hombre de cabellos blancos con orejas de zorro quien llevaba en brazos a una mujer.

—Okasan— grito mi hija como sintiendo el olor de su madre, trato de bajarse corriendo pero la detuve, le ordene que se acomodara en mi espalda y baje del árbol, corriendo a donde estaban los recién llegados. —OKASAN— volvió a gritar, la mujer buscaba de donde provenían los gritos, esa no era Akari, ella ya habría reconocido de dónde venían los gritos y la habría mirado, seguimos acercándonos y cuál fue mi sorpresa que si era Akari solo que tenía los ojos vendados al igual que los oídos.

—Esperen esta delicada aún debe descansar— dijo la joven mujer de cabello castaño, solo asentí tomando con fuerza la mano de Sakura para que fuera a lastimar a su mama con tanta efusividad.

No podía creerlo ella estaba viva y ahí frente a mí, es mas no me importaba el hecho de que estaba en los brazos de otro hombre solo el hecho de que estaba herida pero viva, ella era "Una luz en la oscuridad" para mí.

Nota de la autora:

Bueno si han llegado hasta aquí quiere decir que han terminado lo que su servidora ha escrito, espero les haya gustado, como verán el epilogo solo es el inicio de la segunda parte que tratara sobre la relación de Akari y Camus, aquí planeo poner explicaciones de incógnitas que se hayan quedado sin resolver, si hay algo que no hayan entendido pueden preguntar y se los iré resolviendo con el pasar de los capítulos de mi nueva historia "Kurayaminonakade hikari" que quiere decir "una luz en la obscuridad", bueno sin más me despido esperando que haya sido de su agrado.