Capítulo 3

Yuuki durmió también, cubierta con el saco blanco de Aidou. Este, sin embargo, no pudo pegar uno ojo, pese a su cansancio. Sabía que estaba cometiendo un error acompañando a Yuuki, pero esperaba que la protección que le brindaba redujera su castigo un poco y quizá la señorita podría salir en su defensa si jugaba bien sus cartas.

Estaban ya en los límites de la ciudad y dormían en una pequeña hostería. La sola imagen de los dos hermosos chicos le había ganado la simpatía de la posadera que les dio su mejor habitación al razonable precio de nada. Aidou sabía bien como tratar con las mujeres y conseguir lo que quería.

Ahora Yuuki dormía en una cama muy cómoda y mullida mientras el miraba por la ventana desde un sillón desgastado.

Nieve- oyó murmurar. Yuuki hablaba en sueños.

Aidou sintió que la contemplaba por primera vez: había cambiado, de eso no había duda, pero había crecido también. Ya no era la pequeña niña a quien él quería chuparle la sangre. Ahora era una dama y muy hermosa por cierto. Entendía el amor de Kaname por ella y el de Zero.

¿Qué es blanca?- se preguntó en sueños. Aidou sonrió.

Por fin el sol se ocultó y los vampiros se pusieron en marcha una vez más.

Al otro lado de la ciudad, los fugados también continuaron avanzando al sur.

Yuuki podía sentir que estaban cerca. El viento había cambiado de dirección y unas nubes de tormenta se acercaban hacia ellos.

No falta mucho- le dijo a Aidou

Eso espero. Nos estamos quedando sin tabletas de sangre- a pesar de que tenía el autocontrol para no morder humanos, Aidou no estaba seguro de poseerlo con Yuuki tan cerca

Lo prometo.- respondió la chica

Siguieron avanzando, sin detenerse mientras el cielo se poblaba de nubes. Habían dejado atrás la ciudad y ahora iban por una zona descampada, carente de vegetación y animales. Allí no había nada, pero Yuuki podía sentir en su cuerpo como se acercaban kilometro a kilometro a su destino.

Cerca de las 2 de la madrugada comenzó a nevar y Yuuki sintió un estremecimiento en el cuerpo.

Esta nevando – comento Takuma Ichijo a su amigo Kaname cuando los primeros copos de nieve los alcanzaron.

Hm- contestó este pensativo. Algo se le estaba pasando y no lograba descubrir que era. Yuuki y Aidou yendo al sur… y ahora la nieve… ¿qué era lo que no lograba ver?

Atravesaron la ciudad sin detenerse. No sabían si los dos chicos habían seguido el mismo camino desde allí o no, pero solo les quedaba ir y corroborarlo.

Nieve…- dijo Kaname mas para sí que para el resto. Sin embargo, alguien respondió.

Es la época favorita de Yuuki. Y también la de más pesadillas.- comentó Zero melancólico.

Nieve… la época favorita de Yuuki… sur… miedo…- intentaba conectar las ideas lo más veloz que podía, pero se le escapaba en cuanto lograba formar una imagen.

También es mi época favorita. Quizá tiene que ver que fuimos salvados en un clima tan terrible como este- el viento traía los copos de nieve contra ellos, como si quisiera darles un mensaje.

Salvados…- ahí estaba. La respuesta estuvo frente a él todo el tiempo.

Si, salvados de gente como tú- reprochó Zero.- por gente como tu perdimos a nuestras familias

Eso es. Salvados. Ya se adonde se está dirigiendo Yuuki- No estaba seguro si era una buena noticia o no.

Yuuki se detuvo de golpe. Habían llegado. Aquel era el lugar al que sus recuerdos la habían llevado. Y allí mismo comenzó a llorar.

Hace 11 años yo la rescate de un vampiro en medio de una tormenta de nieve como esta. Hace 11 años en el sur, sus padres fueron asesinados y ella a punto estuvo de serlo también. Ella no tiene recuerdos de una familia pero está yendo hacia allí para recuperarlos.- explicó impaciente Kaname mientras aceleraba la marcha.

¿Y qué papel tiene Aidou en todo esto?- pregunto Zero alcanzándolo.

No tengo idea. Pero ella está allí, sola, luchando contra recuerdos que hubiese sido mejor que dejara enterrados.-

¿Para qué? ¿para que puedas ser su salvador por siempre?. Me alegro que quiera encontrar a su familia.

Maldición, no es por mí. Su memoria es algo fragmentado Zero-kun. Ella no debería recordar todo junto, podría destruirla. Yo vi como quedaron los cuerpos, ella era una niña pero estoy seguro de que si lo recuerda, va a matarla.

No si logramos detenerla a tiempo- Zero aceleró una vez más.

Ellos no sabían que ya era tarde. Yuuki estaba recordando.

Aidou percibió a los vampiros antes siquiera de verlos. Sabía que eran muchos, sabía que venían a toda velocidad y sabía que algo malo iba a pasar cuando los hallaran.

Yuuki descansaba entre sus brazos. Había recordado su infancia, la muerte de sus padres, sus cuerpos y como había sido salvada y eso había sido mucho para ella. Luego de romper a llorar, la chica se había derrumbado en la fina capa de nieve y no despertaba desde ese momento. Aidou había corrido en su ayuda y ahora la acunaba tiernamente cada vez que rompía en llanto o temblaba en sueños.

Pero no sabía cómo iba a explicar la situación a los recién llegados.

Kaname y Zero iban a la cabeza de la marcha mientras que el resto de la clase nocturna los seguía de cerca. Al divisarlos en la nieve, se detuvieron y se acercaron. La severidad en el rostro de Kaname solo fue reemplazada por la pena que le causo la imagen de su amada yaciendo en la nieve con su rostro contorsionado de dolor.

Lo recordó- dijo Kaname en voz baja, pero Zero no lo oyó.

Se acercó a Aidou y lo mando a volar de un puñetazo en el rostro.

¿Qué le hiciste?´- le gritó enfurecido y fue a ocupar su lugar junto al cuerpo de Yuuki.

¡Yo no le hice nada! Nos detuvimos aquí y ella empezó a llorar y luego… colapsó- se defendió el rubio.

Hanabusa ¿por qué estás aquí? ¿Cómo encontraron este lugar?- Kaname estaba enojado

Kaname-sama yo…

Explícalo antes de que te aplique un castigo que no te lo permita- amenazó

Yo fui quien dejó escapar a Yuuki-chan pero solo porque ella me lo pidió. Y luego la seguí pues usted me había dado la orden de no perderla de vista, y en la ciudad tuve que mostrarme justo cuando estaba por matar a unos hombres que la atacaron y luego le dije que volviéramos pero no quiso escucharme así que ofrecí acompañarla y protegerla pero no sabía que esto iba a pasar, pues ella tampoco sabía hacia donde nos dirigíamos, Lo siento mucho Kaname-sempai- agacho la cabeza disculpándose con sinceridad

Desobedeciste mis órdenes. Te fuiste con Yuuki hacia el lugar que la iba a dejar en este estado y no avisaste a nadie donde estaban. Mereces un buen castigo. Pero voy a agradecerte también que la hayas acompañado y protegido junto con esos hombres. Ella no soportaría saber que mató a dos humanos indefensos. – el tono de voz de Kaname se había calmado junto con la tormenta.- pensare en un castigo apropiado cuando volvamos a la academia.

Se arrodillo junto a Yuuki y Zero y puso la mano sobre la frente perlada de sudor de la chica. Revivió en su mente todos los recuerdos que ella acababa de experimentar y luego se dio a la tarea de traerla de vuelta.

Una vez que abrió sus ojos, Zero soltó la mano que estaba sosteniendo pero ella volvió a atraparla y habló con él primero.

Viniste- su voz sonaba trémula y ronca

Él no respondió.

A pesar de ser lo que soy y de que me odias, viniste.- las lágrimas le corrieron por el pálido rostro.

No te odio- respondió Zero con suavidad

Eso me hace muy feliz.- Como pudo se levantó de la nieve y se echó a los brazos de su amigo. Zero estaba turbado. Odiaba que fuera un vampiro, pero no podía dejar de amarla y dejar de desear su bienestar. Sabia también que Kaname estaba mirando y por ello la asió fuerte entre sus brazos

Una vez que se hubo soltado, miro a su alrededor y vio a Kaname parado en la nieve, con la vista perdida en el horizonte.

Kaname-sama. Lo siento mucho. Sé que me dijiste que me quede en la academia pero tenía que venir, tenía que recordar. Siento mucho haberte preocupado- la disculpa era sincera pero él no la miro.

Me alegro que estes bien Yuuki- le dijo con tono formal y distante. No soportaba verla en brazos de Zero. No ahora que sabía toda la verdad. Antes lo había soportado pues era lo mejor para ella, pues no sabía nada de ambos, pero ahora le dolía verla con Zero, como si lo hubiese elegido a él una vez más.

Kaname-sama…- titubeo.

Debemos volver Yuuki. Todos están preocupados- le dijo y agregó- y tú tienes una decisión que tomar.