Hola, hello, bon día, konnichiwa, y hola en otros idioma que no tengo idea xD. Aquí esta el siguiente capítulo de Lobo de nieve. (Uy que emoción)

Me encuentro extremadamente feliz al saber que Frozen lanzará un corto en marzo que saldrá con la pelicula live action de Cenicienta. (ya quiero verlo). También he escuchado rumores de que saldrá la segunda entrega de Frozen y que trataría sobre de donde provinieron los poderes de Elsa. (sería hermoso). Muero por saberlo :D No se si la información que encontré acerca de Frozen 2 sea cierta pero el corto si esta confirmado. Busquenlo como Frozen Fever en Google y saldrán todos los detalles.

Si alguien sabe algo acerca de esto por favor dejenlo en los reviews ya que me encantaría saber si es cierto o no esos rumores. (Por favor que si lo sean XD)

Disclaimer: Los personajes de Frozen no me pertenecen, son propiedad de Disney. Tampoco las canciones de Within Temptation.

Disfruten del cap...

Capitulo# 5: El bosque del lobo

A la mañana siguiente, Anna despertó como siempre. Su pelo estaba enmarañado y esponjado, tenía una línea de saliva desde su boca hasta su mentón y hablaba estupideces. Se restregó los ojos y bostezó sonoramente. Se estiró un poco pero un pequeño bulto alado de ella le impidió desperezarse. Alice estaba profundamente dormida abrazada a la almohada. Anna al principio se sorprendió al encontrarla ahí pero luego se compadeció de ella y le permitió dormir por un rato más largo.

Se levantó de la cama sin moverla mucho para evitar despertarla y se dirigió al espejo con un cepillo en mano. Comenzó a desenredar su largo cabello cobrizo para luego peinarlo con sus trenzas habituales. Luego se cambió la ropa de dormir en su vestido favorito. La joven regresó a ver a la castaña dormida en su cama. Se sentó a su lado y acarició su cabello castaño con marcas blancas. Sintió su textura. Su cabello sedoso mostraba la suavidad del pelaje de un perro o gato. Comparó con el suyo y no era lo mismo. Se sentía decepcionada y sacudió un poco a Alice para que despertara.

Esta le respondió con un quejido para volverse a acomodar para seguir durmiendo. Anna insistía pero esta se negaba en salir de la cama. Anna quería saber lo que Alice hacía para mantener su cabello así de sedoso.

-"Hmmm, Anna. ¿Qué es lo que quieres? ¿Por qué me despiertas?"- preguntó Alice restregándose los ojos en medio de un bostezo.

-"Vamos que el sol ya salió, no seas perezosa. Es un hermoso día."- dijo Anna corriendo hacia la ventana y corriendo las cortinas para que entrase los brillantes rayos solares.

Alice se cubrió los ojos con su brazo para de nuevo taparse con las cobijas. Cubrió su cabeza y se enrolló como una oruga para seguir durmiendo. Anna tomo la sábana y la lanzó por los aires dejando a una Alice totalmente descubierta y molesta.

-"Ya está bien, está bien. Ya desperté. Ahora… ¿Qué es lo que quieres?- dijo la castaña algo molesta con la joven pecosa.

-"Dos cositas, ¿Por qué duermes tanto? Y… ¿Qué haces para que tu pelo sea tan suave y brillante?"- preguntó la joven pelirroja alzando una ceja a la joven que se estiraba en su cama.

-"Primero estoy muy cansada y segundo tienes saliva chorreada aquí"- dijo seria señalándose el mentón haciendo gestos para explicarle a Anna el lugar.

Anna enseguida se limpió con el revés de su mano y se quitó los restos de saliva. Luego le reclamó –"No me has contestado mi segunda pregunta, es que tu pelo es tan suave como el pelaje de un gato"-.

Alice se extrañó un poco por el comentario –"Ehhhm, gracias, pero no le hago ningún tratamiento a mi pelo, es natural"-.

-"No te creo, es imposible que sea natural. ¿Qué te pones? ¿Sábila? ¿Moras? ¿Aguacate?"- atropellaba Anna con sus preguntas a la pobre Alice quien se dirigió al espejo y se acomodó el cabello sin decir ni una palabra. –"Ves, ni siquiera debes peinarte como yo. Tu pelo es perfecto, salvo por los mechones blancos"-.

-"¿No te gustan?"-.

-"No, lo lamento, no es eso solo que… aun no entiendo por qué tienes esos mechones"-.

Alice abrió los ojos y se puso nerviosa. No podía decirle a Anna la verdad sobre su identidad. Respiró profundamente y cambió de tema:

-"Luego hablamos, ¿Por qué mejor no bajamos a desayunar con los demás? Estoy segura que ya han de estar esperándonos"-

-"Uff, si tienes razón. Vamos, bajemos"-.

Las dos jóvenes bajaron corriendo las escaleras hasta el gran comedor. Kristoff y Olaf las recibieron en la mesa con gusto. Anna se extrañó al no ver a Elsa, ella era la que madrugaba y siempre la encontraba tomando desayuno cuando bajaba. Se levantó de la mesa y corrió a su habitación.

Abrió la puerta y ella no estaba ahí. Buscó y buscó por los rincones del castillo y no la encontró. Antes de que se preocupara, pensó en la biblioteca. Luego golpeó su mano contra su rostro al no haber pensado en eso antes. Entró en el gran mundo de libros de Elsa y la encontró leyendo sentada en su gran sillón negro, una novela tan ancha que, según Anna, eran más de 1000 páginas.

Se acercó lentamente a su hermana y la distrajo de su lectura. Elsa alzó una ceja al ver a su hermana juguetona arrebatándole su libro y comenzándolo a ojear como una niña pequeña sin entender lo que decía. Se cruzó de brazos y rió de manera elegante.

-"Dame acá ese libro, niña traviesa. Ya me hiciste perder en donde estaba"- reclamaba poniendo su mano en frente de su hermana.

-"Me extrañaba que no venías a desayunar con nosotros"- dijo Anna devolviéndole el pesado libro.

-"Lo siento. Pensé esperarlas leyendo pero estaba tan entusiasmada con mi lectura que perdí la noción del tiempo"- .

-"No hay problema, ratón de biblioteca"-

-"¡Anna!"-.

Elsa agarró el cojín del sillón y se lo lanzó en la cara a su hermana. Anna estalló en carcajadas.

-"Parece que aun tienes ese espíritu divertido, Elsa"-.

Las dos hermanas rieron pero un toque a la puerta las interrumpió. Un mayordomo entró al lugar y aclaró su voz para dar el mensaje a la reina. –"Disculpe su majestad por interrumpirla, pero los gobernantes desean hacer una reunión con usted acerca de los extraños asesinatos ocurridos hace algunos días"-.

-"Diles que la reunión esta programada para las 11 de la mañana"- dijo la reina tomando su posición seria y discreta.

Anna al escuchar las palabras del mayordomo, recordó la perturbadora imagen del cadáver del hombre con la garganta desgarrada y la sangre esparcida en el suelo.

El hombre se retiró seguido por ambas chicas con dirección al comedor. Degustaron su desayuno y Kristoff, Anna, Olaf y Alice decidieron dar un paseo en el trineo con Sven. Le preguntaron a Elsa si podía salir del castillo por un momento a divertirse pero esta se negó.

-"No puedo ir Anna. Recuerda que tengo mi reunión a las 11 a.m. por favor no insistas"-

-"Vamos Elsa. Son las 7:30. Faltan más de cuatro horas para tu reunión. Podemos salir a divertirnos por un momento. Yo sé que tú lo deseas pero te niegas"-.

Elsa lo pensó varias veces. Realmente deseaba tomarse un tiempo de sus deberes como reina así que ¿por qué no? Aceptó. Anna emocionada, abrazó a su hermana asfixiándola. Esta se quejó y la pelirroja la soltó. Alice las observaba con tristeza. Ella deseaba tener a su cariñoso hermano de vuelta. Sin embargo hay cosas que no pueden dar marcha atrás.

Anna corrió a su habitación seguida por Elsa a coger algunas cosas para su pequeño "viaje". Kristoff fue a los establos a preparar a Sven junto con Olaf mientras que Alice regresaba a su habitación a reflexionar.

Anna le dio los últimos retoques a su peinado y se miraba coqueta al espejo. Luego le pidió a Elsa que le pasara su peine. Esta no lo encontraba por ninguna parte y vio un bolso de cuero sobre su cama. Lo abrió para llevarse una sorpresa. Dentro de este estaba el vestido que ella le había dado a Alice cuando llegó, manchado de un líquido rojo oscuro. También estaba algo húmedo como si lo hubiera tratado de lavar para quitarle las manchas.

-"¿Sangre?"- pensó Elsa.

De repente la puerta se abrió ante la figura de la joven castaña buscando algo. Elsa metió rápidamente el vestido en el bolso sin que ella se diera cuenta y se hizo la desentendida.

-"Oigan, ¿Por si acaso no han visto mi bolso de…?"- Alice entrecortó la frase al ver el bolso entre las manos de Elsa horrorizada. –"Oh, a…aquí está"- dijo con voz nerviosa.

-"Toma, estaba tirado sobre la cama"- dijo Elsa entregándole la prenda a su dueña.

-"Gracias"- pronunció Alice nerviosa ante la mirada de la reina. Temía que ella había descubierto lo que había en el interior.

Alice salió de la habitación y Anna salió del baño feliz y entusiasta para encontrarse con su hermana pensativa. –"Bueno ya estamos listos para partir…. ¿Eh? Elsa, ¿sucede algo?"-.

-"No, no es nada"- dijo Elsa saliendo de su trance volviendo al mundo real. -"Vamos de seguro ya el trineo nos espera"-.

-"¡Ese es el espíritu, hermana!"- gritó Anna arrastrando a Elsa por las escaleras.

Al salir del castillo se encontraron con el resto de sus compañeros de viaje listos para partir. Elsa miro a Alice con recelo y se preguntó a si misma por qué el vestido en su bolso tenia sangre.

Todos subieron en el trineo y Kristoff golpeó las riendas para que Sven avanzara. Cruzaron todo el pueblo ante la mirada atónita de sus habitantes hacia el exterior.

La nieve golpeaba sus rostros. Anna abrazaba a Kristoff por un brazo acurrucándose en su pecho en la parte delantera del trineo mientras que Elsa y Olaf conversaban tranquilos atrás. Alice permanecía callada mirando los arboles pensativa. Estaba algo preocupada. Deseaba aprovechar esta oportunidad para marcharse al bosque de nuevo, a su vida solitaria como lobo. Sin embargo, no quería causar incomodidades a sus nuevos amigos. Su mente le decía que se quedara con los humanos pero su instinto le obliga a volver al bosque.

Olaf interrumpió sus pensamientos llamando su atención. Elsa la miraba de manera penetrante, descifrando los gestos de la joven. La loba se mostraba inquieta ante la actitud de la reina que tenía sospechas de ella.

El trineo se detuvo en un claro del bosque, un perfecto lugar para sentarse sobre la nieve o descansar. Kristoff y Anna se sentaron juntos debajo de un árbol alejándose de los demás. Elsa decidió controlar un poco sus poderes sobre el hielo junto con la ayuda de Olaf. La loba trepó a una rama alta de un pino y se sentó a mirar el paisaje.

El viento agitaba su largo cabello como culebrillas, lentamente más mechones blancos se hacían presentes en su cabello caoba. Ella no se fijó pero escuchó un aullido a la distancia. La joven alerta trató de percibir el más mínimo sonido que este próximo. Todo fue interrumpido por un grito de Anna y Kristoff que hizo a la joven correr con una velocidad sobrehumana.

Al llegar encontró a los dos contra un árbol, Anna detrás de Kristoff mientras que este sostenía un palo para protegerse de un lobo gris. Este mordió el palo acortando la distancia entre ellos y sus colmillos amenazantes.

Alice agarró una rama y golpeó al lobo por detrás haciéndolo chillar de dolor. Elsa escuchó y corrió junto con Olaf a ver lo que sucedía. Vio a un lobo hambriento dispuesto a atacar a su hermana y sus amigos. De su mano emergieron carámbanos de hielo golpeando al lobo. Este se lanzó en contra de su nueva enemiga quien lo recibió con un congelante rayo. El animal gruñó y comenzó a aullar. Alice miró a su alrededor y vio una multitud de ojos amarillos rodeándolos.

Todos retrocedieron asustados, era un grupo de 7 lobos adultos. Apareció un lobo mucho más grande con el pelaje rojizo y la cola levantada. Era el alpha de la manada. Mostró sus colmillos y gruño al ver a su miembro de la manada herida. Le gruño a Elsa y se lanzó a atacarla. Kristoff lo golpeó con su palo y fue ahí cuando el resto de lobos comenzó a atacar.

Elsa alejaba a los lobos con su hielo. Tres lobos la tenían entretenida mientras que el alpha se aproximó por detrás. Kristoff y Anna se ocuparon de dos de los lobos que la atacaban mientras ella seguía con el otro. El alpha salió de su escondite y clavó sus colmillos en la pierna de la reina. Elsa gritó de dolor cayendo al piso. Anna trató de ayudarla pero los otros lobos no le permitían acercarse.

El alpha se acercó a Elsa peligrosamente con su boca abierta de relucientes colmillos. Elsa agachó la cabeza y gimió de dolor. Se sentía muy débil para devolverle el golpe al lobo. Sin embargo, Alice se paró en frente del lobo protegiendo a Elsa con su cuerpo. El lobo rugió y gruñó pero no atacó. Elsa no podía creerlo. El lobo no atacó a Alice solo la observó, bajó las orejas, emitió un aullido de retirada al resto de su manada y volvieron al bosque.

Elsa quedó atónita ante la acción del lobo frente a Alice. La herida de más de 10 centímetros causaba un ardor terrible en toda su pierna. La sangre no paraba de chorrear cubriendo toda la nieve a su alrededor de un manto carmesí. Anna corrió hacia ella y la abrazó. Lloró preocupada y se alegró de que no la hubiesen matado. Elsa iba perdiendo poco a poco la visión y cada vez se sentía más y más débil. Cayó en la fría nieve desmayada sobre los brazos de Anna…

La pelirroja gritó desconsolada el nombre de su hermana para que reaccionara pero fue inútil. Kristoff tomó entre sus brazos a la reina y la subió al trineo. Luego Anna y Alice subieron y se sentaron alrededor, Anna observando su rostro y Alice su herida. El joven tiró de las riendas y Sven corrió lo más rápido que pudo.

Los ciudadanos se sorprendieron al verlos regresando en tan poco tiempo. Apenas había pasado media hora desde que salieron. Muchos siguieron al trineo al poder divisar a su reina desmayada en los brazos de la princesa cubierta de sangre. Preocupados preguntaron por respuestas. Las puertas del castillo fueron cerradas luego de que el trineo entrara.

Los sirvientes llevaron a la reina a su habitación y atendieron su herida. Luego entraron los doctores para examinar un posible caso de infección. Por suerte solo le cogieron unos cuantos puntos y la herida no poseía rastros de bacterias.

Los sirvientes le impidieron ver a Anna y Kristoff ver a Elsa en ese estado y les ordenaron esperar a que despertara. Anna era la más preocupada por su estado y abrazaba a Kristoff para auto controlarse.

Por su parte, la joven licántropa regresó a su habitación y cerró de un portazo. Respiraba entrecortadamente mientras sus sentidos se agudizaban. El hecho de ver sangre hacia despertar el animal en su interior. Por su suerte logró controlarlo hasta llegar al castillo. Estaba tan cansada que se tumbó en la cama y se durmió para amansar a la bestia, luego de rodar inquieta.

El día dio paso a la noche en un abrir y cerrar de ojos. La castaña despertó de su largo sueño desesperada, aun sus instintos no se habían calmado. Daba vueltas nerviosas y jadeaba. Dirigió su mirada a la cama y abrió el bolso de cuero en busca de su tranquilizador.

Sacó el vestido ensangrentado y lo observó por varios minutos. Había decidido quemarlo para así no dejar ninguna evidencia. Lo haría cuando y donde nadie la viera. Luego rebuscó y sacó una pequeña flauta hecha de madera color marrón con decoraciones talladas rigorosamente.

Tomó el instrumento entre sus manos y se dirigió a la ventana. Observó el paisaje del pueblo y el bosque. Puso la boquilla entre sus labios y entonó una melodía melancólica. El sonido cortó el silencio nocturno llenando de notas el ambiente. El viento soplaba y agitaba sus cabellos castaños que lentamente fueron tornándose blancos como si la nieve lo tornara de ese precioso color perlado.

La luna creciente se alzaba en medio de la noche escuchando el concierto de Alice. Otro espectador se unió aullando solitario. Varios aullidos se unieron a interpretar la bella melodía que la joven tocaba. La música expresaba temor, tristeza pero sobre todo el deseo de libertad…

La reina despertó adolorida en su cama. Trató de ponerse en pie a pesar del dolor de su pierna, revisó todo a su alrededor y observó a Anna y Kristoff sentados contra la pared durmiendo abrazados. Elsa sonrió hasta escuchar unas ligeras notas provenientes de la parte baja del castillo. Salió de la cama cojeando y salió de la habitación sin hacer ruido para no despertarlos. Deseaba saber de dónde provenía aquella melodía tan nostálgica. A medida que se aproximaba podía oír lamentos y sollozos. Elsa se aproximó a la puerta y observó a Alice con la flauta en sus manos y lágrimas rodando por las mejillas. La joven cambió el sonido de su flauta y entonó con su melodiosa voz una canción llena de sentimientos.

The world seems not the same
Though I know nothing has changed
It's all my state of mind
I can't leave it all behind
I have to stand up to be stronger

Have to try to break free
From the thoughts in my mind
Use the time that I have
I can't say goodbye
Have to make it right
Have to fight, cause I know
In the end it's worthwhile
That the pain I feel slowly fades away
It will be alright

Elsa estaba asombrada por la forma en como cantaba Alice. La joven tenía una voz pura y melodiosa. Sin embargo como cantaba de manera melancólica le recordó al solitario aullido de los lobos que a veces se suelen escuchar por la noche antes de irse a dormir. Una criatura tan fabulosa y fuerte pero sin embargo tiene una vida tan dura y difícil.

La puerta chirrió alertando a Alice interrumpiendo su canto. Elsa salió de entre las sombras apenada. –"Lo lamento, no quería interrumpirte"- dijo con tierna voz.

Alice abrió los ojos como platos. Olvidó recoger el vestido ensangrentado sobre la cama y encima su cabello estaba parcialmente blanco.

Elsa se acercó cojeando a ella que permanecía inmóvil apoyada en el alféizar de la ventana. Se sentó en la cama y agarró el vestido con sangre. –"Tengo muchas dudas de ti, Alice."-habló brevemente Elsa con un tono voz diferente al tenido cuando entró a la habitación. Ahora era más directa y seria. –"Hace días encontramos el cadáver de un hombre joven brutalmente asesinado. Presentaba una profunda herida en el cuello y heridas por todo el cuerpo. Me di cuenta que era el mismo joven con el que bailaste en la celebración del pueblo o eso fue lo que me contó Anna. Al principio creí que se trataba de una muerte por una bestia salvaje, pero esta mañana encontré tu vestido cubierto de sangre y me hizo tener sospechas de que me ocultas algo, Alice. ¿Por qué tu vestido está manchado de sangre?"-.

Alice no podía creer lo que Elsa le decía. La acusaba de haber matado a un aldeano de manera en que solo un animal lo hiciera. Bueno ella era un animal salvaje. Un lobo con traje de humano.

-"Yo… no se de lo que me hablas"- dijo Alice asustada.

-"Bien que sabes. Ya es tiempo de que dejes de mentir, Alice"-. Elsa se logró poner en pie con dificultad por su herida.

-"Yo no he matado a nadie"-.

-"Entonces… ¿porque estas nerviosa y tiemblas de miedo?"-.

Alice temblaba y agarraba su cabeza con sus manos. -"Tu… no sabes nada sobre mí. No sabes cómo me siento. No sabes quién soy ni de lo que soy capaz de hacer"-. Sus expresiones eran de locura y miedo. –"Elsa. Vete de aquí. No quiero lastimarte"-.

-"¿Lastimarme?"- la expresión de Elsa cambió de un momento a otro al ver a Alice jadeando ruidosamente. –"¿De qué hablas, Alice?"-.

Alice miró a la joven con ojos llorosos y cambiaron a su color azul brillante. Sus manos lentamente se transformaron en garras y emergieron cola y orejas blancas de lobo. Su cabello se tornó totalmente blanco perlado. Gruñía y resoplaba como el animal mientras lanzaba y rompía todo a su alrededor causando un estruendo. Lámparas, muebles estanterías, etc. quedaron hechas trizas o con marcas de las garras de la loba.

Elsa retrocedió asustada al ver a la joven trasformada en una bestia. Estaba tan asustada que se olvidó totalmente de sus poderes de hielo. Alice se acercó a Elsa y abrió su boca dejando a su vista los resplandecientes colmillos de lobo. Luego reaccionó y observó el caos a su alrededor.

-"¡¿Qué fue lo que hice?! ¡No otra vez no! ¡Por que debo estar condenada a esta maldición! ¡¿Cuándo podré ser totalmente libre?!"- gritó la loba mientras su voz cambiaba de humana a gritos desgarradores y aullidos.

Anna y Kristoff despertaron por el estruendo y bajaron las escaleras corriendo. Al llegar a la habitación de huéspedes, se encontraron a Elsa petrificada y a una Alice transformada en una hibrida entre humano y lobo. Ambos gritaron por ayuda al ver a la bestia con sus fauces abiertas de afilados colmillos.

Los guardias armados corrieron hasta la habitación y vieron al monstruo gruñendo y bufando. –"¡Por favor, aléjense de mí! ¡No quiero lastimarlos!"- imploró Alice a los guardias que se acercaban con sus ballestas.

Un hombre disparó causando una herida en el hombro de Alice. La joven gritó de dolor y cubrió su herida para luego saltar por la ventana para perderse en el bosque. Los guardias decidieron seguirla armados y en caballería.

Anna, Elsa y Kristoff no lo creían. Alice, una chica misteriosa pero gentil había resultado ser una criatura de leyenda, una licántropa…

¿Que tal? Bueno aqui se aclaró todo el misterio de Alice frente a Kristoff, Anna y Elsa. Espero que les haya gustado.

La canción que toca y canta Alice se llama Pale del grupo Within Temptation.

Si desean la pueden escuchar o descargar con este link: /search_ ?q=within+temptation+pale&fckh=a1224f781d878ecd59e69c44baee5992

Aqui esta la letra: . ?letra=884874

Amé esta canción aunque es algo tétrica XD. Creo que encaja con los sentimientos de Alice y su deseo de ser libre. Ustedes ¿que opinan?

Dejenlo expresado en sus reviews que aunque sean pocos se que hay alguien que lee mishistorias y eso me inspira a seguir esribiendo.

Ya saben si conocen algo acerca de los rumores mencionados arriba por favor diganlos por medio de comentarios. ;)

Adiós. Ire a aullarle a la luna llena... Auuu... xD

Ok -_- bye :D