Holaaa de nuevo. Aquí reportandosé (creo que debo cambiar de intro porque este ya empezó a cansarm XD)
Me inspiré en crear este capitulo. Es algo trágico :´(
Ahh me olvidaba este capitulo no es como los demás. Este es narrado en primera persona por Alice. (para no causar molestias xD)
Bueno ahi les va...
Capítulo #6: Perdida entre la nieve
"¿Por qué? ¿De más de millones de personas en el mundo tuve que ser yo la que cargara sabré mis hombros el peso de esta maldición? Una vida llena de sufrimiento y de tristeza, una solitaria…"
La nieve se hundía en mis pies impidiéndome correr como lo hago naturalmente. Obviamente el cuerpo humano no está desarrollado a caminar sobre la superficie de la nieve. Por ahora deseo mis patas grandes y con almohadillas que me impiden hundirme y correr a mayor velocidad. Pero no puedo transformarme en lobo hasta la próxima luna o hasta saciar este instinto.
Los guardias se acercaban en caballos a toda velocidad por detrás de mí. Oía los relinchos de los caballos más el sonido del roce del metal contra el cuero de sus espadas sacadas de su estuche. Corría tan rápido hasta llegar a una pared de piedra que me impedía pasar. Unos 6 guardias armados me tenían acorralada. Traté de escalar las paredes pero una cuerda fue lazada en mi cuello haciéndome caer sobre la nieve. Tosí y traté de arrancar la cuerda que me asfixiaba. El jefe de los cazadores bajó de su caballo y levantó su espada sobre mi cabeza. Por fin, mi momento había llegado…
Mi instinto de supervivencia volvió a ganar a mi raciocinio. Estiré mi pierna derecha y di una vuelta sobre mi propio eje como un reloj, tumbando al piso al hombre. Luego salté hacia el hombre que sostenía la cuerda y lo patee en la cara tan fuerte que salió por los aires. Observé al resto de hombres asustados por mi destreza. Solo uno fue tan valiente para agarrar su espada y enfrentarme. Sus movimientos eran demasiado lentos para mí. Esquivé sin molestias sus diversos ataques haciéndolo fallar y cansarse. En su descuido, le dí una patada en el rostro haciéndolo caer como saco de papas a la nieve. Luego lo agarré por el cuello asfixiándolo. Usando mi fuerza inhumana, lo levanté del piso del cuello. Este pataleaba e imploraba por su vida. Sus compañeros miraban asombrados la escena. No me importaba nada y no tenía el control sobre mi misma. Me gobernada el animal que llevo dentro.
Mi mano cambió de forma a la de garra, causando heridas en la piel del hombre. Este lloraba desesperado y pedía ayuda a sus compañeros. Todo era inútil, todo había terminado para él. Quien se mete con lobos, no será capaz de vivir.
Apliqué más fuerza al agarre, clavando mis garras en sus venas y arterias. La sangre chorreaba por todas partes, en la nieve, sobre mi persona y sobre su cuerpo. Este trataba de soltarse emitiendo gritos desahogados hasta que dejo de moverse. Sonreí maliciosamente y tiré su cuerpo contra los matorrales. Luego mire a mis agresores con mis ojos de flama azul y rugí causando silencio en el bosque. Luego me dí cuenta que ya no era una humana, me había transformado totalmente en un gigantesco lobo blanco cubierto de sangre.
Los cazadores gritaron asustados ante mi presencia depredadora, mi verdadero ser. Golpearon los estómagos de sus caballos con sus espuelas y salieron despavoridos de ahí. No podía dejarlos escapar para que esparcieran mi secreto al reino. Corrí con todas mis fuerzas, hasta llegar junto al primer cazador. Aproveche mi gran tamaño, dos veces más grande que el de un lobo normal, y me lancé sobre él. Alcancé a perforar su cuello con mis colmillos y este cayó inerte sobre la nieve, mientras su caballo huía despavorido.
Al siguiente embestí su caballo haciéndolo tambalear y caer sobre la nieve aún vivo. Este trató de escapar pero mis colmillos se lo impidieron. -"Me faltan dos"- me dije a mi misma
Nos acercamos a la montaña nevada e ideé un plan. Me detuve y emití un rugido ensordecedor. Los guardias miraron hacia atrás y vieron que me había detenido. Respiraron aliviados sin darse cuenta de lo que tenían en frente. Sus caballos se encabritaron tumbándolos al piso y salieron despavoridos, dejando confundidos a sus cazadores. Luego un sonido próximo se encaminó hacia ellos. Una avalancha venía directo a embestirlos. Ambos corrieron asustados pero fueron aplastados por la nieve.
Respiré profundamente al ya no ver a ningún cazador en el área. Sin embargo mis pensamientos fueron interrumpidos por una punzada en mi lomo. Gruñí de dolor y sentí la flecha clavada en mi carne. La desenterré con mis dientes y observé al que lanzó la flecha, el jefe de los cazadores que buscaba venganza por la muerte de sus compinches.
Mostré mis amenazantes colmillos y corrí en dirección a él. Este me golpeó el rostro con un látigo que sacó de su cinturón. El impacto me cegó del ojo izquierdo. Sin embargo podía ver a mi enemigo. Con toda la furia encima, derribé al hombre de su caballo y lo tumbé contra la nieve. Lo miré fijamente a los ojos y puse una pata en su pecho impidiéndole moverse. Acerque mis dientes a su cuello dispuesto a desgarrarlo cuando un dolor horrible se apoderó de mí. El hombre clavó una daga en mi costado que resplandecía manchada de mi sangre. Era muy obvio, era una daga de plata…
-"Parece que reconoces este material, ¿no es cierto bestia?"- rió el hombre acercándose a mi ser retorciéndose de dolor por el veneno ardiente corriendo por mis venas. –"Es plata, la debilidad de los licántropos. La única cosa que puede matarlos de una manera dolorosa. Esta es mi venganza por toda la gente que has matado para calmar tu instinto sanguinario"- el hombre levantó la daga sobre mí y se preparó para clavarla a la altura de mi corazón. –"¡Ahora muere, perra estúpida!"-.
No lo dudé más y mordí el tobillo del hombre, dejando caer su única arma. Con su otro pie, me pateó en el rostro tan fuerte que me despidió por los aires impactando contra un árbol. El hombre chilló de dolor, se tiró a la nieve a buscar su daga, pero no logró encontrarla ya que estaba enterrada en la nieve.
Él me miró algo angustiado pero cambió cuando me vio herida y débil. Aprovechó y agarró una roca para aventármela. Siguió lanzándolas hasta que no soporte el dolor y deje de luchar. Me puse en pie y huí hacia los arbustos.
Corrí y corrí hasta llegar al claro donde los cadáveres de los cazadores estaban. Mi sentido común había vuelto y comencé a maldecir al monstruo que era. Observe mi pelaje blanco manchado del líquido carmesí. Mi boca tenía un sabor metálico que me enloquecía. Observe las heridas de los cadáveres, mis colmillos y garras grabados en su piel. Me horrorice tanto que salí corriendo de ese espantoso lugar, dirigiéndome a la montaña a mi vida de loba solitaria.
La nieve golpeaba mi rostro y el frío congelaba mi aliento. Por suerte tengo mi denso pelaje que me protege pero aun sentía el cortante dolor que tenía en mi interior luego de matar a esos hombres sin piedad. Llegue hasta unas altas rocas de la montaña y observé el panorama. El reino de Arendelle se podía divisar a lo lejos, el reino donde me acogieron sin saber el oscuro secreto que escondo.
Lágrimas brotaron de mis ojos al pensar en mis amigos decepcionados y asustados de mí. Nadie desea estar con un lobo salvaje. Entre en mi soledad de nuevo. Se sintió bien ser parte del pueblo pero debo seguir adelante y aceptar mi destino. Este triste destino de vivir sola sin dañar a los demás…
Aclaré mi garganta mientras el viento acariciaba mis ser. Cerré los ojos y solté mi tristeza con largo y solitario aullido. Deseaba que alguien escuchara este lamento lleno de tristeza y se compadezca de él. "Tsk, ¿De qué estoy hablando? Nadie se compadecerá de un monstruo como yo. Nadie desea estar con alguien que podría acabar con su vida si lo desea. Es absurdo. ¡Que patética es mi vida!"
Sentí una presencia no muy amistosa en las cercanías. "Lobos… Estoy en territorio ajeno y no deseo involucrarme en una pelea de nuevo. Debo salir de aquí y volver a mis tierras sin ser descubierta antes de que ellos me encuentren".
Bajé de la montaña rápidamente y sin hacer mucho alboroto. Sin embargo un cuervo comenzó a seguirme haciendo chirridos espantosos delatándome. Gruñidos ahora me perseguían y no eran muy amistosos. De repente tres lobos se cruzaron en mi camino impidiéndome pasar. Estaban muy molestos. No los culpo. Acabo de invadir su territorio y era su deber protegerlo. Otros cuatro lobos se acercaron a mí por detrás. El más grande, un lobo marrón con una mancha como especie de máscara que cubría su rostro, se acercó a mí gruñendo.
Estaba acorralada y no había duda que estos lobos no muy amistosos no buscaban jugar. Baje mis orejas asustada y me puse en sumisión, pose de los lobos asustados de rangos inferiores a los alpha.
Los betas gruñían y resoplaban siguiendo las órdenes de su jefe. Él se me acercó y me dijo gruñendo. –"¿Qué estás haciendo aquí en nuestro territorio, omega?"-. Dijo poniéndome sus colmillos en la cara.
-"No se preocupe, señor. Solo estoy de pasada. Enseguida saldré de sus tierras, de veras lo lamento mucho"- dije agachando la cabeza y poniendo mi cola entre mis patas.
El alpha gruñó y alzó su cola en dominancia. –"Creo que antes de que te vayas lo mejor es darte lo que siempre acostumbro darle a los intrusos que invaden mi territorio. No permitiré que vuelva a pasar"-.
El lobo rugió, agarró mi nuca con sus dientes y me lanzó lejos de ellos. Luego dio la orden a sus secuaces para que sus lobos ataquen. Ellos corrieron hacia mí y clavaron sus colmillos en diferentes partes de mi cuerpo. Yo trataba de defenderme pero era inútil. Éramos seis contra uno. Obviamente yo no ganaría esta batalla.
El lobo alpha aulló anunciando su retirada, indicándoles a sus sirvientes que me soltaran, que ya era suficiente. Los lobos se fueron dejándome tendida sobre la nieve alrededor de un mar de sangre e incapaz de moverme. Mi cuerpo estaba lleno de mordidas profundas y sangre. Que se podía esperar de una loba omega solitaria. Los lobos en manada aprovechan de su mayor número y atacan a los débiles. Por eso los lobos solitarios nos llevamos la más dura vida de todas.
Luego de esperar varios minutos para que mis heridas se recuperaran, me levanté adolorida en busca de una cueva para dormir esa noche. Era demasiado peligroso permanecer en ese estado y solo en el bosque hasta para una loba como yo. Puedo ser presa fácil para osos, linces o inclusive otros lobos.
Me alejé del territorio de esa manada de lobos y me dirigí a mi pequeña zona de cacería en lo alto de la montaña. Busqué mi refugio personal, una pequeña cueva en una ladera de la montaña, para curar mis sangrantes heridas.
Entré a mi cueva y me recosté sobre mi montón de hojas que utilizaba como cama. Lamí las marcas de los colmillos y flechas que tenía. Traté de curar la herida de la daga de plata pero era demasiado dolorosa para pasar mi lengua sobre ella. Miré hacia arriba y observé el negro cielo. Las estrellas no se presentaban pero la luna se hallaba imponente en él. La luna estaba próxima a transformarse en luna llena.
Aullé a mi compañera que ha estado junto a mí durante más de diez años. El viento comenzaba a tornarse violento cargado con granizo. Me enrollé para protegerme del frío y me quede dormida…
Un batir de alas me despertó, interrumpiendo mi sueño. Salí de la cueva estirándome y bostezando. Estaba en forma humana de nuevo, sin embargo aún tenía mis rasgos lobunos. Las heridas aun me dolían pero trataba de no hacerles mucho caso.
Pensé en ese estúpido cuervo que me delató frente a los lobos. "Le arrancaré todas las plumas a ese pajarraco"- pensé. Busqué con la mirada al cuervo pero no estaba. Luego vi en una alta rama de un pino a un gran búho ártico posarse en ella. Su puro color blanco se confundía con los copos de nieve que caían. Lo único que lo distinguía eran sus grandes ojos dorados.
El búho me miraba fijamente y comenzó a emitir unos chirridos para luego salir volando y perderse entre la nieve.
La tormenta por fin había sucumbido y todo estaba claro por el sol. Miré al cielo y contemplé el precioso manto azul infinito. Mi estómago rugió y mis colmillos aparecieron. –"Tengo hambre"- repuse. Usando mi desarrollada audición escuche los sonidos del bosque en busca de una presa próxima. Escuche el canto de los pajaritos, el martillar de un pájaro carpintero, a una ardilla mordisqueando sus nueces… no ninguno de ellos es una presa para mí. Luego, llamó mi atención un olor familiar, y escuché los pasos de un joven ciervo acercándose a mi zona de muerte.
Me transformé en lobo y seguí su rastro entre la nieve con mi nariz cuando de repente me hallé con las huellas de sus patas. Las seguí y encontré a un ciervo macho adulto comiendo las hojas de un arbusto.
Me escabullí entre el follaje y la nieve tratando de hacer el menor ruido para no alertarlo. Cuando me acerque sintió mi presencia pero luego me ignoró. Me lancé sobre el él saliendo de mi escondite pero este me recibió con una cornada lanzándome contra unos árboles. Me levanté adolorida pero este me volvió a atacar con su imponente cornamenta. Esquive algunos golpes y logré morderlo en una pata haciéndolo tambalear y caer al piso. Sin embargo otro macho aún más grande se lanzó contra mí al ver a su amigo caído. Logró herirme con sus cuernos y yo no tuve más remedio que retirarme de la escena.
Salí de su territorio toda herida y magullada. Encima hambrienta. Me dirigí de vuelta a mi cueva cuando vi a un conejo comiendo una hierba baja. No lo pensé dos veces y lo ataqué. Clave mis colmillos en su garganta dejándolo inerte. Luego lo cargué hasta mi cueva para comerlo.
Desgarraba desesperada la carne que hace tiempo no había probado satisfecha. Este conejo no me satisfacería por completo pero podría mantenerme bien por unos días. No soy una cazadora muy exitosa por eso cualquier cosa que cace la aprovecharé al máximo.
De repente escuché gruñidos cercanos de un lobo y lamentos de otro animal. "No puedo permitir que invadan mi territorio". Interrumpí mi desayuno que estaba por la mitad. Salí de mi cueva y seguí el sonido hasta llegar a ver a un lobo metiendo las narices en un agujero estrecho. Este gruñía y resoplaba. Estaba desesperado por conseguir lo que había dentro de él. A su costado, un zorro yacía malherido contra un árbol. Corrí hasta el lobo y lo ataque con mis dientes, mordiéndolo en el lomo. El lobo gruño y me devolvió el golpe. Comenzamos la pelea, sangre, gritos de dolor y gruñidos estaban por doquier. Al final el lobo estaba tan hambriento y débil que no pudo ganarme. Malherido y derrotado huyó hacia rumbos desconocidos.
Luego de sacarlo de mis dominios, me acerque al agujero por el que el lobo estaba desesperado pero el zorro se levantó y se cruzó en mi camino. Mostraba sus pequeños dientes hacia mí y gruñía molesto. Su pelo erizado y sus orejas altas demostraban agresividad. Retrocedí. Había algo en ese agujero que el zorro no quería que me acercase.
Del agujero salieron tres cabecitas peludas rojizas. Se arrastraban lentamente por la nieve y se colocaron detrás de su padre. Él creía que yo atacaría a sus crías. Me compadecí de esa familia de zorros. Salí del lugar y me dirigí a mi cueva. Agarré el cadáver del conejo que cacé y se lo lleve a la familia de zorros. El padre me miraba asombrado ante mi acción, arrastró la comida hasta su madriguera seguido por sus zorritos y los cuatro se dieron un banquete.
Suspiré. Me alegra haber hecho feliz a alguien más. Aun así me causaba cierta nostalgia. Volteé y salí caminando no sin antes darle la última mirada a esa feliz familia. Los cachorros comían desesperados mientras su padre miraba por el hueco de su madriguera. Me miró con ojos agradecidos y juro haberlo visto sonreír. Debo reconocerlo. Eran una hermosa familia.
Di la vuelta y me perdí de nuevo entre la nieve…
Bueno ha terminado con este capitulo corto pero segun yo lleno de sentimientos y sangre (See sangre ok que sádica)
¿Que tal les pareció amantes de Frozen? Se que en este capitulo no se mencionan a ninguno de los verdaderos personajes de la peli como en el prólogo pero pensé poner un capitulo que narre la vida diaria de Alice como loba solitaria. Triste y dura. D: pobre
Espero que les haya gustado y que no abandonaré esta historia nunca. (¡NUNCA!) Les prometo que será emocinante y prometedora. Lo juro. (Manito derecha arriba)
Psdt: Para los que desean hablar sobre cualquier tema de Frozen o cualquier cosa interesante unanse al foro Keep calm an love frozen. (Propaganda xD) Soy la única que decidió crear un foro para Frozen en español ¿Es en serio?
Bueno gracias por leerlo y espero que sigan con esta historia hasta el final. (Sera largo pero igual)
Bye ;) Hasta la proxima
