-Peter, ¿Qué sucede? –preguntó Olivia algo molesta-.
-No pasa nada, no te preocupes –respondió él fríamente-.
Ella lo sujetó del brazo con mucha fuerza y lo hizo girar para ver sus ojos.
-¿Qué pasa? Apenas me has dicho palabra en todo el día. Estamos a un paso de vencer… no entiendo porque tus ojos reflejan tristeza.
Peter le tomó la cara entre sus manos y la besó como no lo había hecho en mucho tiempo.
-Hay algo que necesitas saber –murmuró-.
-Dime…
-La otra noche con Walter, no hablábamos sobre la posibilidad de salvar a Etta… sino… mira Liv, el plan va a eliminar a los observadores. A TODOS... si eso pasa… yo nunca seré arrebatado de Over There… por lo tanto… por lo tanto… nunca nos conoceremos.
Ella no podía pronunciar palabra, de repente empalideció. Estaba absolutamente conmovida por esta posibilidad.
-No… no puede ser, tiene que haber otra salida –dijo ella llorando-.
-Tranquila Liv… yo pregunté lo mismo a Walter, pero él me dijo que esta era la única posibilidad de derrotarlos. Tenemos que enfrentar nuestro destino, sea cual sea… recuerda que los dos le hicimos una promesa a Etta, cumpliríamos con el objetivo por el que luchó durante toda su vida.
-Pero si eso pasa entonces no habrá ninguna Etta por la que luchar –dijo ella en un tono de tristeza sombrío-.
-No sabemos que pasara cuando el plan se complete. Pero necesito que recuerdes y sepas esto… en el caso de que nuestras vidas se separen definitivamente… tienes que ser consciente que te amé durante cada uno de los segundos que vivimos juntos, que amo y amaré a nuestra hija por siempre, sea a donde sea que estemos. Todo lo que hemos pasado juntos nunca se borrará, aunque nosotros no recordemos nada, nadie se lo llevará… como tú me afirmaste a cerca de Etta, nada ni nadie nos arrebatarán lo que hemos vivido juntos, siempre estarán conmigo, quiero que tengas esa certeza.
-¿Cómo puedo tener esa certeza si pronto no recordaré nada de todo lo que me estas diciendo?
-Hay cosas que trascienden el espacio y el tiempo Liv... siempre nos perteneceremos pase lo que pase... por eso quiero que lo sepas ahora, mientras esto dure.
-¿Y cuando acabe? ¿Qué debería hacer?
-Tienes que seguir con tu vida, tienes que ser feliz…
-No me puedes pedir eso… yo soy feliz solo contigo.
-Y yo contigo también, pero debemos aceptar que este es el destino que nos tocó y no podemos luchar contra él.
-No Peter... no voy a aceptar eso… toda mi vida he luchado contra el destino y no estoy dispuesta a rendirme, no ahora.
-Olivia…
-Shhh –lo interrumpió ella besándolo-. Yo sé que esta historia no va a terminar así… lo sé. Ahora debemos ir a buscar a Walter.
Peter la miro asombrado y decidió hacerle caso a duras penas.
Salieron del laboratorio y se dirigieron al depósito. Cuando estaban llegando tuvieron que detenerse ya que había gran cantidad de partidarios distribuidos en la zona.
-Peter, están cubriendo las entradas ¿Crees que hayan encontrado a Walter y a Donald?
-No aun no lo hicieron –una voz los interrumpió-.
Ambos giraron y se encontraron a Broyles parado delante de ellos.
-Broyles –dijo Olivia emocionada-.
-Tranquilos, yo los he despistado, me enteré de que estaban aquí, recién vengo de ver a Walter y a Donald, les traje las ecuaciones.
-¿Está todo bien? –preguntó Peter-.
-Sí… ustedes deben marcharse, yo les daré tiempo para que entren en el galpón. La maquina ya esta ensamblada.
Olivia lo miró con cierta melancolía; sin saber lo que vendría a continuación, decidió despedirse de su jefe.
-Philip, gracias por todo lo que has hecho por nosotros.
-Agente Dunham, Peter, fue un honor para mí… espero que tengan éxito en esta misión. Confío plenamente en ustedes.
Ambos lo abrazaron emocionados y lo miraron por última vez antes de emprender el viaje más riesgoso de sus vidas.
-Vayan, no deben perder más tiempo.
Peter y Olivia hicieron caso y cuando ingresaron en el lugar, Broyles fue descubierto. Este se trenzó en una balacera para otorgarles más tiempo a sus amigos.
-¡Olivia! ¡Peter! Llegaron –gritó Walter-. Lo lograron, vamos que no tenemos tiempo.
-De acuerdo ¿Qué hay que hacer? –preguntó Liv-.
-Tú viajaras primero. Necesito a Peter conmigo para terminar de configurar la maquina hacía el futuro.
Olivia tragó fuerte y miró a Peter a los ojos con angustia.
-No quiero hacerlo –le imploró-.
-Olivia, Olivia, escúchame… tienes que hacerlo. Piensa en Etta… ella estaría feliz de saber que lo vamos a lograr –dijo Peter sosteniéndola mientras ella se aferraba como una niña a su cuerpo-.
-Olivia, no tenemos mucho tiempo más –dijo Walter lleno de dolor-.
-Peter, prométeme que siempre estaremos juntos… pase lo que pase.
-Te lo prometo… TE AMARÉ POR SIEMPRE Y PARA SIEMPRE.
Se besaron apasionadamente ¿por última vez? Walter se acercó a ella y le coloco unos dispositivos en las muñecas.
-Walter… gracias por todo, después de todo lo que hemos vivido juntos, he llegado a quererte como a un padre.
-Olive… también te quiero mucho –dijo abrazándola y llorando-. Espero que seas feliz… ahora debes colocarte detrás de la línea, nosotros nos alejaremos unos metros. Trata de poner tu mente en blanco, veras una emisión de energía enorme recorriendo tu cuerpo, no te asustes.
Walter inició la maquina y Olivia lo obedeció. Todos se pararon en el lugar que les correspondía. Liv levantó su rostro y se concentró en mirar a Peter... quería ver su rostro aunque sea una última vez. Antes de perderlo necesitaba comprobarlo una vez más, él era una parte de su vida que no estaba dispuesta a dejar marchar… pero en caso de que no pudiera hacer nada para evitarlo quería quedarse con su recuerdo, el tiempo que fuese necesario.
Peter correspondió esa mirada que pareció durar años… la miraba y suspiraba y una lágrima rebelde hizo su camino a través de su cara. Gesticuló con la boca un te amo y ella le correspondió llevando su mano a su corazón y respondiéndole yo también…
