El monitoreo constante de los dispositivos, las maquinarias y las luces brillantes se hacen presentes en mi habitación. Me duele la cabeza y lo único que quiero es escuchar la voz de alguien, pero no puedo; tengo los oídos tapados. En momentos como estos me gustaría leer los labios, sería bastante útil.

¿Perdí mis recuerdos? No lo sé. Solo tengo en mente a la chica del cabello naranjo; Kyoko. Quiero saber donde esta, porque no está aquí. Ella debería estar entre mis brazos…ella me necesita.

Intento moverme, pero mi cuerpo no responde. No puedo hacer nada. Sé que estoy en un hospital. Sé que estoy conectado a una cantidad impresionante de maquinas, pero no siento nada. ¿Será que estoy sedado? ¿Es eso?

Todo se vuelve negro y nuevamente recobro el enfoque de las cosas y veo que estoy solo en la habitación. Es como si me mostraran trozos de películas. De seguro que es mi conciencia, va y viene a su antojo.

Todo se vuelve a ver negro, esta vez dura más que antes y cuando la luz blanca me ciega, veo que a mi lado esta Kotonami-san. Ella parece observarme como si estuviera haciendo una investigación a mi cuerpo. Parece que realmente estoy mal porque, luego de mirarme con detención, sus ojos se humedecieron y dio un respiro profundo antes de salir de mi habitación.

No quiero esto, no quiero que sientan lastima de mi… solo quiero poder escuchar…

Supongo que han pasado horas desde que estoy en esta habitación. No sé qué día es ni que sucede, pero sé que he dormido un rato. Estaba cansado y mis ojos se cerraron sin que yo lo quisiera.

Sigo anestesiado y no me puedo mover, pero ahora si puedo oír. Desde que desperté, escucho el interminable "bip" de las maquinas, las pisadas de las enfermeras y las personas que están fuera de mi habitación.

Cuando intento pensar en que fue lo que paso, no puedo recordarlo. Hay algo que me impide recordarlo. Quiero a Kyoko y quiero saber qué es lo que ha pasado, tengo el sentimiento de que ella no está bien, tengo la sensación de que ella es la que está al otro lado de la pared; en la otra habitación, y a la que tienen conectada, al igual que mi, a otro montón de maquinas. Me siento responsable y no se si ella me quera ver, pero necesito saber que está bien.

La extraño

Ahora se que han pasado días de esto, porque extraño a Kyoko…

A pasado un rato y entra una enfermera. Me sonríe y se sonroja levemente. Quisiera sonreírle pero no puedo moverme. Intento hablar pero mi boca no responde y no puedo emitir ruido alguno. –no te preocupes, está bien Tsuruga-san. No puedes hablar y lose. Lo anestesiaron hasta la medula.- sus palabras me golpean los oídos como si se tratara de piedras. Me había acostumbrado al silencio. Pestañeo un par de veces reaccionando ante lo que acabo de escuchar y ella entiende lo que me sucede.

La veo ir hasta un rincón y tomar una silla para luego acercarla a mi cama y sentarse junto a mí. –Ahora, quiero hablar un poco, esto es parte del procedimiento medico, pero también podemos hablar de otras cosas como si fuéramos amigos, ¿vale?- pregunta y no sé cómo contestarle. Me parece bien, más que bien, así podre saber de Kyoko y muchas cosas más.

Ella se ríe suavemente y toma una tablilla que estaba sobre una mesa a mi lado. –primero, dejemos claro que un "si" serán dos pestañeos y un "no" será uno solo.- ella me mira y pestañeo dos veces.- ¿entendido?- pregunte y pestañeo dos veces. Ella sonríe alegre de que nos estemos entendiendo. – bien, primero quiero saber, te acuerdas quien eres, de tu nombres y de tu familia?- pestañeo dos veces. – qué alivio… veraz, es complicado. Lo más probables es que esto no lo sepas, pero tuviste un accidente y terminaste muy lesionado. En un principio no reaccionabas ante las estimulaciones y los médicos debieron anestesiarte completamente para trabajar más a fondo. Pasaste cuatro veces por el pabellón; la primera fue…. ¿está bien que te cuente esto?- pregunto y entendí que ya nos habíamos salido de la conversación medica y ahora conversábamos como si fuéramos dos conocidos poniéndose al día en sus vida. Pestañe dos veces. –bien. La prime fue porque debían devolverte a la vida, la segunda fue después de que te pasaran por los scanner. Creo que… perdón, no lo creo; las tenias… tenias un par de costillas rotas pero ningún pulmón perforado, para tu suerte. La tercera vez fue hace 7 días, tenían que dejarte descansar, mínimo, 32 horas entre cada intervención. Allí trabajaron con un par de ligamentos y músculos en tu pierna izquierda.

La enfermera suspiro y me froto un brazo que estaba descubierto por la sabana. – es difícil, lose, pero tú puedes… has estado aquí catorce días y recién eres capaz de oír. Es algo positivo, estas evolucionando bien a los tratamientos. Cuando llegaste, todas creímos morir contigo. Ósea, eres Tsuruga Ren, el gran actor y nuestro ídolo. Imagínate como estábamos, pero siempre debemos tener el profesionalismo por delante y trabajar como se debe.- pestañe dos veces y ella me sonrió. –mi nombre es So Yeon. Soy de corea y, desde 14 días atrás, soy tu enfermera. Vengo aquí cada una hora para chequear tu estado de salud, revisar el funcionamiento de los monitores y corroborar las vías intravenosas.

Me queda mirando, como si intentara deducir lo que pienso y solo puedo pensar que lo dicho por ella, me suena a un cuento. Tiene que ser verdad y le creo, pero lo siento tan lejos de mi… es como un cuento, definitivamente no le veo otra explicación. So Yeon es coreana y lo veo en sus facciones, parece ser joven y estoy seguro de ello, ya que es muy chispeante, pero su actitud es como la de una adolecente. Tal vez por eso se a tomado tanta confianza con migo. Para mi es extraño que esto pase, pero no me desagrada. Le estoy agradecido ya que…extrañaba hablar con alguien o, al menos, saber que me entienden…

Ella comenzó a hacer su labor con la indumentaria clínica. Me parece una buena chica y siento, que seremos buenos amigos…porque según lo que ella me dijo, tengo para rato en este hospital. ¿Será un hospital o una clínica?, ¿Quiénes sabrán de mi estado? … ¿Qué habrá pasado con Kyoko?

Ella termino de revisar todo y, frente a la puerta, me mira intentando leer mi cara inexpresiva. – quieres saber cómo está la señorita Mogami Kyoko, ¿cierto?- pregunto sorprendiéndome. Esta chica realmente es buena analizando las situaciones o tal vez lo vio en mis ojos, no lo sé. Pero si es así, creo que comenzare a creer en esa frase; "lo vi en tus ojos". – ¿Se conocen?- me pregunto y no sé que responder. Creí que ella me diría como esta Kyoko, no que se dedicaría a preguntarme cosas de mi vida con Kyoko.

Luego de unos segundos recordé que, si quería una respuesta, debía pestañear remarcada mente y lo hice. Pestañe dos veces. Ella respiro hondo y aferro la tabla con mi ficha a su estomago. Pensó unos segundos y sonrió. – entonces si se conocen… y quieres saber de ella. ¿Vuelvo a estar en lo cierto?- pregunta y yo pestañeo dos veces.

Quiero saber de Kyoko