- haremos esto así; yo te contare lo que esta ficha dice de ti, tú me escucharas. Luego te contare quien soy y mi labor y tú me escucharas. Si no me quieres escuchar, hablare igual; de todas formas tienes que prestarme atención. Luego saldré a buscar un par de utensilios y volveré a cambiarte los sueros y lo que esta conectado a intravenosas.- So respiro hondo y comenzó a hablar. –tu nombre es Mogami Kyoko y acabas de despertar.

- eres una chica muy linda, que será aun más linda cuando se recupere; confía en mí. Tuviste un accidente hace un mes y no quiero que piense en eso. Te trajeron aquí y pasaste por nuestros cuidados e intervenciones. Te sedaron durante todo el proceso o por estos treinta días, porque así te evitaríamos los dolores. ¿Qué dolores? Los de tu sistema respiratorio… son los que más preocupan. Veras, te quebraste...- miro la ficha y cerró los ojos. – te quebraste cuatro costillas y perforaste un pulmón. Eso es realmente doloroso, pero ya paso. Seguirás con sedantes por unas semanas hasta que tu pulmón; ya regenerado, pueda trabajar sin molestia alguna. – agrego con una sonrisa mientras dejaba la tabla sobre sus piernas y se cruzaba de brazos. –otra cosa importante es que tus órganos femeninos fueron dañados. Se reparo todo, pero ahora tienes que tener mucho cuidado con eso, al igual que con tu cara y rodilla.

Kyoko cerró los ojos y So suspiro. –seguiré hablando aun si no me quieres escuchar o te quedas dormida. Mogami-san, es importante que sepas todo esto… tal vez no debería decírtelo ahora o todo junto, pero es mejor así. Sabrás todo y no te atormentaras con preguntas día y noche.- explico so y tomo la tabla que tenía sobre sus piernas. –bueno, tu cara fue reconstruida… no te alarmes, me refiero a tu nariz, labios y pómulos. De lo posible quedaste igualita a antes, o aun mejor, puede que ahora te veas como una diosa griega de la belleza.- explico y echo otra revisada a la ficha de la chica. – tu rodilla está bien y solo requerirá que vengas a un par de controles mensuales, luego de que te demos el alta.- agrego y sonrió mientras miraba a la chica que seguía con los ojos cerrados. –Iré por lo que necesito, tocare la puerta antes de entrar.- agrego So y se puso de pie para salir.

Al salir, se encontró con Yuu que estaba apoyado en la pared del frente. - ¿es muy aterradora?- pregunto Yuu y So lo miro desconcertada. – Necesito ir por las pomadas, creo que es hora de cambiarle los vendajes.- comento mientras Yuu asentía y empezaba a caminar a su lado.

Cuando entraron al ascensor Yuu suspiro. – te pedí que fueras su enfermera porque la enfermera de turno que tenía cuando despertó, salió horrorizada y algo ¿traumada?, no lo sé. Pero me interrumpió en mi trabajo y me informo que no se haría cargo de la chica, que era un demonio y que no podía… no estoy exagerando. Luego de que ella renunciara, entre yo pero estaba durmiendo y no hubo caso de que me prestara atención. Tal vez me estaba ignorando, no lo sé. –comento Yuu y So soltó una carcajada antes de bajar del ascensor.

So recordó a la chica y la mirada que tenia. –Posiblemente sea buena actriz.- comento y Yuu la miro sin entender a que se refería. ¿La chica había actuado como un demonio? ¿Entonces si era un demonio? –ella llego junto al paciente que tengo a mi cuidado. Estaba en un estado peor al del hombre y cuando la recibí en urgencias, creí que no resistiría las intervenciones; pero miradla aquí. Esta casi como nueva y posiblemente se le dé el alta en medio mes; aunque tendrá que permanecer en reposo por un tiempo. – Agrego y Yuu la abraso paternalmente.- creo que me estas quitando mi trabajo…- comento Yuu y So sonrió

- soy doctora.- le dijo So y Yuu le froto la cabeza, tras la toca de enfermera.

- cirujana para serte más exacto.- le corrigió Yuu y So lo miro con el ceño fruncido por haber desordenado su cabello y toca de enfermera.

- aunque me gusta más servir como enfermera.- agrego mientras se ordenaba su preciado símbolo de trabajo.

Llegaron a la sala de enfermeras y So preparo muchas cosas para llevar, en los brazos, con la ayuda de Yuu. - ¿no deberías estar atendiendo a alguno de tus pacientes?- le pregunto la chica y Yuu alzo los hombros como si no tuviera mayor importancia.-…charlatan- musito So cuando vio la actitud del hombre referente a su trabajo.

La chica era muy entusiasmada en lo que hacía y amaba cuidar de las personas. Había estudiado para cirujana y lo era, había pasado su práctica y tesis con honores. Aun así, tomo la determinación de trabajar como enfermera de tiempo completo, aunque existían emergencias en las que tenía que recurrir a sus conocimientos de cirugía y proceder a entrar a pabellón. Eso solo le había pasado un par de veces en su carrera y, el caso de Kyoko y Ren, eran parte de esas veces.

Llegaron fuera de la habitación de Kyoko y So golpeo la puerta. – Soy So Yeon, tu enfermera.- dijo y abrió la puerta para que entrara el doctor y ella.

Yuu coloco las cosas sobre una mesita y miro a so que había dejado las otras cosas sobre la cama de la chica. - ¿Qué estás haciendo?- le pregunto sorprendido Yuu por la falta de profesionalidad e la chica. No podía creer que se tomara tanta confianza con una paciente.

- ¿me dices a mí?- pregunto falsamente sorprendida So, mientras le dirigía una mirada cómplice a Kyoko

- ¿hay alguien más en esta habitación a la que pueda dirigirle la palabra?- pregunto Yuu y So le regalo una media sonrisa seductora.

- puede ser…- musito y luego agrego en un tono altanero. – Medico charlatán… sería mejor que te preocuparas de tus asuntos y de tus pacientes, ¿no lo crees?- agrego y camino hacia la puerta, con un aire de sensualidad. – la puerta es ancha querido y una diosa griega la sostiene para tu uso.- entono, logrando que el hombre bufara y saliera dejando solo al par de chicas dentro de la habitación.

So suspiro cansada y cerro suavemente la puerta para mirar a Kyoko.

-¿…Natsu?- murmuro Kyoko cuando So se encontró con sus ojos. Y la enfermera le sonrió.

- si Mogami-san.- dijo y se acerco a la chica para quitar las pomadas de la cama y colocarlas en la mesita.

Kyoko tomo otro tanto de aire antes de volver a hablar. Le había costado sacar la voz y sentía una leve molestia en su tórax, pero no era nada del otro mundo. Gracias a que So-san le había informado que eran sus costillas rotas, no tenía nada de qué preocuparse, sabía que ya estaba mejor. –estuvo- murmuro y so le dirigió la mirada. –Muy… bueno.- termino por decir y sintió que le faltaba el aire.

- ¡gracias Mogami-san!- exclamo la enfermera realmente agradecida de que una actriz del nivel de Kyoko le digiera eso.- realmente le agradezco mucho sus palabras, pero por favor no diga mas de una o dos palabras a la vez… será difícil volver a agarrar el ritmo de conversación tan rápido, pero en un par de semanas ya estara como nueva.- le explico y Kyoko entre cerro los ojos sonrriendo.

Se sentía agradecida, So Yeon era muy buena persona, de seguro que podían volverse muy cercanas en poco tiempo.

En ese momento Kyoko sintió una punzada a la altura de cabeza y el miedo se apodero de ella. Había olvidado por completo el accidente y ahora todas las sensaciones le venían de golpe. Cerró los ojos fuertemente mientras intentaba respirar. No podía… no podía respirar.

So Yeon se voltio a mirar a Kyoko cuando escucho el leve pitido continuo que emitía uno de los monitores. – ¿Mogami-san?- pregunto tomando rápidamente la mano de la chica. Su temperatura corporal era normal, pero su pulso no iba bien. Miro otra pantalla de los monitores y supo que algo iba mal. – ¡Kyoko!- exclamo mientras empezaba a agitar la mano de la chica. – ¡Vamos Kyoko!- le dijo aun mas fuerte.

No podía dejar que se muriera.