Es media noche, estamos en el living mientras la televisión nos ilumina en la conversación. Él está sentado en la alfombra mientras yo estoy recostada en el sofá. Me sonríe asintiendo, mientras yo sonrió tímidamente. – Bien.- dice el. –ahora tienes que presentarte y contarnos tu caso como si estuviéramos en un grupo de apoyo para adictos. – sentencio y yo solté una risita.
Me gusta Shin. De alguna forma, se convirtió en mi mejor amigo durante estos tres años. Es difícil ser amiga de un chico, pero cuando se consigue es como estar en el paraíso. -¡claro!- digo mientras pienso en cómo partir. – ¿quieres que parta desde un principio… o solo lo importante?-. Pregunto y el sex-simbol que tengo en frente rueda los ojos como si fuera la pregunta más obvia del mundo. –está bien… será desde el principio…- comento antes de carraspear mi garganta e iniciar con el relato…
Me gustaría pensar que esto no está pasando, pero no. Si esta parando y no me queda nada que hacer.
-¿puedes partir de una buena vez, embustera?- pregunta Shin Dong y yo sonrió. Miro el techo y pienso en todo…
Inhalo y exhalo. –si me ahogo…tendrás que darme respiración boca a boca.-suelto antes de iniciar con el relato. Shin asiente y yo miro el cielo blanco de la habitación. No hay mucha luz y el cielo no es del todo blanco, pero puedo imaginármelo. –naci y mi madre no quiso hacerse cargo de mi, así que me entregaron a una familia amiga para que me cuidara. Me gustaba jugar con…
- para. ¡No tenía que ser desde tu nacimiento! Solo quiero lo que no conozco de ti… el porqué ahora estas aquí.- explica y suspiro.
Le sonrió y vuelvo a fijar mi mirada al techo. –No me creerás, pero de verdad tienes que escuchar toda MI HISTORIA, desde MI nacimiento…- dije y él se acomodo, recostándose sobre la alfombra.
Los dos estamos mirando el techo, esperando a descubrir el cómo termine junto a Shin. –bien, continuare.
- la familia amiga tenía un hijo; Fuwa Sho.- dijo y el se sienta rápidamente con la intención de interrumpirme, pero lo detengo en seco regalándole una mirada de mi personaje Mio. – en ese tiempo yo lo llamaba Sho-chan y estaba locamente enamorada de él. Era una niña muy incrédula que vivía en su mundo de hadas, pero a la cual hacían trabajar como sirvienta en la casa. Allí me enseñaron de todo, porque ellos querían que yo me casara con Fuwa y me convirtiera en la sucesora de la casa y posada que tenía esa familia.
-Era un lindo futuro, pero Sho no me amaba y, simplemente, el quería ser cantante. Así que nos escapamos a Tokio y nos mudamos a un departamento. Allí me di cuenta de lo tonta que me veía siendo la esclava del bastardo de Sho y decidí vivir sola, sin el. Me busque un trabajo, me dieron una pensión en el "Duramaya" un restaurante japonés y ahí me quede trabajando por unos días. Hasta que se me ocurrió la fascinante idea de entrar al mundo del espectáculo…
- espera, ¿ósea que tu ya has estado en revistas y todo eso? ¿Ya eras modelo?- me interrumpió Shin y di un suspiro.
Shin a veces era algo desesperante; no me dejaba hablar de corrido y siempre interrumpía cuando yo iba a decir algo. –no, no era modelo. …seguiré con mi relato.- dije dándole a entender que no adelantaría las cosas. – tuve que trabajar mucho para pasar el examen de LME…
Shin soltó una carcajada y se sostuvo el estomago para no seguir riendo. –esa sí que no te la creo. Nena, te conozco y sé que no trabajarías duro por nada… al menos en estos tres años no te he visto esforzarte en nada.- comenta y me sonrojo. Shin tiene razón, estos cuatro años no me he esforzado en nada… es como si no fuera yo.
Cierro los ojos y vuelvo a tomar aire. –Puede que sea así, pero tengo suerte y eso es lo más valioso.- comento y el asiente. – bueno, antes me esforzaba en todo lo que hacía. Siempre a sido así.
- al poco tiempo de entrar a LME, me había hecho una mejor amiga; Kanae. Tenía un sempai de quien me enamore; Tsuruga Ren. y el presidente se volvió alguien muy cercano a mi; paso a ser el padre que nunca tuve. Aparte, me hice de muchos conocidos y buenas personas.
- ¿entonces porque ahora no les he visto ni un pelo a esas "buenas personas"?- pregunto Shin en un leve ronquido.
- es porque… ¿me vas a dejar terminar la historia?- pregunto y el asiente.
Me mira y sonríe. –Pero esto es como un breve resumen, ¿no?- me pregunta y yo asiento. –¿ y porque no la cuentas con detalles?- me pregunto y me sonrojé.
- aun no es momento de contarlo con lujo y detalle.- explico y el asiente. – bueno, allí pase por muchas cosas, participe en muchos dramas y programas…
Shin volvió a interrumpir. – ¡espera! Bájate del tren, por favor. Yo no te he visto en ningún drama. ¡Embustera! Tú sabes que soy fanático de los dramas y películas… y puedo re jurar que nunca he visto tu cara, ni tu nombre, en ellos.- me dice mirándome con el ceño fruncido.
Suspire y volví a inhalar. – ¡Te pedí que me dejaras contarte la historia sin tus comentarios de por medio!- le reprocho y el asiente mirándome con cierto recelo. –hombres…- musite y sonreí para volver a cerrar los ojos y continuar con el relato. –bueno, me volví una actriz de renombre y digna de Ren... Tsuruga Ren; quien era mi sempai.
Es verdad, el era mi sempai… ya no lo es mas.
- cuando salí del colegio, me enfoque totalmente en el mundo de la actuación y, allí, el destino me junto con Ren. Tuvimos una relación que termino hace cuatro años.
- mi mejor amiga, Moko-san, se dedica hasta el día de hoy a la actuación y lo hace de maravilla…
- ¿quién es?- pregunta Shin y me giro para mirarlo. Pareciera que intenta hacerse una idea de todo lo que le cuento pero no le resulta.
- Kotonami Kanae.- digo y el abre los ojos de par en par.
Respira hondo y se sienta en la alfombra. – ¿estás segura que esa era tu vida y no la de alguien más?.- me pregunta y yo asiento segura.- está bien, te creo… ¿pero como fue que ahora no estás con ellos? ¿Por qué nunca los he visto saludarte? ¿Por qué no los llamas?... ¿porque ahora, luego de tres años, me vienes a contar esto?- me pregunta y yo cierro los ojos mientras intento no recordar aquellos días.
- porque no estaba lista.- le respondo y él se acerca a mí para acariciar mi pelo. –nena… - me susurra y yo respiro hondo; aun me cuesta manejar la cantidad de aire que entra a mis pulmones. – no te preocupes, estoy bien. Te lo contare todo… te contare lo que sucedió y que me hiso ser quien soy ahora.- explique y Shin asintió. Me beso la frente y volvió a recostarse sobre la alfombra.
No estaba lista para afrontar mi pasado; pero nunca lo estaría. Así que debía contárselo ahora… era la mejor determinación que podía tomar.
creo que no parare de subir capitulos hasta contar lo que sintio kyoko... se me hace un nudo en la cabeza! D:
