-¿Kiyoko, te sientes bien?- pregunta Yuu sacándome de mis pensamientos. ¿Por qué sentí aquello tan a flor de piel? Parpadeo unos segundo intentando reobrar el sentido. ¿Qué fue ese sentimiento?
Yuu no espera por una respuesta de mi parte y toma rápidamente la mascarilla para sujetarla contra mi nariz. – ¿Puedes oírme?- pregunta y logro enfocar mis ojos en los suyo. - ¿te duele algo?, lo que sea, tienes que decírmelo. – me dice y inhalo profundamente para centrarme en la realidad, en el ahora y en lo que siento ahora; no en ilusiones o sensaciones fantasmas. – Kiyoko…- me llama aun sosteniendo la máscara contra mi nariz y al fin, luego de unos minutos, puedo sonreír.
Lo miro y sonrió. Tomo la máscara para sujetarla yo y el suelta un suspiro aliviado. –¿estás mejor?. –Sí, gracias. – ¿Quieres compartir que fue lo que paso? –No sabría explicarlo...
Yuu-san coloca su mano sobre mi mejilla y me da una sonrisa fraternal. –Descuida pequeña.- musita y rosa sus dedos contra mi mejilla. Está mojada. Mis mejillas están mojadas por lágrimas. Mis lágrimas.
Me abrasa y en el acto me desordena el cabello. Sonrió y le devuelvo el abrazo. –estoy segura que So-san será feliz solo con que usted le diga lo que siente y le proponga matrimonio.- digo y Yuu se aleja para quedar frente mío y tomarme de los hombros. – ¿Estás segura?, ¿no es necesario que me vista de príncipe o que valla con un grupo de mariachis?- pregunta algo dudoso de ir sin algún tipo de carta bajo la manga. –Estoy segura… el momento será maravilloso solo con usted ahí presente. So siempre se sonroja cuando lo ve o cuando le habla, tiene que fijarse en eso. Esa es la magia que necesita para proponerle matrimonio. La magia del amor.- digo sintiendo como mi pecho se siente lleno. Tengo ese sentimiento en alguna parte de mi cuerpo, es como si yo hubiera sido protagonista de algún cuento de princesas, siento la emoción del momento, pero no lo recuerdo. No puedo recordar alguna situación que sea similar.
Yuu se acerca a besarme la frente para luego ponerse de pie. -muchas gracias Kiyoko.- me dice y se arregla el cuello de la camisa. Le entrego la cajita, le deseo suerte y él me da las gracias antes de irse a pedirle matrimonio a So Yeon.
….
Pasan horas y aun tengo la sensación de la respiración contra mi piel. Es algo que no recuerdo, que no sé de dónde viene y posiblemente es un sentimiento fantasma. No quiero sentirlo más. Me incomoda.
…
Han pasado dos días desde que Yuu vino para pedirme el concejo y no lo he vuelto a ver. Han venido doctores auxiliares y So ha aparecido mientras duermo. Creo que está nerviosa e intenta evitar encontrarse con Yuu-san.
Quiero cantar pero la única canción que tengo en mi mente es. "oh, my love… my darling… I've hungered for you touch…" Esas tres simples frases que he terminado cantando en todos los ritmos posibles, incluso estoy pensando en traducirla e intentar cantarla como canciones de cuna o con ritmos de tribus africanas. Tengo que buscar la manera de sacármela de la cabeza.
Miro mi brazo que tiene conectada las intravenosas y miro las bolsas de suero. Quisiera comer algo distinto como un pastel, una patata dulce, un helado o un pocillo de arroz. Miro las tres sillas que hay a una esquina y pienso en su color blanco, en la madera y en cómo se podrían entrelazar entre sí. Sonrió y pienso que sería buena idea tener algo con que entretenerse.
Respiro hondo y me quito la mascarilla. -oh, my love… my darling… I've hungered for your touch…- canto lentamente mientras escucho la reverberación de mi voz en la habitación. Suspiro y vuelvo a inhalar, esta vez sin mascarilla, procurando trabajar la capacidad de mis pulmones. -oh , mi amor ... mi querido ... He anhelado tocarte...- canto esta vez en español, pronunciando cada letra y entonando cada nota como me era posible.
Sonrió y me pongo de pie. Tome el perchero de los sueros y las vitaminas y los lleve con migo hasta las sillas. Las ordene una al lado de las otras, abro la ventana y cortinas. Vuelvo donde están las sillas y me doy cuenta que me falta algo. Miro mi habitación y encuentro un rollo de vendas, lo suficiente mente largo, para cumplir con la función que yo quería. Sonrió. Respiro hondo y me subo sobre las sillas. Tomo el rollo de vendas y lo pongo sobre el perchero de sueros; el que he acomodado frente a mi. Para mi suerte este me quedo a la altura de mi mentón y cumple la función perfecta de micrófono.
Sonrió y me imagino en medio de un escenario. –oh , mi amor ... mi amor ... He anhelado tocarte…- canto poniendo el sentimiento que tengo impregnado dentro de mi. Quiero deshacerme de el. - oh, my love… my darling… I've hungered for your touch…- agrego esta vez en ingles y siento como si me supiera la canción completa. Respiro hondo y sigo cantando cada palabra hasta acabar. Cante la canción completa y termine dejando que mi voz diera paso al silencio. Tengo los ojos cerrados y no quiero abrirlos.
Escucho los suaves pasos caminar hacia mí y de pronto se detiene. Una corriente de aire entra por la ventana y luego el aplauso se hace presente. Abro lo ojos y veo a So Yeon a un par de pasos míos. – no sabias que tenias una voz tan linda.- me dice y me doy cuenta de lo que acabo de hacer.
Acomode las sillas como un escenario y me subí sobre ellas para cantar "oh, my love". Use de micrófono un rollo de vendas y como pedestal el perchero de los sueros. Sonrió y una carcajada se me escapa de los labios. So me tiende la mano y me ayuda a bajar de las sillas. Le entrego el rollo de vendas y ella lo mira como si fuera un preciado regalo; en ese momento veo que esta usando el anillo que me mostro Yuu-san. –mas tarde te contare.- me dice guiñándome un ojo y apunta con mi micrófono hacia la puerta. –Tienes visitas.- añade y me volteo para ver quien es.
El hombre entra y sonríe como si no lo hubiera hecho en años o, tal vez, yo no lo había visto sonreír así desde hace meses. No lo sé.
Se acerca a mi sonriendo y me toma de las manos. –Buenos días Lory-san.- digo cuando recobro el aliento sonriendo. Lory me había apoyado en todo momento y lo seguía haciendo.
- me da gusto ver que tienes energía de sobra.- comento y So nos dice que nos dejara solos porque tiene cosas que hacer.
Lory se sienta en una de las sillas y yo me siento a su lado. – hace mucho que tenia ganas de verte hacer algo.- comenta y yo suelto una risita tímida. – es enserio, hace meses que dejaste de hacer dramas y solo te enfocabas en las personalidades que podías sacar. Me estaba empezando a preocupar, pero luego de todo lo que sucedió… me doy cuenta que estas mejor que nunca. – me afirma y sonrió apoyando mi cabeza en su hombro.
- gracias Lory-san.- cometo. –pero lo que acaba de escuchar no fue más que un juego de niña pequeña.
- no estés tan segura Kiyoko-chan.- me dijo utilizando mi nuevo nombre por primera vez. – Te ha salido de maravilla.- añade y le sonrió. – ahora, ya está todo listo.- dijo y supe que eso era lo que venia a decirme. –desde ahora tu identidad es Kiyoko Eun Jo, como lo pediste y tus papeles están al día. Me retuve de comprarte un departamento ya que pasaras los meses de recuperación en mi casa y luego tu decidirás que hacer. Se dieron, a tiempo, por finalizado tus contratos con los últimos dramas que grabaste. Cerré el contrato que tenias con LME y te di por graduada de la sección Love Me; tengo un par de documentos que acreditan tu finalización de estudios del instituto, al igual que tu graduación de actuación. Todo lo que es diploma esta bajo tu nuevo nombre…
- prácticamente tengo mi nueva vida.- susurre y Lory-san asintió. –muchas gracias…- susurre emocionada. Lory me abraso y me deje envolver por sus brazos.
Podría iniciar de nuevo. Podría ser verdaderamente yo.
