El olor a galletas despertó todos mis sentidos.
("no puedo, tengo que cuidar el horno" digo y él me sonríe. "no hay problema, esperaremos juntos" dice y apoyo mi cabeza sobre su pecho. "¿estás seguro?" pregunto y el asiente. Sonrió. Me siento feliz…. Y escucho el latido de su corazón.)
Mi corazón late fuertemente y mi respiración es normal. Fue un sueño; solo un sueño… un recuerdo, un sueño. Me siento confusa, no quiero esto ni nada. No quiero recuerdos… no quiero sentimientos fantasmas.
Miro el techo de mi habitación y me fijo en las flores que pinto Shin para mí. Son feas, hasta un niño del jardín de niños podría hacerlo mejor; pero Shin las pinto para mí. Son lindas. Tienen que ser lindas.
Siento como se concentra el olor de las galletas y pienso que puede ser Shin que este cocinando algo. El siempre cocina, yo no; no se me da bien la cocina. A Shin le queda todo muy rico, es impresionante y sabroso.
Suspiro. Quiero seguir durmiendo.
…
- Oko-chan-. Susurra Shin a mi lado. ¿Por qué esta a mi lado?
Abro mis ojos y lo primero que veo es un bol con galletas, luego veo el rostro de Shin y nuevamente las galletas. -¿quieres una?- me pregunta y niego con la cabeza. No quiero galletas.
-¿sabes a quien le gustan las galletas?- me pregunto y me gire sobre mí para darle la espalda. El sonrió y me toco el hombro.- estoy seguro que sabes.- dice y hay un minuto de silencio en el aire. Sí, yo sé a quién le gustan las galletas; pero no le diré. Que lo descubra él solito.
Shin comenzó a murmurar cosas que no fui capaz de oír y luego dijo. –Son las preferidas de santa-.
("no son para ti" comento y a él parece no importarle. "son para santa" agrego y Ren me besa la nuca. "lose Kyoko, se que son para santa" me dijo sorprendiéndome.)
Respiro profundo. Estoy en mi cama, no en los recuerdo.
-¿Cómo sabes que son las preferidas de santa?- le pregunto volteándome y el me sonríe. Me toma de los hombros y se coloca a gatas sobre mí. En cualquier otra situación me hubiera sonrojado, pero esto era importante. Quería saber cómo era que Shin conocía la debilidad de santa.
El sonríe seductoramente, algo que no funcionaba con migo, y me coloca su dedo índice sobre mis labios. Se moja los suyos con la punta de su lengua y me sonríe. – Es un secreto.- me dice y decido devolverle la mano. Tal vez sería bueno traer de vuelta a mi viaja amiga; Natsu-san, y demostrarle a Shin de lo que está hecha esa chica. De todas formas, Natsu soy yo… aunque ella es mucho más cruel y sensual. Simplemente adorable.
Shin me mira esperando una respuesta de mi parte y la va a tener, eso está claro.
…
¡Al fin sola! Estoy en el balcón escribiendo mi carta a santa y comiendo un poco de galletas. Faltan cuatro horas para navidad. Todo está muy calmado y yo disfruto de la vista que tiene el departamento de Shin.
Mi amigo se fue a pasar las fiestas con su familia y yo, al igual que todos los años, me quedaría en casa. Eran mis únicos días de relajo femenino y los aprovechaba al máximo.
Miro la carta y sonrió. Sé que ahora no celebro las navidades igual que antes, pero santa estará feliz de leer mi carta este año. Me he explayado mucho en la escritura y, posiblemente, se demore un par de horas en leerla. Le gustara, lo sé.
…-…-.-.-.-.-….-…-…-…-
A veces Kiyoko me sacaba de mis casillas. Sé que soy un hombre apuesto y seductor; soy Shin Dong, está claro que soy todo un prototipo de belleza masculina, pero ¿Por qué Kiyoko nunca caería ante mis encantos?
Si Oko-chan, así llamo a Kiyoko, tiene razón y santa si existe… quisiera pedir un regalo de navidad. Le pediría el amor de Kiyoko. Es lo que siempre he querido y deseado. Me basta con que me ame y se quiera casar con migo; solo dos cositas simples, no es nada del otro mundo.
Voy camino a la casa de mi familia y siento pena por haberla dejado sola en casa como un perrito abandonado.
Sabes santa, mejor quiero cambiar mi regalo de navidad. Deseo cambiar el amor de Kyoko porque… no sé si quiera o sienta deseos carnales por ella. Soy un hombre que ama a todas las mujeres, pero a ella no. A ella la quiero y siento que es como ¿mi hija? No es o no, sería muy raro. Posiblemente sea un amor de familia. La quiero y quiero lo mejor para ella.
Hace una semana me conto todo lo de ella y realmente me dejo plop. ¿Quién hubiera imaginado que Kiyoko Eun Jo era Kyoko Mogami? Yo nunca lo había pensado, ni siquiera se me había ocurrido. Son tan diferentes… pero cuando digo "tan diferentes" es porque son MUY DIFERENTES, no sé si quedo claro.
Bueno en fin… me sorprendí y ahora no sé porque estoy pensando eso si yo estaba pensando en que pedirle a santa. ¡A si! Deseo que Oko-chan nunca más vuelva a ser Natsu-chan; es aterrador. Jamás pensé que me seduciría y luego patearía mi auto estima. No sé como lo hiso, pero solo son unos segundos de mirada ya me sentía una basura. Es realmente buena actuando.
¿Se estará comiendo todas las galletas? Ojalaaaaaas que NO. ¡Yo quiero que santa pase a dejar mis regalos! Oko-chan seria una mujer muy mala si se come los dos kilos de galleta sola. ¡SON DOS KILOS!, de todas formas no creo que pueda hacerlo.
Santa si me llevara mis regalos.
Aunque más que eso… yo no creo en santa, pero Kiyoko me hace tener un poco de esperanza. Hace un par de noches atrás la escuche murmurar mientras dormía y decía "galletas para santa" así que supuse que ella es de esas chicas que le dejan una fuente gigante de galletas al viejo panzón. Creo que hice algo bueno; por primera vez en cuatro años, Oko-chan celebrara la navidad con la costumbre que ha tenido toda su vida.
Felicitaciones Shin Dong, te las mereces. Acabas de hacer feliz a otra pequeña para el día de navidad.
¿Cuál es la pequeña a la que siempre hago feliz el día de navidad? Es mi madre. Ella es más pequeña que yo y, si, soy niño de mami.
¿Santa me ira a traer los perfumes que le pedí?
…-…-…-…-…-…-…-…
Cuando vi llegar a mi hijo acompañado de una chica de cabellos platinados, supe que todo iba a salir mal. -¿alguien podría explicarme porque mi bebe llega trayendo del brazo a esa zorra?- pregunte y mi esposo Kuu me miro como si no me conociera. Kuon aun no llegaba hasta nosotros, pero podía oler a la distancia que sabía que la chica que venía junto a él me desagradaba. –Mas encima platinada.- agregué y Kuu me extendió una copa de champagne. Entendí la indirecta así que me puse a murmurar para mí misma.
¿Realmente mi Kuon estaba enamorado de esa feúcha? No lo puedo creer, simplemente no entiendo como Kuon se empeña en hacernos imposible todas las fiestas de navidad. El año pasado llego con una rubia y el año anterior apareció con una morocha. No me desagrada que traiga a sus amigas a cenar a la casa de Lory, pero me molesta como lo miran ellas. Sé que mi hijo solo las mira como colegas o amigas y quiero confiar ciegamente en eso.
Aun así, me desagrada hasta la medula.
Ren llego hasta la gran mesa que habían instalado en el jardín y nos saludo amablemente, pero yo no me conformo con eso; aun más si tiene a esa desabrida cerca de él.
Lo abrace, le di mil besos y lo trate como mi bebe durante una hora, hasta que tuvimos que tomar asiento y me fue imposible continuar con mi papel de madre protectora. Kuu me miraba divertido al igual que el presidente, se que ellos sienten lo mismo que yo y me anima a continuar.
Estábamos hablando de las marcas de alta costura estadounidense cuando la feúcha; que me presentaron por el nombre de Min Lee, dijo: "no tienen malos cortes, pero el problema está con importarla a nuestro país. Aquí la gente es mucho más conservadora y no se venderían bien los diseños de alta costura americana. Por eso solo nos queda por optar por lo autentico de nosotros". Con aquellas palabras se había cavado su propia tumba.
Yo no soy estadounidense, pero no permitiría que hablaran así del país de mis muchas amigas que se ganaban la vida haciendo diseños y modelos de alta costura. – Tim Len, los tiempos cambian. Ahora todo está muy globalizado e incluso las nuevas generaciones viajan hasta estados unidos para traer las ideas más frescas.- explique y Lory sonrió dándome su apoyo.
Y así, seguimos toda la noche. Me invente un y mil nombres distinto provenientes de Min Lee; para dejarle claro a la niña desabría que no te interesaba su presencia allí. De seguro que Ren me saldrá con una charla de hijo protector y me dirá que no es forma de tratar a una persona, pero que se le va ha hacer. Simplemente se me olvidan los nombres… de las personas que no me interesan; ósea Rine. ¿Se llamaba así, cierto?
jojojojojojojojojo feliz navidad para todos! que tengan una buena cena y reciban uno que otro regalito.
bueno, con este capitulo me despido por hoy. quiero celebrar navidad y basilar toda la noche!
gracias por sus favoritos, por leer, por llegar hasta aquí (que es mucho), por sus comentarios...
y vamos! un ultimo aliento antes de terminar esta historia... porque ya tiene muchos capitulos y me estoy confundiendo
espero que les guste, que realmente les gusta ya que es po eso que la estoy siguiendo.
besitos y dulces noches buenas
