Capítulo 4
Lamento que este capítulo se demorará tanto pero he tenido unos inconvenientes al sentarme a escribir, ya saben, alguien necesita la PC o cosas por el estilo, espero que el capítulo sea de su agrado, no olviden dejar Review.
Pov Regina
-No toques nada- dijo Regina mientras bajaban las gradas hacía la cripta
-¿Cómo se supone que voy a ayudarte a buscar lo que sea que necesitas si no puedo tocar nada?- respondió él
-No vas a ayudarme a buscar nada, al menos no aquí, unas vez fuera, puedes tocar todo lo que quieras- gracias a Dios estaba de espaldas, en cuanto lo dijo se dio cuenta de lo mal que sonaba eso, ¿Acaso le estaba coqueteando?, ¿Acaso le estaba mandando alguna indirecta?, Regina detente, se dijo a sí misma, deja de comportarte así.
-Entonces ¿Qué se supone que haré aquí abajo?- preguntó él cruzándose de brazos, Regina lo miro por sobre el hombro sin volverse del todo, ella no tenía respuesta para eso, no quería que se fuera, pero tampoco quería que estuviera metiendo las manos en sus cosas.
Regina recordó el sueño de la noche anterior, su piel se erizo con el recuerdo de las manos de Robín sobre ella, vale, tal vez si quería sus manos en sus cosas, pero no en las cosas que tenía precisamente dentro de la cripta, había hechizos delicados y cosas sobre las que definitivamente no quería hablar.
-Esperar, esos harás, yo solo debo revisar unos pergaminos- suspiró y caminó hasta un estante con botellas arriba y pergaminos a bajo, se inclinó si agacharse por completo, lo que estaba buscando, tenía una cubierta particular.
Pov Robín
¿Esperar?, de cuando acá los ladrones nos quedamos esperando, además eso de no tocar nada, por Dios, sabe lo difícil que es para un ladrón seguir esa simple instrucción, ¿no tocar nada?, debía estar bromeando, la vio caminar e inclinarse hacia adelante, el vestido se le subió en la parte de atrás, no lo suficiente como para ver de nuevo sus bragas, pero era algo.
Inclinó un poco la cabeza intentando ver más, se reprendió a sí mismo en el mismo instante en que lo hizo camino hacia la derecha, vio un frasco que le llamó la atención, su contenido era de un violeta fuerte y brillante, no era como los otros, este brillaba en serio.
Sus instintos de le gritaban -tómalo, tómalo, tómalo- tomo el frasco entre sus manos y la voz de Regina resonó en su mente – No toques nada- ignoro la orden y olió lo que había en el frasco, sintió como las fosas nasales y el camino que recorría el aire intoxicado de poción se le quemaban hasta llegar a sus pulmones.
Pov Regina
Dónde había dejado el condenado pergamino, se había arrodillado para ver la parte inferior del estante, pero nada, nada de nada, estaba segura de que lo había puesto ahí, escucho a Robín toser y se puso de pie rápidamente, corrió hacia él y tomó el frasco que él tenía en las manos, con solo tocarlo se dio cuenta de que era una posición ácida, esta clase de pociones se inyectan o se beben, no se huelen, porque sus gases son tóxicos aunque en sí la poción no lo sea.
Ella lo vio arañándose la garganta, dejó la poción en una mesa y se acerco a él, él se desmalló en sus brazos, lo sostuvo como pudo, pero tuvo que sentarse en el piso, el reposaba en su pecho.
-No pesabas tanto en mis sueños- dijo en un susurro, lo acomodó boca arriba y se arrodilló a su lado, se inclinó y colocó su oreja sobre su pecho, su respiración a penas si se notaba y sus latidos era muy débiles, se subió el vestido un poco y se colocó sobre él, arrodillándose con ambas piernas a sus costados.
Puso sus manos bajo las falsas costillas en la parte de la espalda y empezó a subirlas ubicando así el gas tóxico en su caja torácica, empezó a controlarlo y dirigirlo hacia la boca, lo sostuvo ahí con una mano en la nuca y sacó el gas por la boca, un humo morado.
Lo sostuvo en su mano y lo tiró contra la pared, el gas hizo tornarse la pared un poco negra, ella lo miro preocupada, se colocó con las rodillas a un lado para poder desplazarse, ya no estaba sobre él, le inclinó la cabeza hacia atrás para despejar la garganta.
-Bien aquí voy- estaba nerviosa, había hecho antes la RCP, pero esto era diferente, se inclino y empezó las insuflaciones, se levanto y rápidamente empezó las compresiones cardiacas, le tomó el pulso, nada, repitió el proceso dos veces más, sin resultados- No, tú no te puedes morir, por favor- dijo en un susurro y se inclinó para volver a insuflar, tapó la nariz y sopló, al retirarse él tosió y abrió los ojos, se llevó la mano a la garganta.- Eres un peligro para ti mismo.
Regina se sintió aliviada, a pesar de todo, lo rodeo con los brazos y lo ayudo a pararse, los tele transportó a su habitación y lo recortó en su cama, él le sonrió pícaro, no podía hablar, pero con esas miradas decía mucho, Regina sintió sus mejillas arder, y se giro, dándole la espalda, tomó aire y volvió a verlo.
-Voy a preparar un poción curativa, esta vez, hablo en serio con lo de no tocar nada- él asintió- Hablo en serio- repitió ella, él hizo pose de general y ella rió.
Se tele transportó a su cripta y empezó a preparar la poción, estaba inquieta dejándolo solo, no solo porque le pudiera pasar algo sino que estaba entre sus cosas, trató de recordar si tenía alguna trampa o si podía salir herido si de nuevo le picaba la curiosidad, se rió, había hecho muchas excepciones con él, incluso antes de saber quién era él realmente, lo dejó acompañarla, dejó que cruzará la línea de su preciado espacio personal, y hubiera dejado que la besara si él se hubiera atrevido ese día en la casa de The Wicked Witch.
Pov Robin
Condenado dolor de todo, condenados instintos de ladrón, por eso estaba donde estaba y como estaba, aunque, dónde estaba no era un mal lugar, todo olía a ella, era como estar en sus brazos, y aunque le dolía respirar, respiraba fuerte y hondo para dejarla grabada en su memoria, tosió, se llevó la mano al pecho, en un intento inútil de aliviar el dolor.
Cerró los ojos y le pareció recordar algo, unas palabras "No pesabas tanto en mis sueños", abrió los ojos de golpe, ¿Ella había dicho eso?, ¿A qué se refería?, no tal vez era su imaginación, Regina no podía estar soñando con él, ¿O sí?, se puso de lado, dando espalda a la puerta, tomó la almohada y la abrazó, se dejó perder en el aroma de la Reina.
Pov Regina
La poción estaba lista, el problema ahora sería hacerla llegar a sus pulmones, fui caminando a mi habitación para darme más tiempo para pensar, sus laringe y faringe no eran problema, pero, los pulmones, no podía hacer que el líquido entrara por la nariz, podría ahogarse, y está poción no emitía gas, no podía ser suministrada de la misma forma que la primera.
Abrí la puerta – sin tocar- esperando, que el ladrón no hubiera decidido seguir nuevamente sus instintos, lo encontró de espaldas a la puerta abrazando una de sus almohadas a su rostro, ¿Estaba oliéndola? Se aclaró la garganta, él se volvió para verla y ella lo recibió con una ceja levantada en señal de pregunta.
Pov Robin
Qué humillación, ella lo había pillado, el se volvió a verla, tenía un frasco y en él un líquido azul brillante, miré sus rostro, levantó un ceja en cuanto hubo contacto visual, pero qué mujer para dejarlo a uno sin habla, tenía que ocurrírseme algo y rápido, sabía que me exigía una explicación, aunque yo, en lo personal no considero que estuviese haciendo algo malo, hice una mueca e intenté pareciera una sonrisa apenada.
-Yo, filtraba el aire- dije señalando la almohada, ella inclinó la cabeza hacía el otro lado y levanto la otra ceja, era obvio que no se lo tragaba- para que el polvo no entrara en mis vías respiratorias, algo así como lo que haces en un incendió.
-Qué inteligente- dijo ella en un tono incrédulo y se sentó en el borde de la cama, me senté y me recosté en el cabecero, pareció ser mucho esfuerzo porque me dolió el pecho, me llevé nuevamente la mano a la boca del estomago.- No deberías hacer movimientos fuertes, no te llega buen oxigeno al cerebro, claro que si te llegara, me hubieras hechos caso y no hubiera tocado nada- dejó el frasco en la mesa de noche y me tocó la frente, hizo una mueca casi imperceptible, luego tocó mi cuello.
-¿Sobreviviré?- pregunté, mirándola a los ojos.
-Por desgracia, el pronóstico es a tu favor- me sonrió- en lo que voy por un vaso desechable, vas a coger el frasco, te untarás un poco de poción en los dedos y luego dentro de la nariz.
Pov Regina
Salí de la habitación y tras la puerta conjuré un vaso, quería darle un poco de privacidad, no sabía que efectos tendría la poción sobre la piel quemada, podría doler o simplemente sanar, suspiró, oyó un quejido desde el interior del cuarto, al parecer la poción producía dolor, rió un poco, se lo merecía por revoltoso, esperó un minuto y volvió a entrar.
Me senté de nuevo en el borde de la cama, llené el vaso hasta la mitad y puse el resto en la mesa, no pude evitar soltar una gran bocanada de aire, tenía que tratar de darle seguridad, aunque ni yo misma sabía cómo iba a resultar esto.
-Te tomarás esto- él asintió- harás buches en la boca y luego gárgaras y lo escupirás aquí- dije señalando el vaso- el tomó antes de que pudiera objetar y tomó un poco.
Escupió la poción hacía uno de los costados en cuanto el líquido entró en contacto con sus papilas gustativas, Regina lo miró mal, y se cruzó de brazos.
-¿Por qué no me advertiste?- preguntó él- Sabe horrible
-No puedo advertir sobre lo que no sé, pero créeme lo que viene es peor, ahora haz lo que te dije y esta vez, escupe en el vaso, no quiero tener que limpiar. Él hizo lo que ella dijo, escupió en el vaso después de hacer las gárgaras y los buches.- Ahora vas a tener que tragar un poco- la cara de ladrón reflejaba terror puro.
Pov Robin
Sentí un alivio en las fosas nasales y en la boca, pero el pecho todavía le ardía; no podía creer lo que ella le decía debía volver a tomar de ese asqueroso líquido, se le revolvió el estomago con ese pensamiento, tenía razón, las cosas se ponían de mal en peor, se tomó lo que quedó en el vaso, el segundo trago de le dejó tan mal sabor.
-¿Cómo te sientes?-Preguntó ella
-Aún me duele el pecho, pero nada más- respondió el dedicándole una sonrisa.
-Aquí es dónde las cosas se ponen peor- dijo ella
-¿Qué?- preguntó él-¿Ahora?, yo pensé que lo peor ya había pasado.- ella trató de evitar una sonrisa, él lo notó, le parecía que ella disfrutaba un poco de su sufrimiento, o al menos de sus ocurrencias.
-Verás- ella empezó, su rostro denotaba preocupación- el líquido tal cual, no puede entrar en los pulmones así que toca aplicar la poción como crema-Abrí los ojos.
-¿Cómo piensas…- no me dejó terminar
-recuéstate- ordenó, lo hice- bocabajo, pon tu manos bajo tu pecho- lo hice, se ubicó sobre mí sin sentarse y empezó a sobarme la espalda, de abajo hacia arriba, desde la espalda baja hasta los hombros- relájate, respira profundo, te dolerá, pero debes hacerlo, lo que voy a hacer te dolerá, no sé cuánto, pero lo hará- escuché atentamente todo lo que decía, tenía razón, en esa posición respirar dolía más, pero lo hice, ella siguió masajeándome, cerré los ojos y me relajé.
Pov Regina
Una vez su respiración estuvo regular, aunque no estaba dormido, me detuve, tome el frasco con la poción que quedaba y la unté en mis manos, las volví puños para no malgastarla en la espalda de él y mis manos atravesaron la piel de su espalda como al sacar un corazón.
Un alarido salió de su boca, intento sacar su manos pero me senté sobre él, rápidamente atravesé sus costillas y ubiqué los pulmones, gritó de nuevo, mis ojos empezaron a aguarse- idiota- pensé, cómo me pones en estás.
-tranquilo, ya casi- mi voz se quebró un poco- unté toda la poción saqué una de mis manos y volví a untarle poción, repetí el mismo proceso con la otra- listo, ya está- saqué mis manos, el gritó e intentó levantarse, pero lo detuve.-Tranquilo.
Le acaricié la cabeza, le limpié una lagrima, yo sabía que yo no era muy buena haciendo eso sin causar dolor, volví a masajearlo, ahora estaría bien y seguro no tocaría nada nuevamente, me limpié mis lagrimas con una sola mano y una vez él se durmió me recosté a su lado, agradecí mentalmente a lo que fuera, al destino, a Dios, a lo fuera que me hubiese ayudado a mantenerlo con vida, le besé la frente y me quedé dormida.
Gracias a todos por sus comentarios, en serio lo aprecia, de nuevo me disculpo por la demora, esta semana ha sido una semana de locos.
Liz-House: Jajaja gracias por iluminarme, bah, el capitulo no estaba tan corto, tenía creo que 100 palabras más que el otro :P le voy subiendo de a poco, jejeje, espero que lo disfrutes, gracias por tu comentario.
Jessica 3: Gracias por leer y por tus comentarios, ajjaja sí, que impaciencia, mujer, lamento la demora, pero no había podido sentarme a escribir con juicio hasta ayer y hoy en la mañana la pagina no me quería aceptar la historia, espero el capitulo sea de tu agrado.
Ana martin: Muchas gracias por leer, es un alivio que te guste, espero este capitulo sea de tu agrado, es un poco más largo que los anteriores.
Lara: Gracias, espero este capitulo también te guste, es un poco más técnico que los anteriores pero ni te imaginas lo que viene.
Alexa: Te comprendo, Alexa, yo entré con ganas de leer fic sobre esta pareja y ya ves, me tocó a mí, escribir una para que personas como yo puedan disfrutar de esta pareja, gracias por leer, espero que este capitulo te guste.
aliadkins: aggg, pero no me puedes decir que le falto algo y no decirme qué, ajajaj es injusto, bueno, yo creo que es la extensión del texto lo que a varios de los lectores les molesta, este capitulo es un poco más largo que los tres anteriores, espero que lo disfrutes y por su puesto espero tu comentario, gracias por leer.
HoughtonBeckett: Lamento la tardanza, pero tuve unos inconvenientes de tiempo y también unos con el internet, te agradezco por leer, espero que este capitulo sea de tu agrado, si tienes algunas sugerencias son bienvenidas.
valentina: Aquí está el cuarto capitulo, espero te guste, espero tu comentario :D
