El ambiente era horrible y estaba totalmente fastidiado de aquello. No me gustaban las fiestas y no sé porque tengo que hacer de chaperón de María. ¡Esto es el colmo! No se lo perdonare nunca al presidente. ¿Cómo puede ser que Kuon Hizuri este cuidando de una adolescente en un pub? Ni idea como termine en este pub. ¿seguro que es un pub?, porque no lo parece. Tiene pinta de ser un disco, pero es mucho más pequeña y las personas no se decidan solo a bailar. En fin, es simplemente un centro nocturno no tan masivo. Parece ser que es algo más "exclusivo"
Me aburro. ¿Por qué estoy aquí? ¡Ah, sí! María-chan. Miro a mi lado y veo que hay un lugar masivo y un vaso de jugo a medio beber.
Que desperdicio de dinero, el jugo y las bebidas son bastante caras en este lugar. ¿Quién dejaría un vaso de jugo a medio beber?
Oh… no. ¡No! ¿Cómo pude ser tan tonto? ¿Dónde se metió María?
Oh, Kami-sama, esa niña.
Miro hacia la pista de la disco y veo brazos, piernas, cuerpos, faldas, pantalones y camisas, pero no veo a María-chan. Es imposible. El lugar está lleno hasta decir basta… no lograre encontrar a María-chan. Suspiro y miro mi copa de "gin con gin". Será mejor pedir agua ya que la noche no acabara hasta que esa niña me llame diciendo que esta lista para irse. Ya me la ha hecho antes y he tenido que esperarla por horas, casi hasta la hora de cierre del locas; ósea hasta las seis de la mañana.
¿Por qué me presto para estas cosas? Ah, sí. Porque el presidente me obliga y no puedo decir que no. Aparte, a mi también me preocupa que María, siendo una adolescente, valla a juntarse con un chico mayor que la lleve por mal camino. Primero sobre mi cadáver antes de ver a María junto a un tipo unos cuantos años mayor que ella. Aun es una niña, una adolescente y no puedo permitir que un tipo cualquiera se le acerque.
¿Y donde esta María? Esa es la gran pregunta. Lo más probable es que este con algún chico por allí… no quiero ni imaginármelo. Castraría al chico que esta junto a María en este momento, pero no los he visto…
Vuelvo a suspirar y a beber otro poco de mi copa. Pronto cumpliré treinta y María no querrá que la acompañe mas, aun faltan meses para eso, pero sé que será así. Ella tiene quince…
…
A pasado una hora desde que perdí a María y aun no recibo alguna llamada suya. Sabía que esto iba a pasar, no sé porque espero que esa niña me llame seis horas antes de que cierren el local.
Suspiro y miro mi vaso con agua. En esta hora se me han acercado sietes mujeres; posiblemente de veinticinco años, intentando ligar con migo. Que errado esta el mundo
Miro mi celular y lo guardo. Realmente estoy muy aburrido. Miro a mi lado y el vaso de María ya no está, el puesto esta vacio y quisiera que alguien se sentara junto a mí en la barra para poder conversar.
…
Han pasado dos horas desde que perdí a María y no le he visto ni un pelo, pero sé que sigue en el local porque me llamo para decir que la esperara hasta la hora de cierre. Lo hare, la esperare hasta la hora de cierre y luego tendré una seria conversación con ella. Esto no puede estar pasando.
Realmente estoy muy muy aburrido. ¿Será que ya estoy muy viejo para este tipo de cosas?
Todo sería diferente si estuviera bebiendo un vaso de vodka o gin con gin.
- ¡uno de agua!- escuche una voz femenina a mi lado y me gire para ver si era María, pero no. Era una mujer de unos veinticinco años. Esto era el colmo, yo no quería seguir rechazando a cada mujer que se acercaba para ligar con migo.
La mujer se arrodillo sobre el piso y se abalanzó sobre la barra para que el hombre de los tragos le prestara atención. – ¡Te dije que quiero un vaso de agua!- le grito molesta y el hombre de los tragos le sonrió desde lejos. Posiblemente se demoraría en llevarle el vaso con agua.
Mire mi botella y suspire. –Ten.- le dije estirándole la botella de agua que aun no abría y ella me miro sin entender. – ¿quieres agua? Pues toma. El chico probablemente se va a demorar una hora en traerte una para ti.- le dije y ella entendió que le hablaba con sinceridad.
La tomo, rompió el sello y bebió todo su contenido en un trago. Parece que tenía sed.
Le sonrió, porque encuentro que es graciosa y ella se sonroja dejando la botella sobre la barra. –muchas gracias...- susurra y luego me tiende su mano. –un placer conocer a alguien tan amable como tu.- agrega y tomo su mano en respuesta.
Luego cada uno vuelve a enfocar su vista en la pista de baile y así pasamos la siguiente hora.
Pienso en como esos niños y jóvenes adultos desperdician su vida ligando con extraños. Deberían enfocarse en sus amigos, familia y conocidos. Deberían entablar redes mas solidas con gente que vale la pena, no con alguien que se conoce en una disco cuando están borrachos y a quien no volverán a ver nunca más. – Te creo.- escucho la voz de la mujer y abro los ojos de par en par.
Ella levanta la vista y me sonrió. Esta de pierna en cima mientras apoya sus manos sobre su rodilla. Realmente parece ser que no está interesada en estar en este lugar. ¿Por qué estará aquí?
La miro sin entender porque responde a mis pensamientos. – ¿He dicho algo?- pregunto y ella sonríe algo avergonzada.
Baja la mirada. – lo siento, pensé que me estabas hablando a mi.- dice y entiendo que me había puesto a pensar en voz alta. A veces lo hago sin pensar. – aun así, creo que tienes razón. Las personas no deberían perder su tiempo y llevar su vida de esta manera.- dice aludiendo a quienes estaban bailando en la pista de baile.
La miro sintiendo que se me hace familiar. Tiene un lindo rostro y un cuerpo envidiable para las mujeres; viste una falda tuvo, unos botines con taco y una blusa a rayas de media manga que le queda fenomenal. Una modelo. Sé que es modelo, puedo olerlo y percibirlo ahora que me he fijado más detalladamente en su persona. -¿Por qué tengo la oportunidad de compartir estas horas contigo, aquí, esta noche?- pregunto y ella entrecierra los ojos como si estuviera recordando algo desagradale. Se tapa la cara y suspira para luego chillar irritada.
Su chillido solo es audible para mí ya que la tengo cerca, pero la música alta se encarga de mantenerlo a raya. – Me han obligado.- dijo luego de un rato y sonreí sintiéndome identificado.
- ¿vienes a cargo de alguien?- pregunto y ella me mira divertida. –no, me han traído para que conduzca y los lleve a casa.- me dice y asiento.
Ella me mira curiosa y eleva los ojos como si quisiera recordar algo. - ¿nos conocemos?- pregunta y siento que si. Nos conocemos.
- ¿tú eres? – ¡Tu eres!- exclamo y ella exclama. Ella sonríe y se sonroja bajando la mirada.
¿Será que es ella? ¿Realmente es la chica del team de Okinawa?
