Capitulo 10
No sé si lo habrán notado pero estoy tratando de publicar lo más rápido posible, apenas acabo un capítulo empiezo con el otro.
Nuevamente gracias por leer, quiero advertirles que los siguientes capítulos tal vez no sean muy largos así que no se vayan a sorprender. Besos...
Pov Emma
-No, no es una opción, no podemos ponernos en peligro de esa forma-dijo David, él y Hook habían estado discutiendo por su idea, solo lo decía como una broma y se lo tomaron en serio
-Podemos decirle a Regina que cree algo que la duerma o algo- dijo Hook
-¿No crees que si pudiera detenerla con algo así ya lo habría hecho?- Pregunté- No era un plan de verdad
-¿Entonces por qué lo dijiste?- preguntó Hook
-¿No notaste el tono de sarcasmo en mi voz?- pregunte levantando una ceja
Ahora la guerra que venía venir era entre Hook y yo, por suerte justo cuando él iba a abrir su gran bocota tocaron la puerta, David fue a abrir y yo me fui a sentar a lado de Blanca, que como siempre solo interrumpía cuando nos decimos una que otra mala palabra.
-Robín, Regina, pasen- dijo David
-¿Qué sucede?- Pregunté, había pasado poco más de dos horas desde que había visto a Regina, no podía tener buenas noticias en tan poco tiempo
-Encontramos una solución- dijo Robín, tragué en seco, casi atragantándome con mi propia saliva, vi a Regina pegarle un codazo ¿Desde cuándo tanta confianza?
-¿De qué se trata?- dijo Blanca entusiasmada, con esa sonrisa de oreja a oreja que suele hacer
-Vamos a llevarnos la magia- dijo Regina
-¿Qué?- dijo Hook
-¿Sabes cómo quitarle la magia a Zelena- preguntó David, Regina negó con la cabeza
-No su magia, pero podemos hacerlo con toda la magia, para nadie, así no podrá usar a Rumpel contra nosotros, no podrá hacer lo que sea que planee, pero debemos saber dónde está, para que ustedes la atrapen- dijo señalándonos a Hook, David y a mí, todos asentimos.- en lo que Robín y yo vamos al pozo a acabar con la magia.
-Suena como un buen plan- dijo Blanca sujetándome la mano, yo le sonreí
-Pero ¿Cómo la encontraremos?- Pregunté poniéndome de pie
-Encuentren a Rumpel, todavía tiene que tenerlo encerrado en ese sótano, una vez estén ahí y lo vean, nos llaman, dejaremos caer el pergamino, y ella irá a ustedes- dijo Regina
David, Killian y yo salimos del departamento inmediatamente, Regina y Robín se quedaron momento con Blanca, nos fuimos en la patrulla hasta el puente donde Blanca y David tuvieron su cita y de ahí nos fuimos caminando, tardamos en llegar a la casa unos 15 minutos.
David se acercó a la casa y no hizo señas de que no había nadie, yo le disparé al candado de la puerta del sótano, Hook y yo entramos y ahí estaba Rumpel, nos mostró una de sus retorcidas sonrisas, parecía estarnos esperando.
Le devolví la sonrisa aunque parecía más una mueca que cualquier otra cosa, saqué mi celular para llamar a Regina, pero aquí abajo no había señal, me paré a mitad de las gradas y llamé.
Pov Regina
Después de que el trío fantástico se fuera, le dije a Robín que me esperara afuera, Blanca me miró un poco raro, caminé hasta estar frente a ella y ella se puso de pie, abrí la boca pero nada salió de ella, ¿Qué se supone que iba a decir?
-¿Sucede algo?- me preguntó, la abracé con cuidado, no quería lastimarla
-Te perdono- susurré, ella se separó un poco y me miró con los ojos aguados, su expresión pedía una explicación de mis palabras, sonreí como respuesta, esta vez fue ella quien nos envolvió en un fuerte abrazo.
-Gracias- me dijo, por alguna razón que no puedo explicar sentí un gran alivio en mi interior, como si hubiera estado esperando ese momento hace mucho tiempo y una lagrima de un sentimiento similar a la alegría rodó por mi mejilla, esta vez fui yo quien cortó el abrazo, tome su rostro con mi manos y limpié sus lagrimas.
-Debo irme- le dije y simplemente salí, una vez afuera Robín me recibió con una gran sonrisa, nos teletranspoté hasta los límites del boque y la carretera. Cuando estuvimos apenas unos metros dentro del boque nos tomamos de las manos, fue algo muy extraño, porque nuestras manos se rozaron sin querer por el movimiento normal que hacen al caminar y el segundo coque se convirtió en eso, una tomada de manos.
Tardamos unos 10 minutos hasta llegar al pozo, saqué mi celular y me aseguré de que tuviera buena señal, por alguna razón tenía una sensación de angustia martillándome la cabeza tal vez era porque esperaba que Emma y los otros hubiera encontrado a Gold hace rato, pero tal vez aún no había llegado.
Robín me sonrió intentando calmarme, bajé la vista a nuestras manos aún agarradas y vi el tatuaje, de repente me di cuenta de lo que estaba mal, yo aún no le había dicho algo a Robín, se me hizo un nudo a la garganta, si le decía que yo ya lo conocía, y que tuve la oportunidad de hacernos las cosas más fáciles, pero no lo hice, tal vez me odiaría y todo lo que habíamos conseguido se haría pedazos.
Solté su mano y le di la espalda de una manera algo brusca, estaba enojada conmigo pero terminé desquitándome un poco con él, esta era la relación más corta de toda mi vida, una vez le dijera, estaba segura todo acabaría, lo bueno momentos, sus besos, su sonrisa, aaaaggg, por qué no pude ser sincera desde el principio, pues por cobarde.
-¿Qué sucede?- me preguntó, se me contrajo el corazón, de no ser porque sabía que lo tenía en mi pecho, habría jurado que alguien estaba aplastándolo, por suerte para mí, mi celular sonó, era Emma, al fin la salvadora, me salva.
-Aló- dije, ya habían encontrado a Rumpel, dejé caer el pergamino en el pozo- Ya dejé caer el pergamino-Emma dijo un poco de su bla bla bla y luego colgamos.
-¿Qué sucede?- me preguntó
-Emma dijo que fuéramos a cuidar a Blanca, que si Zelena no iba directamente dónde Rumpel, seguro intentaría hacerle daño a su madre- iba a empezar a caminar en dirección a la carretera, pero él me detuvo tomándome del brazo y halándome hacia él.
-No era eso por lo que preguntaba, ¿Qué te sucede a ti?- oh no, no quería hablar de eso, retiré la mirada y en cuanto me vio hacerlo me tomó del mentón con su mano libre y me hizo mirarlo a los ojos, tenía un increíbles ganas de actuar como un niña y cerrar los ojos simplemente para no mirarlo, pero no pude, él estaba preocupado, podía leerlo en sus ojos mi corazón se encogió al pensar que era por mi culpa.
-Hay algo que no te he dicho- me soltó el brazo y dejo caer amabas manos sobre mis hombros, subí un poco la comisuras de la boca en fallido intento de sonrisa y miré hacia un lado, ahí estaba el tatuaje-Hace unos años, bastantes, Tink me dijo que era posible que pudiese amar de nuevo, me guió a una taberna donde estaba el hombre con el que se suponía que estaba destinada a estar- casi no podía creer que yo estuviera diciendo todo eso- Yo nunca pude ver su rostro pero- hice una pausa, él parecía un poco confundido con mi confesión- Sí que vi su tatuaje- tome su brazo derecho bordeé con mis dedos la silueta del león y luego la del escudo, por un momento me mantuve mirando el tatuaje hasta que me atreví a mirarlo a él.
-¿Era yo?- me preguntó
-Sí-no sabía que como lo tomaría así que me apresuré a explicarme con calma- Estaba demasiado asustada para acercarme a ti- resopló una risa y algo en mí se tranquilizó, no parecía enojado
-Bueno, quizá haya un momento para cada cosa- de detuvo y me acaricio el rostro, lo incliné hacia su mano y nos sonreímos- Quizá es todo cuestión de elegir el momento oportuno- no tardó en halar mi rostro hacia el suyo para besarme, lo abracé por sobre los hombros y me empiné para tener acceso a un beso más profundo sus manos dejaron mi mejillas y majaron por mis brazos, luego por mi cintura y terminaron en mi espalda baja y me haló hacia sí en un fuerte abrazo.
Su corazón latía rápido, estábamos tan cerca que lo sentía resonar en mi propio pecho, de repente un crujir de ramas nos hizo separarnos, me volví pues el ruido venia de detrás de mí, el pequeño Roldan salió de los arbustos, mis mejillas se tiñeron de rojo y miré a Robín por encima del hombro con las cejas levantadas, el solo encogió los hombros.
Roldán corría rápido porque para cuando volteé a verlo nuevamente ya estaba saltando a mis brazos, como pude lo cogí en el aire y lo levante aunque por el impulso que el pequeño traía me golpeo con sus rodillas en el estómago.
-¿Te golpeé muy fuerte?- negué con la cabeza, había sido algo doloroso pero no para preocuparse.
-Roldán, ¿Qué haces aquí?- preguntó Robín
-Quería asegurarme de que la invitaras a salir- ahogué un risa, este niño era increíble- y según lo que vi, le has dicho que sí- él niño me miró levantando la cejas un y otra vez, esta vez no pude aguantar y me reí mientras asentía con la cabeza, se me acercó al oído y me dijo como un secreto- No te vas a arrepentir y me dio un beso en la mejilla.
Observamos como un humo morado nos rodeaba y se metía en el pozo, claro como la primera vez, la magia salió de allí, ahora la magia tenía que volver, el niño hizo ademán de querer bajarse y lo bajé, nos tomó de la mano a cada uno y caminamos los tres a la casa de blanca.
-¿Entonces ya no tienes magia?- preguntó Robín, negué con la cabeza – porque es un largo camino hasta la casa de Blanca- nuevamente reí.
Por suerte para nosotros cuando estábamos a mitad de camino nos encontramos con el trío fantástico, Rumpel y por su puesto tenían a Zelena esposada, seguro no se esperaba esa, ni siquiera necesitamos romper la maldición para detenerla.
-¿No se suponía que estarían cuidando de mi madre?- preguntó Emma levantando una ceja y cruzándose de brazos
-Es que estaban ocupados- dijo Roldan, agradecí mentalmente que el niño tuviera la suficiente prudencia para no decir exactamente en qué estamos ocupado su padre y yo.
Gracias a Dios, Emma no había mostrado señales de querer seguir quejándose o preguntándonos por qué no estábamos con su madre, repito gracia a Dios, ya había tenido suficiente por hoy.
Cuando llegaron al pueblo eran casi las 7 de la noche Emma y Hook fueron a dejar a Zelena a la cárcel, Rumpel fue directo a su tienda para encontrar a Bella, David, por supuesto en busca de Blanca, Roldán, Robín y Regina fueron al hostal de la abuelita a comer algo.
Escogieron una mesa en una esquina del local, Regina pidió un jugo de uva, Robín pidió una malteada de vainilla y Roldán una malteada de chocolate, a diferencia de ambos adultos, el pequeño niño ya había almorzado; justo de detrás de Regina se sentaron unas persona que ella no reconoció.
-Como te iba diciendo, se supone que esto no debe salir de mí, pero ¿Qué más da?, tarde o temprano todas las persona se van a dar cuenta- presté atención a lo que decía la mujer tras de mí.
-Pero ya dime, me tienes toda intrigada- le dijo la otra mujer
-Está bien, esta mañana nada más y nada menos que Campanita, fue a comprarse una prueba de embarazo- Regina casi escupe el jugo que tenía en la boca ¿Que Tinker había hecho qué? Pensó.
Empecé a toser después de que evitara lanzarle a Robín todo el contenido de mi boca, él hizo ademán de ayudarme, pero yo negué con la mano intentando decir que estaba bien, cuanto recuperé nuevamente el aliento y suficiente oxígeno empezó a llegar a mi cerebro me di cuenta de lo que había hecho Tink, y lo peor es que estaba segura de que primero, no iba a tener forma de pagárselo y segundo, buscaría que me hiciera la dichosa prueba de embarazo lo antes posible.
La imagen de Tinker entrando a su casa gritando que le había traído una prueba de embarazo mientras la agitaba en su mano, la azotó, fue como si le cayera un balde de agua fría y un escalofrío le recorrió la espina dorsal, no, definitivamente, eso no podía ser bueno.
-Creo que deberías decirle a David que te preste su camioneta para que queden más cerca del bosque- dije, tenía que haber una forma de quedarme sola en la casa esta noche.
-Me parece una buena idea- dijo Robín.
Después de pagar, subimos a ver a Blanca y a David, quién le prestó el camión sin ningún problema, hablamos durante al menos 15 minutos sobre la captura de Zelena, no había sido mayor, llegó corriendo asustada a buscar a Gold y entre los 4 la atraparon mayor inconveniente, Rumpel parecía querer matarla al principio pero Emma no se lo permitió, después de todo ya no tenía magia, no podía lastimar a nadie, pero antes de meterla en la celda se aseguró de tener de nuevo el control de su daga.
Robín y Roldán se fueron y yo pase por el apartamento de Tinker antes de irme para mi casa, llamé a la puerta varias veces pero no estaba, baje las gradas tan rápido como pude y salí corriendo a mi casa, a medio camino me di cuenta de que correr en tacones era un deporte de alto riesgo y empecé a caminar.
Cuando llegué la vi sentada en las graditas, se paró tan rápido, que hubiera jurado tenía resorte en el trasero, caminé hacía la puerta con la mano en el pecho, mi ritmo cardiaco aún no se había normalizado.
-Adivina qué- me dijo una vez estuvimos adentro
-Me trajiste un prueba de embarazo- empezó negando con la cabeza pero se detuvo en cuanto pareció recapacitar mis palabras
-Oye ¿Cómo lo supiste?- me preguntó cruzándose de brazos
-Los chismes vuelan en este pueblo- dije mientras cerraba la puerta- ¿Hace cuánto estás esperando?
-Desde las 6:30- miré el reloj de pared, eran la 9
-Tengo algo bueno que contarte- ella me sonrió e hizo una especie de ruleta con sus dedos supuse era una seña para que continuara- Ya se lo dije, diría que tenemos un especie de noviazgo- ella me sonrió
-Quiero saberlo todo, desde cuando te enteraste hasta ahora- rodé los ojos, ella me tomó de las manos y me haló hasta el sofá- bien, empieza.
Tardé toda una hora en contarle todo lo que había pasado, ella no dejaba de interrumpirme, sin importar que le dije que no lo hiciera, y terminó diciéndome casi 30 veces que no lo volvería a hacer, obviamente volvió a hacer, porque si no, no huera tenido que decirlo tantas veces.
Cuando le dije lo ocurrido en la casa de Zelena, no fue capaz de reprimir un "eres un idiota ¿Por qué te fuiste así?" La parte de mis sueños la conté por encimita, sin detalles ella solo dijo "No te imaginaba con esa clase mente" le di una palmada y por alguna extraña razón terminamos riéndonos como un par de adolescentes.
Casi se muere de la risa cuando le conté que sin querer le había tocado la entrepierna, tardó casi 3 minutos en recobrar la compostura y al final de todo su escándalo agregó un "¿Segura que no lo hiciste apropósito?" y en ese preciso instante la fulminé con la mirada.
Cuando le conté el reto del botón, fui yo quién estalló en risa al ver su cara roja, parecía un tomate y me dijo "No puedo creer que le hayas dicho eso antes de confesártele" esta vez fui yo quién se puso roja, menos mal fue un ligero rubor; pasé a contarle el incidente al salir de la ducha, ella solo me dijo "Qué conveniente"
Cuando llegué a la parte de la confesión me miró con el seño fruncido y se cruzo de brazos.
-¿Solo se lo dijiste porque pensaste que estabas soñando?- yo asentí, ella resopló, rápidamente le conté que le había dicho lo del león tatuado y que lo había hecho un mis plenas facultades y su expresión cambió, las hadas son tan volubles, ella me saltó encima en un abrazo mientras me mecía de un lado a otro y decía "Estoy tan feliz por ti"
-Gracias por todo Tink- le dije
-Un momento- sacó un cajita blanca con rosado de su bolso – en la caja dice que es mejor hacérsela con la primera orina del día, rodé lo ojos hace un momento estábamos hablando de las almas gemelas y ahora de orina, al parecer el tema entre nosotras dos, también es muy voluble.
Yo asentí después de recibir el dichoso test, miré la caja de 7cm entre mi manos con preocupación, si llegaba a estar embaraza, ¿Cómo le iba a decir a Robín? Una vez Tinker se fue, me fui a descansar, dormí del lado de la cama donde Robín había estado anoche, pero abrazando la almohada sobre la que había dormido anoche, aún olía a bosque.
A la mañana siguiente lo primero que hice al levantarme fue orinar en el pequeño tarrito que trae la dichosa prueba, en la caja además del tarro y la prueba también venia una especie de gotero según las instrucciones tenía que poner con ayuda del gotero tantas gotas de orines como fueran suficientes para llenar un pequeño ovalo en un extremo de la prueba.
En cuanto lo hice volví a meter la prueba en la caja y me bañé, fue algo rápido sin tanta maroma como usualmente hacía, me cepillé los dientes tan pronto salí de la ducha, me vestí con vestido negro de tiras anchas y escote en "V" con unos tacones rojos a juego con el bolso dónde metí la caja con la prueba de embarazo.
Salí de mi casa a las 8 40 de la mañana, Tinker no me había pedido que le dijera el resultado de la prueba pero sin duda alguna yo no era capaz de abrir esa caja por mi cuenta, justo cuando estaba pensando en cómo iba a hacer para decirle a Robín que estaba embarazada por si lo estaba, recordé que tenía la poción de la memoria, si a prueba llegaba salir positiva, le iba a meter la poción por la garganta a como diera lugar y después se lo diría así no tendría que dar la explicación de mi sueño.
Justo con el recuerdo de la poción, también llegó a mí, el recuerdo de hablar con Emma para darle la poción a Henry, cuando llegué al hostal de la abuelita vi a Emma subiendo la gradas.
-Señorita Swan - dije, ella se volvió y me saludó con la mano, terminó de subir las gradas- espera un momento- dije- quiero hablar contigo- me quedó mirando extrañada, subí las gradas hasta estar frente a ella.
-¿Qué sucede Regina?- me preguntó
-Encontré la poción de memoria en un libro, podemos regresar nuestras memorias- me detuve un momento- bueno, no a tu madre, ella no puede porque está embarazada.
-Me alegra mucho- ella iba a irse
-Espera, en cuanto tenga lista la poción, quiero que Henry me recuerde- se quedó con la boca abierta por unos momentos.
-Regina- empezó, no sé porqué, su tonó de voz no me gustaba- ahora que hemos detenido a Zelena, no tenemos razón para quedarnos, quiero que Henry crezca en un lugar seguro y estando aquí jamás lo estará
-¿Qué?- dije
-No quiero que los recuerde como una parte importante de su vida, para que irnos no le haga mayor daño- abrí los ojos de par en par, lo que oía no podía ser cierto
-¿Qué?- repetí nuevamente como en un estado de shock
-¿te sientes bien?- me preguntó
-Por supuesto que no- dije, o más bien grite- no puedes llevártelo, no ahora que hemos vuelto, no ahora que todo ha acabado y especialmente no ahora que he encontrado la poción.
-Lo siento pero ya tomé la decisión- me dijo, Blanca y David se asomaron al pasillo, al parecer estábamos haciendo mucho ruido
-No lo harás- dije
-Obsérvame- dijo, la tomé del brazo antes de que se fuera- suéltame- dijo mientras me empujaba para zafarse.
Pov Emma
Regina me tenía cansada, yo pensaba irme con Henry esa misma tarde, Hook nos acompañaría, él y Henry estaban llevándose muy bien, pero Regina parecía no tener la intención de dejarnos ir, empezamos a forcejar, ella para que yo no me fuera y yo para que me soltara, en un ataque de ira logré empujarla con bastante fuerza como para que me soltara.
Deseé haber medido mi fuerza, o que hubiéramos estado paradas en otro lugar cuando la vi dar un paso en falso, estiré las manos en cuanto vi el peligro, pero fue demasiado tarde, ya estaba cayendo por las gradas.
-Emma- grito mi madre
Regina quedo inconsciente al final de las gradas, vi una caja salir disparada de su bolso y quedar unos centímetros sobre su cabeza, de repente Campanita entro por la puerta del recibidor, y corrió hacia el cuerpo de Regina, yo aún no podía moverme, ni siquiera lo había intentado, no había terminado de procesar todo lo que había ocurrido.
Vi a Tink Coger la caja y acercarse a Regina para tomarle el pulso, pareció suspirar de alivió al confirmar que solo estaba inconsciente, ella sacó lo que había dentro de la caja, empecé a bajar las gradas sujeta de la baranda, si mi vista no me fallaba, lo que tenía Regina en su bolso y que ahora estaba en las manos de Tink era una prueba de embarazo.
-¿Qué es?- preguntó Blanca a mis espaldas, acercándose a la branda junto con David, para colmo de males Robín entró por la puerta del recibidor, David le había dicho que trajera la camioneta en la mañana para acompañarnos hasta la línea que dividía la ciudad.
Al ver a Regina en el piso, no hizo sino correr hacía ella y arrodillarse al lado de Tinker, Tinker parecía morderse la lengua para no responder la pregunta, seguro no tenía buenas noticias.
-¿Qué es eso?- esta vez fue Robín quién preguntó mientras señalaba el alargado objeto entre las manos del hada.
-Es una prueba de embarazo- dijo Tink- y es positiva- me volví para ver a mis padres
-Emma ¿Qué has hecho?- dijo Blanca.
Liz-House : Aquí está la actualización, espero que sea de tu agrado, hasta ahora es el capítulo más largo así que tienes unas 300 palabras de más para leer, con respecto al contagio, estoy mejor, aunque ando estornudando mucho.
BeckettMills : Bien, no sé si este capítulo te guste tanto- yo sé porque te lo digo- pero espero que no dejes de leer para que veas en acción lo que te dije, gracias por leer.
Lara: Gracias :P La verdad no esperaba que tantas personas quisieran que estuviera embarazada, pero como en comentarios he dicho en comentarios anteriores, encontré una forma de complacernos a todos.
aliadkins: Has revelado mi identidad secreta :o, mala Ali, eso no se hace ;) La razón por la que Regina le dijo eso, era porque quería, que antes que nadie, fuera Tink la que lo supiera, como una rara muestra de cariño exclusivo o algo así.
Guest:jajaja Gracias :LOL:- Vocales- puedes creer hacía menos de una semana había preguntado con qué V era, pero yo y mi pésima memorias, gracias.
sakuchik: Lastimosamente por razones obvias no pasa en la series, pero para eso están los fics :LOL:
Jessica 3: Jajaja, cómo se lo dirás, pues ya ves en este capitulo como se le voltean los planes.
