Capitulo 13
Bueno, nuevo el capitulo es significativamente corto, pero créanme es necesario, puesto que son capítulos explicativos, nada subido de tono, ni nada remotamente interesante, jeje, y pues no quiero aburriros con un capítulo técnico de 10 hojas en word, no os lo merecéis, sin embargo puse empeño en este capítulo por que fuera romántico, espero que no haya sido muy rosa, traté de meterle humor, pero no sé, eso no es lo mio.
El sonido de la puerta al cerrarse despertó al pequeño Roldán, quién se bajo de mi pecho y se acostó boca arriba a mi lado mientras se refregaba los ojos, no pude evitar sonreír, sobre su mejilla tenía tallada una línea de la bata.
-¿Cómo dormiste?- pregunté acomodándome de lado con cuidado.
-Bien- dio un gran bostezo- ¿Y tú?
-De maravilla- dije acariciándole el cabello.- ¿Me harías un favor?- él asintió con entusiasmo- Puedes avisarle a Tink que ya me desperté.
- Por supuesto- él se bajo de la camilla y salió corriendo por la puerta, me pasé las manos por la cara y cerré los ojos por un instante, solo eso bastó para que las imágenes de mi sueño-recuerdo volvieran a mi mente.
Sentí la piel de mi espalda erizarse, como si alguien me estuviera tocando, abrí los ojos inmediatamente y me mordí el labio pues aún tenía la sensación de que algo me sostenía, sin dudarlo algo me rodeaba, era el calor de otra persona, sentí algo rozar mis pechos y mis pezones se endurecieron.
-Esto tiene que ser una broma.- dije en voz alta
-¿Qué cosa?- dijo Robin entrando en la habitación- cruce las manos sobre mi pecho para que no se notara a través de la tela, lo vi con mi ropa en sus manos.
-Creí haber llamado a Tink- dije, ignorando por obvias razones la pregunta que él me había hecho, estaba segura que todas esas sensaciones se debían a él.
-Estaba comprando café- dijo él cerrando la puerta con seguro y caminando hacia mí, levanté una ceja, nos había encerrado.
-¿Qué crees que haces?- pregunté mirándolo desafiante
-Nos doy un poco de tiempo a solas- dijo caminando hacia la camilla- abrí la boca para protestar, pero nada salió de ella.-No importa si el bebé era mío o no- fruncí el entrecejo, por supuesto que era de él, no suelo hacer el amor con el primero que se me atraviese, pero no le dije nada- No cambia lo que siento por ti- sonreí, y me enderecé, pues sentí algo subir desde mi espalda baja hasta mi cuello justo por el camino de mi espina, aun tenía mis brazos cruzados sobre mi pecho.
-Me gusta oír eso- él se sentó en la camilla y dejó la ropa a un lado, tomó mi rostro entre su manos y acarició mis mejillas con el dorso de su pulgar.
-¿Cómo estás?- sus ojos se aguaron, le sonreí y coloqué mis manos sobre las suyas, sin importarme que mis pezones estaban a flor de piel, por toda las extrañas sensaciones que azotaban mi cuerpo en ese momento.
-No te preocupes, estaré bien, creo que aún no lo asimilo del todo, creo que lo haré cuando tenga todos mis recuerdos de vuelta- sonreí y por alguna razón mis ojos se aguaron, estaba teniendo algunas emociones encontradas, estaba excitada, nostálgica y esperanzada.
Él me atrajo hacia él y me besó, puse mis manos en su pecho y pude sentir su corazón latir con rapidez, él me rodeó con sus brazos en un abrazo, sentí como subía y bajaba sus manos por mi espalda, dejé salir un gemido de mi boca.
-Para- dije con los ojos cerrados y casi en un susurro rozando sus labios. Justo en el instante en que iba a volver a besarme tocaron la puerta, él tuvo que ir a abrir, era la enfermera.
- Recuerde que no debe tener relaciones en al menos un mes- dijo entrando con una toalla higiénica la dejó en el buró junto a la camilla y le dedicó una mirada de regaño a Robin.
-¿Qué?- Preguntó él, era evidente que ella había intentado abrir y se dio cuenta que la puerta estaba asegurada, ella ignoró por completo su pregunta y me miró.
-Es probable que sangré por un par de días, sin embargo debe tener cuidado con la cantidad que le baje, le pasaré una lista con los que debe y no debe comer durante un tiempo- yo asentí. Ella se retiró y Robin volvió a cerrar la puerta con llave, yo lo miré como diciendo que nos iba a meter en problemas y él solo se encogió de hombros.
-¿Me pasas eso?- dije señalando la toalla mientras buscaba mis bragas entre la ropa, Tink era una genio me había traído unos cacheteros, eran de un tono vino tinto, él me pasó la toalla y yo me puse de pié, con su ayuda llegué al baño y después de orinar me puse el panti.
-¿Por qué tardas tanto ahí, Regina?- dijo Robin desde afuera del baño, abrí la llave y me lavé las manos, me eché un poco de agua en la cara, pues estaba pálida y me sequé con una toallita.
-Ya salgó no te preocupes- me sentía incomoda, las que yo usaba no eran tan grandes, pero estás tenían que ser así, al parecer había gran probabilidad de hemorragia en esta clase de asuntos, fruncí el entrecejo y salí del baño. Caminamos hasta llegar a la camilla.
- Déjame ayudarte – dijo, yo le sonreí, él tomó el pantalón y se agacho- la pierna- dijo y levanté la que él decía sujetándome de la camilla para mantener el equilibrio- la otra- repetí el mismo proceso.
Cuando lo subió hasta mi cadera, él mismo se encargo de abotonarlo y subir el cierre, en cuanto lo hizo un escalofrío recorrió mi espalda y me debilitó la rodillas, que por un momento parecieron no aguantar el peso de mi cuerpo. De no haber sido por él, me hubiera caído al piso y golpeado contra la camilla.
-Gracias- él tomó mi sostén y se paró detrás de mí, gire la cabeza y vi por sobre los hombros como lo sostuvo por la tira con su boca y me sonrojé- Arriba as manus- dijo él levanté los brazos y él me quitó la bata de hospital y la tiró al piso en cuanto tuvo oportunidad.
Colocó el sostén frente a mí sujetándolo de la tiras, introduje mis brazos en los orificios diseñados para eso y él se en cargo de hacer el resto, de abrocharlo y acomodar las tiras sobre mi hombros, sin embargo yo acomodé mis pechos correctamente en la copa.
Él me abrazó por la cintura y me pegó a su cuerpo, cerré los ojos y él clavó su respiración en mi cuello, me mordí el labio y dejé salir un gemido, el soltó una risita. Como pude me di la vuelta y lo abracé, tenía una insoportable sensación de vacío en el pecho, como si pudiera perderlo.
-Te amo tanto- susurré contra su pecho, con los ojos aguados, todo esto tenía que ser obra de las hormonas, me sentía desfallecer de la cintura para abajo; tal vez era porque estaba usando todas mis fuerzas para abrazar a Robin.
-Yo más- me dijo y me besó la frente, el me ayudo a ponerme la camisa y a abotonarla, no pude evitar darme cuenta de que se quedaba viendo mis pechos fijamente, pero decidí no hacer ningún comentario.
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Pov Robin
Regina tuvo la genial idea de mantener en secreto su dada de alta, Roldán, ella, Tink y yo salimos por la puerta de atrás del hospital y dejamos a la súper familia encantadora en la sala de espera, Tink dijo que le parecía muy cruel.
-O es eso o lanzar otra maldición, ¿Qué decides?- había dicho Regina, no le quedo más sino aceptar las ocurrencias de la malvada reina.
Ahora estábamos en la casa de la alcaldesa, Tink y Roldán tratan de cocinar algo que no tenga lo que dice en la lista que nos había pasado la enfermera, mientras que yo, bueno yo simplemente estaba hecho un idiota viéndola respirar.
Ella estaba ahí leyendo, semisentada en su cama, tenía puestas unas gafas, que a diferencia de lo que cualquiera pudiera creer, no disminuían en lo más mínimo su belleza. Ella bajó el periódico y subiendo las gafas sobre su cabeza dijo:
-Tienes que dejar de mirarme, no puedo concentrarme- yo sonreí.- ¿Qué tanto me miras?- pregunto cruzándose de brazos.
-Perdóneme, Milady- dije yo parándome de la silla y rodeando su cama- pero usted no puede culparme por simplemente no negarle a mis ojos la dicha de reflejar su imagen en mi mente.- le besé la frente y me recosté a su lado.
-No me digas esas cosas- me dijo, yo la miré extrañado, estaba ruborizada y miraba hacia otro lado.
-Entonces ¿A quién debo decírselas?- pregunté- No importa quién creas que deba oír lo que te he dicho, podría decírselo a un millar de personas, decirles que eres, ante mi ojos, las mujer más bella de entre todas las tierras, pero a mí solo me importa, que lo sepas tú.
-Me vas a provocar un coma diabético- dijo, sonriendo
-¿Un qué?- pregunté yo, ella se río con fuerza mientras se quitaba las gafas y las dejaba en la mesa de noche.
-Que vas a matarme- dijo y se me tiró encima, empezó a darme pequeños besos por toda la cara. Tomé el mando de la situación en unos segundos y la agarré para que no pudiera moverse y la miré.
-Hermosa- dije, ella miró hacia a otro lado mientras su mejillas se tornaban rosa, yo la tenía cogida de la muñecas y tenía sus manos por sobre su cabeza, me acomodé sobre ella, con mis piernas al cada lado de su cadera pero sin dejar caer mi peso sobre ella.
Le besé la punta de la nariz y luego sus labios, sujeté sus manos con mi manos derecha para tener la otra libre y con mi dedo índice bordeé el lado derecho de su rostro, descendí por su cuello hasta llegar al primero botón de su camisa, la misma que yo le había puesto hacía un poco más de media hora.
Con habilidad logré desabotonar su camisa exponiendo su lencería, hice círculos en su abdomen con mis dedos, solté sus manos y la besé, acaricié sus brazos, ella se incorporó halándose con sus brazos alrededor de mi cuello de tal forma que quedó sentada.
La besé en el cuello y fue subiendo hacía su boca, pasé mis manos por la piel de su espalda, cuando llegué a su boca, el beso fue mucho más voraz de lo que pretendía al principio, subí desde su cadera, por uno de sus costados, siguiendo con mis manos la línea de su cintura hasta llegar a uno de sus pechos.
Ella no dio ninguna señal negativa ante mi atrevido actuar, solos gimió en mis labios, apreté el seno que tenía entre mi mano y escuché un grito, a diferencia de lo que pensaba el grito no era de Regina, ambos miramos en dirección del grito y vimos a Tink cerrar la puerta.
Pov Tink
-Sin huevos, sin grasa, no harinas- dije- ¿Ves algo en la nevera que no tenga nada de eso?- le pregunté al pequeño, me volteé para verlo y lo vi sacar una manzana de la nevera- Tienes razón, saca toda la fruta que veas, le haremos una ensalada de frutas- él asintió
Con dos manzanas, un mango, una pera y medio melón le hicimos la ensalada de frutas, el pequeño no dejaba de comerse algunos trocitos, así que le piqué unos a él también nos hice jugo mora y serví todo lo que debíamos llevarle a Regina.
-Quiero darle yo la ensalada- me dijo
-Por supuesto, solo deja que yo la lleve hasta arriba- él asintió, subimos las gradas sin ningún problema, y le pasé la bandeja y caminé por delante de él para abrirle la puerta.
Al abrir la puerta me quede anonadada, Regina y Robin se estaban besando de una forma particularmente perturbadora, parecía estar haciendo el amor con sus boca, sacudí la cabeza, Regina tenía la camisa abierta, y Robin tenía atrapado uno de sus pechos, todo sucedió tan rápido, cuando menos lo pensé había soltado un grito y dando un portazo.
-¿Qué sucede preguntó el pequeño?- yo abrí la boca pero no salió nada de ella, solo pude sonreír. Volví a acercarme a la puerta, y toqué, se escuchó el "Pase" dese el interior.
Volví a abrir la puerta y el pequeño entro, le puso la bandeja a Regina en el regazo, y con una reverencia le dijo "Buen provecho" vi que en el plato faltaba algo muy importante y fue la oportunidad perfecta para hablar con ellos.
-Roldán puedes traer un tenedor, se nos olvido- él niño asintió y salió corriendo- no corras en las escaleras dije.
-Sí señora- se detuvo al llegar al borde de la gradas y empezó a bajarlas, entré y cerré la puerta
-¿Qué creen que estaban haciendo?- pregunté- Se supone que no debes tener sexo en un mes.
-No íbamos a hacerlo- me dijo ella
-¿Ah no?- dijo Robin, lo mire serie y vi que Regina le daba un codazo- Está bien, no íbamos a hacer nada.
-Ahora sé porque la enfermera me dijo que no los dejara solos- dije- ¿Qué andaban haciendo en el hospital?- ambos rieron, se estaban comportando como niños.- Además, deben poner un aviso en la puerta- volvieron a reír.
-Tink, no volverá a ocurrir- yo rodé los ojos y me cruce de brazos, oí al pequeño subir por las gradas.
-Más les vale- el pequeño entró y le dio el tenedor a Regina.
-Muchas gracias- ella empezó a comer- Está muy bueno.
-Que bien, porque es lo único que podrás comer en toda la semana- dije
-¿Bromeas?- negué con la cabeza.
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En el hospital
Pov Emma
-¿Cómo que le dieron de alta hace una hora?- pregunté
-Pues, el doctor- no deje terminar a la enfermera, David me sujetaba porque estaba que la golpeaba.
-¿Por dónde salieron?- dije- hemos estado aquí todo el tiempo
-Por la puerta de atrás- dijo
David soltó cuando logré calmarme, no estaban viendo la cara, me reí, o al menos eso creo que hice, parecía más un resoplido que cualquier otra cosa.
-Voy a ver a Regina- dije, mi madre tenía reflejado en sus ojos lo desconsolada que se sentía, sin duda estaba preocupaba, Regina había avanzado mucho, pero si buscaría venganza, nadie lo sabía.
-No la presiones, debe estar devastada, por eso se fue sin vernos- había dicho ella, y con esas mismas palabras rondándome la cabeza caminé hasta la casa de la alcaldesa.
Empero no haya sido una decepción de capitulo.
BeckettMills: No te preocupes eso que tanto anhelas llegará pronto, solo déjame meterle un poco de picante ;)
YeralcomentoxD: Care comento :LOL: Gracias por leer, espero disfrutes este capítulo, de nuevo, no fue largo, pero lo advertí capítulos atrás porque me conozco y sé como hago las cosas, espero ansiosa tu comentario, que espero sea más largo.
Jessica 3: Me alegra que te haya gustado, me imagino que habrás reconocido el pequeño fragmento que te mandé, la verdad, lo escribí pensando en ti, en tu dulzura, porque eso era definitivamente muy tierno, casi me hace vomitar y llorar, pero no hice ninguna.
Lara: Un gusto saber que te ha gustado, no dudes que lo que vendrá será bastante candente, tengo algo preparado, con velas, pétalos de rosa, espéralo.
aliadkins: Al fin un comentario decente de tu parte, me siento realizada, ajajaja, bien aquí hay un intento de romance OQ, pero no sé creo que se me fue la mano con lo rosa, es que cuando me meto en el papel de ya sabes, casi ser Snow, ajajajaja, me sale tan bien como e de malota.
Lovesquints: Mi comentario número 100, muchas gracias por leer y comentar, además de tu concejos, la relación Rob Tink es algo como, de un agradecimiento mutuo sabes?, Tink quiere que Regi sea feliz y eso lo conseguirá con Rob y bueno, Tink suele darle el valor a Regina para que haga lo que tiene que hacer, así que, es como si ambos se apoyaran y a su vez a Regina.
