Era de mañana y en las calles de Konoha se veía a las personas, entre ellas se encontraba una chica que a simple vista se describiría como:
Hermosa
De estatura media, piel de porcelana, ojos color jade, sin mencionar su cabello corto y de un extraño pero hermoso color rosa. Ella caminaba con dirección a la escuela preparatoria.
Estaba molesta, MUY molesta, puesto que su mejor amigo Kiba la había dejado plantada en el primer día de clases para irse juntos a la escuela, era una costumbre desde la secundaria, sobre todo los primeros días de escuela.
Ya estando en la entrada de instituto, lo vio sentado en los escalones que estaban antes de la puerta, se veía guapo… como siempre. Sin inmutarse de su presencia, camino ignorando que el la llamaba.
-Cerezo, sé que debes estar muy molesta porque no fui por ti, pero es que mi madre quiso traerme de la nada
-….
-Vamos Cerezo ¡Sabes cómo es ella!
Se detuvo y sin mirarlo dijo –Pudiste haberme llamado-
-¡ELLA ME CASTIGO! ¿Recuerdas cuando Naruto y yo estábamos jugando en el laboratorio y terminamos rompiendo un Vaso de precipitados? ¡Pues no sé como pero ella se enteró de que lo pague con el dinero de mis almuerzos durante una semana y que tú me dabas de los tuyos! Todavía no sé cómo le hace- Él ya estaba caminando a su lado.
-Fácil, mi madre se lo dijo cuando salieron el fin de semana- Sus madres eran muy amigas desde secundaria, gracias a ellas son mejores amigos desde que tienen memoria.
- ¬¬* A veces pienso en ocasiones que no es muy agradable el que sean amigas
-Si ellas no fueran amigas yo no sería la tuya
-Bueno eso si… ¡Pero no es justo que las dos se digan nuestras cosas!
-Ya deja de hablar de ellas y camina que llegaremos tarde
-¿Eso significa que me perdonas?
-Sabes que no me puedo enojar contigo
-¡Qué bueno Cerezo-chan! Pensé que tendría que sobornarte con dulces para que me perdonaras
-No sería mala idea, hace mucho tiempo que no pruebo uno de tus pasteles caseros, pero prefiero disfrutar el primer día contigo, antes de irme con mi equipo
-Está bien ¿Sabes? Todavía me arrepiento el no haber sacado mejor calificación en esa tonta prueba
-No es tu culpa, nadie sabía lo que tenía planeado Kakashi-sensei- La verdad es que ella también se sentía mal por haber sacado más aciertos que él, ya que desde el primer semestre los habían dividido en grupos de tres, en su caso como uno de los mejores resultados la juntaron con otros tres chicos que le agradaban pero no tanto como Kiba.
Él era especial, demasiado especial…
Hace mucho tiempo se había dado cuenta de sus sentimientos hacia él, pero no decía nada por miedo a perderlo, no valía la pena arriesgar su amistad de largos años por algo tan tonto como el amor.
-¡Vamos Cerezo-chan! Porque si no llegaremos tarde y te pondrás de malas pulgas- tomo su mano
-Hmp, eres un torpe-
-Ya lo sé ¡Pero soy tu torpe favorito! ¿O no?-
-Por supuesto que lo eres-
Y así ambos caminaban entrelazados de las manos hacia su salón, sin saber que este semestre muchas cosas pasarían.
