Los personajes le pertenecen a Masami Kurumada.
"esta noche no lograré dormir, la vida me ha dicho que hoy me hoy me abandona. Una última noche para que te despidas. Un último recuerdo y tus últimas palabras. Eso me ha dicho. Eso ha cumplido…"
Shun aún se encontraba en patio. Ikki pensaba que solo estaba ahí para esperar a June, pero ella se fue, anocheció, amaneció y las conversaciones con Shun no pasaban de : "hola, ¿Cómo dormiste? Bien. Yo igual. Hasta luego."
Hyioga se encontraba en las mismas, al igual que Shiryu y Seiya.
-¡No es posible! Desde hace dos días que se la pasa en el patio solo.- dijo alterado el peliazul.
-Ikki… por favor cálmate.- dijo Mizuki quien se encontraba ahí por, bueno se encontraba ahí.
-No. Duerme en el patio. Él sabe muy bien que todo eso le es dañino y lo sigue haciendo.-
-No lo trates como un niño pequeño.-
-Es un niño pequeño. No me interesa cuantas veces me digan que no lo es, porque si lo es.- Ikki daba vueltas por toda la habitación, lo cual ya empezaba a alterar a la pelinegra.
-Ikki…-
-Sí es cierto, tal vez me fui mucho tiempo, pero él es el extraño ahora. No entiendo que rayos le pasa.-
Hyioga, Seiya, Shiryu, Hikari, Seika, Sunrei, Erín, Natzuki, Saori, Tatsumi, Alice y Rima solo soltaban suspiros de molestia al escuchar las quejas del peliazul.
-Ikki. Es enserio, cállate.-
-No es posible que cambie su actitud de la noche a la mañana. Un día está feliz y al otro ya ni caso me hace…- en ese momento, Mizuki se levantó y forzó a Ikki a mirarla y lo besó a la fuerza, luego Ikki correspondió.
-¡Ya! ¡Ahora si hay boda!- grito Hyioga.
-Cállate, pato.- le gritó Ikki.
-Ya se casó, ya se casó…- cantaba Hyioga mientras huía de Ikki.
-Ahora si te la ganaste.-
Los demás solo rieron, pero había algo en el ambiente que no concordaba con el de una familia…
Natzuki se levantó y Mizuki la miró para luego asentir y ambas pararse frente a todos. Ante esto, Ikki y Hyioga decidieron unírseles; todos estaban ahí, menos Shun, este último no tenía ganas de toparse con nadie.
/en el jardín/
-Parece que se divierten. ¿De qué estarán hablando?- dijo una voz que perturbó al peliverde.
-¿Qué me hiciste? ¿Por qué no puedo moverme?- dijo hablando por medio del cosmos, ya que no podía si quiera mover sus labios.
-Calma, calma… Te aseguro que todo estará bien. Nada saldrá mal si haces lo que te pido…- dijo él acercándose a Shun y diciéndole algo al oído. El santo de Andrómeda solo suspiro resignado y entristecido.
/en la sala/
La situación era extraña, de la nada, el par de hermanas decidió reunir a todos en un solo lugar.
-Debemos hablar de algo. Pero solo con ellos.- dijo la peliceleste señalando a los caballeros.
-Creo saber de qué se trata…- dijo Alice.
-No lo creo.- respondió Mizuki.
-Yo también sé de qué quieren hablar.- dijo Hikari.
Los varones quedaron totalmente perdidos ante la plática de las mujeres.
-Hablaran de las reencarnaciones de las diosas ¿no es así?- preguntó la pelinegra.
-Hikari…- Seiya no podía creer que ella supiera de ello.
-Ya veo. ¿Hestia?- preguntó la peliazul.
-Exactamente. Tu eres Afrodita ¿verdad?-
-Muy astuta.-
Para ese punto Ikki ya había atado cabos y se paró.
-¡Mizuki ¿Tú también?!-
-Sí. Soy la reencarnación de la diosa olvidada de la luna, Selene.-
-Pero…-
-Calma, esto no tiene nada que ver con "nosotros". Fue casualidad que tu fueras un caballero Ateniense y el hermano de Shun.-
-¿Qué tiene que ver mi hermano?-
-El error de los dioses. Su sangre divina comienza a despertar. Por eso nos revelamos.-
-Hades y todo su ejército nos apoya.- dijo Alice.
-Así que… ¿tú eres Perséfone?- preguntó Athena.
-Sí. Y mi hija, bueno, irónicamente es Melínoe*.-
-¿Por qué ahora?- preguntó Erín.
-Has de comprender a medias esto. Eris residía en ti.-
-No…-
-Responde.- dijo el caballero de los hielos.
-Ahora es cuando se debe tener mayor cuidado con Shun, la sangre llama a aquel que es Το σφάλμα των θεών (el error de los dioses en griego antiguo).- dijo Mizuki.
-Temo que su actitud se deba a que algo está ocurriendo a nuestras espaldas.- dijo Hestia.
De la nada, algo tan repentino como trágico ocurrió.
Un estruendo, una explosión de cosmos desconocido, una luz cegadora, una calor sofocante, gritos, la desaparición del desconocido cosmos llevándose consigo… la presencia del caballero de Andrómeda.
Nadie fue capaz de mover un solo músculo, Ikki calló de rodillas, pues fue el único que vio lo que sucedió y sus solo recuerdo le hacía enfurecer por la impotencia y deseos de venganza que le invadían.
/flashback (Ikki)/
La luz no alcanzó a cegarlo por completo, logró ver como un hombre tomaba en sus brazos a un inconsciente Shun y se lo llevaba cuando desaparecía.
-Shun. ¡SHUN!- intentó tomar la mano de su hermano , o por lo menos la de su raptor, pero le fue imposible.
/fin del flashback/
La mirada del caballero del fénix, reflejaba odio y rabia. Pero al mismo tiempo, demostraba gran tristeza y aún tenía la mano derecha extendida. La cerró y apretó el aire.
-Mizuki ¿Qué acaba de pasar?- preguntó sin dejar de mirar el lugar de los hechos.
-Parece que los dioses enemigos ya han entrado en escena.-
-¿Qué piensan hacer con mi hermano?-
-No lo sé. Ellos no dicen mucho a menos que seas uno de los doce.-
-¿"Uno de los doce"?- preguntó Seiya.
-Los doce dioses principales.-
-No entiendo.-
-Shun lleva la sangre de los doce dioses principales del Olimpo. Sin embargo, muchos de esos poderes o habilidades, también son nuestras. En pocas palabras, las 144 gotas van combinadas con nuestra sangre.- explico Hestia.
-Ustedes son diferentes ¿es así?-
-Sí. No somos diosas principales, nos veneraban pero no éramos de los doce. Solo Natzuki lo es.-
-Planean acabar con la vida de Shun, pero es demasiado cruel….- dijo Afrodita.
-Planean asesinarlo… ¡¿Por qué seguimos aquí parados?!- Ikki quiso salir de inmediato, pero Shiryu se lo impidió.
-Ikki. Escucha.-
-Suéltame.-
-Por favor, escucha y después actúas.-
-Sigue.- dijo Saori.
-Tu no estabas enterada. Por el hecho de ser Athena, y que él es tu caballero, era casi obvio que te opondrías a la idea de asesinarlo.-
-¿Por qué quieren matarlo?-
-Quieren purificar sus poderes, para ello necesitan los sentimientos y poderes puros de Shun.-
-Partiremos de inmediato al Santuario. Tatsumi, prepara todo.- ordenó la pelilila.
/en el apartamento de June/
June se encontraba descansando. Estaba demasiado rendida como para ir a visitar a Shun.
Inmediatamente llegó a su apartamento, se dispuso a dormir y lo que empezó como un lindo sueño se convirtió en su peor pesadilla.
/sueño de June/
-June… June.- Shun la llamaba con dulce voz.
-¡Shun!-
-Vengo a despedirme, June.-
-¿Despedirte?-
-No quiero lastimarte. Por eso te veré una última vez esta noche, en un sueño, este sueño.-
-Me prometiste… me… ¡Me prometiste que no me alejarías de ti!- dijo abrazándolo.
-Lo sé, lo sé muy bien, pero…-
-Nada de peros. ¡Si no me quieres a ti lado solo dilo!- la rubia se arrepintió de haber dicho lo último, pues las lágrimas del peliverde empezaban a mojar su típico pantalón blanco.
-June… yo… lo siento mucho…-
-Ya. Ven y olvídate de todo. Después de todo, esto es un sueño.-
-Te cantaré una canción.-
Así, el peliverde se acercó al oído de la rubia y comenzó a cantar bajito, pero después, June se sentó un pequeño banquito que había en medio del inmenso blanco del sueño.
-A pesar, que la luna no brille, mañana, dará igual, solo verte reír es lo que me hace feliz, mi alma.- dijo Shun.
-Es verdad que una mirada distinta o algún gesto más frío, se clava, en mi pecho daga del desconcierto pero amor, ahí está la magia.- dijo June tratando hacer entrar en razón al peliverde.
-Ahora que te veo, niña ya te hecho de menos, no imagino mis heridas si algún día te vas lejos.-
-Pero…-
-Si preguntan por mi, no les digas donde fui, que tu alma sea fuerte cuando mires hacia el frente, no recuerdes todo lo que no te di.-
-Es que quedan tantas cosas por contarte y que me cuentes, tantos ratos y pasiones por vivir, a tu lado, oh mi vida.-
-Y ojalá, que nuestros ojos si brillen, mañana,-
-Yo quiero…que tu voz siga pidiéndome a gritos amor, a gritos de esperanza.-
-Ahora que te tengo no pienso perder el tiempo, ni perderme por mi absurdo ego ni un solo momento. Se esfuma, el miedo.-
-Shun…-
-Si preguntan por mi, no les digas donde fui, que tu alma sea fuerte cuando mires hacia el frente, no recuerdes todo lo que no te di. Que tu luz brille por siempre porque tu te lo mereces
y perdona si algún día pretendí, que no fueras, tu misma.-
-Y ¿Si tu mismo te preguntas por mi?-
-Si preguntan por ti, solo diré que te vi, en mis sueños una noche y solo sueño desde entonces, para verte cada día junto a ti.-
-Es que quedan tantas cosas por contarte y que me cuentes, tantos ratos y pasiones por vivir, a tu lado, oh mi vida. A tu lado... por eso… yo… me iré contigo, a donde sea.-
-Pero June…-
-No importa donde quieras irte. Estoy dispuesta a ir contigo hasta el mismísimo infierno.-
-Pero…-
-Tenemos dioses de nuestra parte. Creemos un mundo en donde podamos vivir tranquilos… luchemos porque el error que los dioses cometieron, se revelará contra ellos. Porque, eso plenas ¿verdad?-
-Prométeme que te cuidarás bien. Y que no leerás mi mente de nuevo.-
-Eso no lo puedo evitar. Es que te conozco demasiado.-
Continuara…
Notas: el nombre del capítulo es la unión del sueño de June y las diosas ahora terrestres!
Con lo del asterisco: Melínoe en considerada en las historias órficas como la hija de Hades y Perséfone. Pero también se cuenta que era hija de Zeus y se disfrazó de Hades para seducir a Perséfone.
Decidí tomar ambas partes y unirlas, pues en la versión de la hija de Zeus, se dice que su cuerpo es mitad luz, mitad oscuridad. Por eso tomé esa alocada idea…
Las pelas van a Comenzar! Depende de que humor ande, y van a conocer mi lado dramático/sádico/masoquista!
Espero les guste y gracias por leer y sus comentarios!
