Hola los personajes no son mios si no de masashi kishimoto
Hinata entra por la ventana a su cuarto, totalmente embriagada por las sensaciones que sasuke provoca en su cuerpo, pero también con el dolor que hay en su corazón. Ella se dirige hacia su armario tomando una toalla y bata, pues antes de dormir un baño será lo adecuado para pensar un poco y disipar sus dudas.
Abriendo las llaves del agua se quita la ropa mientras esta se normaliza, metiéndose moja su cabello, su cuerpo pero se detiene contra la pared con una sola mano-"Seré una tonta porque volví a ser tan débil…"-Golpeando la loseta de la pared de su baño- "no lo puedo evitar quiero desechar este amor que me ha consumido por años"-El agua resbala por su cuerpo-"sasuke me ha ofrecido tanta veces quedarme su lado"-Enjabonado su largo cabello y cuerpo-"sin en cambio a naruto aún le amo sin importar que este casado y que pronto valla a ser padre por segunda vez".Lagrimas caen por su rostro lagrimas que se cofunden con el agua de la regadera que limpia todo rastro de jabón y un poco de dolor
-Pero que estoy diciendo él no me ama y nuca lo hará así que hinata eres un monstruo-Soltando una sonrisa de lado y cerrando las llaves de la regadera
-Sasuke, tengo que, dejar de, jugar con el-Colocando su pijama y dirigiéndose a su cama
-Solo es pasión.-Cerrando los ojos logra dormirse.
Estando es su día libre hinata recorre un parque que se encuentra en el centro, ya no es esa chica amable de la cual muchos se burlaban ahora era Hinata Hyuga la digna heredera de su clan, de mirada fría. Con un jugo en sus manos se sienta en una banca solo para recordar algunos hechos que la han llevado hasta ese punto. A lo lejos se puede observar a una pareja comiéndose a besos esto hace a hinata recordar a sasuke.
"Aún recuerdo la primera vez, que me entable platica con el uchiha"
Pov hinata
Llore toda la noche y parte del día, pues ayer logre apenas hablar con naruto, me dijo que amaba con todas sus fuerzas a sakura-san y que por nada ni por nadie la cambiaria.
-Hoy se casa naruto-kun con sakura-san…hoy se casan-
"Todos están felices pues por fin ella dio el sí, mi mundo está hecho trizas, pidiendo a naruto que abandone la mansión huyga, él se retira triste, pues no quiero escuchar nada más." Llego hasta las estatuas de los hokages y me siento en la cabeza del segundo observo el cielo azul.
"Hermoso el sol agradable el día perfecto para que mi naruto-kun se case con la persona que ama. Mas no seré egoísta y le deseare la mayor felicidad que pueda aun cuando por dentro este muriendo"
Cierro los ojos no puedo evitar llorar solo las lágrimas salen
-Grita si es lo que quieres dicen que a veces ayuda-
-¿Quién? sasuke-san-Abro mis ojos ante lo escuchado ya que pensaba estaba sola.
-Te he observado parece que eres a la única que no le agrada la boda del dobe, puedo preguntar ¿Por qué?-
-Sasuke-san jamás lo entendería-recuerdo haber sonreído ligeramente, te escuche mas no te vi, en silencio me puse de pie, me aleje tenía que prepararme para la ceremonia.
Al llegar al complejo hyuga subí rápidamente a mi cuarto busque el vestido que días antes había comprado para mí con ayuda de ino-san, era un vestido un poco ajustado y revelador sin saber que ese sería mi error un vestido rojo sangre me delineé los ojos, me puse un poco de rubor y labial, una chalina negra, un monedero de mano en el mismo color, unas zapatilla altas en el color del vestido, este me daba 4 dedos arriba de la rodilla, en forma de un corazón en la parte del busto al centro varios tablones con pedrería en negro, me hice con caireles estilo cascada y unos mechones sobre saliendo de mis oídos perfecta me dije y marche para despedirme para siempre de él.
La iglesia estaba preciosa sí que ino-san se lució, observaba con asombro, flores blancas con rosa pálido como las del sakura, todos me observaron al entrar pero solo quería que naruto me viera solo él.
Shino y kiba-kun me hicieron señas para que me sentara con ellos pero solo les sonreí no quería preguntas o comentarios ya que solo ellos sabían abiertamente de mi amor por aquel rubio despistado y también de lo que había pasado meses atrás.
En ese momento y desde que sakura había aceptado solo quería paz, silencio y tranquilidad pero junto a ellos no lo conseguiría creo que junto a nadie todos me veían con una cara de sorpresa, pero entonces lo vi solo una vez había hablado con él y me lleno de tranquilada así que como pude me senté junto a él, sentí el aura asesina de una pelirroja, justo cuando me iba a quitar, el me detuvo agarrando mi mano vi la reacción de esa chica la cual lanzo un bufido y se sentó en la banca de atrás, yo agradecí el gesto en silencio, ni siquiera alcé la mirada pero sentí por unos segundos la suya sobre mí, pronto todos se empezaron a acomodar, empezando la marcha nupcial entonces lo vi ya que yo estaba en primera fila su saco negro camisa blanca su pantalón y zapatos negros con la mirada perdida en el nerviosismo yo lo observaba con lágrimas en mis ojos las cuales amenazaban con salir, él ni siquiera se dio cuenta de mí, entonces dirijo mi vista hacia donde el veía con cara de bobo.
Sentí que el alma me abandonaba por un momento, estaba ella subiendo los dos escalones del brazo de su padre, naruto extendió su mano para recibirla se veía tan feliz que no lo pude soportar más y una lagrima traicionera resbalo del lado derecho.
"Por qué naruto-kun, por que no puedo ser ella, la mujer que amas con todas tus fuerzas, solo deseo de todo corazón que con ella seas realmente feliz mi amado naruto"
Estaba por retirarme pues no lo soportaba no aguantaría llegar al final pero nuevamente esa mano me detuvo, yo lo mire directamente a los ojos. Era la segunda vez que uchiha me dirigía la palabra tal vez tenga razón no llegué hasta aquí solo para acobardarme, al final de cuanta solo sería un desperdicio. Entonces redirigí mi vista a ella a sakura-san, observe atenta su cabello le daba empezando la espalda no había crecido tanto, una flores en su cabello era el adorno, una gargantilla de perlas, un vestido blanco con holanes y sin mangas unos guantes a medio brazo, poco maquillaje sus ojos verdes, ese cabello rosa suelto, sentí mucha envidia pero era su felicidad.
La aburrida misa acabo con el beso de ambos, tenía que salir de ahí o mi poca conciencia no duraría mucho así que solo agache la cabeza para no verlos, me prometí a mí misma no llorar pero es tan difícil cuando el amor de tu vida se casa y no es contigo.
Bueno hasta aquí lo dejo, esperando sea de su agrado y nos leemos en el próximo capítulo.
