Los personajes le pertenecen a Masami Kurumada.
"La traición derrama sangre…
El peliazul tenía a Mizuki en brazos. No estaba dispuesto, por mucho que fuese su hermano, a perdonarlo, no tenía derecho a hacer lo que estaba haciendo.
-¿Recuerdas cuando te conocí?- preguntó Jadeante la diosa.
-¿Cómo olvidarlo?-
/Flashback/
-¿Te pasa algo?- preguntó la pelinegra.
-No te interesa.-
-Anda, dime.- dijo acomodándose en la misma banca que el peliazul.
-Vete.-
-¿Por qué?-
Ikki se levantó y siguió su camino.
-¿A dónde vas?- preguntó al tiempo que le alcanzaba.
-Déjame en paz.-
-¿Perdiste a alguien?-
El comentario tenía una parte cierta. Ikki sentía que había perdido a su hermano, que no lo recuperaría, que había sido tan tonto como para alejarlo él mismo.
-No te importa.-
-¿Eso es un sí?-
-¡Ya vete!-
-¿Dónde estudias?-
-¿Qué demonios quieres?-
-¿No estudias?-
-¿Por qué tanta pregunta?-
-¿De dónde eres?-
-¡Que te largues!-
-¿Eres de por aquí?-
-¿Quieres salir viva de este parque? Lárgate.-
La pelinegra se cayó y casi da con la cabeza en al suelo de no ser porque Ikki la agarra.
-Sabía que no eras tan malo.-
-Eres una idiota.-
-Siempre vienes ¿Por qué?-
-Me gusta el paisaje.-
-Entonces… ¿no estudias?-
-No. Sé lo suficiente para sobrevivir.-
-¿De verdad perdiste a alguien?-
-Algo así.-
-Ahh ¿Te gustan los dangos?-
-Sí ¿por?-
-Vamos a comer algunos.-
-¿No te preocupa que sea un delincuente?-
-No. Si intentas hacerme algo no saldrás vivo.-
/Fin del flashback/
-Tú eras un idiota.-
-Tú no te quedas atrás.-
Mizuki luchaba por su vida mientras Ikki la animaba a seguir adelante.
Seiya, al no encontrar a Shun, regresó a verificar si Saori estaba ya en la sala del patriarca. Corrió a ver a Hikari, aún albergaba la esperanza de que estuviera viva.
-Hikari ¿me escuchas?-
No hubo respuesta. La ira invadió a Seiya hasta el punto de decir lo que nunca en su vida imaginó.
-Shun, idiota… acabaré contigo, maldito.- dijo.
/flashback/
-Hikari, vamos ¡no seas aburrida!- dijo el castaño.
-Ya te dije que no. No insistas, Seiya.-
-¡Vamos!- dijo tomándole la mano y llevándola a la fuerza.
Llegaron hasta un lugar parecido a un templo en ruinas rodeado de flores*
-Tengo un amigo que le encantaría este lugar.- dijo Seiya.
-¿de verdad?-
-Se llama Shun, te agradaría.-
-Supongo que es como tu.-
-No, es más tu que yo.-
-Ajam. Digamos que entendí eso.-
/Fin del flashback/
-Le hable tanto de ti. Te eché flores delante de ella y tu… ni si quiera puedo decir que eres.-
-Seiya, es hora de la verdad.- llamó Shiryu.
/Refugio/
-Saori…-
-¡Shun!- corrió hacia él y lo abrazo. Como si abrazarlo fuera una forma de retenerlo con ella, de detener su partida.
-Perdóname, Saori.-
-Mátame, haz lo que quieras pero sálvate.-
-No puedo hacer eso, sería egoísta.-
-Sé egoísta. No importa, no quiero que sufras.-
-Sigue así. Protege la tierra, a estas personas que tanto quiero, protégelas por mí.-
-No quiero que mueras…- lo abrazó con más fuerza.
-Saori, Athena ¿Cuántas veces crees que tuve el mismo miedo de perderte a ti?-
-Es diferente…-
-No, no lo es.-
-¿Qué harás?-
-Sabes que no te mataré ¿cierto?-
-Sí, pero ¿Cómo soluciona esto el problema de los dioses?-
-Todos mis ataques van impregnados de la fuerza de los dioses, les devuelvo el poder que está puro.-
-¿Te refieres…?-
-Sí.- suspiró.- poco a poco mi fuerza se va con ellos, solo puedo esperar el final.-
-¿yo?-
-Solo quedas tú.-
-No, no, no, no.- dijo negando mientras sus lágrimas mojaban al peliverde.
-Sí, sí y sí.- dijo limpiándole las lágrimas con su dedo pulgar.
-¿La sangre de Athena puede ayudar? ¿Verdad que sí? Porque protege, ya lo hizo una vez en el…- se detuvo al ver la dulce mirada del peliverde que se inundaba de lágrimas.
-créeme, te dará anemia de perder tanta sangre.- dijo al tiempo de limpiarse las gotas de agua salada que recorrían su rostro.
-No me importa, quiero que tú, que todos estén bien, por eso…-
-Por eso debes seguir adelante aún sin mí. Muchas veces estuviste dispuesta a sacrificarte por nosotros, ahora quiero devolverte el favor.-
Saori vio el miedo en sus ojos, la voz temblorosa indicaba no solo su débil estado, sino también los deseos de llorar que el peliverde tenía.
Culpa era lo único que podía sentir además de miedo.
-Vamos.- le dijo.
Por inercia lo siguió, ya era demasiado tarde para detenerse, no se dio cuenta de cuando llegaron a la sala del patriarca.
-¡Athena!- gritó Hyioga.
Ella no se volvió, no podía mirarlos a los ojos. Sentía como sí al mirarlos les mintiera.
-Atentos, amigos míos.- habló el peliverde. –"amigos, los quiero mucho, por favor, perdónenme y aún más importante… olvídense de mí y no sufran"- pensó.
-¡Shun! ¡No tendré compasión!- amenazó Seiya.
-¡Suelta a Athena!- habló Milo.
-¡No se metan!- dijo Shun.
Una barrera apareció dejando fuera de la pelea a los dorados.
-¡Shun!- Shaka apareció.
-Shaka, no interfieras.-
-¡No me quedaré de brazos cruzados!-
-Por favor…-
-¡Idiota!-
-Vete.-
Con un solo movimiento el santo de Virgo quedó confinado al igual que sus compañeros.
-¡Suelta a Athena!- ordenó Seiya.
En ese momento Hera apareció frente a Athena y la abrazó por detrás, como protegiéndola.
-Gracias…-
Por detrás, una daga atravesó a Hera y luego a Athena. Ambas cayeron hacia atrás, Hera desapareció antes de caer, pero a Athena, Shun la atrapó y la abrazó.
-Gracias, por todo… Saori… ¿puedo…- sus fuerzas lo abandonaron.
Las ilusiones acabaron, poco apoco Saori se incorporó después de caer de espaldas.
Sin embargo, esto no estaba a la vista de los caballeros, dado que una barrera de cosmos les impedía la visión.
/Fuera de la barrera/
-Saori… Saori…- Seiya estaba desesperado.
/flashback (varios)/
-¡Seiya!-
-Cállate niña malcriada.-
Seiya la desafiaba y se sentía a gusto haciéndolo. Ese brillo de furia que había en los ojos de la pequeña le gustaba.
…
-Siento como te traté antes.- le había dicho.
Esa mujer era hermosa y ahora gentil.
…
-¡Seiya!-
cada vez que ella gritaba su nombre él tenía el impulso de correr hacia ella y llevarla a un mundo sin sufrimiento.
O cuando ella desesperada lo llamaba, sus sentidos ya dormidos despertaban por ella.
El amor había despertado en él durante todo ese tiempo.
/Fin de los flashbacks/
-No quiero perderte, Saori. Shun, ten presente esto: Ahora eres mi enemigo, no dejaré que me arrebates lo único que me queda.-
-Ese no es Shun. Ya no.- dijo Ikki con amargura mientras dejaba a Mizuki recostada en un montón de rocas.
Continuara…
Notas: *en otro anime (Tsubasa Chronicles) el lugar preferido de los protagonistas eran las ruinas de un templo con flores que él (Syaoram) había cuidado.
¿Dónde esta June? Bueno con ella voy hasta el siguiente capítulo, espero opiniones por favor!
Gracias por leer!
